martes, octubre 11, 2005

Después de recorrer.... Final

- A veces, no podeis comprender que desde arriba todo cambia de vista, os empeñais en ver las cosas en el mismo nivel, y chocais una y otra vez con vuestra propia tozudez, sin embargo cuando uno deja que todo fluya, que los pensamientos se eleven como tu y yo estamos aquí, se pueden ver que las cosas no tienen tanta importancia. Tu persigues un sueño, una ilusion desde hace años es algo innato en ti, pertenece a tu personalidad, pero a veces te obstinas demasiado en ello, creyendo que es inutil y eso te hace perder fe en tu camino y desfalleces.

Seguias sin creerlo, y sin embargo deseabas de todo corazon que aquello fuera real, que no acabase nunca, que alguien tuviera el suficiente poder como para detener el tiempo y seguir alli hasta la eternidad.
Sabia lo que sentias por dentro ,aquella eterna necesidad de encontrar lo que todos llaman felicidad

- Si, sé lo que estas pensando. Sé casi todo de ti, es algo que podriamos llamar nuestra tarea. Umm, como me llamarias tu, jaja, si, tu guia espiritual. Bueno no sé si soy tu guia o no, pero mi cometido es estar cerca de ti, a veces me comunico contigo, un sueño, un soplido, un pensamiento, e incluso alguna accion que tu crees coincidencia son mis formas de manifestarme, de decirte que aquí estoy para ayudarte. A veces cuando te sientes tan solo y perdido, puedes sentirme, puedes notarme, soy esa luz que puedes ver al final del tunel.

Era increible, te estaba diciendo todo aquello que guardabas en tu interior y eso te hacia sentir bien.

- No tenemos mucho tiempo, sólo podemos estar aquí esta noche, luego todo volvera a ser como siempre, quizas no te acuerdes de mi nunca mas, aunque alguna vez me sientas dentro de ti, pensaras que es otra sensacion mas.

No podias decir nada, intentabas gritarle que no, que nunca podrias olvidar aquella noche, su imagen su calor su ternura, el hacerte sentir tan bien.
Te abrazaste a ella, dejaste que todo te inundara ,que te cubriera toda su luz, y cerraste los ojos.
Cuando los abríste, estabas otra vez sobre el árbol seco, tu primer pensamiento fue que todo habia sido un sueño, un sueño creado en tu mente.

Y te levantaste.
Te dirigiste, de nuevo, al camino.
Y anduviste.
Y caminaste.
Y de pronto, en aquel cruce sentiste que debias girar.
Y giraste.

A la caida de la tarde, llegaste al pueblo, empezaste a cruzarte con su gente, hasta que una chica te paró, te sonrió y te dijo:

- Perdone mi atrevimiento, señor, pero lleva usted un colgante muy hermoso, aquí lo llamamos la lagrima dorada, una leyenda, es raro que un extranjero lo tenga.

Tú no sabias nada de el, y sin embargo cuando lo tomaste en las manos, todo lo viste claro, no habia sido un sueño, habias estado alli, en la cima con ella cuando la abrazaste, ella lloro y su lagrima se convirtió en el colgante que llevas.

Te quedaste, renunciaste a la vida que llevabas y todo se volvió mas sencillo, vivias la vida y disfrutabas de cualquier pequeña cosa, encontrarte una concha en la arena de la playa era para ti un tesoro, hablar con aquella chica un tiempo precioso a retener siempre, y al caer la noche cuando te perdias solo en el bosque, sentias que ella esta alli de alguna extraña manera, sin poder verla, sin poder tenerla, sabias que estaria contigo para siempre.


Y fin.

2 comentarios:

inma dijo...

Muy tierno...Una "Campanilla" que acompaña, iluminándonos también en esas pequeñas cosas que nos pasan desapercibidas y que son las que al final dan la felicidad.

Anónimo dijo...

Eso es saber sentir, genial!!!