martes, octubre 18, 2005

Los dibus

Uysss... hoy doble ración, este cuento es de hace un tiempo, se lo dediqué a una compañera de trabajo que ilustra como los angeles,(www.eendar.blogspot.com) y como persona es como un angel, y ahora lo comparto con los que me leeis:



Cerró los ojos.
Y su mano tomó el ratón, este se deslizo sobre la alfombrilla de margaritas un trazo allí, una curva aquí.
Al momento los trazos tomaron forma, un degradado, oscurecer aquí, dar brillo en esta esquina...
Después de unas horas en la pantalla aparecían las ideas de ella, miraba a sus ojos y parecían cobrar vida, sus gestos, sus posiciones, pero ella seguía cansada, a veces pensaba que estaba amoldando figuras sustituyendo el barro por curvas berzier, y se dejaba parte de su vida en esos trazos.
Una lágrima cayo sobre el teclado, miró el reloj, las 3.35 de la madrugada, aún quedaban 4 ilustraciones por terminar pero sus manitas no podían más, inclinó la cabeza sobre el teclado y se quedó profundamente dormida.

- Toc, toc. Sonó en la pantalla.
- Oye chico que ella esta dormida vamos levanta.

Y el dibu1 se movió perezosamente.

- Es verdad, mírala ahí quieta, ¿la podremos llamar mamá?
- De alguna forma si, ella nos ha dado vida.

El dibu2 se acercó aún más y más... y ¡¡ zas!! salió de la pantalla.

- Vamos dibu1 ven este mundo es muy diferente al nuestro, aquí los colores parecen más apagados.

El dibu1 saltó tambien.

- Ohh, es cierto mira que color de pared si parece que la vainilla está seca hace dias.
- Pues anda, que el jersey que lleva ese rojo ummm no creo que sea un 100%R 0%G 0%B
- Pobrecilla, está muy cansada.

Y diciendo esto, saltó sobre el teclado con tal fortuna que le dio a la tecla de retroceder página, y en la pantalla apareció otra ilustración.

- Ehh dibu2 mira, si aquí están ellos también, vamos saltar

Y así, una tras otra pantalla, todos los dibus de aquel maravilloso cuento salieron de la pantalla.
Se reunieron alrededor de ella y uno dijo a los otros.

- Si hemos podido salir, quizás ella pueda entrar, que os parece si nos la llevamos.
- Si, si, si.

Gritaron todos.
Y entonces como por arte de magia levantaron los brazos y con un suave cántico, todos aparecieron dentro de la pantalla.

Ella despertó.

- ¿Dónde?... ¿dónde estoy?
- Hola. Dijo el dibu1
- Hola. Repitió el dibu2, y así todos los demás

Ella los miraba con cara de asombro.

- No es posible, debo estar soñando, pero si estos son mis dibujos.
- Claro, que lo somos, pero hoy antes de dormir, una lágrima tuya cayó sobre el teclado y pudimos salir de la pantalla así que decidimos traerte al mundo que tu dibujas para que lo vivieras.
- No es posible, tiene que ser un sueño.
- Dáme la mano, le dijo el dibu marioneta.

Ella sintió una mano pero con un tacto muy diferente parecía de goma espuma.

- Vamos, esta noche podrás ver tu mundo de cerca.

Y la llevaron a través de un mundo de cielos violetas, donde las nubes eran naranjas.

- Ahora iremos al bosque luego podremos bañarnos en el lago, y si quieres iremos a la isla donde hay una casa mágica. Y un poblado de piratas y sirenas.

Y recorrieron aquel bosque de árboles naranjas, y ella se bañó en el lago, un lago de aguas quietas mientras soplaba un viento que sonaba a música. Y lo extraño fue que los dibus la llevaron al fondo del lago y alli ella respiró, por que el mundo de los dibus no es como el mundo real.
Cuando terminaron de bañarse, en el cielo violeta aparecieron dos lunas blancas que cuchicheaban y reian.

- Pero, si están hablando.
- Claro no te acuerdas que así las dibujabas tu, con sus ojitos y sus sonrisas.
- Si, es verdad pero es que aún no me creo lo que estoy viendo.
- Pues todo lo que ves, lo has hecho tu de alguna manera.

Y fueron a la playa donde salieron las sirenas y las tortugas de mar, e hicieron una fogata y allí bailaron hasta que empezó a amanecer.

- Bueno creo que es hora que me vuelva, alli en casa tengo a mis dos gatitos y a un “osito” que me echará de menos si no vuelvo.

Los dibus se quedaron tristes, pero como ya sabian lo que tenian que hacer para poder salir de la pantalla, prometieron volver, y ella les prometió que la próxima vez les daria un paseo por su mundo.

Cerró los ojos y cuando los volvió a abrir miró la pantalla de su ordenador.

- No puede ser, ha debido ser un sueño. Si eso ha sido un sueño.
- Toc, toc
- Toc, toc

Desde la pantalla el dibu1 la saludaba, ella lo miró, el dibu movió su mano y desapareció.
Aún así a ella le parecía un sueño, pero cuando se levantó de su silla cayeron al suelo unas hojas del arbol naranja que habia cogido.

Y desde aquel día, a veces, se queda durmiendo delante de la pantalla a la espera de que los dibus vuelvan.
Y desde aquel día sus dibujos, nos pintan los sueños de colores a aquellos que tenemos la suerte de verlos.

4 comentarios:

Bohemia dijo...

Que chuli, es muy mágico el mundo que has plasmado en esa historia. Imagino que a tu amiga le habrá encantado, debe ser lindo que se inspiren en ti para darle forma a algo, cualquier cosa...
Sabes? Voy a echarme un rato aquí, una cabezadita fugaz a ver si tengo la suerte de ver algún dibujito...Luego te cuento...
; o )

Nicolas dijo...

Hola bohemia gracias, seguro que se te apareceran solo tienes q cerrar bien los ojos y pensar en ello ....y bloom ahi estaran ¡¡

May dijo...

ohhhhhhh que bonito,una suerte poder convivir con dibus, yo ahora lo hago con fórmulas y os aseguro que no me gustaria na de na entrar a conocer sus numeros, tengo tanta suerte que seguro me dividen jajajajaja.

eendar dijo...

ey!!!! que ese es miooooooo mi tessoooroooooo :D :D :D
un beso guapo, tu si que eres un angel :)