Dejé la lluvia atrás, odiaba esos días donde anochece tan pronto y la lluvia caé sin parar como una cortina que tapa cualquier resquicio de luz.
El bar olia a antiguo, a humo y alcohol, aún así se agradecía el calor. Me acerqué a la barra, y me dejé caer sobre un taburete que crujió con mi peso. Un camarero gordo y cansado se acercó.
-¿qué quieres tomar?
Le miré a los ojos, ojos cansados de horas y horas delante de desconocidos que seguramente se sentaban allí, igual que yo, a soltarle sus miserias.
- un whisky, doble y sin hielo.
- cargadito lo quiere el señor- ironizó, aunque yo no me diera por aludido.
Saqué un paquete arrugado de tabaco, el último cigarro pensé, pero ese pensamiento lo había tenido ayer y anteayer...
Lo acaricié como si fuera la piel de una mujer.
Dos golpes en la mesa, y a la boca.
Prendo una cerilla la acerco y veo el rojo crepitar del tabaco.
Inspiro profundamente, dejando que el humo llene mis pulmones, lo retengo alli aguantando la respiración, hasta que lo exhalo en una larga bocanada, miro el humo, mientras el camarero deja caer el vaso a mi lado.
Ni le miro.
Tomo el vaso, y doy un largo trago, noto el calor del whisky atravesar mi garganta, y me siento de pronto viejo y cansado.
La lluvia arrecia afuera, y mis ojos se pierden en la poca luz del local. Una antigua gramola suena a lo lejos, y yo intento cerrar los ojos y perderme de alli, en mis recuerdos.
Y duelen.
Duelen hasta hacer sangrar el alma, y ese dolor lo apago con otro trago.
La puerta se abre, y un aire fresco me saca de mis recuerdos. Pero yo sigo con mi mirada perdida en mi vaso.
De pronto ella se acerca, coge mi cara y me da un dulce beso, siento su boca en la mia, como muerde mis labios dulcemente.
Se separa un poco de mi.
Me mira.
La miro.
- Has vuelto. Has vuelto a tu hogar.
Y yo la miro, asiento y no digo nada, por que no hay nada que decir.
He vuelto.
jueves, abril 26, 2007
viernes, abril 20, 2007
Disolverse
- Se está bien aquí
- Si, tan juntitos
- Si. ¿Sabes? Me gusta estar cerca de ti y todo este tiem po juntos con lo que hemos compartido
- Es verdad, quién lo diría ¿no?. Con el tiempo que ha pasado, y las cosas que hemos vivido juntos.
- Ya ves, uno nunca sabe cómo va a empezar, ni el cómo ni el donde ni el porqué, pero aquí estamos.
- Si… es cierto y sin embargo tengo una extraña sensación…
En ese momento empezó a caer un agua blanca a raudales
- Dime, ¿ cual es esa sensación?
- No lo sé, pero después de todo ,tengo la sensación de que nos estamos disolviendo.
- Si, esa extraña sensación tengo yo, como si nos disolviéramos…
- ¿Nos volveremos a ver?
- Espero que sí, deseo que sí
- Yo también lo deseo
Y en un remolino aquellos dos azucarillos se disolvieron en la leche.
- Si, tan juntitos
- Si. ¿Sabes? Me gusta estar cerca de ti y todo este tiem po juntos con lo que hemos compartido
- Es verdad, quién lo diría ¿no?. Con el tiempo que ha pasado, y las cosas que hemos vivido juntos.
- Ya ves, uno nunca sabe cómo va a empezar, ni el cómo ni el donde ni el porqué, pero aquí estamos.
- Si… es cierto y sin embargo tengo una extraña sensación…
En ese momento empezó a caer un agua blanca a raudales
- Dime, ¿ cual es esa sensación?
- No lo sé, pero después de todo ,tengo la sensación de que nos estamos disolviendo.
