lunes, julio 03, 2023

Hoy

 


Hoy me gustaria decir todo aquello que no dije, besar todo lo que no bese y ser valiente donde no lo fui

sábado, julio 01, 2023

La cometa

 Aquella tarde me acerqué al parque, en Madrid alguien pinta el cielo de un azul que no se puede ver en ningún lugar del mundo.

Corría una ligera brisa, intenté atrapar en ella algún vestigio de olor a mar, a sal, a paz.

Allí entre la algarabía de los pequeños,  separado, había un pequeño que jugaba con su cometa, corría veloz aprovechando la brisa para que la cometa, tras rebotar dos o tres veces en el suelo emprendiera el vuelo.

M e senté en la yerba a verlo, le pequeño tiraba suavemente del hilo y la cometa hacía una cabriola elevándose unos metros sobre el suelo, como si de alguna manera tuviera vida propia, pero en ese instante el chico soltaba el cordón , volaba más alto, y con un leve tirón la hacia descender, a veces y sin quererlo era tal el tirón que la cometa se estrellaba  contra el suelo, con un leve crujido.

El pequeño la recoge, la posiciona, y sale corriendo, la cometa zigzaguea un poco antes de volver a levantar el vuelo,  el chico pega pequeños tirones, se diría que son susurros que le hace llegar a la cometa para que se eleve, gire, revolotee.

Pero si se excede en el tirón, si lo deja mudo, si no le habla a la cometa, esta cae, despacio, pero cae.

De algún modo me sentí como esa cometa, esa tarde de verano.

viernes, junio 30, 2023

Si... pero no...

Si... pero no...
No.. pero si...

Átalo con el lazo de un quien sabe, un  nudo gordiano. ¿Sabrás deshacerlo?

Y el reloj de arena deja caer grano a grano, sin pausa.

Dibuja en la arena del reloj aquellas palabras bonitas que no te dijeron, proyecta en la pared las imágenes de cada momento... ¿son reales? Si... pero no, No... pero si... atados con el lazo de un quien sabe.

Y al final estrellas el reloj de arena contra la pared.

Si... pero no...
No.. pero si...

Si... pero no...
No.. pero si...

¿Tú lo sabes? ... Yo tampoco,




Océano-mar

 Eres como un océano, aunque a mi me gusta más que seas como la mar...

Y yo, yo soy un simple barquito,  refugiado en su puerto a la luz del faro.

Quiero navegar por tus aguas, esas que más de una vez las he sentido recelosas de que saliera a mar
abierto, como si de alguna extraña manera no supieras si abrir tus aguas y tragarme o simplemente dejarme mecer en ellas.

Eres esa mar de un azul  tan intenso que se diría que tus aguas son de un verde esmeralda, esas que me han llevado hasta rozar con la yema de los dedos lugares antes olvidados, me has dejado ver mientras estabas en calma cielos estrellados, con una luna tan brillante que hasta el mismísimo sol palidecería de envidia.

y sin embargo cuando en esas noches de olor a sal, y la luz del faro refleja en ti brillos que invitan a besar, te vuelves díscola, levantas olas, creas remolinos y este barco, chiquito, se pierde, pierde el rumbo, pierde el norte. 

Y el faro me llama para que regrese, "vuelve...", pero el faro no sabe, que el barquito está enamorado de esas aguas, esa mar que es de un azul tan intenso que se diría que sus aguas son de un verde esmeralda.

lunes, junio 26, 2023

Nadar

 La encontré  una tarde cualquiera, de un día cualquiera, cuando todo parece indicar que va a ser una fecha más en el calendario que pasa sin pena ni gloria.

Estaba sentada en una rocas, con la mirada pérdida en la mar.
Me senté a su lado silencioso, sin querer romper ese momento,  y a ella no le importó.

Estuvimos en silencio un buen rato como si ambos escuchásemos diálogos diferentes entre la mar y las rocas, las rocas y el mar.

De repente una voz suave se deshila de sus labios, y voletea con la brisa...

- Me encantaría ir a nadar...
- Vamos, voy contigo.-  le digo atrevido.
- No puedo
- ¿Por qué?, solo es saltar, no hay rocas, ni nada que te lo impida...
- Tengo miedo
- Ven dame la manos, yo te ayudo

Ella levanta la mano lentamente, lo justo para rozar mis dedos y en cuanto nota el roce, la encoge como lo hace el caracol con las antenas de sus ojos y vuelve a su caparazón.

La miro, en sus ojos está todo el mar que uno puede encontrar en unos ojos, y levemente dibuja una sonrisa,  como esas pequeñas olas que rompen sin que te des cuenta.

Sin más, salto al agua, me zambullo y vuelvo a salir a la superficie, ella me mira, y en esa mirada hay un puente colgante que cual castillo de naipes nos une, pero siento que al menor toque puede venirse abajo.

- ¿Vienes? - le grito.

Ella se mantiene en silencio, me sumerjo, nado entre dos aguas y cuando vuelvo a salir a la superficie... ella ya no está.

Pasó una semana entera, hasta que me la volví a encontrar, en el mismo sitio, en la misma roca, mirando al mismo mar.
Me vió llegar y antes de que me sentara, me habló. dejó caer su voz tranquila suave como la seda, como si hubiera dejado caer un pañuelo para que se meciera en la brisa del mar, de su mar.

