lunes, junio 29, 2015

Hubo una vez

Colgó el móvil, por un momento pensó que se echaría a llorar, notó un nudo en el estómago y como algo en su interior le oprimía , como si un agujero negro del espacio absorbiese todas sus vísceras, dejando trás de si un inmenso vacío.

Era una de sus mejores amigas, y aunque la distancia hacía que se vieran poco, no por ello había dejado de sentirse muy unida.  Le llamaba por que había conocido a un chico hacía un tiempo, y aunque era reacia a empezar una relación, lo que en un principio fue una cerveza, luego un cine, luego un fin de semana en la playa, había dado paso a algo más intenso.

Se alegraba por ella, cómo no, pero a la vez sentía un pellizco de envidia y de celos, de sentir que se quedaba un poco más sola.

Encontró un banco, necesitaba sentarse, todo a su alrededor se difuminó, como en las películas hizo un fade in black, y se oscureció. No pudo contener las lágrimas, ¿porqué a ella no le había pasado? no había sido por no tener alguna oportunidad, no estaba mal, gustaba, pero no sabía el porque, ¿miedo? ¿lanzarse? o quizás esperaba algo que nunca pasaría, como muchas veces su amiga le había dicho "has visto muchas pelis, la vida real no es así, no quedan príncipes azules, solo algunos desteñidos..."

Hubo una vez, una vez... pensó mientras un rayo de sol cruzo las hojas de un viejo olmo, se posó sobre su pelo se deslizó hasta su mejilla regalándole algo de calor.

Aquella vez que llegó, que lo pudo cambiar todo, y que se fue como una tormenta de verano.

No quiso pensar más en ello, había pasado y se sentía culpable de lo sucedido, pero había pasado aunque aquello significase en parte encontrarse como se encontraba en ese momento. Sabía por sus amigas que él había empezado una relación y que se habían ido a vivir juntos.

No pudo estar más sentada, y echó a andar, subió el volumen de su ipod, como si aquello pudiera aislarla del mundo y de sus pensamientos, cruzó el parque y salió a la calle. 

Se paró en el semáforo, y pulsó el botón, a la espera de que el muñequito se pusiera en verde, cuando alzó la vista no creyó lo que estaba viendo.

Era él. estaba en la otra acera, quiso girarse, pero ya era tarde, le vio alzando la mano en un saludo y sonriendo, aquella sonrisa...


Cruzó sin esperar a que aquel semáforo, maldito semáforo, se pusiera en verde.

- Cuanto tiempo, ¿como estas?, ¿qué tal te trata la vida? - dijo él

Ella se ruborizó, él estaba ahí y le hablaba como si nada hubiera pasado entre ellos, como si después de tanto tiempo  sin saber nada de él,  "hubo una vez... una vez"

- Bien, ya sabes viviendo, no me puedo quejar...
- Qué casualidad encontrarte, ¿te apetece un café?
- ... yo... tengo algo de prisa ... - mintió, en el fondo quería pero de sus labios sólo salió un no camuflado.
- Vaya, bueno  ¿puedo acompañarte un rato? yo voy sin prisas

No se pudo negar,  caminaron juntos, al principio se instaló un silencio entre los dos, como si ninguno quisiera iniciar una conversación que no sabían a donde les llevaría.

Fue él quien rompió el fuego preguntando por su trabajo, ella sonrió casi sin atreverse a mirarle, no había cambiado mucho quizás le notaba algo cansado, su mirada había perdido aquel brillo. Le contó sus cambios de trabajo, que por fin había encontrado algo más estable, él le hablo de su nuevo puesto, de lo que le había costado, en el fondo daban rodeos evitando hacerse preguntas más personales.

- Veo que la vida te ha tratado bien, yo no puedo quejarme la verdad... - le dijo ella, parándose frente a la parada del autobús - he de cogerlo o llegaré tarde... 
- Ahh .. que lástima que no tengas más tiempo para ponernos al día,  imagino que  tendrás a alguien esperándote...

Llegó la temida pregunta, separó los labios y...

- Si ,hay alguien, ¿sabes? tuve suerte es un encanto, dulce cariñoso... tuve mucha suerte...
- Me alegro por ti, te lo mereces, esta vez no lo dejes escapar ¿eh?... bueno, te dejo creo que ya llega tu autobús.

Le da dos besos, deteniéndose el tiempo preciso para que parezcan eternos. Ve como él se gira y se va mientras las puertas del autobús se abren y se cierran. 

Ella no sube, no mira atrás, "hubo una vez.. " se dice, "las oportunidades las coges si no lo haces nunca vuelven..."

Siente una mano en el  hombro, su corazón salta en su pecho...

- Perdona, se te ha caído el bono bus - le dice un extraño.
- Gracias. - susurra ella con la voz rota.

"Vaya día" se dice, primero mi amiga y ahora después de tanto tiempo me lo encuentro, " lo que es el destino..."

No puede evitarlo, tiene que decirlo y escribe a una amiga un whatsapp.

"Sabes a quien me he encontrado?"
"Loca. dime , que a ti te pasa de todo"
"A él", aún es incapaz de escribir su nombre.
"A él, te refieres él ÉL?????"
"SI Emoji"
"Me tienes que contar y que tal? como estas, imagino que Emoji
EmojiEmoji"
"No seas tonta, le he dicho que estoy con alguien, no podía decirle, después de aquello..."
"Como????? pero estas gilipollas??? "
"Eh¡¡¡ no te pases"
"Perdona loquita, pero es que... no lo sabes?  ya no está con ella, rompieron..."

Ella no contesta, mira la calle por donde él se ha ido.

Hubo una vez... una vez.

miércoles, junio 24, 2015

Mi armario

Puedo parecer loco, o quizás mentiroso... pero oigo risas en mi armario, no son todas las noches, no, sólo de vez en cuando. Empiezan con un suave ronroneo, oigo como las perchas se deslizan sobre la barra, y carreras de un lado a otro, y eso que mi armario no es grande.

 Entonces abro los ojos y me veo reflejado en los espejos que conforman las puertas del armario, me siento en la cama y miro, veo mi reflejo y casi no me reconozco, siento como vibran las puertas, se paran un instante, y yo contengo la respiración entonces vuelven a "jugar", sí creo que están jugando, y les oigo reírse, y juraría que una de esas risas es mía, sólo que me suena tan lejana.

Sí, vale ,que abra el armario ¿no?, pero tengo miedo, miedo no ya de lo que haya dentro, sino de perderlas, de perder esas risas, de saber que dentro de mi armario alguien juega y ríe, ríe y juega, cuando fuera de el hace tiempo que ya nadie juega.


En el fondo quiero pensar que es mi fantasma que juega con otros fantasmas, al pilla pilla, a vivir aventuras lanzándose desde lo más alto, a acurrucarse en una esquina del armario y apoyar la cabeza en un hombro mientras le susurran un " te quiero, todo va a ir bien",  imagino el sabor de los labios de mi fantasma en los labios de otro fantasma.

Ya, ya sé que puedo parecer un loco o un mentiroso, ya sé que podría abrir una noche el armario, ya sé... pero quizás, si lo abriera, lo cerraría tras de mi, y me convertiría en otro fantasma.

Esta noche, esta noche si  aparecen, si corren de esquina a esquina, si deslizan las perchas, esta noche si, abro la puerta, esta noche asomaré la cabeza, esta noche meteré mi cuerpo, esta noche cerraré el armario, esta noche. 

Esta noche me convertiré en fantasma.

Burbujas

Miraba a la pared, de un color amarillento que recordaba al helado de vainilla cuando ya se ha derretido.
En su mente dibujaba burbujas rellenas de recuerdos, pero no solo de recuerdos del pasado, sino recuerdos del futuro, un futuro que había pintando en su mente y nunca llegó.

Se lanzó a ellos como lo hacen los niños a la piscina de bolas, sumergiéndose, rozando con la yema de los dedos cada burbuja, que al leve contacto  explotaban con su típico sonido "pof".

Sobre su mejilla se deslizó una única lágrima de la cual colgaba una pregunta "¿cuando, cuando equivoqué el camino?"

