martes, marzo 03, 2020

Candados

Hace tiempo que no te veo.
Desapareciste, como tantas otras cosas en mi vida, calladamente, sin decir nada, perdido entre la niebla de los recuerdos.

Te echo de menos.
Echo de menos ecnontrarte en el retiro, en la puerta del sol cuando aparecias sin más, de tus susurros de tus palabras, de tus consejos y miradas, te tus cuentos y moralejas, de tus ausencias con la esperanza de volver a encontrarte en cualquier rincon de... mi alma y mi ciudad.

Hoy te imagino a mi lado,  diciendome "hola estas aqui, de nuevo, ¿cuanto tiempo? he venido a que me cuentes tu historia,..."

Seguro que me hablarias de amor, de que todos tenemos cientos de yos dentro de nosotros, todos ellos en diferentes habitaciones, unas, con las puertas abiertas, donde una suave brisa marina las recorre, otras, cerradas con candados, esos candatos que tienen unos numeritos que has de girar  y que parecen cajas fuertes de películas, unos que uno imagina que hacen click cuando das con la clave exacta...

Y el amor... el amor... es eso, es esa persona que coge tu candado de tus habitaciones cerradas y empieza a girar los números de esos malditos candados que has ido echando a tus habitaciones donde cobijas a tu verdadero yo, al niño, al aventurero, al que grita de emoción, al que sonrie por nada y salta en charcos de lluvia, al que llora cuando ve un simple anuncio en la tele de alguien que regresa...

Y gira, gira los números y vas oyendo esos clicks que van desenredando la clave hasta que el candado cae al suelo rompiéndose en mil pedazos, y la puerta de la habitación se abre, estallan los cristales de las ventanas cerradas y el olor a moho y soledad desparece, y todo, todo, sale al exterior, y el niño que eres tú, grita, brinca, corre, salta, llora, abraza, ama, susurra te quieros...

Basta con que alguien sepa coger el candado y abrir tus puertas... eso es el amor.

Y después volverías a irte, moviendo tu mano, con esa sonrisa curtida en años, a la espera de que otra vez nos volvieramos a ver

Te echo de menos mi viejo.


sábado, febrero 29, 2020

Besos

Recuerdo la primera vez que quedé contigo, una de esas cita a ciegas, donde nunca sabes lo que vas a encontrar, quizás parodiando a Forrest Gump es como abrir una caja de bombones y meter en ella la mano sin verlos, quizás tengas la suerte de encontrar el que te gusta, quizás te toque alguno relleno de lo que más odias.

Sin embargo, aquel día yo metí la mano en la caja y desde el primer mordisco que di al bombón, siempre en sentido figurado, por que el primer mordisco tardó un tiempo en llegar, supe que era mi sabor favorito, un exquisito bombon de tres chocolates, que se derretiria en mi boca lenta, muy lentamente como lo hace la nieve en los abrazos de los primeros rayos de sol.

Nuestro encuentro, a parte de formalidades, de preguntas de fomulario,  transcurrió como esos juegos de tenis en que los dos rivales pelotean en el fondo de la pista, sin ninguno querer subir a la red, por miedo a una bola alta, un pase in shot, sin embargo, quizás por esa deformación que tienen aquellos que les gusta la fotografía,  y que nunca te pregunté si a ti te pasó lo mismo, yo no dejaba de buscar gestos, gestos en tus dedos cuando hablabas dibujando las palabras, gestos en el movimiento de tus labios, en esa lenta cadencia que los sumia en un tango, gestos en el suave aleteo de tus pestañas que cual diafragma de una cámara se abrían y cerraban para dejar ver aquel pozo imenso como un océano que eran tus ojos, he de reconocer que algunas de tus  palabras se me perdieron en el funicular de tu mirada, hipnotizado, como si pudiera montarme en ese funicular y dejarme llevar donde simplemente tú quisieras.

Maldije a aquel que inventó el reloj, y acordándome de Einstein y sus teorías, quedó demostrado que el tiempo no es como lo conocemos sino como lo vivimos, a veces raudo como la velocidad de la luz, otras lento como un diapasón marcando el ritmo.

