jueves, diciembre 25, 2025

EN EL FILO (Parte 7 Final)

 


La ducha ha parado, hace frió, las baldosas que antes estaban empañadas ahora parecen llorar.

Ya no hay vapor.

El frío exterior ahora coincide con el frío interior.
Mis dedos están entumecidos alrededor del metal.

Es ahora o nunca. El tiempo se acaba.
Cierro los ojos, intento visualizar una balanza, una hoja en blanco PROS y CONTRAS, SI y NO.

El platillo del SI pesa una tonelada, el fin al cansancio, el silencio absoluto de mi mente, el final de la lucha diaria por levantarme, por tragarme las lágrimas. El final de las decepciones, de darlo todo para no recibir nada, de la frialdad de la gente, del ghosting, de que te echen en cara cosas que nunca hiciste, entregarte a personas que luego te ignoran, o en el peor de los casos te utilizan.

El final de sentirse un fracaso, de que tu vida ha sido un fraude para ti mismo, de la incapacidad de amar o ser amado como corresponde. El SI a que ese dolor se detendrá, que todo parará, la anestesia final. La seducción de la nada es poderosa, hipnótica. Me susurra que ya he sufrido suficiente, que merezco descansar.

En el otro platillo está el NO, en un principio no pesa, pero tras este rato en la ducha, solo con mis pensamientos, con la cuchilla jugando entre mis dedos, he ido llenando este lado. La devastación que puedo causar a las personas que me quieren, pongo la culpa y el platillo de esta balanza cruje con su peso, su peso no me alivia pero me aplasta, comprender que para mi puede ser un punto final pero para los otros será un punto de inicio sin retorno a ese lado oscuro del dolor y del porqué.

Si lo hago, no estoy matando al monstruo de la depresión; simplemente le estoy abriendo la puerta para que pase a otros. Les estoy pasando la antorcha de la tragedia.


Mi mente grita que continúe, que pare con ese centrifugado eterno, pero mi corazón ese músculo lleno de tiritas, se contrae ante la imagen del daño que voy a causar.
Estoy atrapado entre el egoísmo supremo del suicida y el sufrimiento insoportable del que se queda vivo por los demás. Ambas opciones duelen. Ambas parecen imposibles.

Y la decisión queda tambaleándose en el filo.

En el filo de una cuchilla de afeitar.

sábado, diciembre 20, 2025

EN EL FILO ( Parte 6)

 

Tengo la cuchilla entre mis dedos, es extraño lo fría que está, algo tan pequeño puede acabar con algo que debería ser, de alguna manera, grande.

Siento una sensación agridulce, por un lado las cosas que se van a perder, la personas, los momentos, los recuerdos, la música, los libros, lo que podría llegar inesperadamente… y la otra cara de la moneda, la paz, la tranquilidad, el olvidarse de esa presión en el pecho constante, de esos amaneceres donde levantarse cada día supone como si fueras a escalar el Everest. Las ganas inmensa de llorar, y tener que reprimirlas para que nadie te vea.

Sonreír cuando el alma está rota.

Miro su filo, y en el reflejo veo otros ojos, con una mezcla de lástima e impotencia. ¿Qué dejas a las personas que te quieren? Un cuerpo inerte. un cúmulo de preguntas sin responder, y dolor, un dolor que no se va a curar nunca, que quedará siempre flotando junto a las preguntas que se harán ¿Por qué? ¿Puede hacer algo más? ¿Porqué no lo vi venir?

El dolor se propaga como el fuego si le echas gasolina, yo me libraré del mío, pero no es librarse del todo por que lo estas transfiriendo, se lo pasas a las personas que te quieren.
El golpe de la persona que te encuentra, las llamada telefónicas con la noticia, el silencio ensordecedor que llena el cuerpo, se pega a cada pliegue de la piel, y viene grapado con las preguntas ¿Había señales que no vi? ¿Fue mi culpa?

Y lo que dejas es la duda eterna, que se convertirá en un fantasma que va a acompañarles toda la vida… y entonces surge la duda ¿es mi acto un acto de valentía o es el acto más egoísta que puede realizar un ser humano?

Es el acto más egoísta imaginable. Es priorizar mi necesidad de silencio sobre su necesidad de paz. Es elegir mi alivio a costa de su tormento. Es dejarles una herida abierta que nunca, jamás, podrá cicatrizar del todo.

Mi mano tiembla. La cuchilla ya no es una salvación, es un arma. Un arma que no solo apunta contra mí, sino contra todos los que alguna vez me importaron. Y el peso de esa revelación es tan insoportable como el dolor que me trajo hasta aquí.

El egoísmo. La última barrera. La más difícil de franquear.

miércoles, diciembre 17, 2025

AYLIN LIBRO I

 Rectificado enlace


Como agradecimiento a los que me leéis... os dejo el volumen 1 de Aylin, os agradecería que si lo leéis, me dejéis alguna reseña GRACIAS

PD:  No ha pasado por corrección así que pido perdón por los posibles errores,

AYLIN LIBRO I

lunes, diciembre 15, 2025

EN EL FILO (Parte 5)

 
PARTE 5

El peso de una madre.
Ante la ausencia de un padre, cuya labor paternal y como cabeza de familia, era traer el dinero a casa y poco más. Mi madre tuvo un peso especial en nuestra familia, quizás excesivo, y no lo que esperábamos.


Porque ahora cuando uno puede pensar las cosas en la distancia, en este refugio que es la ducha, ante el frío y pequeño metal, surge la pregunta, la más antigua de todas, y se clava en mi pecho: ¿Es esto mío? ¿Este peso, esta losa, esta falta de aire, es el resultado de la vida que he vivido, de mis fracasos, de mis miedos, de mis decisiones...? ¿O es algo más profundo, algo innato, algo químico que corre por mis venas, heredado de ella?

Es complicado hasta de contároslo, una madre que es capaz de echarse a sus hijos a la espalda de cuidarlos, llevaros al cine a ver las películas de Disney pero un momento después esa mirada fría, esa mano que surca el aire y te cruza la cara, esa duda ¿Qué he hecho… que te pasa?, los gritos desmedidos, rasgando el papel pintado de aquella casa de cincuenta metros cuadrados, su depresión, su bipolaridad, vivir con el miedo de abrir la puerta y no saber si te vas a encontrar con una sonrisa, un silencio sepulcral, o un estallido de rabia.

En mi infancia, solo era "mamá", y ese nombre venía con el terror de una moneda lanzada al aire, sin saber de qué lado caería.

Recuerdo su sonrisa, grande, luminosa, contagiosa, y sus locuras, que solo ella podía hacer. Esos momentos en los que nos reíamos juntos, los cuatro, como una familia normal. Momentos de efímera felicidad que se sentían como oro puro. Era la calma antes de la tormenta. Porque la otra cara de la moneda nunca tardaba en aparecer.
De repente, un ceño fruncido, una palabra mal interpretada, un tono de voz que cambia por completo el ambiente. El cristal se rompe. Y la niebla. Esa niebla que la envolvía, que transformaba su rostro en una máscara de ira y desesperación. Los gritos. Las palabras lanzadas como cuchillos. Y luego, la mano, la zapatilla, el palo de la escoba, pero los golpes no eran lo peor, por que el dolor físico se pasa, lo peor era el miedo, ese miedo psicológico de nunca saber cual va a ser el momento en que la espita de la bomba va a hacer clic y todo estalla.

Miedo a no saber qué versión de mi madre me esperaría al volver del colegio, al cruzar la puerta del salón, al preguntarle cualquier cosa.

Aprendí a anticiparlo. A leer las microexpresiones. A saber cuándo era el momento de correr, de esconderme bajo la cama, en el armario, o en cualquier rincón oscuro donde sus gritos no pudieran alcanzarme. De cuando los tres teníamos que escondernos... de nuestra mandre.

Mi casa no era un hogar, era un campo de minas emocional.

Y si ese germen, el de la depresión, esa tristeza pegada al alma, se hereda, se transmite, o simplemente es la ausencia de un entorno, de sentirse querido y valorado, es lo que te marca a fuego, y lo arrastras toda tu vida, buscando en cada rincón, en cada mirada, un abrazo y una palabra, el sentirse querido, una eterna búsqueda que te lleva a despojarte de ti mismo, a que no seas tú tu propia prioridad sino a mendigar un poco de cariño con el miedo, siempre el miedo a que si no lo tienes, si lo pierdes, volverás a esa infancia, y lo peor es saber que ese miedo a querer y que no te quieran, o a que te quieran y te dejen, te lleva a la derrota una y otra vez.

Me pregunto si todo este tiempo he estado huyendo de un fantasma que llevo dentro. ¿Es esta mi herencia? ¿Este vacío, esta ausencia de alegría, este agotamiento vital, es solo la depresión crónica de mi madre que ha mutado y se ha manifestado en mí?

Si es así, entonces no hay salida.

Si es una condena genética, un error químico, una cadena que se ha transmitido de generación en generación, entonces nada de lo que he hecho, ni lo que he dejado de hacer, importaba realmente. 
Significa que siempre estuve destinado a terminar así, en el suelo de una ducha, mirando un filo de metal.

Y si no hay salida para el alma, quizás solo quede una salida para el cuerpo.


miércoles, diciembre 10, 2025

EN EL FILO (Parte 4)

 La parte 5 saldrá en 5 días


PARTE 4


Quiero dejaros claro una cosa, esto no es una apología sobre el suicidio.
Es mi historia, lo que siento, lo que vivo, lo que he vivido, busco respuestas, busco porqués, y a veces tampoco llego a saber si lo que busco puede dar un sentido a todo o una salida.


El agua se está quedando fría y golpea mi piel.
El eco de mi respiración.
Mis propios pensamientos, que no hacen más que torturarme.

La imagen de la playa se desvanece, arrastrada por el desagüe junto con los recuerdos.
Me quedo aquí, en la cruda realidad de este instante. Sentado. Desnudo. Viejo.
En la soledad de un cuarto de baño que es, a la vez, mi refugio y mi prisión.

