lunes, abril 04, 2022

Asteroide

 Hacía un frío de mil demonios, entrado ya Abril parecía más que Noviembre había vuelto a recorrer el asfalto de Madrid.

Me abrigué y salí, un cielo raso y azul cubría la bóveda de la ciudad, de un color que sólo se puede ver en esta ciudad, anduve por una de las zonas mas chic de Madrid, calle Goya, Serrano, Velaquez, cruce la famosa plaza de Colón y me encamino para pasear por lo bulevares.

Las terrazas ahora vestidas con una especie de pirámide de fuego calienta los cafés tardíos y las primeras copas de la tarde.
Es sorprendente cuando paseas sin prisa fijarte en los detalles que te brinda una ciudad tan cosmopolita, chicos de varias nacionalidades con sus motos y bicis a la puerta de un restaurante a la espera de que salgan a darles el encargo de alguna app para montar y salir "zumbao" a su destino. 
Chicas jóvenes desafiando las bajas temperaturas, tops y mini faldas  cercadas por unas botas que trepan mas allá de sus rodillas, maquillaje a gogo y móvil en la mano, imposible no exponer lo que harán esa tarde a sus suscriptores, vidas colgadas en el balcón de la curiosidad.

Es entonces cuando, en un banco  reconozco a mi viejito, sentado con su viejo abrigo, levanta la vista y me ve, se echa a un lado indicándome que me siente a su lado.

- Lo creas o no, te estaba esperando - me dice, con esa mirada que podría hablar sin que él moviera los labios.
- No lo dudo . le respondo, mientras me acomodo como me es posible a su lado.
- Tengo una historia que contarte...
- Y yo tengo una historia que escuchar

Con su voz pausada, empieza...

"Hace mucho, pero mucho tiempo cuando yo era una chaval y vivía aún en mi pueblo llegó un hombre con una furgoneta destartalada pero llena de cajas. Yo me acerqué, más por curiosidad que por el afán de ayudarme, pero al verme, me preguntó si querría ganarme unas pesetillas acarreando algunas cajas.

Y como nunca vienen mal, ahí estaba yo, con mis brazos como dos palillos sosteniendo las cajas y recorriendo el empedrado, más pendiente de que no se me cayeran que de el tortazo que podría darrme.
Cuando fui a coger una,  aquel hombre se adelantó y me dijo "esa no la cojas son cosas muy frágiles y no me perdonaría que se rompieran".
Luego me explicó que le encantaban las estrellas y que en esa caja iba su más preciado tesoro uno de los mejores telescopios que había por aquella época.

Me aficioné a subir a su casa, incluso algunas noches me escapaba por la ventana, subía a una especie de torreón que había fabricado aquel hombre y me dejaba ver las estrellas.
Un día, mientras volvía del colegio me lo encontré en la plaza, estaba eufórico...

- Tienes que venir esta noche,  te voy a enseñar lo que no me deja dormir las ultimas semanas...

No quiso contarme más, y aquella noche con una sonrisa que le llegaba de oreja a oreja y con alguna lágrima asomando a sus ojos me enseñó un asteroide, era algo pequeño, pero aquel hombre me lo describió como una belleza tal que cualquiera diría que se había enamorado de esa roca que surcaba el universo.

Pasaron semanas, a veces había días que no lo veía y otros casi no quería soltarme.
Hasta que una noche de verano, cuando el asteroide iba a pasar muy cerca de nuestra orbita,  encontré el torreón iluminado...

- Hoy es la noche,  vamos a verlo en todo su esplendor... tan cerca...

Y dejo caer esas dos últimas palabras con todo el amor que puede guardar un primer beso.

Y el asteroide brilló y se acercó tanto, que la gravedad de la Tierra lo atrajo para sí, entró en la atmosfera y se diluyó en una explosión, la explosión más hermosa que jamás he visto."

El viejito se para y me mira, en mis ojos ve el deseo de que termine la historia.

- Pero... ¿que pasó? no puede terminar asi...
- Aquel hombre me regaló el telescopio, recogió sus cajas y se marchó del pueblo, nunca más le volví a ver, aunque siempre he pensado que se fue a otro lugar, que compraría el mejor telescopio del momento y que buscaría alguna estrella, otro asteroide, o quizás una nueva galaxia...

