domingo, octubre 02, 2005

El hombre que salió a buscar el arco iris (1 de 5)

La historia del hombre que salio a buscar el arco iris….

Hace tiempo en un remoto lugar, muy lejos de aquí, tan lejos que se tardaban años en llegar a ese lugar, vivia un hombre solo en una gran casa con su propio campo que cultivaba para alimentarse, no se sentia muy solo por que tenia a sus perros a su bosque por el que paseaba y daba de comer a ciervos y pajaritos, y la mayor parte del dia lo pasaba entre cultivando y leyendo. Tenia una gran biblioteca que habia ido adquiriendo poco a poco en un pueblo cercano cuando iba a vender todo lo que habia recolectado.. al atardecer a la luz de las velas leia y leia libro tras libro, desde los viajes de Marco Polo hasta alguno de suspense, pero sus preferidos eran los de aventuras se imaginaba a el recorriendo caminos peligrosos peleandose con bandidos y al final rescatando a la princesa atrapada en el castillo del malvado… Lo que mas le intrigaba era aquello que leia en los libros, la fuerza del amor, el que hubiera gente capaz de dar toda la vida por amor, él nunca habia sentido nada asi, había amado a sus padres pero un amor asi nunca lo habia sentido.

Siguio trabajando su campo, yendo al bosque a ver a sus amigos los pajaros, a hablar con el rio, y con los arboles, le encantaba sentarse alli respirar profundo y sentir su inmensa soledad y alli sentado oyendo el agua correr, le contaba a los peces que salian a por las migas de pan las historias que habia leido, aquella en la que un valiente caballero habia luchado contra un dragon de dos cabezas, que habia resultado mal herido pero habia dado muerte al dragon y asi destruido el hechizo de la malvada bruja y al final habia llegado al castillo y habia encontrado a su amada.
El hombre suspiraba cada vez que imaginaba la escena, luchando por amor , y se imaginaba a el, aunque solo sabia que eran sueños y que nunca los podria realizar por que en realidad los dragones no existen y menos las princesas….

El tiempo paso y llegaron las primeras lluvias que anunciaban el otoño, por las noches las tormentas empezaban a ser mas continuas lo que hacia que el hombre se refugiara en casa antes y siguiera leyendo, habia comprado mas libros y eso le entusiasmaba. Uno era sobre magia, la piedra filosofal y alquimia, decia que al final del arco iris habia un gran tesoro donde se encontraba la piedra filosofal que convertia en oro las piedras y el metal, y nuestro hombre sintio un cosquilleo en su interior ¿y si fuera verdad? Él habia visto el arco iris algunos dias y no parecia que estuviera tan lejos el final del mismo. A la mañana siguiente cuando partio para el campo una suave lluvia caia pero a lo lejos las nubes empezaron a hacer un huequecito y unos rayitos de sol aparecieron.

Y tras ellos empezo a crearse un arco iris, primero vio el amarillo luego el naranja., el azul….. ohhh dios pensó esta apareciendo ante mi y estaba tan cerca…. Soltó la azada volvio a la casa cogio sus cartera la lleno de comida y tomo el dinero que tenia en la alacena guardado y partio hacia el arco iris, sus pasos eran firmes y rapidos, pensaba: al caer la tarde ya habre llegado, apunto en una hoja mas o menos donde terminaba el arco iris, entre dos montañas, y acelero el paso. Cuando cayó la tarde, no habia llegado y empezó a ver que aquello estaba mas lejos de lo que el creia, pero no se entristecio, si no he llegado hoy llegare mañana. Y echo sus bartulos al suelo, montó la tienda, encendio una hoguera y se dispuso a cenar, habia cogido el libro de alquimia y otro de historias y antes de caer dormido leyó un rato.
Despuntaba el alba, cuando se despertó, recogió todo y siguió su camino… el sol calentaba cuando las primeras casas de una aldea aparecieron ante sus ojos, este es un buen lugar para tomar fuerzas y comer-pensó.

Se sentó en la plaza del pueblo y empezo a comer, al momento se acercaron unos niños curiosos por ver al forastero, a él le encantaban los niños, le recordaban a sus pajaros y ciervos, y empezo a contarles alguna de las historias que habia leido, los niños reian con ellas, eran historias de valientes de guerreros que luchaban por liberar a sus pueblos del tirano y los niños se sobresaltaban cuando aparecia el mago y hechizaba a los soldados y aplaudian cuando el caballero hacia huir a los malvados. Cuando acabó la historia oyó el tintineo de unas monedas, sin darse cuenta se habian acercado varias personas mayores que se habian sentado a oirle contar la historia… Ël no rechazó el dinero por que sabia que su camino podria ser largo y a lo mejor necesitaba esa ayuda, recogió las monedas, saludó y retomó su camino…

Empezó a pensar en el tiempo que había perdido el solo en su casa y lo que le habia gustado las risas de los niños y las caritas de asombro y como se asustaban,, en eso iba pensando cuando no se dio cuenta que dos personas le cerraban el camino.

(Publicación diaria de lunes a viernes)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

BUEN INICIO DE SEMANA!!!,NO SOLO DE COMIDA SE ALIMENTA EL HOMBRE....
CAMPOS.......

May dijo...

...¿Quién ha dicho que no existen las princesas?.. pues claro que existen!!! yo soy una de ellas, jajajaj un poco loquilla por el tiempo que he permanecido en mi torre pero una princesa al fin y al cabo,solo que el cuento ha cambiado, ahora soy yo quien tiene que luchar contra dragones para resacatar a mi príncipe jejejee.