Este no es un refugio para la nostalgia, ni para la tristeza romántica. Es el espacio más pequeño y honesto de mi vida. Aquí no hay disfraces, no hay responsabilidades que cumplir, no hay roles que interpretar para mi hijo, mis hermanas, o el mundo exterior.
Aquí solo soy yo, con mi piel flácida, mis arrugas, mi falta de pelo en la coronilla y esta abrumadora sensación de que ya no queda nada.
Hay un espejo que refleja la realidad, sin caretas, cruda tal como es, no juzga, no acusa, no halaga, no miente.
El cuarto de baño es uno de los lugares donde me permito ser vulnerable, donde nadie me ve desmoronarme. El otro, mi cama, cuando ya la casa duerme, todos duermen.
El cuarto de baño, u
n acto final de mi introversión: incluso para morir, busco el lugar más íntimo, el más aislado.
Me pregunto cuántas personas habrán tomado la misma decisión en un espacio así.
Es
tos pequeños rectángulos de baldosas que guardan secretos inconfesables. Que me han visto llorar, bailar, reír… incluso caer desmayado.

Ahora puede convertirse en la última frontera antes de mi decisión.

La vida ha pasado tan rápido, que parece arena escurriéndose entre los dedos, me gustaría aprovechar cada momento, cada instante, si algo he aprendido con la edad, es que muchas cosas dejan de importar, y el presente es lo que vale… pero esa asignatura no la tengo aprobada.
Y haces balance, entonces te das cuenta de que no es lo que esperabas, ni lo que habías pensado, no te ves como creías que te ibas a ver a esta edad… faltan demasiadas cosas…

Y la soledad, esa incansable amiga. No es la soledad buscada del que disfruta de su propio espacio. Es la soledad impuesta por años de no saber conectar, de no atreverse a abrirse, de construir muros en lugar de puentes. La soledad que se te pega a la piel como el frío del suelo de la ducha. La soledad que se convierte en un peso ineludible.

Miro de nuevo la cuchilla. No es una solución. Es el fin de una búsqueda incesante de algo que nunca encontré. O de algo que nunca supe ver. Y en este momento, en este cuarto de baño helado, la distinción ya no importa. Solo queda el acto. 


viernes, diciembre 05, 2025

EN EL FILO (Parte 3)

 

PARTE 3


Tengo las manos arrugadas por el agua caliente, me pregunto: ¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿Qué es lo que me ha traído hasta este punto, malas decisiones, la vida…? Y estas preguntas son como una grieta por donde se cuelan los recuerdos…

Me miro la mano arrugada por el agua… y veo una mano pequeña también arrugada pero por el agua de mar, me inunda una de ola de nostalgia, quizás aquellos momentos fueron los más felices de mi niñez, el mediterráneo y yo, el mediterráneo y mis hermanas, y mis tios y mis padres.

Dos meses de vacaciones, cuando uno es niño no hay futuro en el que pensar, ni pasado que sea un lastre.
Disfrutaba mucho aquellos días, la piel morena, caminar por la orilla, “cazar” algún pescadito, las primeras tonterías con las chicas. Pero ahí ya se labraba sin que yo lo supiera lo que iba a ser mi vida sentimental.
Mientras mis amigos “picoteaban”, yo solo quería a alguien a quien querer y que me quisiera, tímido donde los haya… y claro las chicas no buscaban ese “romanticismo”.

Supongo que ahí se empezó a fraguar todo, y llegan los por qué.
Mi padre, siempre que lo recuerdo, es como una imagen alta, lo veo desde abajo, marcando distancia, nunca mirando hacía mi, al menos no como un niño necesita. Ahora intento comprenderlo, el rol de marido, de padre, de un pasado de padre triunfador y autoritario, demasiada sombra para una persona como él. Supongo que fue una extensión de lo que él sintió, y yo no recuerdo un abrazo un beso, una palabra cariñosa.

Su cariño era una ausencia.
Una palmadita rara en la cabeza que se sentía más como un trámite que como un gesto de amor.
Mi cuerpo se acostumbró a su perímetro de seguridad, a su distancia.

Sin embargo ahora siento una onda tristeza por él, le veo sentado en su sillón, e imagino lo vacía que debía sentir su vida. Quizás si me queda tiempo, pueda contar como era mi vida en casa con mis padres y su relación.

Estos recuerdos me hacen temblar, abro la puerta de la ducha, tengo una cerveza, una voll-dam, como las que tomaba en la terraza de aquel piso que daba al mar, con Bruce cantando en noches estrelladas.
Ahora echo un trago, y el frio líquido se desliza por mi garganta llevándose el sabor amargo de esos recuerdos.

Mi padre… y mi madre.
Mi madre es otra historia en muchas historias, por un lado, creo, nunca imagino como sería su vida cuando conoció aquel “hijo de papá” en Bilbao, imaginaria su futuro casada con alguien adinerado, ella que venía de una familia pobre. Un matriarcado vasco, duro, recio, donde tampoco cabría lugar a una caricia, ni a un te quiero.
Recuerdo ir a un cine de la gran vía “Imperial” a ver las películas de Disney, quizás los momentos más maternales, por que luego estaba su lado oscuro, el que se asomaba más de lo que debería, todo era una condición, una comparativa sucesiva “has visto al vecino qué bien se porta” “mira que notas ha sacado tal y cual” y más tarde “los estudios de los demás, los trabajos, sus novias…”
Cada éxito era minimizado, cada fracaso magnificado.
La ilusión se me desdibujaba al instante, sustituida por la sensación de ser una eterna copia de un original inalcanzable. Ella nunca nos miró de verdad; nos miraba a través del prisma de lo que éramos en comparación con otros.


Quizás la cuchilla, el suelo de la ducha, la ausencia de ilusión... todo es una consecuencia directa de un niño que aprendió muy pronto que no era suficiente.

Un niño que se hizo hombre con el eco constante de "podrías ser más" en la cabeza.

lunes, diciembre 01, 2025

EN EL FILO ( Parte 2 )

 

PARTE 2


El agua sigue cayendo, me mantiene caliente, aunque el sonido se ha vuelto lejano como cuando me sumergía en el mar Mediterráneo y las voces se volvían apagadas.
Ahora mi mundo gira en torno a esa diminuta cuchilla.


¿Merecerá la pena? ¿Solucionará algo, o simplemente es una huida hacia delante? Mis dudas rebotan en las baldosas, que por si no os lo había dicho son de un verde sucio, la separación entre unas y otras que debería ser de un blanco puro es solo una franja gris oscura, ¿cómo lo llamó el que vino?… ¡ahh.. si… lechada! Pues ahora esa lechada es más bien un café con poca leche.

Es raro en lo que uno se fija cuando todo se reduce a un si lo haré o no lo haré.
La vida, imagino que de alguna manera siempre merece la pena… hasta que no, ahora la vida se ha convertido en una sala de espera incómoda.
Me refiero al acto. A este final sucio, húmedo y patético.

Imaginemos que existe el más allá, y que desde algún punto en otra dimensión pudieran vernos… si, si vernos nuestros seres queridos, pienso que diría mi padre, viéndome aquí como un espantapájaros caído, ¿sentiría tristeza, se compadecería de mi? O quizás me dijera “no tienes los huevos suficientes para hacerlo…” quiero pensar que no, que se echaría a llorar… por mi.

Siempre he pensado en este momento, en el valor que se debe tener, en esas personas que se lanzan desde una ventana o se tiran a las vías de un tren ¿habrán pensado en lo que van a sufrir? ¿habrá dolor? Porque tiene que haber una determinación brutal, sentir que es la única vía de escape, hace poco leí que una chica de catorce años, ¡¡catorce!! se había lanzado desde la ventana por acoso escolar...¿qué debió sentir? ¿qué debió pensar? En el momento breve de abrir una ventana, o subirse a un alféizar, ¿un terror absoluto? O una paz por que todo va a acabar. Siento casi una envidia enfermiza en esa capacidad de decisión. Otros lo llaman cobardía… quizás se así.

Yo, en cambio estoy aquí acurrucado, como un feto viejo, hablando con vosotros, negociando con esa cuchilla. Por qué así, me preguntaríais si estuvierais aquí, no se, creo que es lo menos doloroso, no tengo bañera que sería más fácil, el dolor del corte, siempre en linea con el brazo no en perpendicular, dejando que el agua caliente corra, y lentamente todo se vuelva rojo, poco a poco, me hace gracia… incluso para esto soy introvertido, incapaz de hacer ruido, irse por bambalinas.


Intento imaginar esos momentos de los otros, justo después de saltar, de soltarse, sin oportunidad de una marcha atrás ¿qué pensarán? Se arrepentirán mientras caen, o simplemente cerraran los ojos sintiendo el viento en sus caras hasta el “black out”

martes, noviembre 25, 2025

EN EL FILO ( Parte 1)

 

PARTE 1


El rectángulo de la ducha me recuerda a un ataúd pero en vertical.
Estoy desnudo, el agua de la ducha cae, no he cerrado del todo el grifo.
Mi espalda apoyada en el frio de las baldosas de un color verde sucio.
Nunca me gustaron.
El cuarto de baño no es muy grande, la luz, blanca lo inunda como si derramara un vaso de leche sobre el. En una esquina hay una bandeja de arena, limpia, aún Odín no ha venido a estrenarla.
Tengo una radio de aliexpress en el lavabo, suena Bruce Springsteen “One Step Up”…


Somos la misma triste historia, eso es un hecho,
un paso adelante y dos hacia atrás.


En la repisa, los botes parecen soldaditos de plástico alineados uno tras otro, dos botes de champú, uno que, según dicen prevé la caída del pelo, el otro para alguien que no lo necesita, hay uno que es un suavizante y los demás son jabón de ducha, miro el de color rosa, de forma octogonal, marca Moussel, no es que sea mejor o peor, pero es el mismo que usábamos en la casa de la playa, y su olor, siempre su olor me lleva a aquel lugar donde fui feliz… hace ya tantos años.