Era una pregunta que le martilleaba el cerebro, una y otra vez, una y otra vez,  estaba convencida que en algún momento había tomado el camino equivocado, o la decisión equivocada, o simplemente ni siquiera había sabido mirar... ¿pero cuando, y como? quizás lo supiera y se negara a admitirlo, quizás lo admitía pero se negaba a saberlo.

Volvió a mirar aquella pared, la de color vainilla, la del color del helado derretido, y pensó que derretido es muy parecido a derrotado, sólo bastaba cambiar la i por la a,  y mientras el sentido de la vista percibía aquel color, el sentido de los sentimientos cambiaba la i por la a. "DERROTADO",  en su caso  sería en femenino pero le importada poco cansada de aquellas tonterías  medico medica, ciudadanos ciudadanas... ella se sentía así y le era igual aplicar el masculino o el femenino, sus sentimientos no conjugaban con el género de la palabra, bastaba con como se sentía.

Cuando la vida me da una mano buena siempre termino por arruinarla, será algún gen familiar, o una especie de maldición ancestral, o quizás simplemente el karma, pagas ahora  lo que en otra vida hiciste.

Pero cuando aceptas una rosa también debes aceptar sus espinas.

Cerró los ojos, era el único placer que podía darse, explotó todas aquellas bolas, y empezó a dibujar otras,  algunas con sus recuerdos del pasado, otras con los sueños de su futuro, que quizás algún día fueran recuerdos.

jueves, junio 04, 2015

¿Poder, sexo, amor?

Estaban frente a frente, a la hora de mayor audiencia, la chica que hacía de moderador les miraba. el realizador levantó la mano marcando con sus dedos.. 3, 2, 1  ¡¡ en el aire!!

Buena noches, hoy nos encontramos en el cara a cara con dos de los mas afamados psicólogos del país,  el tema de hoy a tratar es "Qué mueve al ser humano para avanzar, poder, sexo, dinero, amor..."

Si desea empezar - le dice señalando al que se sienta a su derecha.

"Buenas noches, gracias por invitarme y espero que este debate sea del agrado de todos. Aunque sé que  mi colega disiente, he de decir que tras mas de 2000 años el hombre siempre se ha movido por el afan de poder, ya los primitivos empezaron a guerrear con las tribus vecinas con piedras, ¿por quñe? por el simple hecho de tener más territoreio más poder..."

"Como decía he de disentir, y he ahí la primera prueba de que su tesis es fallida, a lo que se refiere de laas primeras tribus, el hecho de sus luchas no era por el poder, sino simplemente por tener un espacio de caza o de recolección de hierbas y frutas más amplio..."

"Bueno puede decir lo que quiera, pero está demostrado que el hombre desde siempre ha luchado por el poder, por llegar a ser más fuerte que el contrario, que el vecino, que el de al lado, las guerras, los partidos políticos, las dictaduras, y hoy en día el prevalecer en internet, los monopolios no son sino otra manera de poder, de ser el macho/hembra alfa dominante de la especie. Es intrínseco en el ADN animal y al fin y al cabo nosotros somos animales racionales. Los leones por ejemplo matan a los cachorros que no son suyos para establecer su dinastía, así se mueve, se ha movido y se moverá el ser humano hasta el final de sus días."

El público aplaude, el que acaba de hablar sonrie mientras bebe un poco de agua.

"Quizás haya algo de verdad en lo que acabas de decir, pero no es el motivo principal, el motor por el que el ser humano se ha movido. Lo cierto es que el ser humano se ha movido por amor, por la inseguridad en sí mismo, y en último extremo y debido a ello el sexo, el poder es una consecuencia de lo anterior, en la epoca del macho dominante se luchaba por tener a la hembra, por la seguridad que le daba ser reconocido como el macho alfa por los demas elementos de la tribu, osea por acabar con la inseguridad en si mismo, y de paso conseguir el amor o el sexo, el poder era una consecuencia de lo anterior.

Hablas de las guerras, uno de los mayores asesinos ha sido Adolf Hitler, ¿qué le movió? el simple hecho de borrar su inseguridad de conseguir ser reconocido de que Eva Braun viera en él el hombre que nunca llego a ser. Lo mismo pasó con Napoleón, y con los grandes cabecillas del mundo, en el fondo buscaban reconocimiento, amor ya sea de una pareja o del pueblo, o del círculo que le rodea.
Ya desde niños luchamos con nuestros propios hermanos o hermanas para conseguir el amor de nuestros padres, y ese sentimiento lo acarreamos toda la vida, ya sea el ganador y aún más el perdedor, vivimos en una sociedad donde desde pequeños se ha idealizado el sentimiento del amor, y somos capaces de matar por llegar a sentirlo, ¿pero ciertamente no es un acto egoista no nos lleva a que ese sentimiento sea  un antídoto a nuestra inseguridad ante la vida?..."

"Muy buena disertación pero no convence no creo que ni llegues a convencer al público y menos a la presentadora...."

"Yo no voy a decantarme" - replica la presentadora.

"En definitiva  y siguiendo con lo que he expuesto, el poder sobre los demas es el arma que ha movido a nuestra especie, salir al espacio es poder, conquistar metas es poder,  vivir es poder"

"Bien, si desea cerrar su turno, es el momento se nos acaba el tiempo" - dice la presentadora.

"No voy a rebatir lo que se cae por su propio peso, las sociedades sean monogamicas o poligámicas, lo son por el hecho de sentir, de sentir ese amor que les otorga esa seguridad. Como puede verse desde que la mujer ha conseguido, o digamos está en ello, la igualdad con el hombre, como las separaciones y los divorcios han aumentado, por que el ser humano esencialmente busca el amor"

- Y con esto acabamos hoy nuestro cara a cara, poder o amor, dominar o vencer la inseguridad, nosotros exponemos y ustedes opinan. Buenas noches y hasta la semana que viene.

En el viaje de regreso a su casa, el psicólogo que ha defendido la postura del poder no deja de mascullar, "qué estupidez, pensar que el hombre se mueve por sentimientos, cuando lo que más placer da a un hombre es sentirse poderoso..."

Llega a su casa,enciende las luces y cuelga el abrigo, la casa está vacía, no hay nadie esperándole, descuelga el teléfono.

- Hola soy yo.
- Buenas noches, ya le habia reconocido,¿ el mismo servicio de siempre?
- Si, lo mismo.

Diez minutos después llaman a su puerta, abre, una preciosa chica le saluda. Se sientan en el sofá, él se acurruca en sus brazos, la mira y le dice:

- Dime que me quieres, sólo dime que me quieres.

martes, mayo 19, 2015

El concierto

Era un Mayo caluroso, de los que no se recordaban, de los que nunca se olvidan.

Se había vestido con algo ligero, un suave toque de maquillaje, y los labios carmesí.  No le gustaba salir sola, pero no podía perderse el concierto, además la noche invitaba a ello, una suave brisa se enredó en su cabello mientras bajaba las escaleras del metro.

La verbena vibraba con destellos de luz, olor a entresijos y bocadillos de chorizo frito, entre los gritos de los feriantes "la chochona, la chochona" y la música latina.

Ella alzó la vista cuando llegó a la explanada donde iba a celebrarse el concierto, las luces impedían ver el cielo estrellado, a lo sumo Marte, Venus y poco más, quizás él también las estaría mirando.

Se acercó al puesto y pidió una cerveza, dio un sorbo mientras miraba a su alrededor, chicos y chicas jóvenes  que seguramente no habrían oído al grupo que iba a tocar en su vida, parejas de su edad, unos charlando, otros abrazados. Sintió una punzada de envidia, "sí", se dijo, le echaba tanto de menos que dolía, más de lo que ella habría imaginado,  y nunca había dicho.

Deseó que empezase el concierto, pero como norma habitual siempre se retrasaban, dio un trago largo a su cerveza y recordó como le había conocido, aquella primera tarde en la que su sonrisa y su mirada la habían cautivado, pese a todos sus miedos, y aunque todavía, a veces esos miedos saltaban del arcón donde ella los guardaba y la invadían haciéndole dudar, en el fondo de su corazón sabía que se había enamorado.