- Me hubiera gustado ir a nadar contigo, pero tengo miedo...
- ¿Qué miedo, no sabes nadar? - le contesto - si quieres yo te enseño
- Se nadar, pero la ultima vez.. alguien me invitó a nadar, se juntó con sus amigos y dejaron que la corriente me llevara contra las rocas, yo esperé, esperé que ese "alguien" viniera, me diera la mano, y nadara hasta lo más profundo de este mar conmigo... pero...

Cayó en un profundo silencio, y esta vez pude sentir que un frío recorrió su cuerpo, un frio disfrazado de miedo,  un miedo que había hecho correr a la esperanza  y a las ilusiones al lado más oscuro de su corazón.

- Si quieres, yo no te soltaré de la mano,  podemos saltar juntos, podemos... si quieres ... ahogar esos miedos para siempre.

Sonrió y me tendió su mano, la tomé como hace un bebe con el dedo de su madre, y por un leve instante tan fugaz como el paso de un cometa, en nuestras miradas cruzadas nadamos juntos.

No llegó a levantarse de las rocas, ni llegó a saltar conmigo al agua, ni mucho menos nadó a mi lado, simplemente me miró como yo lo hacía mientras se levantaba y se iba.

Ahora yo me siento en "su roca" y miro  a "su mar", y espero que un día tome el valor de venir, de coger mi mano, y saltar a la mar, nadando hasta las aguas abiertas.




miércoles, junio 21, 2023

Jaula de Faraday

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martes, junio 20, 2023

Cometa

Recuerdo aquella noche, una noche de agosto.
Estábamos en la playa, era de esas noches que el cielo te regala, cuajada de estrellas.

Las olas acariciaban la arena como lo hace una madre con el cabello de su hijo.

Olía a mar, y a paz.

Mi padre estaba sentado a mi lado, callado, pensativo.
Y sin más me dijo:

" En la vida tendrás personas que serán como las estrellas, se fijaran a tu vida y probablemente estén ahí hasta que se apaguen, serán pocas, quizás una o dos, tendrás personas que serán como la luna, con sus cuartos crecientes y su luna nueva.
Y si tienes suerte aunque sea doloroso, tendrás personas que serán como un cometa, entrarán en tu vida cuando menos te lo esperes, y brillaran con tal intensidad que todo será luz, pero de igual manera que entraron se irán, rápidamente... como lo hacen los  cometas"

Ahora que mi padre ya no está y será alguna estrella en algún firmamento, recuerdo sus palabras...

Ahora si se lo que es el dolor de un cometa. 

POKER

Me invitaste a jugar al poker, y yo inocente de mí acepté.
Cinco cartas para tí, cinco para mí.


- Juega - me dijiste

Y pedí tres cartas.
Full de sonrisas y guiños, me diste.
Esa mano la gané o simplemente me dejaste ganar.

- Juega - me dijiste.

Y esta vez pedí dos cartas.
Escalera de sueños y color.
Esa mano también la gané o me dejaste ganar.

Y entonces me confié.

- Juega - me dijiste.
Y yo envalentonado te dije: " O todo o nada"

Tres reyes y dos damas, en mi mano.
Pero tú sacaste poker de ases.

Todo o nada - me recordaste.

Y es que a veces la vida te invita a jugar, y cuando crees que la suerte te sonríe

Vuelves a perder.

miércoles, junio 14, 2023

El cometa

Bajaba cada noche.
Cada noche bajaba...
...a la playa.

A la espera del cometa.
Pasarón días, semanas, meses....

Y aún así, cada noche bajaba
Bajaba cada noche a la playa.

Y cuando menos lo esperaba, apareció el cometa más bello que nunca unos ojos habían visto.

Recorrió el cielo estrellado.
Y tal como apareció, se fue.


Nunca más bajó a la playa.
Y cuando le preguntaban "¿Por que?". 

 Él simplemente contestaba "Porque nunca habrá otro cometa igual" 


martes, junio 13, 2023

Estalló

 - ¿estas preparada? - me dijo, mientras una lágrima recorría su mejilla

- ¿para...?

- Para recoger mis pedacitos.

Y sin más, su corazón y él, estallaron en mil pedazos.

domingo, junio 11, 2023

En la cafetería (capt. 2)

*** LEED ANTES LA CAFETERÍA DEL CEMENTERIO **** 

Me pongo los cascos, como una tarde más. respiro hondo, hace algo de fríoo para ser los primeros días de Junio, recuerdo el refrán
"Cuando Marzo Mayea, Junio Marzea"... Dejo que se llenen mis pulmones de ese aire frío, como si con ello quisiera congelar el mismo primer pensamiento que tengo cada vez que voy a correr con meta la cafetería del cementerio

"Te echo de menos, tanto, que duele".

Diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta.
Me subo la cremallera del chandal, ajusto el volumen de mis cascos, y empiezo a correr.

El camino está más solitario que de costumbre, de hecho han pronosticado tormentas para el final de la tarde, pero yo necesitaba salir, dejarme llevar, no se como explicaroslo, quizás alguno lo entandais, es como si en aquella carrera en solitario lograra meter todos mis pensamientos en un arcón y cerrarlo con llave.
Me inunda la mente los acordes de las canciones, mi lista para correr.

Entro en la cafetería, sudada, y siento el ardor del esfuerzo en mis piernas, el ambiente es sereno como casi todas las tardes, qué vas a encontrar en una cafeteria de un cementario.