También hay una maquinilla de afeitar, abierta, le falta la cuchilla.
La cuchilla, frio metal, afilado.
Y esa cuchilla esta en el suelo de la ducha, entre mis piernas, desnuda como yo.

El agua cae despacio.
No es una ducha, es una lluvia mansa, artificial.

Cae sobre mí, resbala por la piel cansada de mis sesenta y tres años.
Dicen que la lluvia limpia.
Mentira.
Esta lluvia solo moja. Hace tiempo que se llevó la ilusión por el desagüe, dejando atrás solo un mecanismo roto que sigue respirando por inercia.

Vuelvo a mirar la cuchilla, fijamente, parece tan poca cosa.
Y me pregunto, si ahí, en ese trozo de metal barato, está la solución que llevo esperando y buscando toda la vida.

lunes, noviembre 24, 2025

SAGA AYLIN

 Aylin Libro I  - Un corazón que no es solo mío

Aylin Libro II - Claro de Luna la resistencia

Aylin Libro III - La sombra del corazón - la guerra

Aylin Libro IV - Llantos bajo tierra

Ha costado, y ahora que llega el punto final, es duro despedirse de los que han sido mis compañeros de noches de insomnio, de soledad, de pensamientos...

До побачення, друзі! Хай живе вільна Україна!




miércoles, noviembre 19, 2025

AYLIN LIBRO I

 


Como agradecimiento a los que me leéis... os dejo el volumen 1 de Aylin, os agradecería que si lo leéis, me dejéis alguna reseña GRACIAS

PD:  No ha pasado por corrección así que pido perdón por los posibles errores, estoy con AYLIN LIBRO 4


descarga AYLIN LIBRO I

lunes, noviembre 10, 2025

AYLIN...Una historia

Llevo tiempo sin publicar... a veces ocurren cosas... inexplicables.
La vida es un simple soplo, algo tan breve que cuando queremos darnos cuenta ha pasado, y lo peor es que nos obcecamos en ponerle trabas, en poner palos a las ruedas, en ver gigantes allá donde solo hay molinos, y se nos van momentos hermosos como si fuera arena entre los dedos.

En estos ultimas semanas con todo el tiempo del mundo, para pensar, para abrazarse a la soledad, me he dedicado a escribir... estoy en la tercera parte de una trilogia titulada AYLIN.

Seguramente nunca verá la luz, pero estas semanas he vivido en una librería llamada Claro de Luna, por la calle de Embajadores, los avatares de Aylin.

Escribir debe ser algo cercano a ser actor o actriz, te sumerges, al menos yo, en la piel de otros, vives, sufres, creas, imaginas...

Os adelanto como empieza AYLIN


"Os voy a contar una historia.

Pero antes de empezar, quiero presentaros a Aylin, ella es la protagonista de mi historia.

Su nombre es de origen Mapuche/Turco, significa “Claridad” “Luz de luna”, algo libre, etéreo.
Aylin es bajita, de 1,65, su voz es envolvente, serena, amable y cálida, transmite paz, como si nada fuera capaz de alterarla.

Su mirada es urgente, y sus ojos grandes, de un verde ámbar con pequeñas motas doradas, profundos, llenos de prisa y misterio. Parecen saber más de lo que dicen como si hubiera leído todas las páginas que el destino le tiene escritas. Su mirada es lenta, penetrante, como si pudiera ver mas allá de lo evidente.
Y es que Aylin cuando mira, mira de verdad.

De pelo largo y oscuro con hebras rebeldes que el viento mueve creando una imagen de libertad. Cuando lo lleva suelto cae como una cortina sobre sus hombros, cuando se lo recoge recuerda a una colegiala desenfadada.

Su rostro es ovalado de facciones suaves, expresión serena, parece que escuchara cosas que los demás no percibimos.

De piel clara, con un suave toque dorado por el sol, dos hoyuelos en sus mejillas le dan un aire gracioso cuando sonríe, Apenas unas pecas suaves en la nariz y en los pómulos.

Sus cejas están bien definidas, curvas y suaves, sus labios llenos, de color frambuesa con una sonrisa clara, que solo la muestra cuando está segura.

Su cuerpo es delgado, de una feminidad tranquila, hombros estrechos, manos finas coronadas por dedos largos, perfectos para barajar sus cartas de tarot.

Aylin desprende una sensación de paz y gravedad al mismo tiempo y un aura de secreto inconfesable.

Cuando entra en una habitación no llama la atención, pero al segundo todos la buscan.

Suele vestir con tonos tierra o negro, pero cuando se siente feliz busca vestidos largos y vaporosos o faldas fluidas de colores, que encajan con sus botas altas. Suele llevar algún collar con alguna piedra y un anillo viejo, regalo de su abuela.

En la muñeca derecha en la parte interna tiene tatuada la silueta de su gato de nombre Tilo, un gato atigrado gris.

Aylin es bella, no la más bella, pero sobre todo es inolvidable, su atractivo nace de los ojos, la energía y el silencio que deja detrás.

Aylin es tarotista, entre otras muchas cosas, echa las cartas con una sensibilidad especial. No adivina el futuro, lo interpreta, como quien descifra símbolos, emociones, caminos imposibles.

Nunca huye de las cartas difíciles, podría mirar un Arcano XIII “La Muerte” sin miedo, porque para ella no es el final sino una transición.
Ella nunca se echa las cartas, nunca consultaría las cartas sobre su muerte, no por que no pueda, sino por que ya lo sabe.

Y ella lo sabe desde pequeña, su corazón es un reloj con fecha de caducidad, aunque no sepa cuando se parará, un defecto congénito en el corazón.

Esto a muchos nos rompería el alma pero a ella no.

Esta fragilidad la convierte en alguien muy viva, vive con urgencia que no es vivir con prisa, cada momento es un regalo, una urgencia por vivir.
Aylin en vez de oscurecerse, ama la vida con ferocidad como si esta fuera su mayor religión.

Porque es su secreto, sabe que su corazón se detendrá algún día, pero no lo proclama, no lo dice, no quiere compasión, y el día que se detenga, sin aviso, ya habrá hecho las paces con el destino.

Su misión, me dice sentirlo así, es encender una luz en otros que sin saberlo la tiene apagada. Y lo logra en cada lectura de cartas, en cada consejo, en cada libro recomendado, en cada una de sus sonrisas.

Yo sé, porque la he visto alguna noche, en la trastienda de su librería, cuando cree que nadie la ve, como dos lágrimas se deslizan por su mejilla y no es por miedo a morir sino por la nostalgia anticipada de las cosas que no le dará tiempo a vivir. Se seca las lágrimas, respira hondo, acaricia a su gato Tilo y vuelve a la vida como si nada le sucediese.

Aylin es libre, luminosa, intensa… mortal… por eso Aylin es inolvidable.

Y ahora que la conocéis un poco, voy a empezar mi historia, y esta empieza una tarde cualquiera, de un día cualquiera, el aire de Mayo trae olores a verano..."


domingo, noviembre 09, 2025

Me gustaría

Me gustaría quedarme en la cama todo el día...

Me gustaría oler el café recién hecho por la mañana...

Me gustaría enredarme entre las sábanas...

SI ES CONTIGO.

Me gustaría un paseo por el parque...

Me gustaría bailar bajo la lluvia...

Me gustaría  cantar en la ducha...

SI ES CONTIGO 

Me gustaría preparar una cena...

Me gustaría poner una canción...

Me gustaría que anocheciera siempre...

SI ES CONTIGO 

Me gustaría enredarme en una piel...

Me gustaría tener el sabor de unos labios...

Me gustaría tener sexo...

SI ES CONTIGO 

y si no lo es... Si no lo fuera

YA NO ME GUSTARÍA.

sábado, octubre 18, 2025

Fue un hermoso viaje

Si quieres oir la canción : "Fue un hermoso viaje"

Fue un hermoso viaje.
Un viaje con el que cruzamos caminos de piedra pero también circulamos por autopista,

Y aunque tú no lo sepas, fue un hermoso viaje
Aunque a veces no te gustara la música que ponía, aunque a veces no me gustara la tuya.

Fue un hermoso viaje
cuando bajabas la ventanilla y dejabas volar tu sonrisa

Fue un hermoso viaje
Aunque tu no lo sepas, 
dibujé en la piel de tu espalda
caminos de arena
tracé mapas de tesoros con la punta de mi lengua.

Si, fue un hermoso viaje
Aunque te empeñaras en ver 
que el cristal estaba empañado,

Aunque tú no lo sepas
se empañaba por el calor de mi piel en tu piel

Fue un hermoso viaje
cuando parábamos por momentos
cuando nos quedábamos sin palabras
pero esos vacíos los llenábamos con besos

Lo fue, aunque tú no lo sepas
y creas que en aquel vehículo
viajaba más gente
y aunque tú no lo sepas
solo estábamos tú y yo.

Fue un hermoso viaje
y ahora que te bajaste
aún suena tú música, aunque no me gustara
con las ventanillas bajadas
y la brisa del verano.

Quizás en cualquier parada
en cualquier hostal
en cualquier esquina
vuelva ese viaje... aunque tú no lo sepas

jueves, septiembre 18, 2025

No puedo

Si quieres oir la canción NO PUEDO


Todas aquellas palabras
todas aquellas caricias
todas aquellas miradas

Todos aquellos años...