- Si, esa extraña sensación tengo yo, como si nos disolviéramos…
- ¿Nos volveremos a ver?
- Espero que sí, deseo que sí
- Yo también lo deseo
Y en un remolino aquellos dos azucarillos se disolvieron en la leche.
Un cuento a las 8 de la tarde
Las 8.
Las 8 de la tarde.
Las 8 de la tarde de un día cualquiera...
Entre semana.
Y estoy alli, a la cabecera de su cama. Como cada noche.
A las 8.
A las 8 de la tarde.
De un día cualquiera, entre semana.
Voy a contarte un cuento ¿vale? - le digo - Y él con sus ojitos de 8 años me mira y asiente.
"Erase una vez, en un castillo lejano....."
"No papi ese cuento no, hoy quiero que me cuentes un cuento donde los dragones no sean terribles animales que echan fuego por la boca, sino celosos guardianes de princesas asediadas por brujas. Donde los caballeros no tengan que rescatar a princesas dormidas en lejanas almenas, sino que sean las princesas las que salven a sus caballeros de armaduras oxidadas.
Cuentame un cuento donde los reyes no existan, sólo haya campesinos y gente feliz que va al bosque y juega a las cartas con trolls y gnomos. Cuentame un cuento donde los malos luchen con espadas de chocolate y al final se las coman junto a los buenos.
Cuentame un cuento donde la lluvia sean perlas del mar, y el cielo sea de un violaceo surcado por dos soles que no deslumbran, donde la hierba crezca sin fin, y haya enanos saltando de alegria, donde las sirenas puedan respirar fuera del agua, y donde la gente pueda nadar en aguas de cristal y sumergirse y cogerse a los delfines.
Cuentame un cuento donde las guerras se hagan con balas de azucar, donde cuando uno llegue al frente de batalla tenga que preguntar quien es el malo.
Cuentame un cuento donde la gente llore, llore a raudales como si fueran rios de lagrimas, pero no de tristeza sino de felicidad.
Cuentame un cuento donde mañana cuando tenga que ir al cole, este no sea un edificio con ventanas llenas de barrotes, ni tenga que dar clases de educación ciudadana, sino que la profesora nos lleve al bosque y alli sentados entre flores no enseñe lo que es vivir.
Cuentame un cuento donde la gente vaya a trabajar con una sonrisa en la cara, donde una semana sea empleado y otra semana sea jefe.
Cuentame un cuento donde cuando uno odie lo haga a besos y no a tortas.
Cuentame un cuento donde la gente vea que es gente.
Cuentame un cuento donde yo pueda volar con las hadas, y visitar lejanos planetas, sólo con cerrar los ojos.
Cuentame un cuento donde pueda llegar a tocar un arco iris.
Anda cuentame un cuento de esos que uno crea que no es cuento...."
Le miré sorprendido, cómo podia contarle un cuento asi..
"Y al final.." - le dije -" los protagonistas del cuento se casaron, fueron felices y comieron perdices hasta el final de sus dias..."
"No papi, no, no me mientas, y fueron felices hasta que les duró el amor, el tiempo que dura un amor".
Y aque dia, juro que eran las 8.
Las 8 de la tarde.
Las 8 de la tarde de un dia que no fué un día cualquiera.
Y fin.
Las 8 de la tarde.
Las 8 de la tarde de un día cualquiera...
Entre semana.
Y estoy alli, a la cabecera de su cama. Como cada noche.
A las 8.
A las 8 de la tarde.
De un día cualquiera, entre semana.
Voy a contarte un cuento ¿vale? - le digo - Y él con sus ojitos de 8 años me mira y asiente.
"Erase una vez, en un castillo lejano....."
"No papi ese cuento no, hoy quiero que me cuentes un cuento donde los dragones no sean terribles animales que echan fuego por la boca, sino celosos guardianes de princesas asediadas por brujas. Donde los caballeros no tengan que rescatar a princesas dormidas en lejanas almenas, sino que sean las princesas las que salven a sus caballeros de armaduras oxidadas.