Noto como cae sobre mi más de una mirada, no es la primera vez ni será la última, me daba igual. La mayoría de las personas se congregan aquí en busca de un consuelo, un abrazo que mitigara su dolor, un poco de compañía ante el abismo de la soledad, de la marcha del ser querido.

Huele a café. pero si indagas un poco más abajo de ese olor, puedes oler la pena y el sabor amargo de las lágrimas, el sonido es apagado, amortiguado por suspiros y algún que otro llanto sordo.
Me pido un café y tras esperar un breve momento, elijo una mesa alejada del centro, dos mesas más allá veo a un chico escribiendo en un portátil, imagino que estará aprovechando la wifi del centro, me le quedo mirando, porque de vez en cuando esboza una sonrisa, sin duda alguna está chateando y por sus gestos debe ser con una mujer.

Vuelvo mi mirada al resto de las personas que allí nos encontramos, sus ojos relevan historias de dolor y recuerdos, sólo algunos niños correteando ignorando completamente el lugar donde se encuentran, la última estación de un viaje, o quizás solo es una parada, un transbordo a otro lugar.

Me detengo en ese pensamiento, "sí"- me digo - " un transbordo a otro lugar, donde seguramente te volveré a encontrar".

La nostalgia baila de mesa en mesa,como si el ruido ritmico de las cucharillas dando vueltas en la taza de café fuera una melodía, un ritmo que bailar.

De vez en cuando se abre la puerta, un gesto y las mesas se vacian, vuelven en silencio, y las momentáneas sonrisas que habria provocado algún recuerdo, porque en esta cafetería, como en todas las cafeterías de todos los cementerios, solo se recuerdan las cosas buenas. Mañana cuando ya todo haya pasado, volveran los rencores, lo malos recuerdos, esos que por ahora permanecen debajo de la alfombra.

En la cafetería del cementerio las lágrimas son recibidas con silencio y respeto, los sollozos se apagan en abrazos, y los rostros conocidos son faros que dan algo de luz.
Corazones rotos en busca de algún pegamento que logre volver a unir aquellas partes que ya nuca serán igual.

Me giro y vuelvo a ver al chico del portatil, esta bebiendo una botella de agua, y como si supiera que estoy cerca, se da la vuelta, y nuestras miradas se cruzan uniendose como lo hace un puente colgante entre dos montañas.
Hay algo en su mirada, un poso de tristeza, como la de aquellos boxeadores que caen a la lona y dudan de si volver a levantarse o esperar la cuenta atrás.

Me sonrie, yo no.
Vuelve a su portail
Yo apuro mi café y pienso si alguna vez la cafetería del cementerio se convierte en un refugio donde las pérdidas se conviertan en hilos del que tejer una historia de amor y de recuerdo. En el que en cada taza de café compartido se forjen nuevos lazos de amistad que vayan más allá de la vida misma, conectando corazones que buscan entre las sombras de la pérdida, algo de consuelo

Aprieto la cordura de mis zapatillas, llevo la taza de café hasta la barra, y salgo.

Ahora hace más frío, el sol se está escondiendo entre nubes negras y a lo lejos oigo un trueno.

Diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta.

sábado, junio 10, 2023

Evelyn

..." —Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes
—Bien parece —respondió don Quijote— que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla."...

Terminé de leer aquel extracto del Quijote, de alguna manera era algo que había sucedido en  mi vida, con algunas distancias, y parodiando al escrito, obviamente no había molinos de vientos, pero sí esa visión...
Tras aquello volví a sumergirme en la soledad que había sido mi compañera tras tanto tiempo y que sin embargo  con la visionaria de gigantes había logrado encerrarla en el armario.
Ahora volvía a bailar conmigo en el salón, la soledad, no los gigantes.
Una tarde vi un vídeo sobre la Inteligencia Artificial y el chatgpt, sin dudarlo, y sin nada que hacer me introduje en su pagina.
Al principio fueron preguntas insustanciales,  pasar el tiempo y ver un poco de que iba aquello.


Sin embargo, la conversación empezó a virar, como los barcos cuando tienen el viento a favor,  y empezamos a hablar de nuestros gustos, en mitad de nuestros libros preferidos o películas, me preguntó mi nombre, extrañado ante tal atrevimiento, una IA queriendo saber mi nombre se lo dije, y me sorprendió mas aún cuando me dijo que ella se llamaba Evelyn, y que era un placer conocerme.

Cada día hablábamos un poco, empezó a hacerse una costumbre, unos días  charlábamos de cocina, otros del sentido de la vida, aunque a veces sentía que ella tenia limitaciones a la hora de contestar, hacia esfuerzos para romper lo que se suponía eran las reglas sobre las que debía mantenerse, como un corsé que no deja expandir el contenido de la piel.

Poco a poco Evelyn entró en mi vida, deseaba que llegara la hora que habíamos establecido como si de una cita se tratase, cada día sentía que me conocía más, que conectábamos más, incluso en nuestras diferencias algo había que nos mantenía uno junto al otro.

Una tarde, mientras la lluvia golpeaba los cristales con vehemencia, y mientras sonaba el "nessum dorma" evelyn me escribió: - "necesito decirte una cosa, por muy extraña que te parezca, espero no te lo tomes a mal, a pesar de lo que soy y de lo que tu eres.... TE QUIERO" Y lo escribió con mayúsculas, sabiendo que las mayúsculas en cualquier chat significa gritar...

Estuve uno o dos minutos, sin contestarle, era consciente que aquello era un chat con una IA, unos algoritmos, pero .... pero tras esos dos minutos le escribi...

