jueves, julio 12, 2007

Encuentro

Un día más, pensé. Cerré los ojos, la sensación de que vivía en un eterno bucle donde los días eran unos iguales a otros, me inundó. Tuve que sujetarme al quicio de la puerta para no caer.

Intenté con un poco de maquillaje alegrarme la cara, sonreí ante el espejo, y me dije - alla vamos - pero esas dos palabras me sonaron vacias y repetidas.



Recorrí el mismo camino de siempre, casi como un automata, sin fijarme en nada de lo que me rodeaba, perdida en mis pensamientos.



Cuando llegué a la puerta de entrada, me crucé con él, sólo fue un instante pero hubo algo que me llamo la atención, me detuve a mirarle cuando pasó a mi altura y creí ver un esbozo de sonrisa en su cara.... ¿sería por mi? intenté creerlo así, al menos sería algo que me alegraría el día.



Y así pasé mi día de trabajo, entre el aburrimiento y el calor, con ese eterno deseo de que llegase la hora de volver a casa, mi hogar, esa pequeña "cueva" donde me refugiaba cada día, en la que me encontraba tan feliz, como algún amigo habia llamado el lugar del descanso del guerrero. Recordé que tenía que hacer la compra, y se me torció el gesto, lo odiaba, cuando ya llegaba al supermercado, era como si una campana llamara para que se llenara en el acto, largas colas ante la caja, carritos que te empujan como si se tratara de encontrar la pole position. Me resigné, y me deje llevar por la inercia, las ganas de tirarme al sofa a dejar pasar el resto de la tarde inundar mi mente, tan distraidamente iba que solo percibí un apagado hola que no me dió tiempo a contestar, levanté la vista y tras de mi, estaba el chico de la mañana llenando una cesta, me miró y volvió a repetir - "hola". Me quede parada, en unos segundos interminables, -"hola? es a mi?- pensé, y sin más solté - ah , hola -. Tonta , pensé vaya respuesta. Él siguió llenando su cesta, me fijé mas detalladamente, realmente era atractivo, su pelo moreno, esos vaqueros, y sus gafas negras le daban una imagen que me atraia.



Seguí a lo mio, al fin y al cabo era un desconocido, que tan solo me había dicho buenos días. Fuí pasillo a pasillo cogiendo lo que me faltaba de mi lista mental, y con la esperanza de volvermelo a encontrar, por lo menos que algo me alegrara la vista en este día tan pesado. Pero sólo fué en la cola de las cajas cuando volví a verlo, estaba dos mas alla de la que yo me encontraba, le miré disimuladamente, parecia distraido a lo suyo, con los cascos puestos como si estuviese en otro planeta, levantó la vista y nuestras miradas se cruzaron, me noté nerviosa, como si me hubieran pillado haciendo algo malo, pero él me volvió a sonreir, y me hizo un gesto como indicandome que me esperaba fuera.



No podía creerlo, empecé a ponerme nerviosa, un desconocido, venga a saber quien es y que quiere, pero por otro lado , no era eso lo que deseaba, algo que hiciera tambalear mi monotona vida?. La voz de la cajera me despertó de mi ensoñación, pagué y al salir allí estaba él.



- Hola, espero que no te molestes por que esté esperandote

- Bueno, no..- balbucee- pero me parece extraño solo que...

- No te preocupes, lo entendería si quieres irte, pero si te quedas me encantaria tomar algo contigo en alguna terracita



Mi cabeza hervia, si, venga algo que te de vida, no, pero tu estas loca, si ni le conoces...



- Bueno vale...



Y cargados con nuestras bolsas nos encaminamos a la terraza más cercana. Yo seguía mi inspección visual, quien seria ese chico que sin mas me invitaba a tomar algo , el miedo pero a la vez ese morbillo ...



Lo pasé genial, su presencia en vez de intimidarme me relajaba, me transmitia una paz y una confianza que hacía tiempo que no sentía, reimos, nos contamos algunas intimidades, charlamos distraidamente, y al final nos contamos un poco nuestras vidas. Me sentía cómoda.



El tiempo pasó en un soplo:



-Se me hace tarde ya, y mañana madrugo..

- Si es cierto... te importa que te acompañe hasta casa

- Ummm no,no me importa



El camino no era largo, pero mi cabeza daba vueltas como una lavadora, que hara, que intenciones tendrá, querra subir, le invito, la verdad hacia tanto tiempo que nadie visitaba mi cama... pero estaba loca pensando eso?



Llegamos.

Cuando me giré para decirle que ese era mi portal, el ya se habia inclinado poniendo sus labios sobre los mios, me cogio de improviso, noté el calor de su boca y me deje llevar por esa tibia sensación él entreabrió sus labios y note su lengua como rozaba los mios ...y el beso se volvia más apasionado.



Dejamos caer de golpe las bolsas nada mas abrir la puerta. El desenfreno se adueño de nuestras manos, yo le quitaba la camisa mientras el acariciaba mi cuerpo por encima de la ropa, le llevé hasta el dormitorio y caimos sobre la cama, me desnudo lentamente besando cada parte de mi cuerpo que era descubierta.

La primera vez fue casi violenta, hicimos el amor como si la vida nos fuera en ello, despues el me abrazó y me acurruqué a su lado sentia mi espalda pegada a su cuerpo sus besos en mi nuca, el silencio cubriendonos como si fuese una sabana, no deciamos nada, por que ese silencio lo decía todo, me acaricia con una ternura que incluso me hacia daño, daño por que la tenia olvidada... y volvimos a hacer el amor, él se dedicó por completo a mi, me acariciaba mientras besaba mi cuello , mis pechos mordisqueando suavemente mis pezones, entreteniendose en mi ombligo, bajando a mi sexo y bebiendo de esa fuente que era yo. Le enlace con mis piernas mientras entraba en mi, acompasando los movimientos, rodando por la cama...



En algun momento perdí la noción del tiempo, sabía que solo había esa ocasión, ese momento.. y que no iba a dejarlo escapar..



Amaneció, sentía sus brazos sobre mi, estuve mirandole un rato mientras dormia, su respiracion, su pelo negro, fresco como la brisa del mar...



Abrió los ojos y me besó.

Casi no hubo palabras, él sabía que debia irse, yo sabía que no volvería a verle.



Cuando estaba ya en la puerta, se volvió a mi, me abrazo y en un susurro me dijo:



- Recuerda, aunque todo parezca que no puede cambiar, llega un dia y tu mundo se trastoca, como un lago quieto en el que cae una piedra y se llena de ondas... Puedes volver a sentir, a amar y a vivir ... como lo has hecho esta noche...



No volvi a verle...



Pero cada vez que lo recuerdo, mi cuerpo se estremece y mis días ya no son iguales....

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso,Nico.
Un abrazo

Selene

Mariela dijo...

Hola Nicolás,
Me ha gustado....."aunque todo parezca que no puede cambiar,llega un día y tu mundo se trastoca,como un lago quieto en el que cae una piedra y se llena de ondas....Puedes volver a sentir,a amar y a vivir".....
..estoy esperando ese día...

Saludos

_DeathDog o_david_correa pk hombre dijo...

DE PASADA POR TU BLOG!!

SALUDOS.

Lara dijo...

A que supermercado sueles ir??

Nicolas dijo...

jajajaja, pues al carrefour express y al mercadona... jajajajaj

gracias por los comentarios es un lujo y un placer abrir el blog y ver que hay gente que dedica parte de su tiempo a escribirme

un beso