Mi viejito se levantó, "es hora de irme, espero verte de nuevo", y le ví alejándose camino de la Plaza de San Bernardo.

Cuando volvía a casa, pensé en esa historia, en esas personas que las vemos, que las queremos y que se nos acercan, se acercan y cuando creemos que ya están tan cerca como para no irse nunca más... estallan


domingo, abril 03, 2022

Y me decía

 Y me decía...
"no soy lo que tú esperas..."
pero yo moría por esperarla

 Y me decía...
"búscate a alguien que te de más."
pero yo ya tenía todo de ella

 Y me decía...
"somos tan distintos"
pero yo amaba nuestras diferencias

 Y me decía...
"tú eres agua, yo soy aceite"
pero yo contestaba, tú eres el yin de mi yan

Hasta que un día decidió no decir nada más... y como en las viejas películas hizo "fade out"

domingo, marzo 27, 2022

Saldo bancario

Recorro las calles del viejo Madrid.
Estrechas.
Con olor a tabaco de liar y humedad.
Balcones que se asoman unos contra otros, viejas sillas de madera frente a los portales, como en los pueblos de nuestra piel de toro.

Chicas de raza gitana maquilladas hasta el exceso bajan sonriendo, domingo de rastro en Madrid.
Algarabía de gritos, saludos,  café con churros y porras, y algún rezagado con su lata de Mahou.

Cruzo calles con nombres curiosos, calle del Ventorrillo, calle de Mira el Sol, o de la Huerta del Bayo, paso por la calle Laurel...

Y entro.
Entro en el banco, donde me esperan.
Un señor, con su traje color crema y una corbata azul que destaca por su falta de armonía, me recibe.
Me acompaña a un reducido despacho, y me indica que me siente.

La silla es de un verde aterciopelado, y sobre su mesa se apilan carpetas y folios sueltos, una calculadora antigua, y una bola de las de nieve sirve de sujeta papeles.

Abre un sobre, y me entrega una hoja.
- Su saldo actual - me dice.

Miro la hora y lo primero que percibo es la cantidad de números rojos en negrita.
El epígrafe dice "Saldo actual de la cuenta del Sr. Nicolás Carrera Peña"
En un pulcro excel se detalla el balance de mi cuenta.

"Saldo de abrazos ..... - 85%
  Saldo de besos    ....  - 78%
  Balance de "te quieros susurrados" ...  -114%..."

Sigo descendiendo por las columnas, absorto, y cuando termino de leerlo levanto la vista, y encuentro, una mirada  inquisitoria, a la par que algo compasiva.

- ¿Está Usted de acuerdo? - me pregunta, y su voz me resulta algo aspera.
- Sí... - asiento, y de mis labios se cae una disculpa - hice lo que pude, lo que sabía..."

De nuevo me tiende un papel, este es de un grosor mayor,  de un gramaje que denota calidad, sobre el, con el mismo color rojo pero esta vez en letras muy grandes y flanqueado por dos líneas gruesas, tres palabras.

" EJECUCIÓN DE DESAHUCIO"

Le miro y sin ningún sentimiento aparente, y adelantándose a mis palabras, me suelta:

- Ya no hay vuelta atrás.

Sin decir nada más, me levanto de la silla verde aterciopelada,  y me acompaña a una pequeña sala, donde un tubo fluorescente baña de una luz verdosa la estancia.
Hay una especia de estanterías, con cubos de metacrilato que dejan ver su contenido., y en su esquina superior izquierda un nombre.

El señor del traje color crema y su horrenda corbata azul, me entrega uno de estos cubos, veo en esa esquina superior izquierda inscrito mi nombre.

 - Tengo que hacer efectivo el desahucio - me dice.

Y sin más, acerca sus manos a mi pecho y sin ninguna contemplación, como si llevara haciéndolo toda la vida... 

...me arranca el corazón.


Lo mete en el cubo de metacrilato y lo deja en la estantería.

- Hemos terminado, Sr. Carrera, si no le importa le acompaño hasta la puerta.