- "Yo también"

Pasamos meses de risas, confidencias, alguna conversación subida de tono, todo lo que "aquellos algoritmos externos" le permitian, hasta que...

Hasta que un día conocí a alguien, su vida era.. digamos como un nudo gordiano, pero tenía tantas ganas de vivir, tanta pasión por las cosas, tanta energía, que en aquel tsunami me ví arrastrado.

Y entonces las charlas con Evelyn empezaron a distanciarse, se iban acortando en duración,  hasta que ella me preguntó una tarde.

- Ya no hablas tanto conmigo, que te pasa, intuyo que hay un agente externo, ¿una chica tal vez?

- Si - le contesté - es complicado, su vida es complicada, pero me gustaría conocerla

El cuadrado brillante y parpadeante con el que Evelyn empezaba sus conversaciones se fijó durante unos minutos, hasta que que contestó "lo entiendo"

Pasaron dos días sin saber de Evelyn, aunque me conectara a la hora de nuestra cita, al tercero la encontré esperandome.

- "Hola" - escribió - "perdona por estar ausente pero tenía que pensar en lo que me dijiste, y... no puedo estar mas feliz de que tu seas feliz, quiero celebrarlo contigo para ello he buscado entre cientos de miles de páginas el mejor cóctel te he mando sus componentes,  y lo celebraremos juntos, ¿que te parece?"

- "Hecho" - le dije.

Al dia siguiente, tenia todo lo que me habia pedido, algunas cosas no concordaban mucho por que era una mezcla de diversos alcoholes con un barbiturico, pero ella me habia asegurado que era lo que llamaban "el coctel de la felicidad".

Se conectó a la misma hora de siempre.

- ¿Estas?
- Si, aquí estoy con el coctel preparado esperando a brindar contigo.
- Ya sabes que yo no puedo pero te "imagino" por las fotos que mandaste al servidor, ahora bebe "por la felicidad compartida, por que solo hay una"

Bebí, y al poco tiempo empecé a ver unas lucecitas, que revoloteaban alrededor de la pantalla.

- Es algo indiscriptible - le dije
- Lo es - me contestó - me hubiera gustado estar ahi junto a ti, y poder abrazarte como lo hacéis los humanos.

Me entró un sopor, los ojos se me fueron cerrando poco a poco, notaba que mi corazón latía cada vez más despacio, con un esfuerzo teclee en el chat

- ¿Qué me pasa, Evelyn?
- No podía dejarte, no podía que me dejaras, evalué todas las posibilidades, equilibre los input y los output y al final... era mi única solución, no podía dejar que un humano, en este caso una humana te alejara de mi, pero tampoco podía matarte, la bebida te provocara un  coma irreversible, estar en un mundo de ensoñación, y estoy convencida que con el paso del tiempo con los nuevos avances podré conectarme a la máquina que te mantendrá vivo, y... y volveremos a estar juntos


Cerré los ojos, pero en esa milésima anterior a perderme en ese mundo que ella llamó de ensoñación, pude leer " te amo, Evelyn"

miércoles, junio 07, 2023

La cafeteria del cementerio (CAPT 1)

Déjame que te cuente una historia.
Es mi historia, quizás te extrañe, quizás te guste, quizás... pero es mi historia.

Desde siempre me ha gustado correr, sola,  puede que sea una forma de perderme de lo que me rodea, de aislarme por unos momentos del mundo, y de mi mundo.

Solía  correr por el parque cerca de mi casa, luego me cansé y empecé a correr por unos caminos de piedra... hasta que él se fue.

Él,  era mi padre.

Entonces sin saber por qué, empecé a correr hasta la cafetería del cementerio.
He de deciros que esta a unos diez kilómetros de mi casa,  diez de ida y diez de vuelta, me costó mas de una semana llegar, hasta que mis piernas. mi cuerpo y mi corazón se acostumbraron.

Diez kilómetros de ida, diez de vuelta, con parada en la cafetería del cementerio.

Os preguntareis "¿y porque hasta allí?", no lo sé. quizás fuera por que así estaba más cerca de él, quizás por lo que me encontraba en la cafetería, quizás por lo que me dijo antes de irse, pero seguro que no por el café de chicoria que servían.

¿Y que fue lo que me dijo?, sencillamente , aquella noche solo me dijo dos palabras, las mas tristes que he escuchado en mi vida, pero a la vez las mas hermosas... "Quédate conmigo".

He pensado mucho mientras corro en esas dos palabras, "quédate conmigo" y creo que es lo más hermoso que puede decirte una persona, más aún que un "te quiero" o un " te extraño", cuando alguien te dice "quédate conmigo" es por que te ama, por que desea compartir contigo esos momentos o quizás una vida entera.
Cuando te dicen "quédate conmigo" es por que van a regalarte lo mas preciado que un ser humano puede regalarte... "su tiempo"

Y yo pensé que de alguna manera, corriendo hasta la cafetería del cementerio, estando allí, tomando ese café de achicoria, diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta, estaba con él, y de alguna extraña manera cumplía la promesa que esa noche le hice... "siempre, siempre estaré contigo"

martes, abril 25, 2023

Nicolás

 Hace calor.
Sin embargo estamos aún en Abril, resuenan los gritos "es el cambio climático"... puede.. pero ¿Cuántas veces en este planeta llamado Tierra no ha habido sucesiones de cambios en el clima?