Cuentame un cuento donde los reyes no existan, sólo haya campesinos y gente feliz que va al bosque y juega a las cartas con trolls y gnomos. Cuentame un cuento donde los malos luchen con espadas de chocolate y al final se las coman junto a los buenos.
Cuentame un cuento donde la lluvia sean perlas del mar, y el cielo sea de un violaceo surcado por dos soles que no deslumbran, donde la hierba crezca sin fin, y haya enanos saltando de alegria, donde las sirenas puedan respirar fuera del agua, y donde la gente pueda nadar en aguas de cristal y sumergirse y cogerse a los delfines.
Cuentame un cuento donde las guerras se hagan con balas de azucar, donde cuando uno llegue al frente de batalla tenga que preguntar quien es el malo.
Cuentame un cuento donde la gente llore, llore a raudales como si fueran rios de lagrimas, pero no de tristeza sino de felicidad.
Cuentame un cuento donde mañana cuando tenga que ir al cole, este no sea un edificio con ventanas llenas de barrotes, ni tenga que dar clases de educación ciudadana, sino que la profesora nos lleve al bosque y alli sentados entre flores no enseñe lo que es vivir.
Cuentame un cuento donde la gente vaya a trabajar con una sonrisa en la cara, donde una semana sea empleado y otra semana sea jefe.
Cuentame un cuento donde cuando uno odie lo haga a besos y no a tortas.
Cuentame un cuento donde la gente vea que es gente.
Cuentame un cuento donde yo pueda volar con las hadas, y visitar lejanos planetas, sólo con cerrar los ojos.
Cuentame un cuento donde pueda llegar a tocar un arco iris.
Anda cuentame un cuento de esos que uno crea que no es cuento...."
Le miré sorprendido, cómo podia contarle un cuento asi..
"Y al final.." - le dije -" los protagonistas del cuento se casaron, fueron felices y comieron perdices hasta el final de sus dias..."
"No papi, no, no me mientas, y fueron felices hasta que les duró el amor, el tiempo que dura un amor".
Y aque dia, juro que eran las 8.
Las 8 de la tarde.
Las 8 de la tarde de un dia que no fué un día cualquiera.
Y fin.
jueves, abril 19, 2007
Puntos de inflexión
Pfsssssssss..., las puertas del metro se cierran tras de mi. Apoyado contra el cristal siento el peso del tiempo empujar en mis hombros, como una carga inmovil que actua a la par de la gravedad.
Levanto la vista y no puedo evitar fijarme en una pareja, joven, comiendose a besos, él intenta acariciar su estomago bajo la pequeña camiseta que deja ver el piercing en su ombligo, ella nerviosa le sujeta la mano por si acaso en su viaje alcanzara cotas no deseadas, se separa un poco y le mira, con esos ojos que yo reconozco, la mirada del amor, el brillo. la dulzura y esa sonrisa tonta que aflora sin mas, por que cuando uno esta enamorado, sonrie así. sin mas, y ¡ que carajo ! qué importa por que sonries.
Cierro los ojos, y recuerdo aquella mirada y aquella sonrisa, pero viene a mi mente siempre el mismo recuerdo,el mismo día...
"...."No vengas, no me sigas, no me veas, sabes que te quiero pero asi es como quiero que sean las cosas, y espero que las comprendas."- Y se fué, ¡slam! sonó la puerta, para ser más exactos, se la llevaron, aunque ella hubiera querido salir sola, no la dejaron.
Yo cumplí sus deseos.
Aunque ella nunca supo que pasé los 4 dias, en el sofá de la sala de espera, aunque ella nunca supo que su enfermera me traía café, y una sonrisa, la sonrisa amarga de aquellas personas que nunca traen noticias buenas, como la del cuarto dia. A veces uno sabe esas cosas, no hacen falta palabras, ni presencia del doctor, simplemente estas ahí en la sala de espera y una suave brisa te lo dice todo, y te dices ¡que carajo!.