Quiero guardármelos 
para las noches que vendrán
quiero quedarmelos
para  no olvidar lo que fue

Porque no puedo quererte 
de la forma que eres
porque no puedo quedarme
en tu mundo sino es el mio

No me mires así
sabes que no es la primera vez
y si lo haces no tendré el valor
para marcharme

Crees que estoy loca
que nunca me comprendes
pero las dudas crecieron en mi
y ya nada es como debería ser

Porque no puedo quererte 
de la forma que eres
porque no puedo quedarme
en tu mundo sino es el mio

No me escribas pidiendo que vuelva
he dado el paso 
y me ha costado tanto
que aún no se si podré seguir en pie

Eras mi mundo
y por más que te dije
sentí que nunca me hiciste caso

Porque no puedo quererte 
de la forma que eres
porque no puedo quedarme
en tu mundo sino es el mio

Y te echo de menos
en cada noche
y te echo de menos
en cada espacio que no estas

Pero ahora no quiero volver atrás
no me llames más
hay un mundo que nos separa
y no tengo mas fuerzas

Me dices que todo está bien
me dices que después de tanto tiempo
pero ya no lo siento
ya no te veo

Porque no puedo quererte 
de la forma que eres
porque no puedo quedarme
en tu mundo sino es el mio

No quiero hacerte daño
fuiste lo que siempre soñé
pero ya no puedo seguir
no quiero sentirme derrotada

Porque no puedo quererte 
de la forma que eres
porque no puedo quedarme
en tu mundo sino es el mio

Porque no puedo quererte, por que no puedo quedarme.
porque ya no puedo, no puedo.


lunes, septiembre 08, 2025

En aquel bar

 Cuando el tiempo haya pasado
y las calles de Madrid hayan envejecido

Cuando las primaveras sean solo otoños perdidos
y las navidades un mero recuerdo

Cuando los árboles del parque hayan perdido sus hojas
y los recuerdos solo sean unas fotos amarillas

Seguro que nos encontraremos en aquel bar
con las sonrisas apagadas
y la mirada perdida

Me acercaré a verte
y quizás ya ni me reconocerás
en aquel bar 

Cuando el tiempo que perdimos
sea irrecuperable
sin que nadie lo tome
seguro que nos encontraremos en aquel bar

Dejaremos las promesas que nos hicimos
en tazas de café rotas
y los sueños con olor a cerveza
en aquel bar

Cuando las arrugas surquen mi piel
y tu sonrisa sea una mueca cansada

Cuando nadie nos recuerde
y las despedidas sean el gesto de amor

Seguro que nos encontraremos en aquel bar
con la sonrisas apagadas
y la mirada pérdida

Y sonará nuestra canción
que nunca la bailamos
pero siempre era nuestra canción

en aquel bar
en aquel bar

en aquel bar, aquel viejo bar

Oyela CANCIÓN

miércoles, agosto 27, 2025

Sueños

Arde el  asfalto de esta sucia ciudad,
como arden las tierras de este país.

Y arde mi deseo por ti.

Toma tus sueños
llévatelos lejos,
aquí ya no queda nada por hacer,
nada por vivir.

Dejaste atrás tu casa,
atrás se quedaron los amigos y un amor,
ahora la carretera te lleva a ningún lugar.

Buscas tu hogar,
en noches de fuego y calor
arde tu piel en un pecado sin redención

Toma tus sueños
llévatelos lejos,
aquí ya no queda nada por hacer,
nada por vivir

Sentiste la traición morderte sin soltar
ahora ya no quieres mirar
solo correr más allá,
donde te puedas ocultar.

Hay una habitación cerrada
y unas miradas asesinas
¿qué pegamento puede unir a dos almas que no se aman?

Te escondes en un rincón
mientras oyes sus gritos
y los golpes sordos sobre la piel

Toma tus sueños
llévatelos lejos,
aquí ya no queda nada por hacer,
nada por vivir

Solo te quedan las noches de calor
cuando arde tu piel en un pecado sin redención

Toma tus sueños  llévatelos lejos
tan lejos que no puedas mirar atrás

Lejos... muy lejos

lunes, agosto 25, 2025

Tú y yo

Cuando todo toca a su fin
y las luces del escenario se apagan
las puertas se cierran
y el silencio me ahoga.

Nos veremos en el camino
donde la luz es perpetua
donde tu y yo...
seremos solo tu y yo

Cuando ya no queda nada por decir
y nuestras palabras se estrellaron contra el suelo
y los sueños se dejaron por cumplir
cierro los ojos y acaricio tu pelo

 Nos veremos en el camino
donde la luz es perpetua
donde tu y yo...
seremos solo tu y yo

Cuando todas las promesas regresen
y el tiempo se detenga
y los recuerdos no te pesen
me encontraras en la esquina del viejo bar

Nos veremos en el camino
donde la luz es perpetua
donde tu y yo
seremos solo tu y yo

Cuando tengamos el pasado en nuestras manos
y entendamos lo que dejamos
no bastarán con tus lágrimas
para mojar este viejo páramo

Nos veremos en el camino
donde la luz es perpetua
donde tu y yo
seremos solo tu y yo

Solo tú y yo.. tú y yo...

domingo, agosto 24, 2025

Los años

 Habían pasado años desde mi último paseo por el parque del Retiro.
La vida, el precio de los alquileres, me habían llevado a dejar mi Madrid, y hoy años después, vuelvo.

Recorro en los primeros días de otoño los viejos caminos que pisé, huellas en el barro y en el corazón, lejanas  conversaciones, miradas y sueños perdidos.

Y allí en un banco, esa mirada, "su mirada". Su piel muestra el paso del tiempo, surcos suaves recorren
su mejilla, un leve temblor en sus manos, donde reposa un libro, la miro y lo sé, es ella.

Me acerco, levanta su mirada, al principio no me reconoce, pero cuando me siento a su lado y oye mi voz, asiente, una leve casi imperceptible sonrisa cruza su boca como un coche lo haría en la noche.

- Hola, ¿ te acuerdas de mi? - le digo, a sabiendas que si, que si se acuerda
- Si claro, aunque hace años ya
- Muchos, muchos años... perdidos
. Bueno eso lo dices tú - hay algo de amargura en su voz
- Es lo que sentí la última noche y aún siento - mi voz sonó débil
- No has querido saber nada en todos estos años, no me  vengas con esas - contestó 
- Da igual, "agua pasada no mueve molino"
- Tú y tus refranes, nunca cambiaras
- Al menos, cuenta, que tal te ha ido tu vida, ¿sigues en tu casa? ¿y tu hija?
- Si, allí sigo con mi patio, mi hija está muy bien, con un trabajo que le encanta, soy abuela de una niña preciosa, se casó pero a los dos años se separaron, vive cerca por que así puedo cuidarla, yo me jubilé, tuve una relación después de ti, pero no funcionó, y la vida es curiosa, se acabó esa relación y nació mi nieta, como si vinera para que no estuviera sola, mi gato murió cuatro años después de nuestra ultima.... - dudó mucho, y no dijo nada.
- Vaya, me gustaba aquel gato, me alegro, debes ser una gran abuela
- ¿Y tú? , ¿no me vas a decir nada?
- Yo... seguí dos años más con lo que hacía, pero al final tuve que dejar Madrid,  me fui a un pueblo pequeño,  y me dediqué con lo que me quedaba de dinero y la pensión a leer, a salir por el campo a fotografiar y a escribir. Si me vas a preguntar si conocí a alguien, no, no conocí a nadie, no creo que hubiera aguantado otro envite más.
- Vaya lo siento, aunque conociéndote no te creo . - no sonó a reproche pero llevaba su carga de profundidad
- Lo sé, nunca llegaste a creerme, y fue lo que destruyó todo...
- No vamos empezar...
- No, por supuesto que no- tomé su mano, que al contacto con las mías dejó de temblar - me ha gustado verte... otra vez, nos veremos algún día de estos...

Deposité un beso en su mejilla, y me fui, una lágrima  asomó y se lanzó en paracaídas por mi mejilla. Me giré y a lo lejos volví a verla, leyendo su libro.

Fue la última vez que la vi.

miércoles, agosto 20, 2025

Es fácil - Canción

Mis letras se hacen canciones

Puedes oirla aquí, y si das un like te lo agradezco
https://www.youtube.com/watch?v=Q05-HL7zAG0

Lo leí en las cartas que no escribiste Lo o leí en las cartas que no escribiste
Lo escuché en las palabras que nunca me dijiste Lo oi en las canciones que nunca bailamos. Si me dejas así es fácil Si te vas sin decir nada Si cierras la puerta sin mirarme... Es fácil. Lo senti en los besos que guardaste Lo recordaré en las fotos que te hice Y en las noches que me acompañaste. Si te vas así es fácil Si te vas sin decir nada Si cierras la puerta sin mirarme... Es fácil. Lo leí, lo oí y lo sentí Y aun así Te echo de menos. Aunque no te importe Aunque no lo sepas. Porque... Si te fuiste así es fácil Si te fuiste sin decir nada Si cerraste la puerta sin mirarme...
Fue fácilescuché en las palabras que nunca me dijiste Lo oi en las canciones que nunca bailamos. Si me dejas así es fácil Si te vas sin decir nada Si cierras la puerta sin mirarme... Es fácil. Lo senti en los besos que guardaste Lo recordaré en las fotos que te hice Y en las noches que me acompañaste. Si te vas así es fácil Si te vas sin decir nada Si cierras la puerta sin mirarme... Es fácil. Lo leí, lo oí y lo sentí Y aun así Te echo de menos. Aunque no te importe Aunque no lo sepas. Porque... Si te fuiste así es fácil Si te fuiste sin decir nada Si cerraste la puerta sin mirarme... Fue fácil

jueves, agosto 14, 2025

Ella y Él

Ella era estilista de alta costura.
Él era... él.

Se conocieron como ahora lo hace la mayoría de las personas, por una app de citas.
Tras tres meses de charlas, donde él pensaba que nunca se verían y ella tenia miedo a verle.

Ella era agua.
Él era aceite.

Pero en esa línea que les impedía mezclarse, empezaron a bailar.

Ella era cabezota.
Él era... él.

Tenían dos mundos que rotaban en líneas paralelas, pero de vez en cuando, esa rotación los llevaba a estar juntos.
Y entonces, sin saber ni cómo, ni por qué, estaban bien, más que bien.

Ella se acostumbró a él.
Él no se sacaba la camisa del miedo, miedo a que le engañaran otra vez.

Pero poco a poco, día a día fueron conociéndose, intentando mezclar ese agua y ese aceite, con dos pasos adelante y uno atrás.

