El disco rojo se
desliza sobre el horizonte, todo se tiñe de color dorado. En la ciudad los
coches dan sus luces, las farolas empiezan a encenderse, la noche se va
abriendo paso poco a poco, como si fuera un actor tímido al que le da miedo
aparecer en el escenario.
La pequeña niña está en la cama, sonríe cansada mientras su
madre la tapa, cierra el libro que acaba de leerla por enésima vez, le besa, y
le desea dulces sueños.
Sobre la mesa tiene un bolígrafo, una calculadora y un motón
de facturas. Las mira cansada, no le hace falta hacer cálculos para saber
que al final los números se vestirán de rojo, una vez más. Cierra los ojos,
como si con ello fuera a borrar la cruda realidad. Por un momento piensa en
él, en aquellas promesas, en aquellos
besos, en todo aquello que se quedó en el camino. Un camino que se dividió en
dos cuando él se fue, y ella se hizo cargo de todo.
Apaga la luz, y arrastra los pies hasta la cama, mañana será
otro día se dice, mientras sus ojos echan el telón.
****
Desliza sus manos sobre tu estómago, allí lo siente, bajo la
luz del neón y el olor a desinfectante. El camino ha sido largo, el camino ha
sido duro. Aquella noche, la fiesta, el chico del que estaba enamorada, el
coche y el calor de agosto, una locura, no pasa nada, no te preocupes no habrá
problemas… Y sin embargo lo hubo, sus padres, el instituto, y ella. Ella que
siempre dijo que no, no voy a terminar, no voy a ceder, si no lo quieres, si no
me quieres es mejor que no estés.
Entra la comadrona, ya está todo listo, inspira y
expira, lo siente, algo late deseando
salir.
****
Decidió irse de la ciudad, a pesar de dejar a sus hijos, de abandonar
aquella ciudad que había sido su hogar durante tantos años. El destino a veces
juega sus cartas y sin esperarlo, en el
ocaso de su vida encontró el amor. Pero
por mucho que le quisiera, no llegaba a tapar ese hueco que persistía en su
corazón como un boquete abierto que nunca lograba tapar, la ausencia de sus
hijos. Aquella noche les llamó por teléfono, como si al atrapar sus voces pudiera tenerlos
más cerca, como si de alguna manera estuvieran allí, con ella.
***
Amanecía, aquel
domingo la ciudad se desperezaba con las
primeras luces.
Una niña salta de la cama, mete su mano debajo de ella y
saca un pequeño paquete. Corre y de un brinco se lanza sobre su madre, la
despierta, la abraza y sonríe. “Feliz día de la madre, mami. Aquí está mi
regalito”.
Y ella llora y rie, rie y llora, porque sabe que en el fondo es feliz, ella es
toda su felicidad.
***
Suda. Grita y vuelve a apretar otra vez, “vamos una vez más”
y a pesar de estar agotada, vuelve a empujar, esta vez con
todas su fuerzas hasta no poder más y en el último suspiro siente como la
presión se desvanece, y su cuerpo se relaja.
Hay unos instantes de silencio, que para ella son una
eternidad, de pronto el silencio se rompe en mil pedazos, el bebe llora
llenando sus pulmones de aire por primera vez,
la chica llora cuando le ponen a bebe en sus brazos, La matrona se acerca
y le susurra: “ ¿sabes que día es hoy? , es el día de la madre, felicidades”
Ella mira a su bebe, y tras el cristal sus padres con los ojos llenos de la
mano.
***
Se levanta muy temprano como todos los días, se acerca a la
cocina para pre para el desayuno, mira el calendario es el primer domingo de
mayo, y a pesar de que sabe que él está
allí se siente sola, piensa que nadie
puede sentir lo que una madre siente, nadie.
“Hola, princesa” le dice él, “ iba a prepararte yo el
desayuno, hoy es tu día”. Ella sonríe aunque es una sonrisa triste. Suena el
timbre, “quien podrá ser ahora” se dice, “otra vez la vecina, ufss” Va a la
puerta y cuando la abre… allí están ellos, sus tres hijos.
_¿Qué pensabas que te ibas a librar de nosotros en tu día?.
2 comentarios:
Me ha gustado pero el día de la madre es el 8 de diciembre. Lo cambiaron por cuestiones comerciales al primer domingo de mayo.
Abracetes amigo!!
Nicolás, tienes carrete para cualquier tema, pareces un rapero haciendo letras pero sin música...te falta coger un violín, para el acompañamiento.
Madre no hay más que una, pero de muy diferentes como tú describes. Somos afortunados y mucho, los que nos ha tocado una buena madre que nos haya podido cuidar, querer, apoyar y hacer de nosotros en gran parte las personas que somos. Por eso digo...VIVA LA MADRE QUE ME PARIÓ!
Da igual el día 8 de Diciembre que el primer domingo de Mayo...todos los días son suyos. Besos y cariños para las mamis todos los días!!
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