El fogonazo de las luces anunciando que el concierto empezaba la sacó de su ensoñación,  salió la banda y la gente se arremolinó frente al escenario, ella se quedó atrás, dónde había más espacio.

- Buena noches, Madrid ... - gritó el vocalista, el gentío aulló, y con los primeros acordes empezaron las palmas.

Ella echaba de menos tenerle a su lado, poder cantar las canciones con él, besarle y compartir aquella noche, cerró los ojos y dejó que la música se deslizase sobre su piel mientras los recuerdos llenaban su mente.

Delante de ella, unos chicos y chicas muy jóvenes no paraban de hablar y gritar, "maldita sea, para que vienen a un concierto..." masculló ella entre dientes.

Las luces se apagan, y suenan los primeros acordes, el solista empieza la canción:

"Paseando el otro día en la mañana 
me encontré un amigo de la niñez 
hablaba con nostalgia de la infancia 
que dura se ha devuelto la vida después. 
Que largos parecían los días 
eternas las tardes sin saber que hacer 
ahora el tiempo pasa y no perdona 
se van meses y años para no volver. ..."

Se le humedecen los ojos mientras canta, coge el móvil y le llama.

- Hola bebé -le dice él - se oye muy mal ¿dónde estas?
- Al final he venido al concierto, pero te echo de menos... ¿me oyes? , escucha...

"Que es lo que tiene el aire en la mañana 
que limpia los temores de mi corazón 
las dudas que anoche eran tinieblas 
son simples tontería a la luz del sol..."

- ¿La oyes? - dice ella - quería compartirla contigo, ¿sabes? te quiero, te quiero mucho...
- Cielo, no te oigo casi, yo también te echo de menos, mucho...

La llamada se corta y ella  borra sus lágrimas cuando terminando  la canción.

"Quien te ha visto, amigo, y quien te ve 
como te va la vida, a mi ha ido bien 
tan lejano el paraíso aquel 
estoy acostumbrado a vivir al este del Edén"

La soledad se hace un hueco en su corazón, mientras el grupo desgrana una a una su repertorio.
El concierto acaba con otra canción que le apasiona...

"Dónde estabais 
Dónde estabais en los malos tiempos 
cuando ni gritando conseguí 
hacerme oír la voz. 
Dónde estabais 
dímelo o como el resto (vamos dímelo) 
olvidas con facilidad. 
130 noches recordé tu cara de angel 
130 días lamenté no poder oír tu voz. 
Dónde estabais 
dímelo o como el resto dímelo (vamos dímelo) 
Olvidas con facilidad. "



Muere el mes de Mayo, nace Junio.
Él ya no está.

Es otra noche de calor en la ciudad, es otra verbena es otro concierto pero  el mismo grupo.
Y ella está allí, lejos del escenario. Y se apagan las luces y sale la banda.

Empiezan con una canción diferente pero  sabe que al final cantarán su canción, y así es...

"Paseando el otro día en la mañana 
me encontré un amigo de la niñez 
hablaba con nostalgia de la infancia 
que dura se ha devuelto la vida después..."

Ella coge su móvíl y  marca.

"La oyes mi amor, estoy aquí, te echo de menos" - pero en el móvil no hay señal no hay nadie al otro lado.

Ella termina de oír la canción, se seca las lágrimas, mira al cielo donde en algún lugar estará Marte y Venus, esperando que él aún pueda verlas y deja el concierto mientras canta:

"Dónde estabais 
Dónde estabais en los malos tiempos 
cuando ni gritando conseguí 
hacerme oír la voz. 
Dónde estabais 
dímelo o como el resto (vamos dímelo) 
olvidas con facilidad.... "

lunes, mayo 18, 2015

El traficante de sueños 2 Parte

Cuando llegue a mi apartamento me coloqué las extensiones eléctricas en mi cabeza y soñé su sueño.

Pude ver el mundo desde su percepción, y no era tal como me lo habían contado, no había indicios de ninguna ataque ni efectos de una guerra, ella parecía  que hacía una vida normal, vivía a las afueras de la ciudad por lo que pude deducir, su sueño se mezclaba con la presencia de otra persona algo borrosa, pero de la que debió estar enamorada, sentí su dolor, su pérdida. Ví como conducía hacía su trabajo, y de repente me fijé en un cártel que ella miró. " Soñar aún es posible. Infórmese en Dreams Corporation, por que los sueños existen".

Empezaba a comprender, sin saberlo me había convertido en un traficante de sueños, inducía al sueño trataba las ondas alpha y luego los extraía, y ellos... ellos los estaban vendiendo.. ¿pero porqué? ¿qué había pasado para que la gente comprara sueños? ¿Porqué me traían a esos pacientes... y sobre todo que había pasado con la guerra?

Tuve que esperar dos semanas, cuando de nuevo la trajeron para la extracción,  dije que con tan poco tiempo entre una y otra había un alto riesgo que me llevaría tiempo, me creyeron.

Relajé su proceso cerebral,  y tras un tiempo logré despertarla. 
Me miró asustada, le conté dónde se encontraba y el porqué de estar ella allí.
Quiso chillar, pero logré tranquilizarla,  ella pensaba que estaba en un proceso médico, en su empresa pasaban reconocimientos médicos y le habían dicho que tenía un transtorno neuronal y por ello debía ir al centro. Todo aquello era mentira, un simple engaño para que le extrajéramos sus sueños. Cuando se lo dije no me creyó,  hacía meses que la humanidad había dejado de soñar, aún no se sabía el motivo ni el por qué, unos lo achacaban a la contaminación de las fumigaciones, otros que eran pruebas de los gobiernos con armas químicas, pero nadie había dado con le motivo ni con la solución, sólo una empresa decía que podía devolver los sueños, y cómo no esta era Dreams Corporation. 

Dreams Corporation se comprometía a hacer volver a soñar a los que pagaban una ingente cantidad de dinero, es más podían asegurar que con el tiempo y unas sesiones los sueños regresarían de modo natural, y con ellos la capacidad cerebral de generar ilusiones.

Y yo había sido el creador y ejecutor, el traficante de sueños.
Ella me miró con odio, ¿Cómo había sido capaz, cómo podía haber hecho que la humanidad... ? Entonces lo comprendí todo, la guerra, el reclutamiento y aislamiento, todo era un sueño que me habían introducido para inducirme a convertirme en el traficante de sueños, para creer que en lo que trabajaba era una solución.. y sin embargo lo único que había conseguido era enriquecer a unos pocos a costa de matar la ilusión de la gente.

Se lo expliqué, pero ella mantenía sus dudas,  "¿no me estarás engañando, para participar en más experimentos?, he perdido mis sueños y con ellos la única manera que tenía de evocarle" me dijo.

"¿Evocarle? No puedes perder a nadie, los sueños se recuperan yo sé como hacerlo, pero mantedrás tus recuerdos" - le dije.

Me explicó que la "enfermedad" había avanzado,  que al principio se pierde la capacidad de soñar, pero que la cabo de unos meses se van borrando los recuerdos, se difuminan, como si les hicieras un desenfoque, hasta que desaparecen del todo.

¿Podría ser la 2 fase de Dreams Corporation, primero los sueños, luego los recuerdos, pero si logran implantar los recuerdos, ¡¡¡ podrían manejar las mentes!!

"Tenemos que salir de aquí, tengo que impedir que lo logren sino estaremos perdidos, seremos como robots en manos de Dreams Corporation"

La única forma era peligrosa, tendría que inducirla al coma,  simular que estaba al borde de la muerte para provocar un caos,  sacarla de allí y yo salir con ella.

Hice sonar las alarmas médicas, llegaron los camilleros, y un doctor, rápidamente  la trasladaron, no me costó mucho convencer al médico de que debía ir con ella, por que estaba en mitad del proceso de extracción de sueños y si se interrumpía podría provocarle daños irreparables.

Una vez en el vehículo que nos debía trasladar a la zona C, no fue difícil reducir al camillero, amenacé al conductor  y le obligué salir el recinto, la única manera era decir que ella había muerto, la inyecté un compuesto para reducir sus latidos al mínimo, la temperatura de su cuerpo descendió rápidamente.

