martes, septiembre 28, 2010

Te fuiste

Te fuiste sin avisar, cuando la noche apaga las luces, y es difícil adivinar que se esconde en la mirada.
Quizás fué el cansancio, quizás bajaste los brazos y ya no quisiste luchar más.
Te fuiste dejándo todo atrás.

¡Cómo me hubiera gustado cogerte del brazo y detenerte!
¡Cómo me hubiera gustado gritarte: "No te vayas, no me dejes solo"!

Pero te fuiste.

Y aunque ha pasado el tiempo, te sigo echando de menos, siento el vacio que dejaste, ese mismo que a veces intento llenar en una lucha conmigo mismo, por que sé que es imposible lograrlo.

¡Cuantas palabras se quedaron si decir, cuantos "te quiero" prendidos en los labios, mudos, sin decidirse a saltar!
Ahora sería capaz de decirtelo, de gritártelo, de escribirtelo, cuando ya es demasiado tarde.

Mis recuerdos se convierten en recuerdos, y aún así recorro las calles que tantas veces tu y yo caminamos, sigo oyéndote cantar, sigo viéndote sonreir, sigo sintiéndote aunque ya no estes.

Te fuiste, y uno debe aprender a vivir con tu ausencia, conviviendo con el fantasma de tu sombra, de tu presencia, de todo aquello que sentiste y que me hiciste sentir. Aprendiendo día a día a convivir sin tu presencia.

Sé que allá donde estas, eres feliz, o al menos eso me gusta pensar, que mereció la pena tu marcha, que fuiste feliz, en los buenos momentos y quien sabe también en los malos.
Que el tiempo que te tuve, el tiempo que me tuviste, nada ni nadie lo podrá borrar, ni siquiera el olvido.

Por todo eso, cuando cada noche, me asomo a la ventana y miro al cielo, me gusta pensar que aún te acuerdas de mi, aunque yo no pueda saberlo.

Te echo tanto de menos, te quiero papá.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

"Tenemos la mala costumbre de querer a medias,
de no mostrar lo que sentimos a los que estan cerca,
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,
Y solo cuando lo perdemos es cuando añoramos"

Besitos

suspiro dijo...

Cuando se echa de menos algo y, especialmente a alguien es porque los sentimientos, las vivencias, todo lo compartido ha sido muy especial y hemos tenido el enorme privilegio de VIVIR momentos felices.
Me siento muy identificada con este escrito.
Un besito enorme.

...solo una mujer. dijo...

Mientras leía tu dolor me acordaba de aquel viejecito con el que te solias encontrar y que te contaba cosas tan interesantes.

Sea quien sea quien se fue, disfruta por haber compartido, no por lo que no podrás volver a hacer.

Un abrazo!

Por cierto, en mi blog te dejé un regalo que espero me aceptes.

Alelí dijo...

"A la ausencia no hay quien se acostumbre..." lo dijo Benedetti... y es tan cierto... hay ausencias que nos duelen toda la vida... y anque aprendamos a vivir con ellas nunca podrían inducir al olvido...

un abrazo