Así fué como ella se despidió, a su manera, como siempre había querido, y yo no iba a cambiarlo."
Les miro de nuevo, y siento envidia, en la vida de uno hay puntos de inflexión, como en la vida de todos, como en aquella chica que cuando cruzaba la carretera se dió cuenta que se habia dejado el móvil y se paró en seco, como su vida, un instante, un punto de inflexión. Como la de aquella pareja de viejecitos que mal vivian de su pensión y un día él llevo a su nieto para echar la primitiva y el nieto, con sus cinco años ¡ay como son los niños a los cinco años! se puso pesado para que el sexto número fuera el 8, y el abuelo que siempre habia jugado a la misma combinación desde que en aquella fábrica hubo reducción de empleo y se vió en la calle, aquella misma combinación, esa que ese dia y por culpa de su nieto el 23 fué sustituido por el 8, y cuando ya de noche, se sientan juntos y él pone el teletexo y ve que sus numeros estan alli en la pantalla con el 8 incluido... a eso yo le llamo punto de inflexión. No todos tienen por qué ser tan drásticos, hay puntos de inflexión en un mail escrito a destiempo, en un "lo siento", en un olvido de un cumpleaños... Tan seguros estamos de nuestras vidas que no nos damos cuentas de esos "puntos de inflexión"
Echo de menos aquellos tiempos, de comerse a besos, de miradas nerviosas, del roce de una piel, de reir hasta decir y ¡ que carajo ! qué importa por que sonrio...
Es hora de bajarme en esta parada, mañana será otro día y quien sabe quizás detrás de la esquina, este algún punto de inflexión.
Levanto la vista y no puedo evitar fijarme en una pareja, joven, comiendose a besos, él intenta acariciar su estomago bajo la pequeña camiseta que deja ver el piercing en su ombligo, ella nerviosa le sujeta la mano por si acaso en su viaje alcanzara cotas no deseadas, se separa un poco y le mira, con esos ojos que yo reconozco, la mirada del amor, el brillo. la dulzura y esa sonrisa tonta que aflora sin mas, por que cuando uno esta enamorado, sonrie así. sin mas, y ¡ que carajo ! qué importa por que sonries.
Cierro los ojos, y recuerdo aquella mirada y aquella sonrisa, pero viene a mi mente siempre el mismo recuerdo,el mismo día...
"...."No vengas, no me sigas, no me veas, sabes que te quiero pero asi es como quiero que sean las cosas, y espero que las comprendas."- Y se fué, ¡slam! sonó la puerta, para ser más exactos, se la llevaron, aunque ella hubiera querido salir sola, no la dejaron.
Yo cumplí sus deseos.
Aunque ella nunca supo que pasé los 4 dias, en el sofá de la sala de espera, aunque ella nunca supo que su enfermera me traía café, y una sonrisa, la sonrisa amarga de aquellas personas que nunca traen noticias buenas, como la del cuarto dia. A veces uno sabe esas cosas, no hacen falta palabras, ni presencia del doctor, simplemente estas ahí en la sala de espera y una suave brisa te lo dice todo, y te dices ¡que carajo!.
Así fué como ella se despidió, a su manera, como siempre había querido, y yo no iba a cambiarlo."