Sin embargo pese a la brevedad de aquel momento, que quizas fuesen horas y vaya usted a saber si lo fueron, no hay sensación tan opuesta como la que deja un encuentro así, las infinitas ganas de volver, la rabia contenida porque ese momento se quedó atrás y aún quedan horas para que llegue otro, diferente, si, pero prometedor.

No os cansaré con mi segundo encuentro, el recuerdo que tengo de aquel, no fueron sus palabras, aunque si las recuerdo como se deslizaban de entre sus labios, como lo hace un riachuelo cuando se deshielan las primeras nieves, lo que más recuerdo fueron aquellas infinitas, otra vez la palabra infinita, las infinitas ganas de besarte, de acercarme lentamente a tu boca susurrando "quiero besarte", con ese temblor que produce el miedo a si te gustaría que lo hiciera.
No hay nada comparable a ese momento, a que el deseo, a que la mirada se quede enganchada en su boca, y sientas como se desboca el ritmo cardiaco, como lentamente te desplazas en tu asiento para estar más cerca, más cerca, más cerca...

No, no os diré si llegué a besarla, eso se queda entre ella y yo, pero sí os diré que  como decía aquel bolero "aunque pasen más de mil años en la boca llevaré sabor a ti"

lunes, febrero 24, 2020

Paredes

Si hay algo de la soledad que he descubierto, es que entre tanto silencio aprendes un cosa, sencilla pero que seguro no creeríais.

Hablo con las paredes.
¿Y te contestan? me preguntareis, claro, si no, como iba a hablar con ellas.
Todo empezó un día hace tiempo, llevaba bastante sin hablar, ya sabes llegas a casa abres la puerta ¿y que es lo que te saluda? el silencio.
Aquella tarde, ya empezando a entrar la noche por algún rincón, miro a mi pared, pintada de un vainilla que odio con toda mi alma, y para mi sorpresa oí un susurro "yo tambien lo odio", al principio pensé que era un extraño sonido casi gutural que mi mente habia transformado en algo entendible, pero fue cuando con más claridad escuché "si, sí yo también lo odio" tuve claro que era aquella pared la que me hablaba.
"poca cosa puedo hacer yo para remediarlo" le dije, a sabiendas que a mi casero no le haría gracia que pintase la pared.
"no te preocupes, a todo se acostumbra uno, bueno a casi todo ¿no? ya veo que tú no llegas a acostumbrarte del todo a esta soledad, lo bueno que tenemos las paredes es que no podemos movernos y de esa forma vemos lo que sucede a nuestro alrededor, dia a dia, mes a mes, año a año"

Por un momento pensé que me me estaba volviendo loco, ¿sería que tanto tiempo transcurrido sin hablar con nadie hubeira alterado de alguna forma mi consciencia, en un acto involuntario de mi mente por sobrevivir a aquellos silencios creando una voz imaginaria?

"no estas loco, o al menos no tanto como otros que han pasado por aqui, realmente te he visto en mejores momentos, incluso rebotaban tus risas en mi lisa piel, es triste que a veces dure tan poco y a ti, amigo, menos que poco"
"no basta con que me vistas con esas viejas fotografias, como si con ello tapases los socavones que el tiempo ha provocado en tu interior, y mira que me gustan, pero cuando se viste uno por los pies, y no por la cabeza. termina siendo un verdadero problema"

Tuve que asentir con la cabeza, aquella pared me habia visto bailar, reir, gemir, entre sus esquinas maxwell, bruce, the cure, the smiths, supertramp y muchos otros, habian danzado de un lado a otro, mientras sobre unos manteles blancos se bañaban en la espuma de un lambrusco extraños sueños de amor. Luego con un eco sordo, aquella misma pared me habian visto llorar,  e incluso juraria que alguna lágrima habia saltado cual saltimbanqui de un pequeño circo, a la pared deslizandose por ella como lo haría el mas avenzado esquiador bajando por las pendientes de los Alpes.