Cuando inspeccionaron el cuerpo, realmente parecía que estaba muerta. 
Ya sólo quedaba el  conductor,  cuando llegamos a lo que era mi antiguo departamento, le hice subir, y entre lo que había en la ambulancia, mis antiguos utensilios de la universidad y lo que me había llevado, hice que todo aquello para su mente fuera como un sueño incluso su trabajo de conductor de ambulancias.

Recogí todo lo que pude de mi apartamento, y con ella nos refugiamos en la casa de su abuela a las afueras de la ciudad. Era una pequeña casa de campo con un cobertizo el cual acondicioné como un pequeño laboratorio.

"Quiero que me devuelvas mis recuerdos" - me dijo, y fue lo primero que hice, aquella droga que Dreams Corporation usaba solo "adormecia" un rango de neuronas, las que almacenaban y gestionaban los recuerdos y los sueños. 
Sólo fue cuestión de tiempo que ella volviera a recordar. La primera vez lloró desconsoladamente, no quiso decirme por que, peor yo había "leído" sus recuerdos, sus padres y un amor perdido, eran los que prevalecían.

Aquellas primeras semanas le enseñé como ayudarme, tenía que eliminar cualquier rastro en mi cuerpo de los sueños que me habían introducido, le expliqué la forma y si no lograba despertarme dónde debía ir, para denunciar las prácticas de la Corporación.

Pero ella era más inteligente de lo que había supuesto, y pude volver a ser yo.

El siguiente paso fue devolver los sueños a personas de confianza, de todas formas yo nunca me confié demasiado y primero rastreaba en su mente cualquier indicio de  que nos traicionaran.

De esta forma creamos un grupo de "liberados" enseñé las formas de lograr recuperar los sueños, robamos en algunas tiendas  especializadas en el material que necesitamos, y aunque en el camino perdimos a algunos, al final conseguimos llegar a la opinión pública y desenmascarar a Dreams Corporation.

Después de esto me retiré a un lugar lejano donde nadie pudiera reconocerme, ella... ella se vino conmigo y ahora nuestros sueños son... sólo sueños.

FIN

martes, mayo 12, 2015

El traficante de Sueños Parte 1

En un futuro no muy lejano.

Estaba en aquel apartamento que no llegaría a los 20 mts cuadrados. Era su casa, pero nunca llegó a llamarle hogar.
Atrás quedaba un tiempo que algunos llamaron de prosperidad. 
Hoy el mundo se había convertido en un lugar inhóspito y salvaje.

El grupo terrorista ISIS había llegado hasta Marruecos, y sembrado el caos en la península ibérica,  nadie predijo que llegarían tan lejos, nadie quiso verlo, todo fueron parabienes y condescendencia... hasta que fue demasiado tarde.

El primer ataque de lo que llamaron Unidad de Salvación Mundial sólo logró enrabietar más al mundo islámico radical,  los actos de sus células dormidas surgieron como un virus, Madrid, Londres, Munich, París, Washington, Los Angeles, Tokio... extrañamente ninguna ciudad rusa ni china.

El veneno entre la coalición de Salvación Mundial corría por las venas de los aliados, y como si nunca se hubiera producido una guerra mundial las naciones recelaron, se alinearon unas contra otras y olvidaron que tenían un enemigo común.

Hasta que el Vaticano fue atacado con agentes químicos, nadie lo reivindicó,  y mientras unos se echaban las culpas a otros, mientras Occidente culpaba  a rusos y chinos, mientras estos apoyaban silenciosamente a los grupos islámicos, aquel virus esparcido sobre Roma, mutó atacando las neuronas cerebrales.

Acabó con el 90% de la población de Europa.
Era demasiado tarde para tomar medidas.

Yo había vivido todo aquello desde lejos, en Canada con una beca para un doctorado en neurología cerebral. 
Había logrado aislar  los compases de las corrientes eléctricas de las neuronas durante la fase alpha del sueño, convirtiéndolas en impulsos electromagnéticos, esto es en unos y ceros. Dicho en otras palabras logré aislar y almacenar los sueños, para luego reproducirlos en otra persona.

Fue entonces cuando atacaron el Vaticano,  cuando me aislaron en el centro este junto a otros doctores, yo debería seguir aislando los sueños, esas alteraciones en las corrientes eléctricas neuronales y almacenarlas. Según me dijeron con esos  datos se podría buscar la solución a la mutación del virus que había arrasado Europa.

Al principio fueron voluntarios, les inducíamos al sueño reprogramábamos las onda alfa y grabábamos su sueño. 
No me extrañé cuando las grabaciones empezaron a ser duplicadas, imaginé que otros colegas seguían con los estudios.

Todo cambió cuando los pacientes ya llegaban dormidos, no me dejaban como antaño charlar con ellos, de hecho se me prohibió cualquier contacto anterior a la grabación del sueño y a su inducción. Incluso una vez grabado el sueño me recogían la unidad de almacenaje y desaparecían.

Obviamente empecé a investigar,  pregunté a mis superiores y estos me dijeron que había progresado mucho en la captura de los sueños, que había grandes avances en la cura, pero que debía dedicarme sólo a la extracción ya que no era bueno interferir en los siguientes procesos, sobre todo en la inducción de los sueños grabados a otros sujetos.

No le creí. Algo extraño estaba sucediendo, mis permisos de entrada a otros departamentos fueron revocados, opté por investigar por mi cuenta, alguien debía saber lo que en realidad estaba ocurriendo, pero no podía fiarme de nadie.

Llegó una nueva paciente, era el momento que esperaba, programé en la inducción al sueño que me mostrase un día reciente cotidiano, necesitaba saber que estaba pasando fuera y la forma en ponerme en contacto con ella.  Dejé una fase inconclusa para que tuvieran que traerla de nuevo.
Procedí a la extracción de sus sueños. Sin que nadie se diera cuenta grabé su sueño y lo intercambié por otro anterior.


CONTINUARÁ ...

miércoles, mayo 06, 2015

Secuestro

Advertencia: Este relato puede herir sensibilidades,

Desde aquella caseta de barro podíamos oír los disparos, "no os preocupéis Dios está con nosotros" nos dijo nuestro  misionero, pero cuando llegaron, y le sacaron a rastras cortando con un machete su cuello, Dios no estaba.

Rápidamente nos empujaron a todas,  no muy lejos se oía algún grito apagado por el repiqueteo de una ametralladora.
Llorábamos.
Nos abrazábamos unas a otras, de una de las cabañas salió uno de los maestros corriendo, pude ver las risas entre los guerrilleros. Le dejaron correr disparándole sin acertar, hasta que se cansaron del juego.
Su espalda se cubrió de sangre y cayó muerto al suelo.

Nos separaron por edades, a las más mayores no las volví a ver, nos metieron en unos camiones mientras varios de ellos nos gritaban "Allahu Akbar, Allahu Akbar". No dijimos nada, sabíamos que cualquier palabra,cualquier gesto podía costarnos la vida.

Cuando llegamos a su poblado, unas cabañas camufladas entre la espesa vegetación, nos acompañaron al rio, nos hicieron desnudarnos mientras algunos parecían estar decidiendo con quien quedarse, nos dieron unos ropajes con lo que nos teníamos que tapar  la cabeza.
Más tarde, nos volvieron a agrupar.
Detrás de nosotras se pusieron varios guerrilleros mostrando sus armas y sonriendo, mientras otros hacían unas fotos. 

Sentí miedo, un miedo que me apretaba las tripas, cerré los ojos y  volví a oír la voz de nuestro misionero "no os preocupéis, Dios está con nosotros" pero Dios no estaba. Dios se había ido.

Aquella noche fue la primera, la puerta se abrió y entraron varios, "hoy empiezan vuestras enseñanzas", delante de todas cogieron a unas, las levantaron el ropaje y las violaron. "No resisitiros será mas fácil para todos".
Cuando acabaron entraron otros, eligieron a otras y procedieron a hacer lo mismo,  uno de ellos se bajó el pantalón de pie, e intentó introducirle el pene en la boca de una niña que no tendría más de doce años.
Yo sólo oía los llantos y gritos de todas, pero por encima de ellos, sus risas, unas risas infernales que intentaba apagar repitiéndome "Dios está con nosotras, Dios está con nosotras". Pero Dios se había ido.