Ella en sus trabajos trataba con modelos masculinos.
Él siempre pensaba que no estaba a la altura de aquellos con los que ella trabajaba.

Ella lo sabía, pero no podía hacer otra cosa, era su trabajo.
Él nunca reconocería que lo que era, le dolía pero aguantaba en silencio.

Un día ella no le dijo que iba a trabajar con un antiguo modelo, sabía que no le haría gracia, pero no quería enfados. Él terminó enterándose, nunca se lo perdonó, por mucho que ella le pidiera perdón admitiendo su error.

Ella era para él, se compenetraban a pesar de sus diferencias, él era su hogar, el juego entre las sábanas que nunca había tenido.
Él la quería a pesar de todo, pero había una sombra, una eterna sombra que es como la nube que tapa el sol.

Y un día, él no pudo más, a pesar de todo el tiempo que aquel agua y aceite habían estado en la misma frasca, y decidió irse, silenciarse, desaparecer.


Ella es ella sin él, pero ya no es ella.
Él era... él.

domingo, agosto 10, 2025

Era bonito

 Era bonito, no era perfecto pero era bonito.

Era bonito tener a quien desear buena noches y un feliz día.
Era bonito saber que había alguien que te importaba y a quien importabas.
Eran bonitas tus cenas y ver tu sonrisa.
Era bonito los juegos entre  sábanas.
Era bonito el olor a café mientras me contabas como había ido tu día.
Era bonito que me aguantaras.
Eran bonitos los días que sabia que volvería a verte.
Era bonito encender el teléfono y tener un mensaje tuyo.
Todo era tan bonito, hasta lo que no lo era.

Era bonito, aunque a ti no te lo pareciera.
Y ahora solo espero que todo te vaya bonito.

lunes, agosto 04, 2025

Redes sociales

 Estaba tumbado en la cama, cogió su móvil, entró en la aplicación de Instagram y vio las últimas fotos que ella había subido, frunció el ceño, deslizó el dedo a la  derecha donde los tres puntitos y pulsó a "dejar de seguir".

A unos pocos kilómetros de allí, ella terminaba de desmaquillarse,  con el móvil sobre el lavabo no le quitaba ojo, cada dos por tres comprobaba si habían aumentado los likes a las fotos que había subido de esa noche. Cuando se metió en la cama, entró en la aplicación de citas, buscó el último chat, lo releyó,  y cuando terminó, pulso a "Deshacer match", mientras pensaba " tan bueno y tan soso, qué pérdida de tiempo".

****

Unas horas antes...

Se habían conocido a través de una aplicación de citas, tras unos días de charla, por fin se iban a tener una cita.

Él había llegado antes, en la puerta del restaurante esperaba ansioso.
Ella llegó 15 minutos tarde.

Se saludaron con los dos besos de rigor, se sentaron en la mesa que habían reservado, y  sin tiempo a más  ella le dijo "¿ me perdonas un momento?. " si claro, no hay problema" contestó él.

Se levanto con el móvil en la mano, y empezó a hacer fotos del local, se acercó a la barra, hizo un recorrido grabando un vídeo, y entro en los lavabos.

Unos 10 minutos después, regresó a la mesa.

- Me he pedido una cerveza, ya que tardabas en volver, no te he pedido nada porque no se que quieres beber. - dijo él.

- Pediré una copa de vino.

La camarera trajo la copa de vino junto a unos entrantes y la carta, mientras él leía la carta para ver que cenar, ella fotografiaba el plato de entrantes.

- Perdona, ¿puedes mover tu vaso de cerveza? es que no quiero que salga detrás de mi copa de vino

La cena transcurrió con pocas palabras, a cada plato que llegaba ella tomaba el móvil,  y hacía unas cuantas fotos, colocaba los cubiertos, movía la copa de vino, le hacía a él que se inclinase un poco para no entrar en el plano.

Él aguantaba estoicamente, aunque su paciencia se iba agotando.

Cuando llegaron los postres, fue aún peor tardó, casi diez minutos en hacer las fotos a su postre y como no al de él, un helado tres leches con láminas de barquillo, que cuando se dispuso a tomárselo, ya estaba deshecho.

Pagaron la cuenta, ella propuso ir a una disco-coctelería de moda que había visto en un reel de Instagram. 
Él simplemente asintió.

Camino de la disco,  y mientras hablaban un poco de todo, de como estaba Madrid aquel Agosto, del calor, ella se dedicaba a editar con la aplicación de su iphone las fotos de la cena.

- Perdona ¿no te molesta, no? es que tengo que subir las fotos, antes de salir, subí una storie  sobre que íbamos a cenar el restaurante y me han escrito "mis" seguidores para que suba fotos del local, además si etiqueto al local seguro que pueda conseguir alguna colaboración.

- No te preocupes .-le contestó él. Aunque el aburrimiento de aquella cita hacia mella en su ánimo.

Llegaron al la disco, entraron, ella había reservado una mesa, pidieron dos cócteles, que siguiendo la moda, llegaron en unos vasos decorados, uno tenia forma de dragón de la boca del animal salía humo y una pajita de papel.
Para él, el vaso asemejaba un balón de rugby sobre un césped, la pajita estaba coronada por una bola redonda de un material comestible, que cuando se la introdujo en la boca no supo adivinar que era.

Cómo no, ella se dedicó a fotografiar los cócteles, lo que le llevo un tiempo que a él le pareció eterno, mientras tanto pensaba que las dos horas que ya llevaban juntos, habrían hablado como mucho media hora, y que más o menos sabía lo mismo de ella que cuando chatearon por la aplicación de citas.

Mientras apuraban sus bebidas, ella le contó que quería ser creadora de contenidos,  había hecho un taller sobre los algoritmos de Instagram, de como crear reels y stories que tuvieran un alto índice de target para lograr el ansiado número de seguidores para poder monetizar su Instagram.

Él no dijo nada, se limitaba a asentir, conocía el mundo de las redes sociales, pero hasta ese momento no había tenido una cita con una "creadora de contenidos", aún así se atrevió a preguntarle.

- Pero dime, ¿realmente disfrutas  cuando sales de estar todo el rato haciendo fotos? yo creo que es imposible disfrutar.
- Si, si claro que lo disfruto, me encanta.
- Perdona, pero  ¿de que has disfrutado esta noche? y no te molestes por mi pregunta has disfrutado haciendo las fotos no de la cena.

 En ese momento apareció sobre un escenario improvisado un dj con unas bailarinas.

- ¡Oooohhh! - grito ella - le amo, es mi dj favorito, perdona, si no te importa me voy a acercar a hacerle un vídeo, y grabar esta canción, es mi favorita.
- Vale, no te preocupes, ve, yo me quedo aquí en la mesa.

Ella salió corriendo, con el móvil alzado sin perder detalle de los primeros compases de la canción.

Él llamó al camarero, pagó los cócteles, y esperó a que ella volviera.

- Me tengo que ir - le dijo - mañana madrugo tengo que entregar un trabajo...
- Pero si es sábado como vas a irte tan temprano - protestó ella.
- Lo siento de verdad, pero si no entrego mañana el trabajo voy a tener problemas
- Bueno como quieras, ¿te importa que me quede?
- No, no, para nada, disfruta del concierto.

Cuando llegó a la puerta y se giró, la vio con el móvil alzado dando unas teclas, supuso que serían algunos parámetros para poder grabar  con esa luz, mientras ella toquiteaba los botones, detrás del dj explotó un fuego de artificio, breve pero intenso.

El chico sonrió, "me da que se lo ha perdido, no lo ha visto y tampoco lo ha grabado" y con una media sonrisa, salió a la calle.

****

Mientras esto sucedía a cientos de kilómetros de distancia, en un pequeño salón alguien editaba una foto de una anciana que celebraba su cumpleaños, la foto mostraba a la anciana junto a una tarta a punto de soplar las velas, junto a la tarta una persona joven le agarraba de la mano.

Terminó de editar la foto, abrió chatgpt, subió la foto y en la caja de texto que pone "pregunta lo que quieras", escribió:

"Como experto en redes sociales y creador de contenido, quiero que me generes un texto para una storie de instagram  basado en la foto que de adjunto, el texto tiene como fin  subir seguidores y que me escriban mensajes, debe ser un texto que desprenda ternura, pero que no sea muy empalagoso, que genere algo de tristeza y compasión en el que lo lee, y que enlace de alguna manera que la persona joven está ayudando y cuidando a la anciana ya que padece demencia senil".

Al cabo de diez minutos ya tenia el storie creado y subido, en media hora, tenia 174 mensajes , 5 eran negativos del tipo "da asco que utilices a tu abuela para promocionarte" el resto se dividían entre emoticones de corazones, y mensajes del tipo " eres una persona maravillosa, que cuidas de tu abuela" o " tu ejemplo me ayuda,  estoy en una situación parecida y que tengas el valor de contarlo hace que me sienta bien, gracias"


******************

Este texto es ficticio, los hechos están, seguramente, llevados al extremo, pero tristemente hoy en día suceden estas cosas, quizás no tan exageradas, pero sí que con tal de tener seguidores likes, comentarios etc, de alguna manera "prostituimos" nuestra vida, con tal de monetizarla.
No  pretendo criminalizar a nadie, allá cada cual como quiera ganarse su vida, subir imágenes su vida o lo que le de la gana, no soy nadie para juzgar a nadie, pero tengo una opinión sobre ello, tan válida como una opinión contraria.







viernes, agosto 01, 2025

Una dama

Hay una dama que me sigue, que me corteja, que intenta seducirme.
Es una mujer que conozco de hace tiempo.
Que en noches solitarias he mantenido conversaciones con ella.
Que sabe que no la he olvidado, ni la olvido.

Hace mucho tiempo que está ahí, a veces, desaparece y no se de ella.
Pero no tarda mucho en volver y llamarme.

Está detrás de mi, y yo, a veces, me dejo querer.