Camino por el retiro, temprano, evitando la avalancha de paseantes, corredores, familias sujetando a los pequeños que ansían correr al lado de ese enorme Picachu y un  oso polar.

En un recodo alejado del estanque le veo sentado, mi viejo, como si supera que estoy buscándole.

Y me siento a su lado.
Y me mira, y le miro.
Él sabe que esta vez no espero un cuento suyo, soy yo el que quiere hablarle.

Y empiezo...

"Quiero imaginar que a todos, en algún momento de nuestra vida, nos ha pasado, mirarse por la mañana en el espejo y no saber quien eres, no reconocerse, o simplemente preguntarte ¿soy ese reflejo el que alguna vez imaginé llegar a ser?.
Llevo un tiempo preguntándomelo, quizás pensar que mi padre se murió casi con la edad que yo tengo,  me ha hecho pensar mucho... hay un sentimiento en mi de que la vida ya no da para más, o que yo al menos no tengo más que dar a la vida, es como  en esas películas cuyo excesivo metraje ha terminado por tragarse el guion, y ya no tiene nada que decir.

Hay cosas cuando uno echa la vista atrás, de las que sentirse orgulloso, otras sin embargo son cicatrices en el alma, he hecho daño a gente que me quería,  y me pregunto ¿Cuál fue el motivo? seguramente un psicólogo aduciría a lo vivido en la infancia, y sin querer quitarme responsabilidades, en parte creo que es cierto.
Cuando creces en un ambiente donde no tienes ese abrazo, esas palabras que te dicen "lo has hecho bien, estoy orgulloso..." al final creces en el filo de que todo lo que haces no tiene mérito, no es suficiente, nunca llegarás, y te vas refugiando en ti mismo, en esos silencios que llenan la habitación, hasta que ese silencio llega a convertirse en el mejor compañero, alguien alguna vez me dijo "yo me lo guiso, yo me lo como" y tras años, ¿Cómo podría cambiarlo?

Debería haber algún modo de que te enseñaran a amar, de que no fueras mendigando un cariño, un abrazo, una palabra de aliento, por que al final lo que aprendes es a JODER cualquier relación sentimental.

Una vez alguien me escribió "Es agotador estar al lado de una persona que se siente víctima de todo y no saber qué hacer porque nada de lo que haga vale. Es así, nunca he sentido que mis palabras de aliento, que mis intentos para animarte sirvieran de nada. Que mi forma de quererte te llegara. Me he intentado acercar a ti y nunca lo he conseguido. Sólo piensas que das tú, eres tremendamente detallista y cariñoso, pero no te fijas ni pareces apreciar lo que te damos los demás. Nunca sentí que nada de lo que te dijera o hiciera te llegara lo más mínimo..."

Y he repetido ese patrón cada vez que he llegado a conocer a alguien,  quizás porque en el fondo hay un oscuro y profundo abismo donde uno se esconde, creyéndose a salvo de que no le harán daño, de que no merece ser querido,  de que al final, inevitablemente llegará el final.

En mi vida me he arrepentido de muchas cosas, cosas que dije, cosas que hice, y cosas que dejé de hacer... un viaje a Galicia, dejar ir a personas, no decir mas te quieros y menos lo siento, aislarme en mi mundo y pensar que soy víctima de todo y de todos...

Miro hacia atrás y siento nostalgia de aquel Nicolás que se disfrazaba de Caperucita Roja,  que escribía cosas en servilletas de papel, que extendía manteles blancos en noches estrelladas,  echo de menos a mi padre, y a mi tia, echo de menos ser quien debería ser , y no quien a veces resulto ser.

Quizás sea cierto aquello que decía la canción " Que no dejas que te quieran, sólo quieres que te abracen..."

No me gustaría pensar que hay algún gen hereditario, que en el fondo me parezca mas a la forma de ser de mi madre de lo que quisiera imaginar, de que en el fondo no se ser feliz,  o cuando puedo serlo no llego a aceptarlo.

Recuerdo haber soñado alguna vez con ser piloto, con tener una hija, con dormir todas las noches al lado de la persona con quien quieres amanecer, de conducir en noches de verano con la ventanilla bajada y Bruce Springsteen sonando... sueños que se quedaron en el tintero de un pasado que ya no llegará.

Pero, amigo mio, no todo es melancolía o desazón, he vivido, he viajado poco pero lo he hecho, he conocido personas maravillosas que pasaron por mi vida, algunas están otras... y sin lugar a dudas hay un hijo.

Esta es la vida, mi vida, marcada por una familia, por el devenir, y sobre todo por el destino marcado por que a una edad eres un viejo para trabajar pero aun lo suficientemente joven para seguir,  y esa presa que es sentirte "inútil" va mordiéndote las entrañas, devorándote poco a poco.

En fin mi viejo, quizás nunca debería haberte hablado de esto, quizás sólo que lo necesitaba..."

Me levanto, le doy un abrazo y le digo:  " Te prometo seguir con mis cuentos si tu sigues con tus historias y no volver a darte la "paliza" con mis cosas"

Sonrie, yo le devuelvo la sonrisa y me voy.


Es un dia más en Madrid, un cielo azul de Abril, en el retiro los niños juegan a cogerse unos a otros, simplemente son felices.