La niña le mordió sin querer, y aquel hombre sacó su arma y simplemente le voló la cabeza.

No pasó mucho tiempo cuanto me tocó a mi, lloraba, supliqué, pero fue en vano, sentí un desgarró y un dolor horroroso, sus babas caían en mi cara mientras se movía encima de mi, llegó un momento en que dejé de sentir, no había dolor, era como si hubiera salido de mi cuerpo.

No fue la única vez aquella noche, pasadas unas horas volvieron a cogerme, esta vez me violaron por detrás.

Cuando nos dejaban, nos abrazábamos unas a otras, las más pequeñas no dejaban de llorar, las que teníamos más edad intentábamos consolarlas, ahogando nuestras lágrimas y nuestra rabia.

"No te preocupes Dios está con nosotras Dios..." Pero Dios se había ido.

Aquella primera noche murieron diez de nosotras, hemorragias,  quien sabe...
Sacaron sus cuerpos y los llevaron lejos, a unas cuantas nos hicieron cargar con palas y rastrillos, cavamos mientras ellos nos miraban, cuando hubo algo de profundidad cogieron los cuerpos y los lanzaron como si fueran basura.

Antes de volver, nos volvieron a violar al lado de la tumba.

Perdí la noción del tiempo, sólo había algo de tranquilidad a medio día cuando el sol apretaba más, pero al caer la tarde volvían una y otra vez, "sois nuestras esclavas sexuales, os haremos unas maquinas del sexo" nos repetían.

Los primeros días pensé que nos estarían buscando, que quizás nuestro país, habría mandando soldados a salvarnos, luego que quizás la ONU, o Estados Unidos ... pero los días pasaban y nada ni nadie parecía que iba a sacarnos de aquel infierno.

Supongo que habría pasado un mes desde que nos secuestraron, treinta y ocho de nosotras habíamos muerto, algunas deliraban, las que ya no podían ni moverse, eran sacadas de la cabaña y degolladas.

Uno de los peores momentos fue cuando llegaron un nuevo grupo de guerrilleros, con el que debía ser el jefe de la región. Nos sacaron al centro de las cabañas y nos desnudaron, enfrente como si fuéramos ganado nos miraban los nuevos soldados, algunos se acercaron y empezaron a tocarnos, a algunas incluso les miraron la dentadura.
Como una mercancía nos fueron cogiendo, dos para mi esta para ti, todas sabíamos lo que vendría después.

Una semana después apareció un camión con una veintena de niñas, recordé cuando llegué yo, ahora aquello parecía tan lejano, era otra persona, ya no pensaba en Dios, sólo pensaba en morir.
Las acogimos en nuestra cabaña, intentamos tranquilizarlas y enseñarlas la mejor manera de sobrevivir, si a eso puede llamarse sobrevivir, por unos días a las más antiguas nos dejaron en paz, querían "carne fresca". Nos utilizaron para servirles, e incluso para que mirásemos mientras las nuevas eran violadas.

Al cabo de cinco meses más o menos, oímos unas explosiones, un avión sobrevoló nuestras cabañas, los guerrilleros se pusieron nerviosos, y nos metieron a todas en la cabaña más grande,  por un momento pensé que empezarían a dispararnos o que nos quemarían vivas.

Oímos las explosiones cada vez más cerca, disparos y gritos, cuando la puerta se abrió pensé que era el momento de morir.

Sin embargo eran soldados de nuestro país, nos sacaron de aquella cabaña,  nos dieron agua y algo de comer, y nos trasladaron a un centro.

De las mas de 200 chicas y niñas que nos secuestraron, quedamos ciento cuarenta y dos,  de las nuevas  siete murieron. 
Nos dicen los médicos que mas del 75% de nosotras estamos embarazadas,  que probablemente todas tengamos alguna enfermedad de transmisión sexual.

Hoy a venido un sacerdote a vernos, le he mirado a los ojos, y él se ha echado a llorar, me ha preguntado si puede hacer algo por mi, y yo solo le he preguntado "¿Podría decirme donde está Dios, dónde se ha ido y nos ha dejado solas?". 

Él no ha sabido responderme.

Este relato es totalmente ficticio, basado en los relatos de las pocas supervivientes a los secuestros que se producen en NIgeria por  Boko Haram. Imagino que cuando lo  hayas leído se te habrán revuelto las tripas tanto como a mi al imaginarlo y al escribirlo, puede que Dios no esté o que nos deje a nuestro albedrío sin intervenir, o puede que Dios no exista, pero... ¿ y nuestro gobierno, y la ONU, y la UE , EEUU... ?

lunes, abril 27, 2015

Boxeo

Estoy sentada en el escritorio frente de la cama, cama que aún tiene las sábanas revueltas, sábanas que huelen a él, 
a él y a su ausencia.

Mi vida es como un combate de boxeo, salto al ring y allí está en la esquina, me mira amenazante e incluso me sonríe como si me quisiera decir "nena, no te voy a hacer daño", pero en cuanto chocamos los guantes me lanza un derechazo al mentón, y siento arder mi cara, doy un paso atrás, no esperaba ese golpe tan repentino, dado con la mejor de sus sonrisas.

Cuando avanza hacía mí, me lanzo a sus brazos intentando esquivar el siguiente golpe,  y me abraza, me susurra al oído,  pero el bramido de la gente me impide oírle, me empuja y se separa de mi, leo en sus labios "aprende de mis golpes, sólo así podrás aguantar todos los asaltos"

Y me confió cuando lanza un gancho a mi hígado que me deja sin respiración.

Suena la campana, y me siento en el rincón, y es cuando  tú llegas, y revuelves mis sábanas y me besas, con esos besos tan dulces y apasionados que te llevas en ellos todo el dolor del combate, todos los golpes.

Me hundo en tu  aroma, dejando de lado el otro olor, el del sudor y la sangre.

Suena la campana, vuelvo a saltar al cuadrilátero, y allí me espera con sus puños en alto, desafiante, me invita a ir a por ella, y voy, voy desconfiada, voy creyendo que no tiene por qué golpearme,  hasta que lanza un  golpe recto, logro esquivarlo pero en el último momento me impacta. y te veo allí en mi esquina, en la esquina del cuadrilátero,  entre las sábanas, con tu eterna sonrisa, y sé que en ese breve espacio que es el descanso entre asalto y asalto, estarás allí para llevarte mis golpes, para borrar por un instante este combate, mi combate de boxeo con la vida.

martes, abril 21, 2015

Muerte/Vida

Yacía en la cama. Para ser más exactos en su cama, y si aún he de ser más preciso, había dejado de yacer hacía unos instantes, con una sonrisa en su cara, pero sin vida ya en sus ojos. Su cuerpo empezaba a enfriarse.

24 horas antes....

Sonó primero como un silbido, el que hacen las bombas al caer y luego todo estalló dentro de ella, como si alguien hubiera apretado la espoleta sin avisar, sólo ese silbido, las palabras de aquel hombre vestido de blanco, desnudas de sentimiento, como la voz de un contestador automático, pero en este caso el mensaje que dejaba era desolador.

- Te quedan dos días, a lo sumo tres.

Me agarré a la silla intentando aspirar por la boca todo el aire que habían vaciado mis pulmones al oír su sentencia.
Él se levantó, pero mi gesto fue claro, y volvió a su sillón. Por un momento me imaginé que debía creerse Dios, sentado allí diciéndole a la gente qué bola le había tocado en el sorteo, vivir bola blanca, morir bola negra, ¿y por que debía ser bola negra la muerte? me pregunté.

No esperé más y salí de su despacho, cuando las puertas del hospital se abrieron la luz del sol me inundó y por un momento la sentí de diferente manera.

Tenia treinta y muchos años, una carrera universitaria, un buen trabajo, coche, y un apartamento al que podía llamar mi hogar, un corazón roto, un saco de perdones sin decir, y un cajón lleno de cartas sin mandar, un piel árida de besos, y un pozo lleno de amor por entregar.