He sentido su piel fría como el mármol, y su voz susurrarme al oído "ven conmigo".
Me tienta, y me dejo tentar, cuando el camino se acaba y no hay más vereda que cruzar
la veo que me saluda a lo lejos y me llama, ¿por que no ir  por que no dejarme abrazar por ella?

Le gusta vestir de negro, no suele sonreír mucho, pero yo la he visto lanzarme alguna sonrisa.
Su mirada... su mirada es... misteriosa como si ocultara un mundo tras ella.

Me promete que haga lo que haga, y tarde lo que tarde, siempre me esperará, pero yo sé que quiere
que vaya pronto, que no me demore, que yazca junto a ella en su lecho,  promesas, solo promesas.

Me resisto.
Me resisto.

Pero dentro de mi hay algo que sabe que un día me convencerá e iré tras ella sin volver la vista atrás.

lunes, julio 28, 2025

MOMENTOS

 Caminaba hacia el parque del retiro mientas Julio corría a encontrarse con Agosto, como si estuviera en la calle Estafeta perseguido por los toros.

El asfalto crepitaba bajo el ardor de un sol de justicia, y en el estanque las barcas flotaban sobre un azul verdoso.

A lo lejos, pude verle, mi viejito sentado a la sombra con un helado en la mano. Alzó la mirada y me vio, señalo el espacio vacío a su lado.

Me senté a su lado, y después de los saludos protocolarios, me habló de la edad de las cosas, de como el tiempo puede resultar tan subjetivo, porqué algunos se marcan por unos números que indican el tiempo vivido y eso para mi no significa nada, la vida son los momentos que vives, no los años ni los meses ni las semanas.

Cuando llegué a casa, tomé un bolígrafo y una hoja de papel...

Si tuviera que contar mis años vividos.

" Tengo 22 miradas que me dibujaron una sonrisa inolvidable y 3  que me desnudaron la piel y me abrigaron el corazón.

Tengo 2 sueños que no se cumplirán y uno que se cumplió.

Hice las tres cosas que dicen que hay que hacer en la vida, "planté un árbol, escribí un libro y tuve un hijo"

Tengo un niño pequeño encerrado en un cuerpo de adulto al que tres veces lograron rescatar

150 sonrisas solo por compromiso, y 2 ó 3 de las que te falta el aire y duele el pecho

Unos pocos abrazos recibidos, pero 1 ó 2 de los que no se olvidan y de personas que ya no están

Tengo miles de desayunos a cuestas, y 3 o 4 que no se borran de mi mente

3 o 4 amigos inolvidables y uno de ellos está en un mundo más allá del nuestro

He viajado menos de lo que quisiera, pero tengo 2 viajes para toda una vida y 1 que no hice y que me arrepiento cada dia

3 primaveras para llorar y olvidar, unos cuantos veranos inolvidables un fin de verano lleno de lágrimas

Miles de cenas, pero ninguna como las de mi caja de cerillas

44 veces disfrazado, una me dijeron que era un patético, otra no recuerdo como terminó la noche

He vivido en 8 casas diferentes, pero 1 la recordare para toda la vida

he dormido en 5 camas ajenas, en 2 nunca quise despertarme

Tengo cientos de canciones que recuerdo, una banda sonora de mi vida y una canción unida a mi mar

He dado cientos de besos, unas decenas impresionantes, y sólo 3 ó 4 que guardo en mi memoria

Me han destrozado el corazón 3 veces, yo lo he roto en 2

He tenido sexo 2 veces, el resto he hecho el amor

He llorado incontables veces, sí soy un llorón, pero aún lloro por 4 ó 5 personas cuando las recuerdo

Tengo varios "te quieros" dichos, unos que se quedaron pegados en mis labios, y otros tantos que debí decir y no dije

Tengo miles de errores cometidos y 3 de ellos imperdonables

235 noches sin dormir, y unas cuantas noches de lágrimas por alguien que no se lo merecía

Tengo un baile sobre una mesa de un bar, y otros que debí bailar y no lo hice, y no sobre la mesa

Tengo 1345 pensamientos por hora, y 10 ó 15 para personas que no se lo merecen

3 errores que volvería a cometer encantado

6 despedidas, 2 que nunca debieron serlo

2 promesas que me hice de pequeño y que no cumplí

35 conciertos, 3 que guardo en un rincón de mi corazón

2 mascotas, una inolvidable, otra que no me deja dormir

26 palabras que no dije cuando debí decirlas y unas cuantas más que dije cuando no tenía que decirlas

5 personas que echo de menos y 4 que ya olvidé

Tengo miles de fotos, y solo 14 estarían en mi álbum favorito y 1 foto que aún no he hecho...

..."

Y ahora pienso en lo momentos que perdí, y en la esperanza de los momentos que vendrán.

¡¡¡    QUÉ MÁS DA LA EDAD QUE TENGAS !!!

lunes, julio 21, 2025

Tristeza/dolor

La tristeza/dolor no conoce de nombres.
La tristeza/dolor no conoce de porqués, ni de cuando, ni de como.
La tristeza/dolor no conoce ni los "y si..." ni las promesas perdidas.

La tristeza/dolor se instala en cada rincón donde tú ya no estas,
La tristeza/dolor anida donde siente que vive la soledad.
La tristeza/dolor se instala donde tú has cerrado puertas y ventanas
La tristeza/dolor se cobija donde ya no hay la luz de tu mirada ni el brillo de tu sonrisa

La tristeza/dolor se pega a la ausencia de tu voz

Y allí alberga, hasta que un día consiga tener las fuerzas suficientes para arrancármela de cuajo

sábado, junio 28, 2025

Estaría fenomenal

 "estaría fenomenal"

Y aquellas letras escritas volaron como lo hace una mariposa al salir de su crisálida

Pero solo fue como una serie de TV sin el capítulo final.

Como un cuento al que le falta la ultima línea.

Como un tren que no tiene parada final.

Como un día que nunca acaba

Hay palabras que abren resquicios cerrados y uno lo sabe, por eso sigue sentado en su rincón aunque brillen y resplandezcan... "No es oro todo lo que reluce" se dice...

Pero son la llave de aquellos recuerdos, de aquella persona que fue o solo fue en la mente de alguien que la creo pensando que podría ser... Ser lo que siempre soñó

Y ahí se quedan flotando en el aire como una pompa de jabón que al final termina por explotar y se acabó.

"Estaría fenomenal"... Si, sin duda lo hubiera estado.

miércoles, junio 25, 2025

Silencio

 "El silencio y la distancia, ayudan"

Estaba escrito en un mensaje de correo, ni siquiera era un mensaje de voz. Solo una frase con la que cerrar una historia.

Guardé todas tus fotos, no en un rincón, sino en aquella esquina donde podría verlas con solo mirar.
Guardé todos tus correos, todas tus charlas de whatsapp, no solo en mi ordenador, sino también en lo que algunos llaman la "nube", así podría leerte desde cualquier lugar.
Guarde todos los recuerdos, tu voz, tu sonrisa esa que hizo que te escribiera la primera vez, y tu mirada, esa que cuando se cruzaba con la mía y sin quererlo como quien mira a escondidas es sorprendido, hacia que se revolucionara hasta la última célula de mi ser.

Nunca te pregunté. nunca me atreví, "¿te pasaba lo mismo cuando yo te miraba?"

Y las guardé en una habitación de este viejo corazón con la puerta abierta para volver en cualquier momento, con la ventana que daba al mar del sur.

Y ese silencio, esa distancia, lo cubrió todo, Por que a pesar del dolor, de la tristeza, la vida continuó, como si nada hubiera pasado, como si todo aquello solo hubiera sido un sueño.

Pero yo a veces releo tus mensajes, a veces oigo tu voz en aquellos audios que solías enviar de noche, y muchas tardes cuando el sol de Madrid tiñe el cielo de un azul increíble, voy a esa habitación  de mi viejo corazón y me siento frente a la ventana a mirar ese mar del sur, y hablo contigo de nuestros recuerdos, de tu sonrisa, de como solías mirarme, o así me gustaba pensar que lo hacías.

Hoy, estoy aquí donde el silencio es el rey, y donde la distancia ya es insalvable.
Cuanto tiempo hace de aquello,  como lo dejamos pasar... 

Y la vida se me fue entre los dedos.


sábado, mayo 24, 2025

Fantasías

Había sido una tarde noche inolvidable...
Llevábamos un tiempo conociéndonos, "hablando" todos los días por whatsapp, con la sensación de que aunque solo eran muy pocos meses lo conocía desde siempre.

Le había contado mi lado más oscuro, me había hecho sentir en un lugar seguro, y sobre todo me había devuelto mi auto estima como mujer.

Sé que contando esto no vais a entenderme después, pero es que yo tampoco me entiendo... ¿o si?

¿Dónde estábamos? ah.. sí. Estaba siendo una tarde noche inolvidable, había empezado con una cerveza en el bar, le notaba nervioso, yo también lo estaba, pero la forma de mirarme deshacían esos nudos gordianos que sentía en el estómago.

Había preparado la cita como regalo por mi cumpleaños, tanto tiempo que nadie se preocupara por mi, tanto tiempo sin una cita así, mi cabeza daba vueltas y vueltas "¿qué haces?, ¿Dónde vas? ¿estas segura?" eran preguntas que taladraban mi mente, yo solo quería disfrutar de ese momento... y ahora entre mis manos  sostengo su cabeza, meso sus cabellos y entre mis dedos se deslizan los restos de un corazón roto,  o quizás más que eso, de unas ilusiones hechas añicos.

Pero, si me permitís, voy a retroceder unas horas tan solo.

Entrábamos en el teatro, una función musical, canciones de los 80's, 90's, 00's, me sentí niña otra vez, saltando, y bailando al son de aquella música que me había acompañado en mi juventud. Una balada, el primer beso... ¿me besará él? y si lo hace... ¿Qué haré yo?

Le miraba de reojo, sabía que me estaba mirando, que disfrutaba con mi compañía, con verme disfrutar, incluso creí ver que estuvo tentado de cogerme un par de veces la mano, pero se contuvo.