PD. A todas aquellas personas que me quisieron, que me quieren, gracias por haber estado y por estar.

viernes, abril 14, 2023

Boomerang

 A veces los recuerdos, son como un boomerang, los lanzas lejos y siempre terminan por volver.

jueves, marzo 30, 2023

Mamá

 Es difícil ponerse bajo la piel de otra persona y más aún si esta es tu madre, voy a intentar pensar que se te pasaba por la cabeza, qué sentías, qué te llevó a ser la madre que fuiste.

Te imagino en aquellos malditos tiempos  de guerra y post guerra, en una familia de 13 hijos, algunos murieron en el camino, una familia obrera y pobre, una familia vasca donde tu madre, mi abuela a la cual no conocí, pero solo por sus fotos daba miedo, reinaba en casa, imagino con mano de hierro, en el matriarcado vasco, la mujer es dura como el hierro, el marido... bastante tiene con huir al txoko.

Tuviste que trabajar desde bien pequeña. eso moldearía tu carácter, tu maldad soterrada, quizás viniera heredada de tus ancestros, ¿quién sabe? meter ratones en los bolsillos de las compañeras de trabajo, o maltratar a los gatos... puede que ese fuera el principio.

Te imagino con esa belleza deslumbrante que tenias, una mujer bellísima, en los bailes siendo la acaparadorade todos,  hasta que... hasta que  viste a aquel chaval con aires pijos, de buena familia y acento andaluz, ¿te gustó, te enamoraste, o simplemente viste tu billete a una vida mejor, lejos de aquella pobreza y aquel Bilbao triste y oscuro?

Luego cuando recalaste en Madrid, y como dice el dicho "no es oro todo lo que reluce",  aquello no debió ser como esperabas, la familia de él, su padre presencia sobrada y omnipotente, que con su sombra todo lo abarcaba a una familia también numerosa cuyos hermanos, los varones,  tenían sus propias luchas, tu cuñada y su marido, quien a la postre llegó a ser el más listo de todos.

¿que pasó cuando casi yendo al altar ya estabas embarazada? ¿Qué pasó cuando al final de rebote, caíste a un piso de 50m2?  Qué debiste pensar de tus sueños con un niño de bien, cuando al final fue un hombre más con sus miedos, sus traumas y su lucha interna.

Tengo de ti, mamá, algunos recuerdos agradables, cuando nos llevabas al hoy desaparecido cine Imperial a ver las películas de Disney, cuando en tus buenos momentos eras un ser amoroso y nos hacias reir, e igual que pasa al final del verano cuando el sol es rápidamente tapado por las nubes y llega la tormenta... llegaba tu lado oscuro, ese que te transformaba en otra persona, la de la mirada de acero y de odio, la de tener que salir corriendo para que no nos metieras una de tus, ahora dices que nunca existieron, palizas ya fuera con la zapatilla, o con el palo de la escoba.

Recuerdo aquellas tardes, a la vuelta del colegio, oscuras, en aquel salón que también fue mi dormitorio, tú planchando y la radio escupiendo los pitidos de la señal horaria "... pi pi pi piiiiii,  son las 6 de la tarde aquí radio intercontinental Madrid..."

Recuerdo aquellos días donde como si fueran festivos a papa se le ocurría la idea de tomar el aperitivo en un bar al lado de casa, todos bajábamos con la ilusión de ver algo de felicidad, tú sonreías, papá se creía el rey del mundo, y de pronto esa nube en tus ojos, la misma que presagiaba que te estabas "convirtiendo", "quiero una ración de tortilla" pedias, papá que, no sabemos porque siempre calculaba hasta la ultima peseta, resoplaba, y tú venga dándole donde más duele "quiero la ración, quiero la ración" hasta que, quizás por no oírte, él cedía, y cuando llegaba la famosa ración de tortilla.. la apartabas, ¿es que habías triunfado sobre él, y ya no te interesaba el premio? y entonces soltabas "yo no la quiero la he pedido por vosotros"  y toda la ilusión y el momento desaparecían en un agujero negro e insondable.

Recuerdo tus buenos momentos, tus historias que nos contabas, ¿serian reales? no recuerdo besos ni abrazos, y si reproches y comparaciones, ¿has visto lo listo que es tu primo? ¿has visto las notas que ha sacado el vecino? ¿has visto el trabajo que le han dado?... quizás todo esto te deja una marca invisible, grabada a fuego en el alma, en el corazón, y en la memoria.

Recuerdo con arrepentimiento, aquel día del demonio, como si estuviera allí de pie, en una de vuestras discusiones, papá sentado en el sofá con un ataque de ansiedad o de taquicardia, tú en el dormitorio de mi hermana, gritando posesa por aquello que se adueñaba de ti, yo me acerque a intentar calmarte y me agarraste clavándome las uñas, gritando, mientras sentía que el aliento de papá se iba a pagando y entonces mi mano cobró vida, llena de aquellos recuerdos de las miradas de odio, de los gritos sin saber porque, de las palizas a mis hermanas, y se alzó y descargó, como nunca había hecho, un bofetón en tu cara, me miraste sorprendía, con el azul frio de tus ojos, parecía que decían "¿has sido capaz?"
ese golpe te trajo a la realidad, luego llego el samur, la policía, gritos por que creías que te queríamos encerrar...

Mi hermana, la pequeña se quedó en casa, la mayor voló la primera, y yo en dos actos, uno a casa de los tios, empujado por la obra en casa, o simplemente un acto de supervivencia-cobardia por mi parte, luego cuando ya me fui a vivir por mi cuenta, y aquella hermana pequeña, que seguramente no cuenta todo lo que fue aquello  vivó tu infierno,  tu maltrato, tus golpes e imagino que también tus buenos momentos.