Me senté en un banco del parque más cercano, en mi mente sonaba el eco de la voz del médico diciendo "tres días, tres días..." sentí la brisa del atardecer, y cerré los ojos, podía oír el rumor de las hojas mecerse en el viento, podía oír la risa de los niños jugando en los columpios, y todo aquello me sonaba de lo más extraño, sonidos y sensaciones nuevas.

Pensé en lo que había sido mi vida, estudiante ejemplar, horas y horas tras los libros para terminar una carrera y conseguir un buen trabajo, después horas y horas en el trabajo, ser reconocida, valorada, y ahora, cuando muera ¿reconocerán mi tumba,  valoraran el esfuerzo que hice? la respuesta es clara, NO, UN ROTUNDO NO, porque la vida seguirá y yo me  habré ido ... sin vivir.

¿Qué valor tiene ahora mi casa, mi coche, mi trabajo?  ¿Quién y porqué hemos acatado como normales unas reglas que nos marcan un camino de cómo se ha de vivir, cuando nadie te enseña a morir?
Porque aprender a morir, aceptar que vas a morir, sea la enseñanza fundamental para saber vivir, si hubiera sabido que iba a morir a los treinta y muchos ¿cómo habría sido mi vida?

Cogí el móvil y llamé a mi madre, "te quiero mama" fue lo primero que le dije y ella sorprendida me contestó "¿te pasa algo?". Cuando  a alguien le dices que le quieres y te contesta así es que la vida no funciona, hay algo que no marcha bien o  por que no se lo has dicho lo suficiente como para que ella no lo cuestione, o porque la persona que lo escucha le sorprende que se lo digas.

Cuando colgué, sin decirle lo que pasaba, sentí pena por ella, el dolor de mi ausencia, pero yo no podia hacerme responsable de ello sino al menos decirle en su momento que había sido feliz teniéndola como madre, que no me iba solo que cambiaba de estado físico.

Llamé a una compañera del trabajo, y la pedí perdón por mi forma de tratarla, quizás lo mereciera, por que no era una buena profesional, pero en el fondo hacía todo lo que estaba en su mano y yo la juzgué comparándola conmigo.

Caminé despacio hasta casa, abrí la botella de ginebra que se dejó en casa a la última persona que amé y que guardé por si un día volvía a verla. 
Vacíe de mi mente  a todas las personas que debía perdonar y enumeré a las que debía pedir perdón.
Bajé a la esquina de una calle no muy lejana dónde sabía que algún muchacho podría venderme algo de maría y papel de fumar. Nunca antes lo había hecho y aunque me lo habían ofrecido, siempre pudo más mi parte racional, "no está bien, no lo hagas" que mi instinto "una caladitas con los amigos sin mas, unas risas ".

Recorrí los cajeros autómaticos dejando mi cuenta a cero, y supuse que tendría una llamada del director del banco al día siguiente.

Terminé la botella de vino, y me fumé dos cigarrillos y en aquella locura de vivir, le mandé un whatsapp  a un amigo por el que sentía una atracción especial, muy sexual, pero nunca me había atrevido a insinuarme.
"Te invito a cenar a casa, tengo un postre especial"...

Podría decir que hicimos el amor, pero no estaba enamorada de él,  follamos como locos, como si fuera la última vez que lo hiciera en la vida... ¿y quien sabe si lo es? A veces ni follando sabemos entregarnos.

Llamé al trabajo para decir que dejaba mi puesto, invité a cenar en uno de los mejores restaurantes a mis compañeras más queridas, me dijeron que estaba loca que menudo dineral me iba a gastar, que si me había tocado la lotería, y cuando yo les dije que sólo quería vivir, no lo comprendieron.

Regalé a mis hermanos parte de mi dinero e ingresé el resto a mi madre. 
Quedé para tomar un café con la persona que más quise, para decirle que nunca había dejado de amarle,que me alegraba que fuera feliz, que aquello no significaba ni un reproche ni una petición de nada, no deje que me dijera nada, sólo un beso.

Cuando salí del café me sentí ligera como si hubiera hecho las paces con el mundo, con la vida. Pensé lo fácil que hubiera sido que nos enseñaran a morir, a que es un paso irremediable en la vida, y que si valoráramos la vida desde la perspectiva de la muerte seguro que sabríamos disfrutar más de ella, menos de las normas, por que las normas las pondríamos nosotros.

Sentí un dolor agudo en el costado. Volví a casa, puse la música, mi música, lo más alto que pude y bailé, por que no hay acto más intimo que bailar, eché de menos hacerlo con alguien , pero no me importó cuando empecé a cantar como una poseída "Too much love will kill you".

Acabé agotada y me tumbé mirando por aquel pequeño recuadro que era mi ventana, las estrellas el infinito y di gracias por estar viva, por saber que iba a morir.

Cerré los ojos.

La encontraron con una sonrisa como si estuviera dormida.
Había varias notas en la mesa, que por discreción no os voy a contar, sólo una:

"Para todos, para el mundo, para mi mundo, aprended a morir, por que en la muerte está realmente la vida"

domingo, abril 12, 2015

Feliz cumpleaños 2 parte (Relato para adultos)

.....
Empiezo a desesperarme cuando vuelvo a sentir sus manos en mis pies, un suave masaje,  su boca sube por mis piernas.. oigo un ruido extraño...

No quiero prestarle atención me concentro en su boca como besa mis piernas como subre muy lentamente, como me acaricia con la suavidad de quien no solo tiene sexo, sino que me está haciendo el amor
Siento que el colchón se hunde levemente en mi costado, me acarician los pechos suavemente como si no se atreviera a tocarlos, y por un momento me invade la sensación de que son otras manos, de que hay alguien mas en la habitación.

Me resisto a pensar que haya invitado a alguien, pero a la vez crece mi excitaci´pn, muevo la cabeza para ver si el antifaz se desprende, pero esta bien atado. Mi chico ha llegado a su trofeo, y gimo cuando noto el leve roce de su lengua en mi sexo, sabe como hacerlo con leves golpecitos de lengua, dibujando circulos sobre mi clitoris, y lamiendo de arriba abajo con toda la exension de su lengua, vibro y me sacudo de placer, siento como llega mi segundo orgasmo, sube asciende y se transforma en un grito ahogado , resoplo, y no paro de gemir mientras él sigue besándomelo, cuando empiezo a recobrarme, me besan en el cuello,, no es él, por que siento su aliento entre mis piernas, es una boca dulce, unos besos dulces lentos, su lengua recorre mi cuello, me mordisquea la barbilla y recorre mis labios,  no se si abrir mi boca y participar en el beso, pero me dejo llevar y al final siento su lengua en mi boca me besa con pasión, jugando a chocar nuestras lenguas, mientras sostiene mi nunca.

Mi chico se ha erguido, le oigo que susurra un-  "¿te gusta?"- y yo solo muevo la cabeza asintiendo, mientras siento como se situa, como su sexo se apoya en el mio lo roza, y busca mi entrada, empuja despacio y entra rozandome, llenándome, sabe que me provoca que entre tan despacio, pero le encanta hacerme rabiar, se inclina y comienza a besarme los pechos, mientras la otra boca se entretiene en mi cuello, y me dejo llevar por la situación por la sensación de que hay dos personas pendientes de darme placer, con la incognita de si la otra es un chico o una chica.

Mi chico acelera sus movimientos, he alzado mis caderas y siento como me penetra profundamente mientras una mano que no es la de él, me acaricia mi sexo, me excita frotandolo mientras él sigue follandome, sale y entra, se para, yo muevo las caderas arriba y abajo y él la saca, me vuelvo loca, le suplico que no pare que me siga follando,  mientras la otra persona sigue acariciandome el sexo besandome el estómago mis pechos y como si quisiera hacerme callar me besa la boca me muerde esta vez con fuerza, los labios, cuando él de un golpe me penetra fuerte y empieza a moverse sin parar, le siento, sé que está salvaje por como me lo hace, imagino que la situación de ver como alguien me esta acariciendo besando y yo respondo le excita mas, y le provoco.

-¿Te excita verme con alguien eh?. ¿te gustaria que nos lo hicieramos los tres?
- Es tu deseo, es tu cumpleaños, es tu fantasía...
- Pero dime ¿eres chico o chica? dime no puedo verte no puedo tocarte...

