lunes, abril 07, 2008

El chico que coleccionaba nubes de verano

Se habia ido.
Un día, sin más.
Tenías los ojos abiertos y allí estaba.
Los cerraste.
Los abriste y ya no estuvo más.

Desde aquel día, el niño vagaba por la playa, con la tristeza metida en su cubo, y con el mar derramandose de sus ojos.

Se sentó en la arena y miró la mar, ese día había amanecido tranquilo como él decia, la mar parecia un plato de sopa en el que aún nadie habia metido la cuchara, pero aquella mar era de un azul intenso, tan azul que a veces parecia convertirse en un verde esmeralda.

Se tumbó y miró al cielo, alla arriba algún albatros planeaba como solo saben hacerlo los albatros, jugando con las corrientes calidas del aire, ascendiendo para luego bajar en picado.

Y unas nubes jugaban a ir tras el sol para taparlo.

En ese momento supiste lo que ibas a hacer, quizas de esa manera también pudieras acabar con el contenido del cubo.

Y fué asi, como el niño cada amanecer bajaba a la playa con unos cuantos frascos de cristal y una red a la que habia cosido una bolsa para que nada se le escapara.
Corría por la playa dando saltos y al tercero o al cuarto cerraba la red con su mano y depositaba el contenido en uno de los frascos. Y alli ponia un cartelito: frasco #1 Nubes de verano. Fué llenando todos los frascos que habia bajado los metió en una bolsa y cuando se iba, el cielo estaba despejado completamente, el sol sonreia.

A partir de aquel día, los que le veian empezaron a llamarle el niño que coleccionaba nubes de verano, y él era feliz haciendolo, tenia una habitacion llena de frascos y todos numerados, en su mente estaba envolverlos cada uno con un lazo y cuando la chica volviese regalarselos uno a uno, habia pensado en comprar un tinte liquido y asi pintar las nubes... unas de rosa, otras de violeta, otras de malva...

En el pueblo estaban encantados por que aquellos dias sin nubes con el sol radiante, atraian a mas y mas gente y asi el alcalde le llamó y le encargó que todas las mañanas fuera ese su trabajo el alcalde lo llamaba limpiar el cielo de nubes, tú sin embargo preferias que te dijeran "el niño que coleccionaba nubes de verano"

Un mañana que estabas alli con tu red saltando y metiendo las nubes en los frascos numerados, viste a una niña hermosa, de grandes ojos marrones y pelo negro como la noche llorar desconsoladamente.

Te acercaste a ella y te sentaste a su lado.

- ¿Por que lloras, hace un dia hermoso ves? el sol está radiante y no hay ninguna nube.
- Lloro por que todos los días son iguales, yo quiero algun dia con nubes, me encantan las tormentas esas nubes grises y oscuras y ver como llueve sobre el mar, y correr en la arena mientras la lluvia me empapa.

Tú te quedaste mirandola, cuando ibas a decirle que eras el niño que coleccionaba nubes de verano, que tenias una habitación llena de frascos, frascos numerados, con unos botes de tinte a un lado con unos lacitos para envolver y con un deseo secreto, el de entregarselos cuando volviera.

- No llores más, mañana tendrás tus nubes, y tu tormenta, y lloverá y podras correr sobre la arena mientras la lluvia te empapa.

La niña te miro sorprendida.

- ¿No me mientes?
- No, palabra de honor.

La niña te dió un pequeño beso, te sonrió y se fué.

Pasate toda la noche bajando frascos, colocandolos por su numero y ya cuando amanecía aparecio la niña.

- ¿que son todos esos frascos?
- Son nubes de verano, coleccionaba las nubes, para luego pintarlas ponerles un lazo y regalarlas.
- Me tomas el pelo, las nubes no se pueden coleccionar...
- Tu ayudame a destapar los tarros.

Y así uno a uno fuisteis abriendolos y las nubes volaron formando cúmulos. pegandose una a otra hasta que fueron tantas que taparon el sol y se apretaban tant,o tanto que se enfadaron las unas con las otras y asi empezó la tormenta, unas chillaban y se oian los truenos, otras se golpeaban y caian rayos en el mar, otras lloraban empezando a llover.

La niña reira y reia mientras corria por la playa empapandose de lluvia.
Y tu sentado entre tus tarros te sentias feliz.

Ese verano la niña y tú recogistes un montón de nubes de verano, y las metias en tus frascos, frascos que numerabas, y luego cuando tenias suficientes los abriais para provocar otra tormenta.