"He de darte las gracias, porque en tí colgue, como si de ropa recien lavada fuera, mis sueños a secar, porque hubo momentos en los que te escalé a través de ellos, o simplemente pegaba mi oido a tu piel lisa y fría para volver a oir palpitar a mi corazón.
Pero también te odio, porque  en ti me deslice hasta los infiernos en las noches frías de soledad, porque permanecias muda, altiva, separandome de un mundo que quizás no fuese el mio o quizás si. Porque nunca me dijiste nada cuando me viste como y cuanto me equivoqué, a lo mejor era por que sabias que esa sería la manera de volver a ti"

Y hoy sigo aqui frente a ti, cara a cara, mirandonos en la oscuridad, escuchándonos nuestros silencios

Pared.

jueves, enero 09, 2020

Y tú tan guapa

Te fuiste con el silencio de la primavera, dejando en el vaho del espejo del baño "te lo dije tantas veces, pero es tu forma de ver las cosas".

Te fuiste con las maletas cargadas, de nuestras risas, de nuestros besos, del sudor de nuestra piel en cada breve encuentro.
Te llevaste bajo el brazo mis miercoles,y tus miercoles, y ese olor  a jazmin.

Y solo dejaste la ceguera de un tiempo perdido en el tiempo.

Y ahora desde esta esquina del ring, agarrado a las cuerdas intentando no caer en un K.O. del que te cuentan hasta diez y no te levantas, intentado olvidar el silencio,  salgo a la calle, buscando en los rincones de Madrid, los charcos que no pisamos.

Y en uno de esos rincones, en aquellos bares en los que soliamos parar, con olor a café y madera, me asomo a sus cristales y te veo reir, intento no cruzarme con tu mirada, pero estás tan guapa...

Parece que fue ayer cuando nos sentabamos en esa mesa y era yo el que escuchaba tus risas, aun a sabiendas que un dia me podrias olvidar... y tú tan guapa

Sigo mirandote a escondidas, para atraparte entre mis pestañas como si con ello pudiera congelar la imagen para tenerla para siempre, y me ves, y me miras, como si por un momento no supieras quien soy, "ya verás como me olvidas", pero de tus labios cae una sonrisa, y yo sonrio.

Atrás te quedas, quizás te hayas acordado, o simplemente sonreiste a un desconocido que te miraba.. "ya verás como me olvidas", y serás algo que un dia cuente...

y tú tan guapa.


Sueños

Camino por la playa, de mi mano vas tú con esos ojos que lo miran todo sorprendido, con la inocencia colgando de tus pestañas, largas y oscuras como la noche que nos envuelve.

Nos sentamos en la arena, y miramos el cielo cuajado de estrellas, el silencio solo rasgado por el murmullo del beso de las olas en la arena, nos abriga.

"Yo tambien estuve aquí con mi padre", le digo, "cargado de sueños, tantos como estrellas".
Y él me contesta: " y tus sueños ¿brillan tanto como esas estrellas, llegaste a alcanzarlos o son como las estrellas que por mucho que alce la mano no llego a tocarlas?

Me callo, cómo puedo decirle que los sueños son como una ruleta en la que  nunca sabes donde caerá la bola.

A mi se me han dio cayendo, como los cometas que atraviesan la atmosfera y caen en algun lugar de este planeta, pero nunca sabes donde, tanto sueños dejados atrás...

"Sólo puedo decirte que nunca dejes de perseguir tus sueños, por muy lejanos que te parezcan, por muy imposibles que alguna vez te lleguen a parecer, nunca dejes de ir trás de ellos"

Volvemos a casa, intento apagar esa lágrima que desciende por mi mejilla, en la arena enterrados,quedan esos sueños que un dia con mi padre vi brillar en el cielo.

lunes, diciembre 30, 2019

Adios 2019

Se va, por fin este año de mierda

He dejado por el camino letras sin escribir, cuentos escondidos en algun susurro del viento, te quieros sin decir por mucho que explotaran en mi corazón.

He escrito amarguras en mi cara, me he vuelto algo. más si cabe, gruñón, he cerrado la ventana al optimismo, y he bailado con el lado oscuro de la tristeza.

Se han ido,  se han llevado trozo de un corazón mal herido, lo han dejado en la UVI, sin ganas ya de latir, las ilusiones se cayeron por la escalera haciendose añicos como si fueran de cristal

Te vas maldito 2019, al menos me dejas unas fotos, unos compañeros de fotografia, pero tambien me dejas un vacío enorme otro jirón más, donde ya no queda espacio para mas cicatrices.

