martes, junio 14, 2011

¿Si o no?

Antes de nada quiero decir que soy católico, no practicante. Disiento de tantas cosas de la Iglesia y de la mayoría que la conforman que quizás incluso
alguno diría que como puedo llamarme católico.

Y sin embargo lo que voy a hacer está en contra de todo lo que la doctrina católica dicta, pero no hay vuelta atrás, es lo mejor para mi y para los que me rodean.

La miro, y ella me mira y sonríe, pero sé que tras su sonrisa hay tristeza, aunque respeta mi decisión, cómo no hacerlo cuando sabe que lo que padezco es irreversible.
La habitación es cálida, aunque siento algo de frío. No voy a decir que no tengo miedo, si claro que lo tengo, quien no lo tendría, pero a la vez
me invade una paz un sosiego que no he tenido en estos últimos años. Es más fácil para mi, que para los que se quedan, pero no es un acto egoísta, sé
que cuando todo pase, cuando el tiempo haya devuelto todo a la normalidad, podrán verlo bajo otra perspectiva y muchos acabarán dándome la razón.

Es la hora, es el momento.
Alguien gira una pequeña manecilla, y gota a gota fluye por el tubo hasta mis venas.

Me relajo, empiezo a sentir sueño, miro a mi alrededor, y mis párpados ceden.
Ya no los volveré a abrir, nunca más.

8 comentarios:

...solo una mujer. dijo...

Sin ser católica como tú, tengo en mis entrañas los miedos que me metieron en el cuerpo de niña... La condena al fuego eterno... Y como si de brujas se tratara, "haberlas, hailas".
Así que la duda siempre aparece: si o no?
Pero quitándome las máscaras y apartando los miedos, mi mente, mi corazón y mi alma me dice: SI!! Libertad de elección.

Un abrazo!

Belén dijo...

Es más complicado que una religión... hay que ponerse en la piel del que quiere morir, y del que tiene que ayudar a morir...

Besicos

Francesca dijo...

Un duro tema para hablar. Yo creo en el derecho a elegir, pero también creo que ese derecho puede convertirse en un abuso cuando pensamos que somos los demás quienes pueden decidir sobre el cuando y el como de otro.
Creo que es un tema delicado y que de la eutanasia a otras cosas hay un paso muy pequeño.
Los indios eran capaces de retirarse cuando pensaban que había llegado su hora, se separaban de su pueblo y morían. A mí me gustaría recuperar esa capacidad de contacto con uno mismo y esa claridad de pensamiento y acción. Besos.

suspiro dijo...

Qué oportuno tu post. Pensar que sólo hace unos días estuvo esa idea por mi mente. Cuando ves que alguien muy cercano se va apagando poco a poco, que sufre, que la vida ya no es vida.
Besitos.

Rosi dijo...

¿Para que tanto sufrimiento cuando no hay remedio ni calor que te llene?
¿Para que continuar cuando tu vida se apaga destrozándote a ti y sometiendo a los que te rodean?
Quizá lo mejor sea una retirada a tiempo.

Alelí dijo...

La verdad que es un tema muy complicado, no soy católica pero sí soy cristiana... la verdad me asusta un poco pensar, no en la muerte, si no en lo modos de morir. Es verdad que el sufrimiento en este terrible mundo es mucho, y cada día es peor. Pero creo sinceramente que darnos por vencidos no es la mejor salida, no creo tampoco que sea una salida fácil, pero simplemente no creo que sea la mejor. Nosotros no elegimos cómo y cuándo entrar en este mundo ¿Por qué creemos que tenemos la autoridad de decidir cuándo salir de él? Todo tiene solución excepto la muerte...

Migue dijo...

También soy cristiano Nico. El debate del tema es conflictivo. Queremos una vida digna,no eludimos los problemas,sinsabores,luchas,pero disfrutamos los buenos momentos,tanto felices como en medio de las dificultades. En caso de enfermedades terminales,con alto grado de sufrimiento para el paciente y el entorno.¿No cabe la libertad de elegir una muerte digna por el propio paciente?

Si llegara a ser un muerto en vida, un vegetal sin retorno, con conciencia de mi estado,sufriría horrores.No nos detenemos a pensar en la muerte,pero ya que traes el tema,no le temo a ella, si a la forma de morir.Pues por ello, si existiera el medio,dejaría mi voluntad por escrito,no considerándolo suicidio. Al margen mis padres han sido longevos...así que pienso vivir hasta los 90 amigo,jajaja.

Un abrazo desde Buenos Aires.

Nicolás dijo...

Veo que casi hay una opinión común, no hacer sufrir, por que ya no es que uno sufra dolor, el peor sufrimiento cuando llega ese momento en que ya nada tiene solución, cuando has pasado el punto de retorno, es ver como sufren los seres queridos, como puedes convertirte en una pesada carga, que quizás ni uno mismo tenga conciencia de ello, por eso creo que lo mejor es tomar el camino y despedirse cuando aún es tiempo para ello.

Gracias a todos por vuestros comentarios