Es duro acostumbrarse a servir sólo un café por las mañanas, y conversar contigo mismo, pero aprendes a hacerlo,
Siento que ya me cansé de ser el destino de otros y que no hay otros que sean mi destino.
Cuando en las noches solo te arropa la soledad y tu piel te pide a gritos la caricia de otras manos.
Cansado de ser solo una parada más para gente que solo quiere estar de paso, que sus promesas son más breves que un parpadeo.
Porque aún espero que llegue alguien que decida quedarse, no por comodidad, no por cansancio, aunque sepa que no todo será fácil, se quede por elección.
Que cuando llegue y encuentre la puerta abierta, decida cerrarla desde dentro y que sienta que llegó donde siempre quiso estar.
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