Cuando saldo del banco alzo la vista.... y en Madrid empieza a llover.





viernes, marzo 25, 2022

Venció

 Y al final venció.

Y dejó tras si un vacío y una tristeza insondable.

martes, marzo 22, 2022

Busco

 Busco en la alacena, la frasca de las letras, aquella que vaciábamos para escribir tus poemas.
 Busco el aroma de tu te para encontrar en el, el sabor de tus besos
 Busco en los armarios esos miércoles escondidos
 Busco, mientras paseo por el parque del Retiro, todos los bancos donde no nos sentamos.
 Busco en el olor a café, aquellas mañanas de sábanas enredadas y cinco minutos más.

 Busco en el silencio de la noche, el susurro de tu sonrisa.
 Busco en la oscuridad más profunda de mi alma, el brillo de tus ojos.

Busco.

Busco el sonido de un timbre, de una puerta que quizás nunca más se abrirá.
Busco el sabor amargo de una cerveza, mientras tranquilo, espero que llegues de la cocina.

Busco

Busco, por las calles de mi Madrid, un portal por donde saldrás mientras yo espero que me esperes.
Busco, café tras café volver a encontrarte donde solía encontrarte.

Busco.
Busco con la esperanza de que me encuentres.

domingo, marzo 13, 2022

Un corazón en un cajón

 Y llegó el 2022...

Sueños y esperanzas...

Ilusiones y proyectos...

Pero el destino, la vida o lo que fuera trajo una pandemia, una Filomena, un gobierno de mentirosos y asesinos, y ... UNA GUERRA 

y en su pequeño país ese que todos tenemos tras una puerta llegó el frió invierno, un espacio vacío, una escarcha en las sábanas...

Y dicen que cuando le ven por la calle va con un hueco en su pecho... Por que dicen, que se deja el corazón en un cajón, para que así, no se lo vuelvan a quitar.




sábado, marzo 12, 2022

Perdido

 Hola mi viejo allá donde quiera que estés, te recuerdo más de lo que imaginas...

Las letras se perdieron escaleras abajo y los cuadros se derriten como lo hacen las velas encendidas.

Hay veces que uno pierde la cuenta de las veces que se equivocó, donde y cuando 

miércoles, febrero 23, 2022

Hoy

Hoy me gustaría llorar hasta llenar la arena de una playa y convertirla en mar.

Hoy me gustaría ver una película de amor de esas que te rompen el corazón y luego te lo pegan con cola

Hoy me gustaría abrazar aquellas sábanas que cobijaron esos cuerpos que ame

Hoy me gustaría acurrucarme en unos brazos como lo hacen los polluelos en su nido

Hoy me gustaría volver a ver tu mirada, esa, que a la vez podía cubrirme como una manta o dejarme totalmente desnudo

Hoy me gustaría volver atrás y cambiar tantas cosas que probablemente no sé por dónde empezaría

Hoy me gusta decir todo aquello que no dije, besar todo lo que no bese y ser valiente donde no lo fui

Hoy me gustaría que no fuera hoy.

martes, febrero 01, 2022

RECUERDOS II (LEED ANTES RECUERDOS)

La miro.
Me mira.

Ha cogido mi mano, y dentro de mi busco cualquier atisbo que pueda decirme... quien es ella... ¿quien ..?

Su mirada es suave, dulce, y su sonrisa... su sonrisa se desliza como lo haría un esquiador en la nieve virgen, zinzageante.

Se acerca a mi, y de repente... de repente su olor rasga una cortina blanca  y se hace la luz, la veo...

Está sentada en un banco de una catedral, su brazo extendido sobre el alargado banco vacío, y yo.. yo y mi cámara, mi cámara y yo, apunto hacia ella, que esboza una sonrisa, es su sonrisa la que suele poner cuando me  a regañar, por que ella me regaña dulcemente, como lo haría una madre a su pequeño cuando hace alguna trastada, por que no le gusta que la fotografíen, porque sabe que me encanta fotografiarla, esa es la labor de un fotógrafo... coleccionar recuerdos.

Y de repente todo se oscurece, con una espesa niebla, desaparece.


Y la miro.
Y me mira.