Y la niña sonreia y corria por la playa y tu te quedabas sentado en la arena mirandola.

Así pasó el verano, y ella tambien se fué, con la promesa de volver al verano siguiente.

Ahora ella cada semana recibe una cajita en su casa, una cajita con una caracola, y un papelito.
"no te olvides, te espero el proximo verano para coleccionar más nubes".

Mientras ella lo lee, lejos de alli, estas tú en la playa buscando caracolas, con un lazo en la mano y una cajita en la otra.

14 comentarios:

Lula May dijo...

Yo quiero que me regalen nubes y bucearlas disfrutando de sus sacudidas. La próxima vez que me cruce con alguna le robaré un cachito y lo guardaré en un frasco.

Gracias por la idea, Nicolás.
Besos,
Lula.

...solo una mujer. dijo...

Como tantas veces, conmovedor... Que historia más dulce!!!
Aunque tiene un final un poco triste, pues el niño recoge nubes, o conchas.. por que lo dejan solo...
Bueno, esperaremos a que llegue el próximo verano para que la niña regrese y juntos recojan nubes y luego formen tormentas (yo estoy encantada con esas tormentas)

Un beso!!! de nube de color violeta..

karen dijo...

No se me había ocurrido coleccionar nubes de verano, solo colecciono silencios en mis frascos, no podría coleccionar nubes, me pasa como a la niña, necesito verlas, contemplarlas, buscarles formar mientras zarpan hacia el ocaso, incluso soñar con una tímida llovizna, a manera de limpiar y olvidar mientras cada gota arranca un milímetro cuadrado de esa traje que a veces llevo demás, de esa capa de pintura extra.

Me gustó el relato, con el que quiero creer que no es tan malo eso de andar a medias, para toparnos con otro incompleto y compartir momentos en las nubes.

Saludote inmenso, y que tengás una buena semana.

meiga dijo...

que poco original soy, yo colecciono brujas :-s pero... me diste una idea!!!! aunque ahora mismo en mi ciudad.... solo se ven nubes de tormenta.... tendre que esperar...

mil besikos

venus dijo...

no todo puede ser perfecto.. las nuebes incluso las grises son necesarias en nuestra vida para hacerla cada vez más perfecta...

hermoso relato

besos

Masakoy dijo...

Siento no poder leer tu post entero, pero hoy estoy triste y si me descuido me deshago en lágrimas. Hoy puedo maldecir, porfiar y renegar. Ser malo hasta la médula, mentiroso, cabrón y eso no es lo que quiero.

Me sentaría con tus personajes a tomar un café mientras vemos la lluvia caer a través del cristal de cualquier bar.

He vuelto, triste, pero he vuelto.

hasta el infinito y más allá

Paseando por tu nube dijo...

Sabes mostrar la ternura de tus personajes con tanta belleza. Creo que solo alguien repleto de encanto y amor puede ser capaz de escribir con tanta dulzura.
Un beso

Princesa Dariak dijo...

Precioso, tierno... muy dulce regalo, caracolas y nubes... Y esa certeza de saber que en el frasco existe un cielo, y un mar.

Abrazos de luz.

NEBET-HET dijo...

"Te guardo una tarde de sol por si la quieres.
Ese es un tesoro que nadie podra arrebatarte.
Te guardo una mirada risueña que nada pretende.
Te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses."

Que lindo ese niño que guarda cosas bonitas y sencillas para quien lo necesita y sabe apreciarlo, lastima que para el mismo solo guarde el recuerdo de los que pasan por su playa. Un besito mi niño lindo

Henry J dijo...

Oye que….es precioso tío…

Nos vemos!

fire dijo...

me siento un poco como esa niña...necesito lasnubes y los dias grises para ser feliz..
y te escribo pletorica...llueve sin parar desde ayer..y ahora mismo se avecina una tormenta que desde aqui oigo llegar...

tus historias como siempre tan lindas..
besitos nicolas...

Be dijo...

Que se abran todos los frascos, que ruja la tormenta y que los rayos, truenos y lluvia hagan latir los corazones, que el arco iris brille en el horizonte y que las risas no falten nunca..
Precioso cuento, como siempre.
Mis sonrisas para ti, Nico.

Bohemia dijo...

Me identifico un poco con lo que cuentas...

Besos de nubes para ti, Nico...

Alma dijo...

Qué bonito cuento, yo también quiero que me guarden las nubes, jijiji

Besos salados