En una de nuestras conversaciones nocturnas, me preguntó que significaba él para mi, y esas palabras fueron la llave del arcón donde  dormían mis miedos, y al girar la cerradura, despertaron con toda su fuerza. Os podéis imaginar lo que le dije... más o menos un "sí pero no".

Qué rápido pasa el tiempo cuando lo estás disfrutando, salimos del teatro, el sol iba camino de cederle el testigo a la noche, una luz dorada pintaba las aceras de Madrid.

- Tenemos la reserva del restaurante, es algo pronto, podemos ir dando un paseo recogemos tu regalo y vamos para allá.

- ¿No me vas a decir donde me vas a llevar?- le dije -  No tienes porque regalarme nada - mentira, cuantas veces decimos eso, pero nos encanta que nos regalen.

- No, no te lo voy a decir, me encanta "picarte" pero te prometo que el sitio te encantará...

Me dejé llevar, caminamos charlando de todo un poco, y cuando giramos vi el restaurante, a veces pienso que el destino juega con cartas marcadas, no era en sí un restaurante, sino uno de eso locales que igual puedes tomar un café por la tarde que ir a cenar, y hacía mucho tiempo que lo tenía en mi lista de pendientes.

- ¿Sabes que quería venir hace mucho tiempo? - le dije
- No, pero supuse que te encantaría, es tan tú este lugar.

Supongo que me ruboricé algo, porque sentí arder mis mejillas.

El local era un lugar tranquilo, intimo, una luz suave y una música apenar perceptible creaba una atmosfera mágica, decorado como un cuento, pequeño pero sin agobio, el camarero nos llevó a la mesa.

No se sentó enfrente, lo hizo a mi lado, en aquella mesa circular, donde nuestras palabras jugaban entre el tenedor y la cuchara, donde nuestras miradas jugaban a un "pilla pilla" descarado y pícaro.

Cenamos tranquilos, hablando de mil cosas, de mis pasiones, de sus gustos, de como la vida pasa sin más...

- ¿Pedimos un postre para los dos? - le digo
- Espera...

Hace una señal, y aparece un camarero con una tarta y unas velas encendidas, se me corta la respiración y siento que voy a echarme a llorar, me muerdo los labios intentando que no sea así...

- Sopla las velas, pero antes pide un deseo

Y cierro los ojos, pienso en mi deseo... y no, no os lo voy a decir, que luego no se cumple...

- Y ahora tus regalos...
- Mira que te dije que no hacia falta

Pero me lanzo con toda la curiosidad de una mujer a abrirlos, son unas fotos enmarcadas y una de ellas es muy, muy especial, porque significa tanto en mi vida...  ya no puedo reprimirlas y siento como las lágrimas se deslizan por mi mejilla como lo haría un esquiador sobre la nieve virgen.

- Lo siento, no quise hacerte sentir mal, pero sé que significa tanto para ti ese momento...
- No tienes por que sentirlo, gracias, gracias de verdad...
- Venga abre el otro

Y me entrega  uno pequeño rectangular, lo abro y es... un libro, un libro muy especial, mis dedos se deslizan entre las primeras páginas y allí escrito con un bolígrafo y su letra hay un poema.

- Espera no lo leas ahora...

Pero es demasiado tarde mis ojos han navegado por cada palabra por cada frase..

- Yo.. yo..
- No tienes porqué decir nada

Y dentro de mi una sombra oscura salta de ese arcón, sube como un geiser y se apodera de cada célula de mi ser, tiemblo, tiemblo por sus letras, tiemblo por que la sombra aprieta mi garganta y dibuja en mis labios unas palabras

- No, no creo que sienta yo ese punto, eso que tú sientes.

Y os juro que oí como algo dentro de él se rompía como cuando un vaso se estrella con el suelo de mármol.

- No pretendía nada, ni quiero que me contestes nada - me dice - solo quería aclarar las cosas, disfrutar de este día, sin obligaciones, sin pretensión alguna ni ahora ni en un futuro.

Pero siento que entre sus palabras la ilusión "de algo más" se desliza de nuevo a su interior para esconderse en lo más profundo de su corazón.

Un corazón roto.

Y ahora entre mis manos  sostengo su cabeza, meso sus cabellos...

- Nos están mirando el resto de comensales - le digo
- Es que parecemos dos enamorados  así - y su voz denota la incredulidad de lo que estoy haciendo, por que ni yo misma sé por que le estoy abrazando.

El tiempo pasa, intento armar un puzle al que ya le faltan algunas piezas.

Es hora de irse, los camareros empiezan a recoger, y salimos a la noche de Madrid,  me mira y en su cara noto un cansancio como nunca antes había visto, sin embargo sigue mirándome dulcemente

- ¿Puedo cogerte de la mano, quizás sea la última vez que lo haga?

Y siento el calor de su piel y como sus dedos se entrelazan con los míos, una sensación olvidada en el tiempo.

Seguimos así hasta su casa, él mira a través de la ventanilla del coche las luces amarillentas, conduzco con la izquierda sigo agarrándole la mano con la derecha, siento que si le suelto sería como dejarle caer y no quiero eso.

Me ahogo,  mi cuerpo se debate entre la sombra oscura que me abraza hasta dejarme sin aire, con la sensación de... ¿y si me lanzo al vacío, no hay nada que perder?.. pero la sombra se yergue y ruge "recuerda el dolor de la última vez,  recuerda lo que te costó salir, todos son iguales acabará haciéndote daño..."

Llegamos a su casa, paro el coche, en ese momento suena Coque Malla, canta "la señal" bajo su voz le oigo decir - Creo que en un tiempo no te voy a escribir, necesito digerir todo esto - y en la radio "sabes que pasan los días que pasan los años... yo no debería haberte dejado marchar..."

- Nico - y en su mirada hay un pozo infinito de tristeza - yo... no quiero que te marches así - y de pronto de mis labios caen unas palabras - ¿por que no me invitas a la "penúltima" en tu casa?

Balbucea, es como un boxeador que recibe un golpe en la mandíbula inesperado, le imagino agarrándose a las cuerdas para mantenerse en pie.

- No sé si es una buena idea, pero si quieres, aparca el coche.

Caminamos hasta su portal, esta vez no me coge de la mano, puedo oír sus pensamientos, chocan unos contra otros, y yo sigo preguntándome  "¿que estoy haciendo?" pero por una vez quiero pensar en mi, aunque halla daños colaterales, quiero que esta noche no acabe, por una vez alguien me trata como siempre había pedido.

Ya, ya sé que estaréis pensando ¿y entonces por que coño le has dicho que no?... No lo sé, ya os lo he contado, la mochila, mi pasado, mis miedos.. ¿me gusta? claro que sí, es encantador, detallista, generoso, tímido y pícaro, malhumorado a veces y cabezota, pero es alguien que se da sin pedir nada a cambio y me ha tratado como nunca antes otro hombre lo había hecho, se siente orgulloso de mí, me admira, y sé que de alguna manera en este poco tiempo se preocupa por mi y me cuida. quizás por eso me de tanto miedo, por que si le dejo entrar en mi vida... estaré perdida.

Entramos en su casa, percibo que tiene su personalidad, aunque por lo que me contó no es, ni de lejos, como él quisiera.

- Siéntate - me dice, mientras pone música - es un mix de canciones, espero que te guste ¿Qué quieres tomar?
- ¿qué tienes? - y me levanto para seguirle a la cocina, una estancia pequeña y estrecha.
- ¿Ron y coca cola?, un chupito, o zumo, si luego tienes que conducir...
- Déjate de tonterías, ponme un ron con coca cola, ¿tienes patatas fritas?
- Si al fondo - me dice, y paso detrás de él, cojo la bolsa, y él se gira para darme un bol quedando pegados frente a frente.
- Perdona, es tan estrecho esto.

Le miro, nunca habíamos estado tan cerca, siento los latidos de su corazón, y ese segundo en el que él se aparta me ha parecido una eternidad.

Echo las patatas en el bol, y salgo al salón a dejarlas sobre la mesa, cuando vuelvo, él está con las manos sobre la encimera y la cabeza entre los hombros y los ojos cerrados. 
Me quedo mirándole, y de pronto abre los ojos, me mira, hay algo diferente en esa mirada, se acerca a mi y me coge de la cintura.

- Sé que me voy a arrepentir toda mi vida de esto, pero quiero guardarme este recuerdo hasta el final.

Y me besa, primero despacio un solo roce de sus labios, como si esperase a ver como reacciono. Le cojo de la nuca, él comprende, y me besa con fuerza, abre su boca y su lengua surca mis labios, me dejo ir, y siento como me busca, como sus besos se vuelven mas profundos, mas apasionados.
Me empuja contra el frigorífico, siento como jadea, y le muerdo el labio suavemente, gruñe, se echa para atrás y me mira, sus labios esbozan una ligera sonrisa, no dice nada pero su mirada me ha escrito la palabra "pasión" en mi piel.

Me vuelve a atraer, y su cuerpo se pega al mío, noto el calor de su cuerpo a través de su camisa de lino y su pantalón no evita que sienta lo duro que se está poniendo.

Me besa de nuevo pero esta vez baja despacio por mi cuello roza el lóbulo de mi oreja con la punta de su lengua y me muerde despacio y suave la unión del cuello con el hombro. Me hace estremecer, me aferro a él y clavo mis dientes en su cuello, no hay suavidad, el mordisco lleva inscrito toda la pasión y las ganas de un cuerpo que necesita sentirse vivo.

- Espera un momento- y desaparece, le veo que entra en una habitación y emerge una luz suave - Ven

Me lleva a su dormitorio, hay una especie de hilera de lucecitas colgando de un cabecero de la cama, dos velas también iluminan. Me abraza y en un susurro me dice "quiero hacer una cosa"

Se vuelve a ir, oigo un ruido mecánico, y aparece, estoy intrigada, y empiezo a sentirme nerviosa.