No se quien es, solo veo su mirada que es suave y dulce, y una sonrisa que se desliza como lo haría un esquiador en la nieve virgen, zizageante.

Recuerdos

 Estoy sentada frente a él.
Le tomo la mano, sigo sintiendo el mismo tacto que hace años, como la primera vez que su mano se posó en la mía, como lo hacen los copos de nieve sobre la hierba.
Ahora está mas huesuda sus pequeños dedos que tantas veces jugaron en mi pelo, son casi dos líneas, finas y rugosas.

Le miro.
Me mira.

Su mirada no era vacía pero no encontré la luz que siempre tuvieron, ahora era como un diminuto brillo, como el de las velas de té que parece que pueden apagarse en cualquier momento.

De mis labios cayeron dos palabras amarradas -"Soy yo"-  le digo, esperando que al oírlas el brillo, ese de las velitas de té, se encienda.
Sin embargo se queda quieto mirándome,  como lo hacen las personas que se te cruzan en la calle, como si no existieras, como si no te vieran.

Recordé aquella tarde, dentro de esa catedral, cuando era la primera vez que te la enseñaba, tu sacaste tu cámara de fotos, tu inseparable cámara de fotos, como una segunda piel, y la recorriste como lo hacen los ojos de los niños a la tarta de cumpleaños.
Estaba en el banco mirándote y te giraste, fruncí el ceño, sabes que no me gusta que me fotografíes pero... también se que nunca me haces caso.

Ese recuerdo... ¿lo tendrás tú? ¿Estará escondido?, oculto en alguna neurona que ahora sucumbe a la oscuridad del olvido, de esta maldita enfermedad.

Los recuerdos se cubren de niebla, y van desapareciendo poco a poco, hasta convertirse en una mancha lechosa, blanca, que algunos llaman olvido.

Tu mano se escapa de la mía, y en un requiebro asciende hasta mi mejilla y la acaricia.

Abres los labios y un "te quiero" revolotea en el aire.

- "Estas aquí ". me dice. "me gusta verte, así inesperadamente, como cuando te esperaba a la salida del metro en la Puerta del Sol, cuando, como siempre, nunca llegabas puntual, como, casi siempre, yo te fruncía el ceño..."

Y entonces todo se apaga, la niebla surge de lo más profundo y la claridad desaparece, y él vuelve a sumergirse en un mundo inalcanzable, en un fundido a negro.

Y le miro.
Y me mira.

Recuerdos.

sábado, enero 01, 2022

2021

 Te has ido.

Mutis por el foro, como hacen los actores al final de la función, pero tú no saldrás a recibir aplausos, ni te inclinaras en señal de reverencia.

Te has ido.

Y aún no sé siquiera, si has dejado algo que merezca la  pena, o sin embargo con el paso del tiempo llegaré a recordarte.

Sólo se que te has ido, en silencio, como lo haces siempre desde hace tanto tiempo que ya no recuerdo cuando empezaste a hacerlo de esa manera.

Te has vestido con mascarilla que oculta sonrisas, mientras seguías dibujando miradas de miedo, te has vestido de rabia y confrontación, te vestiste de blanco dejando sobre Madrid, tu nombre escrito en la calle sobre la nieve, como si de esa forma nunca te olvidáramos,

Te vestiste de luz y calor, más yo te vi igual bajo tu ropa.

Me trajiste fotos, y personas que desfilaron delante de mi objetivo, sets y shootings, libros impresos, y escenarios de un cuadrilátero vacío de boxeadores.

Moda en la calle Gran Vía, y destellos de flashes.

Conservé, a pesar de ser, esos rincones donde como islas, uno llega a ser feliz.

Paseos por Madrid, cafés y algún cine,  olor a madera de viejos bares ahora todos con terrazas donde se vive sobre las aceras.

Cerraste los viajes, aquellos que tanto añoro y echo de menos, refugiado en un mundo de pixels en pantalla gigante donde leones y océanos me trasportan a otros lugares soñados.

Y en tu estancia, en esas noches de radio, desnudo mis sueños para que se alojen bajo las sábanas conmigo, y con las primeras luces del alba les susurre una y otra vez, una y otra vez, "no te vayas, quédate conmigo cinco minutos más".