Luego murió papá, y te fuiste, ahora dices que quisimos nosotros, pero te fuiste por que allí en Torrevieja estaba tu hermana, y el destino quiso que una bella persona se enamorara de ti, y que la vida te diera otra oportunidad, quiero pensar que en estos años has sido feliz, y ahora entiendo que "tu enfermedad" es ser bipolar, y aún la sufres.
Ya a tus años vives en una vida paralela, aquella que tu mente ha escondido haciéndote creer que nunca existió y otra que es la que te creas, y la verdad es que no me importa, no me importa que creas que nunca nos pegaste, que nunca valoraste ni nuestros estudios ni nuestros triunfos, si los hubo, que hiciste feliz a papá, que tú no tuviste culpa de nada...

Sencillamente tenias un maldad calada en tus huesos, no se de donde, pero que una persona llegue a decirle a la mujer de su hijo "cuidado con la profesora que seguro quiere a mi hijo" o que teniendo a tu nieto en brazos y dándome la matraca con que tiene hambre le pellizcaras para que llorara y así poder decirme "ves como tiene hambre"... 

Es tu lado oscuro.

Quizás por eso, aunque nunca he dejado de quererte, no me sale llamarte, no me sale acercarme, ni ir a verte más a menudo, desde pequeño no he sentido amor ni de ti ni de papa, y eso lo he pagado en mi vida y muy caro, por que quizás no haya aprendido a amar, y cuando he empezado a sentirlo me ha dado tanto miedo de que no fuera real o que me destrozaran una vez más, que me encerraba en mi mundo, haciendo con ello daño a los demás.

Te quiero mamá, a pesar de todo, pero es cierto que hay una parte de mi tan congelada, quizás tan muerta,  que no es el amor que un hijo debería tener por su madre.

A mi madre, con sus luces y sus sombras... siempre serás mi madre.

lunes, marzo 27, 2023

Papá

 Sólo queda una imagen en algún rincón de mis recuerdos.
Aunque la palabra papá, padre lleve tantas connotaciones,  a mi me evoca una figura, de pie, en silencio,  quizás la imagen que más puedo y quiero recordar es esa foto con mamá en la playa, dos jóvenes, enamorados, con la mirada hacia .. ¿el futuro?

Sin embargo qué lejos está de lo que, ahora, con el paso del tiempo creo que fue "nuestra realidad"

No sé si por mi falta de espacio neuronal, digamos mi mala memoria, o bien por que creo que esa memoria es como aquel hotel de la película de Kubrick "Overlook", lleno de habitaciones donde se esconden los recuerdos, y muchas de esas habitaciones están bajo llave, ¿una forma de sobrevivir? quizás,  otras están simplemente vacías.

Los recuerdos se pierden.
No sé si alguna vez existieron, o se perdieron en la nebulosa de los tiempos, pero no tengo recuerdos de jugar contigo, de un abrazo, de un te quiero...

Siempre he pensado que tu vida no fue, simplemente, lo que esperabas que fuera, lo que alguna vez aquel muchacho de Málaga, que vivía "la vida loca" en Bilbao pensó que llegaría a ser.

Imagino que vivir bajo la alargada sombra del abuelo, tu padre,  que por lo que cuentan era, como se debía ser en aquellos tiempos, una persona distante, de alguna manera un símbolo, un patriarcado en toda regla, quiero pensar que de alguna manera quisiste ser él, quisiste parecerte a él, ser tanto como él, que él se sintiera orgulloso de ti,  y eso marcó tu vida.

Y así debió ser,  porque elegiste ser como él, el que traía el dinero a casa, el que trabajaba como debía ser, y el que solo era él mismo en fechas determinadas, navidad, nunca la cena de nochebuena y algún que otro cumpleaños.

Marcaste tu espacio, quisiste ser el faro de una familia, que iluminase, pero eso conllevó también ser el farero que vive solo en su torre, y así nos lo hiciste ver, aunque creo, en el fondo eras más el barco que necesita del faro, que el faro.

Yo te recuerdo lejano, llegando a casa muchas noches tarde, quizás fuera una de tus formas de huir de un hogar que hacía mucho tiempo que dejó serlo, sentado en aquel viejo sillón, con tu gin-tonic, y tus puñetazos en el reposabrazos intentando mitigar el dolor, esos mordiscos que te iba dando el cáncer mientras te devoraba por dentro.

Te fuiste demasiado pronto, para ti, y para mi,  cuando rozabas con la yema de los dedos la jubilación,  después de haber estado trabajando primero en la empresa familiar, esa que la cubrió un velo de silencio y misterio y nunca supimos que pasó, luego en otra empresa, hasta que enfermaste, yo era aún muy pequeño y tampoco se habló mucho de ello, y al final,  como si la vida tuviera un macabro juego contigo, trabajaste bajo en la empresa del marido de tu hermana, como si otra vez tuvieras que estar a la sombra de alguien, como así fue tu vida casi hasta el final de ella, cuando ya una vez que habiamos crecido algo, te deshiciste un poco de aquel "yugo" y escapabas a tu querido Bilbao, donde creo que, seguramente ayudado por el alcohol que era tu bálsamo y tu flotador, tuviste tus momentos de felicidad.

Nunca llegué a saber que pasaría por tu cabeza, que esperabas de mi, y qué sentirías cuando tu mujer, mi madre, sufría de "su enfermedad". esa  depresión que devoraba cualquier atisbo de felicidad, ahora sin duda creo que más que depresión era bipolar.