NO espero nada del 2020, ni curas, ni remiendos, será simplemente otro año más

miércoles, diciembre 18, 2019

No luchaste

Los fantasmas rasgaron la niebla de tu mente
llenandola con pensamientos falsos.

 Y no luchaste,

Dejaste que camparan por la llanura, que lentamente impregnaran
tu piel con sus mentiras,

Y no luchaste

Hasta que se hicieron con tu cuerpo, con tu mente, con tu corazón,
daba igual que en algún insospechado y recóndito de tu ser hubiera un leve susurro,
un susurro que te decía que todo aquello era mentira.

Y no luchaste.

Entonces, la cuerda se rompió, el castillo de naipes voló hecho pedazos,
las viejas fotos se quemaron, los recuerdos se cerraron en el arcón.

Y ya nada fue igual.
Porque no luchaste.

No hay

No hay un cielo azul,
no hay escaleras hacia el cielo
no un final  del arco iris.

No hay un y comieron perdices
no hay un beso que despierte a una princesa
ni principe azul montado a caballo

No hay un amor eterno
no hay una mirada que despeje las sombras en la noche
ni una luz al final del tunel

Pero hay momentos que parecen eternos
palabras que se quedan colgadas en las sábanas de un dormitorio
abrazos que aún conservan su calor

Hay recuerdos que vuelven en noches de insomnio.

viernes, diciembre 13, 2019

Faro

Las madres esperan.
Esperan los hijos.
Las esposas esperan.
Esperan las novias.

Y ellos miran, miran aquella luz que les indique el camino.
Camino de volver.

Volver con sus madres
Volver con sus hijos
Volver son sus esposas
Volver con sus novias.

Y llegan y se abrazan,
se abrazan a sus madres .
se abrazan a sus hijos,
se abrazan a sus esposas,
se abrazan a su novias

Y mientras, allí, no muy lejos, el faro, la luz que los guió,
sigue solo, en su peñasco, esperando a guiarles de nuevo a que vuelvan

con sus madres que les esperan,
con sus hijos, sus esposas y sus novias.

Frío

Hace frío.
Hace frío ahí fuera y también...
tambien aquí dentro...

porque me desnudaste de tus sonrisas,
porque me despojaste de tu voz,
porque te llevaste el calor de tus besos,
porque arrancaste, sin compasión, las lágrimas de un niño, la ilusión de un verte, el latido de un corazón.

Hace frío.
Hace frío ahi fuera y aquí también...
tambien dentro muy dentro de mí

domingo, diciembre 08, 2019

Missing

Echo de menos.
Te echo de menos.
Te echo de menos , mi mar, el mar.

Recuerdo cuando aún podia verte, bajar hasta tu orilla, sentir en mis pies el suave tacto de la arena.
Aquellos miercoles sentado en la orilla viendo como las olas rompian en un blanco de espuma,
con el suave rumor de una nana.
Aquellas noches mirando el techo del que colgaban cientos de miles de estrellas, mientras el olor a salitre lo inundaba todo como lo hace el incienso en un dormitorio.
Recuerdo las veces que viaja solo por verte, ese azul intenso, tan intenso que parecia convertirse en verde esmeralda, momentos  fugaces, historias de una vida.

Y sin embargo cuando en tu orilla construí ese castillo de arena con la ilusión que todos tenemos de pequeño, con sus defectos pero con sus almenas, con sus grietas pero con su puente levadizo, despacio pero sin prisa, y entonces... entonces llegaste tú, con aquella ola que surgío sin más, arrasándolo todo, llevandote el castillo, la arena, y las ilusiones de aquel pequeño.

Dicen que nunca debes fiarte de la mar, dicen tantas cosas...

Pero yo sé que a pesar del tiempo, del tiempo que llevo sin verte, sin pisar tu arena, sin olerte...

Echo de menos.
Te echo de menos.
Te echo de menos, mi mar, el mar

viernes, diciembre 06, 2019

Algodón

Nunca imaginé que un algodón pudiera tener un corazón más duro que el diamante

jueves, noviembre 28, 2019

Ojos de gata


Me encontré con tus ojos una tarde cualquiera.
Ni yo te esperaba, ni tú me esperabas, pero alli estabas tú, alli estaba yo.
Y como una gata te enroscaste a mis piernas, ronroneaste a mi corazón.
Y soñé con tus ojos de gata.