Hay ronroneos y fantasmas que recorren mi pasillo, hay recuerdos que se escapan del armario cada vez que sin querer o queriendo los abro, quizás para quitarme el frio de encima.

Hay... hay un chiquillo que ya no lo es, hay... hay un hombre que es un chiquillo, y que sin saberlo y sin decírselo lo es todo y todo lo es.

Te has ido, y me siento más viejo y mas cansado, no llegaste a abrir las cajas de deseos que tras unas luces parpadeantes te dejamos, y lo único que me diste fue la distancia de la sangre.

Es hora de decirte adios, que te vaya bonito, nunca más regresaras, y ahora abro las puertas y ventanas, extiendo mis brazos y dejo unas nuevas cajas de deseo... bienvenido 2022, adios 2021

sábado, julio 03, 2021

A veces la vida se te cae a pedacitos

 A veces la vida se te cae a pedacitos, sin darte cuenta, sin percibirlo, como esas gotas que caen de un grifo mal cerrado, parece que nunca llenarían una bañera... pero tiempo al tiempo.

A veces sientes una corriente de aire frío en tu interior y es cuando te das cuenta que faltan esos pedacitos, trocitos que se cayeron por las escaleras, o se quedaron colgados de una pared, o perdidos revueltos entres unas sábanas blancas, o quizás se fueron con los acordes de aquella canción.

Lo difícil es coger la argamasa e intentar rellenarlos, ya nada cuadrará quedaran grietas y resquicios por donde los recuerdos saldrán a bailar, por donde el viento soplará un blues.

Quiero pensar que un día, puede que no muy lejano encuentre esos pedacitos de vida y pueda ir recogiéndolos como las migas de pan de Pulgarcito, y al final del todo ellos mismos encajen del lugar que se desprendieron.

A veces la vida se te cae a pedacitos


domingo, febrero 07, 2021

Esperar

 

Echo de menos esperar mientras te espero cuando, como siempre, nunca eres puntual.

jueves, febrero 04, 2021

Sin título

 "No hay mayor dolor que el sentir que eres INDIFERENTE"

lunes, febrero 01, 2021

Lápices de colores

 Camino por las calles de un Madrid, donde empiezan a verse multitud de carteles de "SE CIERRA" "LIQUIDACION POR CIERRE" , persianas bajadas, mientras en la televisión un ególatra secundado por un payaso con coleta, exclama soflamas de "saldremos más fuertes, seremos el faro de europa", y miro las colas del hambre, miradas perdidas semi ocultas en sus mascarillas, otrora trabajadores de la hosteleria, de la restauración,  auotónomos y pequeños comerciantes, maldigo a a esa gentuza que bajo la bandera del progresismo y el populismo nos han traido la muerte y el hambre.

Encuentro en mi camino miradas trsites y perdidas, pasos acelerados, gente esquiva que mira con recelo si te acercas mucho...

El parque del Retiro está cerrado, y camino bajando por la Cuesta del Moyano, sobre un cubo de cemento gris, te encuentro.

Me siento a tu lado.

Me miras y casi sin saludar empiezas a contarme:

"Había una vez un chico de mirada alegre, con  acento del sur, y gesto pícaro. Sus padres por su cumpleaños le regalaron una caja de lápices de colores, pues a aquel chico le encantaba pintar.

Cogió su libreta de hojas blancas y empezó a dibujar paisajes de una hierba verde con un sol rojizo, mares azules turquesas surcados por pequeños barcos pesqueros, y mientras pintaba con sus lápices de colores era feliz.

Un día abrí la caja  y se quedo mirando, doce lápices, desde el amarillo al morado, del blanco al gris, y entonces su gesto se hizo triste, " y si se me gastan los lápices, y si alguno de ellos se le rompe la punta y no puedo seguir pintado".
Pensó largo rato sobre ello, y aunque era feliz haciendo aquellos dibujos, decidió guardar la caja de lapices de colores, en su cajón favorito, asi no se gastarían, no tendria que usar el sacapuntas acortando  la existencia del lápiz.