NO responde, pero me besa con mas fuerza y acentua sus caricias, mi chico no para y siento que está a punto, le oigo como gime, como me ha cogido de las caderas y me aprieta para entrar más profundamente...

Con el movimiento el antifaz se ha desprendido, y un rayo de luz llega a mis ojos, puedo ver la silueta de la otra persona puedo ver que es...

Suena la puerta, alguien abre...

- Ummm veo que te has puesto mi regalo, y por como veo la cama creo que has empezado a jugar sin mi..., pero es tu cumpleaños y tengo una sorpresa para ti.

Allí está él, vestido en el quicio de la puerta con su sonrisa y yo sudorosa, semidesnuda en la cama, con el gusto en el cuerpo de lo que ¿acaba de pasar?

sábado, abril 11, 2015

Feliz cumpleaños 1º parte (RELATO PARA ADULTOS)

Estaba que me subía por las paredes, era mi cumpleaños y sobre la cama, abierta, la caja me mostraba un conjunto de lencería negra, y una tarjeta "póntelo, espérame, tendrás el regalo de cumpleaños que siempre has deseado..."

Mi chico era así, entraba al juego como yo, nos encantaba provocarnos, whatsapp calentitos, alguna foto que dejara poco a la imaginación, mucha complicidad y sobre todo mucha confianza y sinceridad.
Yo sabía de sus gustos, de sus fantasías y él sabía de las mías, por eso aquellos puntos suspensivos.

Me preparé un baño, y me sumergí en el agua caliente, cerré los ojos e intenté adivinar cual sería su sorpresa, me excitaba pensar en ello, deslicé mi mano por mi cuerpo, el contacto con las sales de baño había dejado mi piel suave, encontré mi sexo ávido de mis dedos, me acaricié lentamente, mientras me introducía en la boca los dedos de mi otra mano, ¡cómo le excitaba a mi chico cuando lo hacía! y para picarle más le susurraba " imagínate que no son mis dedos lo que está en mi boca..." aquello le volvía loco, y yo imaginarlo me excitaba aún más.

Separé mis piernas y dejé que mis dedos entraran suavemente en mi sexo, me follaban despacio, mientras gemía al notar el calor que me estaban produciendo, aceleré el ritmo, el agua de la bañera saltaba sobre mis pezones duros, no podía más, pero no podía continuar, quería reservarme para él. Muy a pesar mío deje de acariciarme, salí de la bañera y me miré al espejo, mi cuerpo aún me gustaba pese a que la edad había empezado a dejar sus huellas.

Me puse otra copa de vino y la lencería, no quedaba mucho tiempo.

Me encontró en la cama, me sonrió y se acercó a mi.

- Hola mi amor, veo que has cumplido mi deseo, te deseo un feliz cumpleaños - y acercó su boca a la mia, sentí el calor de su lengua buscando la mia, sus labios apretando los mismo, mordiéndolos suavemente. Le agarré por la cintura y lo tiré encima mio, busque el contacto de su cuerpo, y sentí como se le endurecía bajo los pantalones.

-  Espera, espera, voy a ducharme...
- No me dejes. No hace falta...
- No, he tenido un dia largo, voy a ducharme  y enseguida estoy contigo.

No sé si lo hizo adrede, pero dejó la puerta abierta, ví como se desnudaba, me seguía encantando su cuerpo,  ya no tenía aquel estómago de cuando le conocí, una ligera curvita había ocupado su lugar, pero cuando se giró para entrar en la ducha, pude ver lo excitado que se encontraba, desafiando cual efecto de la gravedad se alzaba mi premio, instintivamente me mojé los labios con la lengua.

Cerré los ojos, deseando que la espera fuera breve, no lo oí llegar. Se puso sobre mi, su cuerpo desnudo, me cogió de las muñecas alzando mis brazos mientras me besaba con pasión, deslizaba su boca por mi cuello, mordiéndome los hombros, el lóbulo de la oreja, susurrándome "deseo que este cumpleaños no lo olvides nunca , te quiero y te amo no lo dudes"

Se sentó encima de mi estómago y se quedó mirándome con un brillo especial en sus ojos, entre sus manos vi unos lazos de seda, y supe al instante que iba a atarme a la cama,  no era la primera vez, y eso me ponía,  me ato suavemente, las manos y las piernas, 

- ¿Te gusta?
- Sabes que me encanta
- Tengo algo más...

Y sacó un antifaz que hacia juego con la lencería. 

Era la primera vez.
Se hizo de noche, dejé que mis otros sentidos sustituyeran al de la vista. 
Oía su respiración agitada, sentía el peso de su cuerpo sobre el mío, las yemas de los dedos acariciándome la piel.

Soltó el enganche del sujetador, me volvió besar en la boca con pasión con ganas, yo movía la cintura buscando la presión de su sexo sobre el mio rozándolo, me sentía muy mojada,  y empezaba a desesperarme no poder rodearle con mis piernas, no soltar mis manos y agarrar su polla entre mis dedos. Él lo sabía y demoraba mas sus acciones, me beso el cuello mordiendolo muy lentamente, apretó mas cuando lo hizo sobre mis hombros y mi clavícula sabia que era una zona que me excitaba, mordisqueo los lóbulos de mis orejas, haciéndome cosquillas...

- Para, para por Dios no puedo más...
- Sólo estoy empezando.

Y dicho esto sentí su mano deslizarse bajo mis braguitas, sus dedos jugaron a acariciar mi monte  y luego suavemente mi clítoris, en círculos despacio, para ir apretando más más. 
Yo gemia,  me estaba volviendo muy salvaje, como a él le gusta.

- Fóllame, no parés, métemela ya, quiero sentir tu polla dentro, quiero chupartela quiero comermela...
- Ufsss no sigas me estas poniendo, me encanta que seas tan salvaje, pero estamos empezando...
- Déjate ya y fóllame, desátame

Estaba totalmente fuera de mi. pero él quería seguir con el juego, dejó de acariciarme con sus manos, y senti algo suave fino, casi me provocaba cosquillas,  me estaba acariciando los pechos los pezones, intentaba adivinar que era, intuyó mi pregunta

- ¿sabes lo que es?
- ¿seda?
- No
- ¿Tirás de algodón ? dímelo
- Es una pluma de pavo real, la que tienes en el jarrón.
- ¿Si? qué ocurrencias tienes, pero sigue me está encantando.

Se levanta de mi cuerpo y me desnuda totalmente, recorre mi cuerpo con la pluma, me acaricia la parte interna de mis piernas, las sacudo me vencen las cosquillas,  entonces para. 
Pasa un minuto que se me hace eterno no está no lo oigo.

Empiezo a desesperarme cuando vuelvo a sentir sus manos en mis pies, un suave masaje,  su boca sube por mis piernas.. oigo un ruido extraño...

viernes, abril 10, 2015

Tejedor

"Era un tejedor.
Un tejedor de palabras.
No sabía como había llegado a tener ese dominio, quizás la lectura, quizás que amaba las palabras, lo que encerraban, lo que decían cuando estallaban al componer una frase.

Y de esa manera, tejiendo hilvanando letras en palabras, palabras en frases, frases en párrafos, la gente quedaba prendada, colgada de sus labios, de su papel, de como era capaz de pintar paisajes de abecedarios, mundos infinitos y lejanos tangibles con la imaginación, recreando historias, vidas, en las que el oyente, el lector tomaba el ropaje de esas palabras para ser actor de las mismas, interpretando cada frase como si fuera suya, como si de alguna manera aquel tejedor hubiera sido capaz de oír su alma y traducirla en palabras.

Sin embargo el tejedor, era simplemente eso, un tejedor de palabras con las cuales abrigaba su alma, tapaba su cuerpo, lo cubría de capas como una cebolla, disfraces de historias, en las cuales siempre había un trocito de él, pero sólo un trozo lo demás eran sueños e ilusiones que se tejen con el hilo de "me gustaría", "haría", "si pudiera".

Por que en definitiva el tejedor veía bailar las palabras mientras las iba enhebrando, pero se había olvidado de como era bailar con ellas, agarrarse a ellas, deslizarse a ellas, hacer el amor con ellas.