 Esquiva, y suave, maullabas búscandome con tus ojos de gata.
Y allí me tenías, acariciando tu pelo, dejandome llevar por tu sigilo,
ignorando las veces que te ausentabas.
Y soñe con tus ojos de de gata.

Saltas de mi cama a la tuya, huyes cuando mis caricias te casan,
vuelves cuando las echas de menos.
Y soñe con tus ojos de gata.

Más un día, cual gata que eres, dicen que me encontraron rígido y frío,
me habias arrancado el corazón, me habias devorado el corazón.

Y yo aún sueño con tus ojos de gata


lunes, noviembre 25, 2019

Faltas tú

FALTAS TÚ.

Faltan tus manos para agarrarme cuando mis fuerzas flaquean, para empujarme y seguir adelante cuando tengo miedo.
Faltan tus manos, para acariciarme, para sentir el calor de ellas en mi mejilla, para poder entrelazarlas cuando estamos juntos.

Falta tu mirada, para que me cubra , me vista y me acune, para que me devore y me desnude, para que me intimide, para que me sonria y me ilusione.

Faltan tus ojos, para que pueda ver a traves de ellos la vida en color, para sentir que centellean, para ver como me sonrien.

Faltan las yemas de tus dedos, para que recojan mi lagrima cuando se desliza por mi mejilla, para poder besarla y llevarmela a la boca.

Falta tu cuerpo, para que me provoque ,para que se enrede entre mis sabanas, para que se pegue a mi mientras bailamos.

Faltan tus piernas para que se entrelacen en mi cintura, para andar con ellas en paseos interminables por Madrid, para dar un paso y luego otro cuando me siento inmovilizado.

Falta tu inteligencia, para sacar una sonrisa de mi boca, para sacarme del atolladero que mi ignoracia tantas veces me mete, para iluminarme con tus historias.

Falta tu sombra, para que llene el vacio de mi casa, de mi sofá, de mi cama, para que me sienta Peter Pan y poder ver como retozan las dos.

Falta tu voz, que se adueñe de mis oidos, que me cuenta historias con las que sueño , la ultima que quiseria oir antes de dormir, y la primera voz que me deseara buenos dias.

Me falta tu corazón, para que sus latidos acompasen los mios.

Faltan tus oidos, para susurrate, para poder jugar con mi lengua en ellos, para decirte en voz baja que te quiero.
Por que faltas tú.


jueves, octubre 31, 2019

Cerraste la puerta

Cerraste la puerta...
Y aunque yo sabía que un día pasaría, no me acostumbro

Cerraste la puerta...
Sin motivo, simplemente dijiste "es el momento"

Cerraste la puerta...

Y por debajo entra un frió que cala los huesos,
tras ella sólo ha quedado un silencio que se pega a las paredes, como cuadros colgados sin marcos

Cerraste la puerta en el otoño, como si quisieras ser una hoja más que se desprende del árbol,
y a pesar de todo, a pesar de esa oscuridad que dejas tras la puerta, pienso que un viento te habrá
hecho volar, allá donde hace tiempo querias ir, aunque no lo dijeras, aunque ahora  te extrañe, como se extraña el verano en los días de otoño.

Cerraste la puerta, y de pronto las fotos amarillearon, los recuerdos se convierten en escarcha, no hay voces, no hay bailes, ni risas, ni reproches,  solo queda una puerta cerrada y tras ella.. el vacío.

domingo, julio 07, 2019

A mi me valia

A mí me valía...

A mí me valía... cobijarme en tus palabras para salir de mis silencios
A mí me valía... columpiarme de vez en cuando entre tus labios
A mí me valía...que me dejaras, de vez en cuando, tumbarme en la orilla de tu mar
A mí me valía... el pequeño espacio de tu paraguas
A mí me valía...sólo el tramo del recorrido de las agujas de tu reloj
A mí me valía...el cuando, el donde, y el ahora
A mí me valía...conjugar verbos en gerundio
A mí me valía...lo que para muchos no les valdría
A mí me valía...el quiero pero no puedo
A mí me valía...ya no ver millones de colores, pero ver sólo uno

A mí y sólo a mí, me valia...

sábado, junio 22, 2019

Tiempo - ¿Quien soy?