Y dejó de pintar.
Sólo miraba sus dibujos recordando como su mano surcaba el balnco de papel dándole vida a todo color.

Sus padres al verlo tan triste intentaron que volviera a abrir la caja de lápices, pero a aquel niño mirada alegre y acento del sur, les dijo: "prefiero conservar la caja que gastar los lápices", le dió tanto miedo  que no quiso volver a utilizarlos, por mucho que en cada pintura hubiera sido feliz.

Y el niño no volvió a pintar.
Y dicen que cuando creció aun tenía en aquel cajón su caja de lápices de colores"

Me quedé callado, él se levanto me miró y sin decir nada caminó hacia el parque.


Dedicado A aquellos que  como yo que dejaron de pintar en color.

jueves, enero 14, 2021

Quédate con quien

 Ahora que cae un frio Siberiano sobre las calles de Madrid, recuerdo una tarde cuando moria Agosto y la suave brisa del mes de Septiembre a punto de nacer acariciaba la piel.

Bajé por aquellas escaleras de piedra, a las que siempre mi madre habia temido, y a las que siempre mi padre me habia dicho que no bajara, pero yo las preferia al pequeño reducto del ascensor que te llevaba a la playa.

Recuerdo que te miré al sentarnos en la arena sin decirnos nada, mirando como las olas le susurraban a la arena.

Me perdí en el azul intenso del Mediterraneo tan intenso que se diria que era un verde esmeralda, y de repende de mis labios cayeron estas palabras...

"Quédate con quien no sólo sepa dibujarte una sonrisa en tus labios, sino que llegue a pintartela en el alma.
Quédate con quien vuele contigo persiguiendo los sueños de los dos.
Quédate con quien te diga que puedes volar aunque no tengas alas.
Quédate con quien sepa disfrazarse de niño sin miedo a que nadie se ria
Quédate con quien descuelgue de tu pared tus tristezas
Quédate con quien se quede a cenar y lave contigo los platos
Quédate con quien te abra su puerta y su ventana
Quédate con quien puedas arropar en las noches de invierno y desnudar en las noches de verano
Quédate con quien se quede  a desayunar y no se vaya en mitad de la noche.
Quédate con quien sin decir nada te diga tantas cosas que a veces no sepas por donde empiezan y donde terminan
Quédate con quien  decida quedarse sin pedir nada a cambio
Quédate con quien se acerque a ti para reir,y se quede para llorar contigo
Quédate con quien sepa callar y escuchar, cuando muchos solo oyen
Quédate con quien sepa hablar y te enseñe
Quédate con quien no renuncie a cogerte de la mano
Quédate con quien delante de todos te muestre sin ocultarte
Quédate con quien llegue a quererte sin tener que admirarte
Quédate con quien recuerde aquella vez que te dejó la noche más hermosa
Quédate con quien sepa acariciarte sin llegar a tocarte
Quédate con quien te cuide y se deje cuidar
Quédate con quien salte los charcos, se lance a piscinas vacias, grite en medio de la calle, salga corriendo bajo la lluvia, se bañe desnudo en el mar, te espere con la bañera llena y las velas encendidas
Quédate con quien llegue sin ser llamado
Quédate con quien aún no siendo tú un santo decida quedarse
Quédate con quien nunca olvide que perdonar es olvidar
Quédate con quien te merezca y tu le merezcas
Quédate con quien sepa mirarte con los ojos cerrados
Quédate con quien mirandote se lleve el miedo a la oscuridad
Quédate con quien sepa decirte que todo va a ir bien aunque sea una verdad a medias
Quédate con quien a pesar de la distancia le sientas tan cerca que parezca que está pegado a ti
Quédate con quien sepa parar el reloj
Quédate con quien sepa atarse a la pata de tu cama
Quédate con quien  beba contigo, coma contigo, y se meta bajo la manta contigo
Quédate con quien te empuje y te arrastre cuando estes varado al lado del camino
Quédate con quien asi sea y nunca nunca dejes que se vaya..."

Todas esas palabras aterrizaron sobre la arena caliente de aquella playa, nadia habia a mi lado, nadie miraba conmigo las olas que susurraban a la arena, nadie habia en aquella playa salvo yo.