Hay mucha gente que se equivoca, que taparse con palabras  por muy bien enhebradas que estén solo es eso una bonita vestimenta, un bonito disfraz, lo que realmente vale es desnudarse ante las palabras, dejar que estas caigan, caminen se deslicen  provoquen se sumerjan, vuelen, se entierren y vuelva a salir, mueran y resuciten, se corrompan y renazcan.

Cuando todo eso pase, el tejedor dejará de tejer, simplemente será un contador de historias, un narrador, un simple escritor de la vida."

Todo esto lo leí en unas pequeñas cuartillas que me encontré un amanecer en una pequeña playa, mientras unas huellas se perdían en lo profundo del mar. Junto a las cuartillas había unos hilos cortados,  como si alguien hubiera estado tejiendo y finalmente los hubiera cortado con unas tijeras invisibles.

domingo, abril 05, 2015

Profesiones

Estaba en una reunión de las que tanto odiaba, de esas que tienes que ir por compromiso, pero que sabes que no pegas ni con cola. Era la enésima vez que alguien se acercaba y como si de un ritual se tratase se presenta con su nombre, su profesión y una sonrisa.

Harto de tanta hipocresía, le miré y respondí "Nicolás, sepulturero" y sonreí. ¿qué porqué se me ocurrió lo de sepulturero? No lo sé, imagino que para mi todas aquellas personas con sus composturas, sus poses  eran como si estuvieran muertas  a la vida, simples zombies.

- ... ¿sepulturero?... - balbuceó el personaje.
- Si soy de los que se encargan de meter el ataud en la fosa, o bien colocarlo en el nicho, por suerte a mi la crisis no me alcanza, siempre tengo trabajo, Digamos que ademas de un contrato indefinido, tengo un trabajo vitalicio...

Obviamente nuestra conversación no duró mas allá de otras cuatro palabras. Imbuido en mi nuevo personaje, me acerqué a un grupo, ellas colgaban de su antebrazo bolsos de marca que rivalizaban entre ellos, los chicos traje  corbata, gemelos que disimuladamente asomaban  para que el brillo del metal atrajera más de una mirada a juego con relojes de los cuales no quisera saber su valor.

- Hola, Nicolas, traductor de lenguas muertas....
- Hola Antonio, director financiero de la multinacional E.ON, ¿has dicho lenguas muertas?
- Si verás traduzco los textos de aquellos que por desgracia en el medievo la inquisición cortaba la lengua y los utilizaban como escribas, es un trabajo apasionante... en el último texto....
- ¿Cortaban la lengua...? perdon, siento dejarte pero tengo he de ir al lavabo.

Impresionante, mucha carrera, pero ni siquiera sabía que eran las lenguas muertas, me estaba divirtiendo, si no hablabas del ibex, del ultimo viaje a baqueira, o cuando ibas a ir a cenar a retsaurante de moda, no había otro tipo de conversación.

Desde la esquina alguien me observaba, bajo dos increibles pamelas de pestañas ,unos ojos azul turquesa no me perdían de vista, alce mi vaso y la saludé, ella arqueó ligeramente la ceja y me sonrió.

Mi siguiente objetivo fue un grupo de chicas de entre treinta y tantos y cuarenta y tantos, pasé a su lado y en cuanto tuve oportunidad me uní a su grupo. Charlaban animosamente del buffete de abogados al que pertenecían, y del nuevo caso del magnate ruso y su carísmo divorcio, no sólo por lo que tendría que pasarle a la "afligida" esposa, sino por el gran pellizco que se iba a llevar el buffete, cacé mi bostezo al vuelo, cuando una de ellas soltó la pregunta consabida.

- yo...Nicolás, ... bueno soy criador de caracoles... - y sonreí. eso es importante no olvidarlo.
- Venga ya ¿criador de caracoles?
- Pues si,  no sabeis lo que da de sí vuestras tersa piel,  me dedico a producir la baba de caracol, la misma con la que seguramente cada noche os dedicais a frotar esas arruguillas, para que desaparezcan...
- ¿quieres decir que la crema que nos damos está confeccionada con.... ¡dios! no puedo ni decirlo.. - soltó la que parecía más remilgada.
- Así es, no hay crema que no baje de los 100 euros el tarrito que no lleve la baba de mis caracoles, perdonad, creo que me reclaman, feliz noche.

Y allí se quedan ellas, murmurando con cara de asco sobre sus cremas y las babas de caracol, aunque alguna por su mirada más que pensar en la baba de caracol pensaba en cuanto supondría eso para la billetera que llevaba en el bolsillo.

- Asi que tú eres el pluriempleado, sepulturero, traductor de lenguas muertas, y ahora criador de caracoles... - me soltó la chica de los ojos azul turquesa.
- Bueno.. tengo una vida muy ocupada la verdad..., perdona ya que sabes tanto de mi vida, tú .. ¿eres?
- Soy Sara
- Encantado Sara, pareces un poco fuera de lugar
- Bueno soy detective privado, contratada para la seguridad del evento
- Ah, y .. ¿me vas a detener?
- Por le momento no, pero en serio necesito tu invitación, estas causando problemas...
- ¿Problemas .. yo?
- Si, confundes a la gente con tus, digamos, curiosas profesiones...
- Bien, aquí tienes la invitación, me llegó a través de un.. antiguo amigo, al que la vida trata muy bien.
- Gracias,  y dime, si no te importa ¿cual es tu verdadera profesión?
- Sinceramente... soy agente deportivo, y por lo que sé aquí hay más de un magnate con la idea de comprar un equipo de futbol y yo pretendo ofrecer a mis jugadores.
- Muy interesante...
- Sara... ¿piensas de verdad detenerme?, yo creo que entre esta gente más de uno...
- No sigas, no quiero saberlo.
-La verdad no tengo ni idea de quienes son la mayoría de estas personas.
- Ni yo..
- Pues ven - y cogiendola de la mano, vamos hasta la barra, pedimos dos copas de champán y nos unimos al grupo mas cercano.
- Hola somos Sara y Nicolas, actores porno, ¿que tal va la noche... nos preguntábamos si os interesaría...?

No llegué a terminar la frase cuando el grupo se cerró dándonos la espada.

- Espera, ¿estas loco?, me juego..
- Venga... mira aquellos... te toca.

-  Hola  ¿cómo están? - dice Sara aterciopelando la voz.
Ellos se presentan, yo callo, esperando a que Sara haga nuestra presentación.
- Somos Sara y NIcolás... nuestro trabajo es... por extraño que les parezca... inspectores de tampones..
- ¿Qué?-  preguntaron en grupo.
- Si, es sencillo yo me dedico a medir el nivel de absorción de los tampones y él la resistencia de los cordones, es un trabajo de muchísima responsabilidad.

NI que decir tiene, que alguno salió corriendo al lavabo.
Asi seguimos parte de la noche, unas veces ella era inspectora de olor de axilas para una refutada compañia de desodorantes y yo buceador afamado recogiendo pelotas de golf de los clubs más importantes, sexador de pollo, o tapador de grietas...

Al final de la noche, y tras unas cuantas copas de champán y otras tantas profesiones dejamos la fiesta.

- Bueno, encantada de haberte conocido Nicolás, soy Sara, periodista ahora en paro, una amiga me consiguió una invitación y cuando te vi con el juego... me gustó, me gustasté -
- Yo soy Nicolás ni enterrador, ni traductor.. simplemente un escritor, entre otras cosas, y si quieres me gustaria seguir contándotelas.

Y así fue, ahora  sois vosotros los que debeís imaginar... para mi me basta con decir que despues de aquella noche la mejor profesión fue la de vivir.

lunes, marzo 30, 2015

Hay

Hay una esquina, y hay un cafe.
Hay una mesa pegada a un cristal.
Hay dos sillas enfrentadas y hay dos miradas que se cruzan.

Hay palabras que se dicen y palabras que se quedan colgando en los labios.
Hay un autobus que arranca.
Hay un adios y hay un te quiero pegado a un ¿me quieres?

Hay un camino de regreso y hay una acera que crepita bajo el calor de Madrid.
Hay un sueño que espera a la vuelta del autobus, bailando con una musica que desprende un ipod.

Hay.