Vuelve.

- ¿Qué pasa? - le digo nerviosa
- Nada - y me sonríe - quiero... quiero bailar contigo una canción lenta, como se hacía antes.

Suena Adele.

Me toma por la cintura y mis brazos caen detrás de su cabeza, se pega a mi, mientras baila despacio, muy despacio, y yo cierro los ojos y me pierdo en la voz de Adele.

Tropezamos, y caemos en la cama, las risas inundan la habitación, le miro, y vuelvo a cerrar la puerta a todas mis dudas, me pongo encima de él y busco su boca, le beso buscando su lengua mordiéndole, siento sus manos por mi espalda, bajan hasta mi culo y lo agarran, mientras le beso me muevo rozando mi cuerpo al suyo y siento lo duro que está, me excita y me mojo.

Sus manos suben y deslizan el tirante de mi vestido por los hombros, mientras cae, pienso "menos mal que decidí ponerme un conjunto interior bonito" me rio con mi pensamiento y él me dice "me da miedo esa sonrisa", si supiera...

Se yergue un poco, sus dedos intentan soltar el cierre del sujetador.

- ¿puedes?
- ¿lo dudas?
- Creo que si
- Joder, si parece un candado de una iglesia

Suelto una carcajada, justo en el momento que salta el cierre y mis tetas quedan al aire, le veo como las mira fijamente y acerca su boca a mi pezón  izquierdo, suspiro con sus lengüetazos suaves mientas con la otra mano acaricia mi otro pecho.

- Espera que yo también quiero

Le empujo y desabrocho su camisa de lino, él a toda prisa se la quita,  y soy yo ahora la que muerde su pezón.

Me pongo de pie, el vestido cae y el me agarra de la cintura sentado al borde de la cama, besa mi estómago sus dedos juegan con la elástica de mis bragas negras,  un dedo juguetón se introduce dentro de ellas y acaricia la parte alta de mi sexo, gimo, y él desliza las bragas por mis piernas, me las quita del todo, intento empujarlo para que se tumbe, pero se niega, me coge del culo y pega su boca a mi estomago siento la humedad de su lengua como lo recorre, como juega con mi ombligo, como me da besos pequeños y mordiscos suaves, va descendiendo poco a poco hasta mi sexo, está mojado, le está esperando y entonces siento su lengua que lo recorre de arriba a abajo, separo las piernas y miro como hunde su cabeza entre ellas, tiemblo, siento que las rodillas se me doblan cuando entre sus labios atrapa mi clítoris y lo succiona como si fuera un "satisfyer".

- Para... - es casi una suplica.
- No, espera... - masculla 

Le agarro el pelo y tiró de el, el aprieta mas mi culo y hunde su lengua en mi sexo, noto como cae la saliva y me excita aún más, estoy a punto de correrme, cuando se aparta y me sonríe, hay una mirada muy pícara,

- ¿por que paras... ahora? - mi voz es casi un susurro
- estabas a punto y quiero excitarte más aún, me gusta parar y luego seguir
- pues esta vez es mi turno - le empujo contra la cama

Termino de desnudarle, él trepa por la cama, y  me pongo entre sus piernas, su miembro está duro, lo acaricio, bajo su piel despacio y lo observo, lo deseo, muevo mi mano despacio arriba y abajo y siento como va poniéndose duro como crece entre mis dedos, él gime, le miro, tiene los ojos cerrados, dejándose llevar, entre susurros me dice "no puedo creer lo que está pasando", "calla, relájate" le contesto, y me llevo a la boca su miembro.

Siento como crece dentro de mi boca, me siento muy excitada, le oigo como gime, como se le acelera la respiración, me coge de la cabeza y acompasa mis movimientos, estoy disfrutándolo un rato, pero es el momento...

Me monto encima de él, cojo su miembro y rozo todo mi sexo con él, me mira con lujuria, "quiero follarte" me dice, y poco a poco me lo voy metiendo, noto como se abre paso y me roza, entra de golpe, pego un gritito y empiezo a moverme encima de él, acaricia mis tetas se chupa los dedos y roza mis pezones que están erguidos, baja una mano para acariciarme el clítoris  mientras me lo estoy follando, cabalgo salvajemente encima,  me muevo hasta que casi sale para de un empujón metérmela entera.

Da un golpe de caderas y me desmonta, me coge por la cintura y me pone a cuatro patas,  siento como me roza como juega a entrar pero no lo hace... "métemela ya, follame, no pares de follarme" le grito, y él obedece, me la mete despacio, me coge de las caderas y empieza a moverse, estoy a punto de correrme cuando para de nuevo..."joder ¡¡¡¡ noooooo" le grito, pero no me hace caso, me embiste varias veces y vuelve a separarse, casi con brutalidad me da la vuelta y es entonces cuando me besa en la boca, dulcemente, ha dejado la pasión y es un beso largo y dulce, tranquilo, como si necesitase tomar aliento para continuar.
Va deslizandose hasta que su boca llega a mi sexo, chupa, lame los labios, succiona mi botón, me mete la lengua mientras acaricia mis tetas con la mano, acelera los movimiento de su lengua, y siento una corriente eléctrica que sube por mis pantorrillas se aloja en mi ingle y descarga con furia.

Grito, le tiro del pelo, mientras sigue lamiéndome muy muy despacio, y yo sigo recibiendo descargas por todo mi cuerpo, cuando este cae sobre la cama, él se incorpora a mi lado y vuelve a besarme con toda la ternura del mundo, bajo mi mano, su pene está ahora flácido, pero al contacto de mis dedos empieza a crecer, , le muerdo los labios y bajo hasta su sexo, vuelvo a chuparlo hasta que se endurece, y entonces le digo "¿me lo harías boca abajo?" es una posición que me excita tanto, me es fácil correrme con ella.

Nos besamos, nos acariciamos, me tumbo boca abajo el se sienta encima de mis piernas, separo algo las piernas y entra despacio, duro fuerte, introduzco mi mano y me acaricio mientras el me folla, hasta que me corro de nuevo.

Se tumba en mi espalda, siento su respiración en mi nuca, me giro y le susurro al oido "me toca, relajate", y me deslizo hasta su pene lo acaricio, crece y separo mis labios le dos unos golpes con la lengua y se la chupo hasta que le oigo gritar "me corrooooo",  ver como cae su leche vuelve a excitarme, le digo "tocame, acariciame con tus dedos" mientras se los chupo, él obedece, sabe lo que hace donde acariciarme hasta que siento otra oleada de placer menos intensa pero más larga.

Nos dejamos caer en la cama, exhautos, me coge y pasa su brazo por detrás de mi cabeza, apoyo la mía sobre su pecho mientras el besa mi cara despacio, suavemente.

Estamos callados un ratito.

- Quédate a dormir, por favor, es el mejor regalo que podrías hacerme.

Le miro a los ojos y no puedo negarme, le beso y asiento.
Tomamos el ron con coca cola en la cama desnudos los dos, me invade un sueño placentero, me arremolino junto a él, haciendo la cucharita y me quedo dormida.

Amanece o eso creo, cuando noto su mano en mi pecho que desciende, quiere jugar otra vez, pero esta vez hacemos el amor, no follamos, me hace el amor con ternura dulcemente, hasta que llego de nuevo.

Vuelvo a quedarme dormida.

Me despierta un olor a café, él está vestido, se asoma a la habitación.

- Buenos días, bajé a por porras, tengo hecho el café, no te levantes.

Trae el desayuno a la cama, os parecerá mentira pero es la primera vez en mi vida que alguien me trae el café a la cama.

Desayunamos.

- Tengo que irme ya - le digo, y mi voz suena más triste de lo que quisiera.
- Lo sé, puedes ducharte antes si quieres, te prometo no entrar 

Y una sonrisa pícara se dibuja en su cara, aunque cumple su promesa.

Me acompaña hasta el coche, me besa, un beso fugaz, como si supiera que será el último.

- Ve con cuidado, y por favor, mándame un mensaje cuando llegues.
- No te preocupes, lo haré 

Arranco y cuando salgo miro por el espejo retrovisor, sigue allí de pie, sin moverse, esperando a que desaparezca de su vista.

Y yo camino de casa, con el olor de su piel en mi piel, siento que quizás, sea la última vez que le vea.


jueves, mayo 01, 2025

FOTO

 Giro la pantalla del móvil. 
Imagino que el diafragma de la cámara, como si fuera el  ojo de un extraño, se abre hasta tenerme enfocada.
¿hasta dónde podrá verme? ¿llegará a alcanzar mis pensamientos?

Miro fijamente.
Y oigo un casi imperceptible clic.
La foto esta hecha,

Y ahora eres tú el que me ve.
¿sabrás lo que bulle en mi interior?
¿Podrás ver, si acaso sentir, lo que quiero transmitir?

***


Te veo.
Si puede decirse, cuando lo que tengo frente a mi es una foto tuya.

Me deslizo por las ondas de tu pelo, y me sumerjo en la oscuridad profunda de tu mirada.
¿ qué ocultas ?

Intento leerte, fuerte como una leona, frágil como una rama de árbol azotada por un viento cruel.
No hay desafío en tu mirada, pero percibo como se desliza un ¿me abrazarás aunque no te lo pida?

Hay en ese lago oscuro, cicatrices de mil batallas, unas perdidas pocas ganadas, pero de todas ellas has surgido más fuerte.

Me deslizo por tu foto, cual esquiador sobre la nieve virgen de una montaña, tus labios entreabiertos siempre, con palabras no dichas, con palabras que quieren salir de tu garganta y cual trapecista cruzar, volando, al otro lado, sin red, con el temor a caer, con la adrenalina a flor de piel.

Y al final de ese viaje, veo el todo, pero no, no te lo diré, hoy no, quizás algún día, cuando el tiempo inexorable nos haya acercado o quien sabe alejado, entonces y solo entonces volveré a esa foto, volveré a escribirte o a hablarte, y entonces, solo entonces te diré lo que mi corazón me susurra de tu foto.