domingo, septiembre 04, 2016

Echo de menos

Echo de menos a aquel viejo que solía aparecer cerca de la Puerta del Sol.
Echo de menos las llamadas al contador de historias, y que me cuente una de ellas.
Echo de menos esas frascas de letras y palabras con las que tejer un relato que abrigue mi corazón.
Echo de menos a aquel niño que se sentaba en la arena y me daba la mano mientras mirábamos las estrellas y me preguntaba si alguna vez sería una de ellas
Echo de menos sentir la arena caliente en mis pies mientras juego a que no me pillen las olas
Echo de menos a aquel niño que una vez fuí, y que hoy seguramente, no reconoceria en lo que se ha convertido
Echo de menos reir sin parar y no saber por qué
Echo de menos no tener miedo del miedo
Echo de menos a aquel que un día sin pensarlo tomó un avión  sin saber ni siquiera donde acabaría
Echo de menos jugar contigo mientras me miras y me dices papá
Echo de menos llenar el rellano de la escalera de huellas de dinosaurio y de globos
Echo de menos el olor del café recien hecho cuando solía llevarlo a la cama
Echo de menos extender mi brazo y encontrarte durmiendo a mi lado
Echo de menos las notas bajo el mantel, tapar los ojos y llevarte a un lugar que ni siquiera conoces
Echo de menos cocinar para ti, vestir la mesa de mantelitos blancos mientras Maxwell nos canta
Echo de menos los viajes, montar en avión sabiendo que en la distancia podré encontrarme de nuevo
Echo de menos los amaneceres en un autobus donde la ciudad aun despertaba en mañanas frías de invierno
Echo de menos aquellas escaleras de madera que sonaban cuando las subía
Echo de menos la estación, mi estación de atocha, estación de despedidas y encuentros
Echo de menos la mar, mi mar, el verano, el acento de su tierra.
Echo de menos aquel cine de verano donde una vez te abracé
Echo de menos mi caja de cerillas, esa pequeña cajita que me ha visto amar y llorar
Echo de menos los miércoles
Echo de menos la porra y las porras de los domingos por la mañana
Echo de menos tu acento de tierras del sur
Echo de menos el brillo de unos ojos que abrigan en invierno y excitan en verano
Echo de menos tu cuerpo desnudo
Echo de menos mis lágrimas
Echo de menos estar solo en mi soledad
Echo de menos a aquellos que ya no están y nunca más volverán

Me echo de menos, mucho, mucho me echo de menos.

2 comentarios:

Amapolita Azzulita dijo...

A veces cuesta encontrarse, pero en todos esos versos estás tú.

Besos.

ShAdOw dijo...

Por perderme en el oleaje de la vida no me percaté de cuanto te echaba de menos, besos