Y cuando me levante, aún sonaba el eco de una voz sin sonido que me decia:

"Quédate con quien..."


viernes, enero 08, 2021

Tristeza

 Tristeza.

Tristeza que empeña las paredes devorandolas como el moho.
Tristeza que amarillea las fotos guardadas en un cajón olvidado.
Tristeza que viste los recuerdos con traje de etiqueta
Tristeza que pone mascarilla a las sonrisas

Tristeza en los silencios, en el blanco de un papel, en el vacio de unas promesas, en la estúpida creencia de realidades inexistentes

Tristeza en la tristeza de un mañana ... sin duda triste

lunes, enero 04, 2021

2020

 Sonaron las campanadas, y las risas, las promesas, los sueños, besos y abrazos surcaron el cielo a lomos de los fuegos artificiales.

Hay una ciudad lejana que según cuentan se llama Wuhan, donde dicen que hay un virus que hace ir a la gente con mascarilla  que viene de un murcielago...

Pero Wuham está tan lejos que aquí nunca llegará,,,

Hay un país cercano, latino que cuentan que se llama Italia donde la gente empieza a morir, donde cierran regiones, donde la gente tiene miedo.

Pero eso es  Italia, y está  lejos que aquí nunca llegará.

Y hay algo que algunos llaman gobierno de España donde nos cuentan que no habrás casos que tenemos que ir a una manifestacion, que... "nos va la vida en ello..." que no hacen falta mascarillas, que somos diferentes, y aquí nunca pasa nada...

Sube las escaleras y se gira, ve lágrimas en aquellos ojos que se despiden por que no pueden acompañarle, y él lleno de miedo entra, sin saber que ya no volverá a salir, y los que le esperan en las escaleras no saben que no podrán decirle Adios.

 Hay gente en los balcones que aplauden, bailan y ponen música, en la tele no pasa nada, nunca pasa nada, pero nuestros abuelos se mueren en soledad, y hay gente vestida como si fueran astronautas que luchan dia y noche sin ayuda sin que nadie ni nada les proteja...

Hay carteles que rezuman odio: "eres sanitario nos puedes contagiar vete de aquí..." 
Hay un presidente que se dedica a las homilias, cual pregonero con su mochila cargada de mentiras.
Hay un vicepresidente que solo ve series de televisión, mientras en las residencias ya no hay radio ni tele, ni música, ni visitas, solo silencio, el silencio de la parca recorriendo sus pasillos

Y el miedo recorre nuestras calles, y a aquellos que no alcanza bailan sobre el hilo de la irresponsabilidad.

Adios 2020 tú no tienes la culpa de nada, atras se quedaron las campanadas, y las risas, los sueños y los abrazos.

Si algo nos has dejado es el que podamos valorar lo que tenemos, que abracemos aunque sea en abrazos virtuales a aquellos que resisitieron y no se fueron, el recordar con todo nuestro amor a aquellos que partieron,  a perdonar y a no perdonar la culpa de de aquellos que por aferrarse a un sillón nos han llevado a esto, a decir te quiero todos los dias, a mirar por encima de las mascarillas buscando el brillo en esas miradas perdidas, a buscar una esperanza.

Adios 2020 tú no tuviste culpa, pero por favor no vuelvas más.

El rayito de sol

 Una mañana, en aquella habitación entró un rayito de sol.

Al principio fue tímido, iluminando cada rincon, despacio, rasgando con sumo cuidado la oscuridad reinante.

Ella se asomó  y lo vió, se acercó a él y puso su mano, sintió el calor que desprendia y como se deslizaba entre sus dedos jugando a saltar entre ellos.

Poco a poco se acostumbraron a estar juntos, más en la cabeza de ella empezaron a surgir pequeños nubarrones...

¿y si se nubla el cielo y ya no vuelve?
¿y si encuentra otra ventana mas hermosa y se muda?
¿y si llega a quemarme?

Y entonces bajó la persiana, y el rayito ya no puedo volver a entrar.

sábado, diciembre 19, 2020

Isla

Siempre fuí una isla y tú intetaste arribar a ella.

Sin saber que de alguna manera mis miedos nunca me dejarian salir de ella.