Ha pasado tiempo.
Mucho tiempo.
Desde que no vengo a verte, desde que no me enfrento a estas páginas en blanco.
Sin fuerzas
Sin ideas

Quizás algo se haya quedado atrás, quizas la bruma del olvido haga que las palabras de la frasca, aquellas con las que tejía historias se hayan dormido entre el pasado y el olvido.

Quizás sea yo,  sumergido en un bote de formol, como esos cuerpos en lo laboratorios médicos.

Sin embargo hoy quiero dejar unas palabras, no mias, tomadas de una serie de tv pero cuanta verdad encierran

"beberás honda y repetidamente y parte de esa calidez y estupor crecerá y se expandirá...
 y reiremos a cuenta de los días de antaño y brindaremos por los camaradas caidos y aún por caer, y olvidaremos por todo lo que has pasado... Y recordarás, al final, quuien eres"

¿Quien soy?

jueves, octubre 18, 2018

Silencio

Silencio.
Recorro las calles de un domingo cualquiera cuando aún las luces de las farolas no se han despedido.
Hay un silencio callado, y aunque te pudiera parecer una redundancia, no es asi, este era un silencio callado, donde los coches, pocos, no emitían ruido, donde las personas pocas, susurraban sin hablar en voz alta.

Silencio.
Abro la caja de las viejas fotografías,  tiempo atrapado en un papel, rostros mudos, sentimientos grabados en color y blanco y negro, y tras ellos un silencio, el del tiempo que pasó.

Silencio.
En el rincón de la cama, donde antes se deslizaban suspiros y jadeos, ojos cerrados envueltos en un sueño. Ahora solo queda ese lazo que los envuelve, el lazo del silencio

Silencio.
En un tarde, donde un niño deberia estar jugando,  solo hay un vacio, y del aire cuelga un silencio.

Silencio, dejad que los niños duerman

lunes, junio 04, 2018

No iré a ningún lado

No iré a ningún lado porque el enemigo está ahí fuera...
No iré a ningún lado aunque el enemigo tire la puerta y nos arranque el corazón
No iré a ningún lado porque desde el principio siempre quise estar aquí
No iré a ningún lado aunque sienta que el enemigo está dentro de mi y aún asi tu me quieras tal como soy
No iré a ningún lado porque contigo sólo puedo estar donde tú estes
No iré a ningún lado aunque quiera estar en miles de sitios a la vez, aunque a veces dude si este es mi lugar
No iré a ningún lado aunque te vayas y no  vuelvas porque aquí están mis recuerdos. por que aquí estarán tus recuerdos
No iré a ningún lado aunque sepa que te irás por si alguna vez decides regresar y yo estaré aquí
No iré a ningún lado porque ya no me quedan sitios donde ir
No iré, no, auqnue tú ya no me quieras.

viernes, abril 27, 2018

Signos de puntuación y otros

 

Nos conocimos entre dos puntos y como la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, la recorrimos, despacio, hasta llegar al centro de lo que sería nuestra cicunferencia que dibujamos con signos de exclamación.

Por aquella época, abríamos corchetes, nos besábamos entre paréntesis interminables... y de vez en cuando susurrábamos tras dos puntos y abriendo comillas "un te quiero".

Cambiamos las interrogaciones por signos de admiración y aprendimos a utilizar más las mayúsculas que las minúsculas. No rimábamos juntos pero nuestro poema era más hermoso que cualquiera de los escritos por Bécquer.

Me enamoraron tus puntos suspensivos, esos que siempre terminaban  en onomatopeyas.

Quizás usé demasiados puntos y aparte, llenos de saltos de líneas cuando a lo sumo tendrían que haber sido alguna coma suelta o un punto y seguido.

Ahora echo de menos que pongas tilde a mis palabras esas que dejaba desnudas sin acento para que tu se lo pusieras.

Al final, como en todos los finales, escribiste un punto final, no fué ni un punto y a parte ni siquiera un pequeño espacio en blanco.

Echo de menos tu ortografía ahora que hay tantas y tantas faltas de gramática.