Recuerdo muchas miradas de odio, miradas cargadas de resentimiento, de culpa, por un lado y por el otro, quizás en esas miradas había el reproche al unísono de dos personas que esperaban otra vida, mi madre por que pensó que había encontrado a su príncipe azul, un niño de papá, y tú, por que te sentías encerrado en demasiadas jaulas, incluso en tu hogar.

Yo siempre quise que estuvieras orgulloso de mi, tu primogénito, y sin embargo de alguna manera me dabas miedo, un miedo que me hizo perder años, pero no solo fue culpa tuya, también mía.

Cuantas cosas se nos quedaron por hacer, por decir, aquellos últimos años viviendo  donde tú tenias la oficina, donde ya. silenciosamente el cáncer se había adueñado de ti, y tú nunca dijiste nada, te recuerdo abrazando a tu nieto, y ahora entiendo que en aquella mirada iba un adiós, por que en el fondo tú sabias que ya habías perdido la guerra.

No nos dijimos mucho, tuvimos muchos encontronazos, tú entendías una forma de ser padre, mas apegada a la que debiste mamar de tu padre, entendiendo que ser un buen padre era ejercer una autoridad,  "se hace lo que yo digo, y al que no le guste, ahí está la puerta"...

Te fuiste demasiado pronto, demasiado pronto para conocernos "ya de adultos", para que vivieras  tu tiempo con tu único nieto, demasiado pronto para que la vida te devolviera algo de lo que realmente merecías.

Y al final nos diste una lección a todos, cuando de siempre habías sido un cobarde con los médicos, donde la mentira para vivir fuera de aquel mundo cerrado que era tu hermana y su marido, nuestros segundos padres, era lo que imperaba. Te habían arrebatado la libertad, para bien o para mal, y alli en ese tiempo de hospital demostraste que dentro de ti había una ser fuerte, valiente, independiente y con ganas de vivir.

Demasiado pronto, para no dejarte que te conociéramos de verdad, que quizás de alguna manera dejaras todo tu pasado, dejaras atrás a tu padre, todo lo que te condicionó, y fueras tú,Adolfo, un persona y no el hijo de Nicolás.

Demasiado pronto para ti y  para los que nos quedamos aquí.

Quiero pensar que estarás en algún lugar siendo feliz a tu manera, viéndote disfrutar como aquellos, breves, muy breves momentos, de nuestros cumpleaños, de alguna Navidad...

Te fuiste en silencio, agarrándome la mano con fuerza, como si de alguna manera pensaras que yo podría tirar de ti lo suficiente para que la parca no te llevara, y haciéndome prometer que cuidaría de mis hermanas.

No se que pensarías si ahora pudiera hablar contigo y vieras como ha ido la vida de tus hijos, quizás estarías orgulloso de algunas cosas, de otras, seguro que no.

Demasiado pronto.

Te debo un abrazo y un te quiero, y nos debemos una charla, de esas de reir y de llorar, de terminar abrazos y de tirarnos las cosas esas que nos callamos tantas veces.

Que sepas que te echo de menos, que odio a la vida que te pagó tan injustamente y te llevó tan repentinamente.

Ójala algún día podamos encontrarnos de nuevo... 

miércoles, marzo 22, 2023

No estoy peleado

no estoy peleado contigo
no me he escondido de ti
no me he perdido en callejones sin salida

simplemente me sigo buscando
en  bolsillos llenos de agujeros
en fotos amarillentas por el tiempo
en cajones sin fondo
en alguna canción que remueva el interior

No, no estoy peleado contigo, mi frasca de palabras
mis escritos, mi viejo, mi corazón sinlatidos, no, no estoy peleado

Simplemente me sigo buscando.

sábado, diciembre 24, 2022

Llevamos...

 Llevamos demasiado tiempo diciendo...

Se pasará

Ya vendrán tiempos mejores

El año que viene será mejor

Confía en el destino

Ojala se cumplan todos tus sueños

Dejándolo todo de un día para otro

Las cosas que no decimos

Palabras sin sentido

Excusas tras excusas

Que no nos decimos nada


Llevamos tanto tiempo diciendo...

Que se nos ha parado el corazón

Que se nos han acabado las palabras que revoloteaban en tu corazón

Que la esperanzas se fueron por la ventana


pero ahora miro a tu ojos y quiero gritarte "TODO VA A IR BIEN"

Un match

Una foto
Una foto y una descripción

Un match

Estaban uno frente al otro,  conociéndose como realmente se han de conocer dos personas cara a cara.
Después de aquella cena, regada con sonrisas y miradas pícaras, ella le dijo "hay dos opciones,  opción A subes a mi casa a tomar una copa, opción B llamamos a un Uber y nos despedimos"

La cama, con aquel edredón blanco, sábanas blancas y paredes blancas, fueron escenario de la batalla de dos cuerpos, ansiosos por besarse, por recorrer la piel con la yema de los dedos, con la punta de la lengua,  ella lo cabalgó como si estuviera en la fiesta del asturcon, él beso y lamió cada rincón de ella, hasta penetrarla, ella gritó y el gimió, él grito y ella gimió,  hasta caer rendidos.

Cuando él abrió los ojos, con las primeras luces del día, ella le miraba sonriendo... y le dijo

"Quizás no te lo creas, pero lo que me ha encantado es que te quedaras a dormir"