Les miro de nuevo, y siento envidia, en la vida de uno hay puntos de inflexión, como en la vida de todos, como en aquella chica que cuando cruzaba la carretera se dió cuenta que se habia dejado el móvil y se paró en seco, como su vida, un instante, un punto de inflexión. Como la de aquella pareja de viejecitos que mal vivian de su pensión y un día él llevo a su nieto para echar la primitiva y el nieto, con sus cinco años ¡ay como son los niños a los cinco años! se puso pesado para que el sexto número fuera el 8, y el abuelo que siempre habia jugado a la misma combinación desde que en aquella fábrica hubo reducción de empleo y se vió en la calle, aquella misma combinación, esa que ese dia y por culpa de su nieto el 23 fué sustituido por el 8, y cuando ya de noche, se sientan juntos y él pone el teletexo y ve que sus numeros estan alli en la pantalla con el 8 incluido... a eso yo le llamo punto de inflexión. No todos tienen por qué ser tan drásticos, hay puntos de inflexión en un mail escrito a destiempo, en un "lo siento", en un olvido de un cumpleaños... Tan seguros estamos de nuestras vidas que no nos damos cuentas de esos "puntos de inflexión"
Echo de menos aquellos tiempos, de comerse a besos, de miradas nerviosas, del roce de una piel, de reir hasta decir y ¡ que carajo ! qué importa por que sonrio...
Es hora de bajarme en esta parada, mañana será otro día y quien sabe quizás detrás de la esquina, este algún punto de inflexión.
miércoles, abril 18, 2007
Despertares
Suena.
Si, oigo ruido de gotas de lluvia contra la ventana y un rumor de olas que van y vienen.
Abro los ojos.
Y veo que ese suave rumor procede del despertador, lo miro de nuevo, y si, es el despertardor el que suavemente me despierta.
Entra una cálida luz en la habitación, sus paredes habian cambiado, de aquel amarillo vainilla ahora eran de un verde esmeralda, la casa olia a jazmin y lilas.
."Debo estar soñando, esto no es real" - Me dije.
Fuí a la ducha, cuando abrí el grifo una suave lluvia de rocio emanó del techo, me dejé llevar notaba como cada gota resbala por mi piel suavemente dejando un ligero frescor. Salgo de la ducha y cuando voy a coger la toalla esta desparece de mis manos convertienose en na suave brisa que me envuelve, puedo notar su olor a salitre, cierro los ojos y por un momento siento la arena en mis pies, abro los ojos y el suelo del cuarto de baño se ha cubierto de arena tostada, la brisa ha secado mi piel. Siento el olor a café, y sin prisas me pongo una taza, mientras con la luz que entra juguetona a través de la persiana veo mi pequeña casa. Diferente con sus paredes de verde esmeralda y su suelo de hierba recien cortada.
Me visto y salgo a la calle, es raro cuando abro la puerta de m icasa accedo directamente, juraria que antes vivia en un segundo piso. Mis ojos se aclimatan al cambio de luz, miro al cielo y este tiene un azul turquesa intenso, veo bandadas de cisnes volando bajo mirando hacia mi, juraria que me sonreian, me froto los ojos, lo que antes era una carretera ahora es un camino suave, rodeado de árboles, las casas son bajas.. me acerco a una de ellas y ¡dios mio! no me lo puedo creer son de dulce, esta de aqui es de cohoclate blanco la de alli de bizcocho... Me giró y veo pasar delante mio un desfile de pequeños juglares danzando, tocando sus flautas, haciendo juegos malabares, detras de ellos dos unicornios blancos, abren un pequeño desfile de marionetas... que saltan y se mueven sin que nadie las dirija.
Camino, mi vista recorre el todo el nuevo paraje que se muestra ante mi, jardines de lilas, campos de margaritas, campanitas que se mecen al viento, arboles altos, almendros en flor, y cientos de pajarillos saltando de un lado a otro, trinando en un ritmo suave y acompasado. El sol brilla en ese cielo azul turquesa y sin embargo puedes mirarlo a la cara sin deslumbrarte.
Llego a lo que debe ser el cercanias, pero ahora solo es una gran seta enorme q se abre hacia el interior.
Y entro.
Y alli ante mis ojos una gran cueva de esmeraldas, que dan una luz verde, en lo que deben ser los andenes veo duendes, gnomos, trolls brujas y hadas todos esperando a que pase.. ¿el tren? y cuando este llega veo que las luces son luciernagas que preceden a un enorme ciempies que se para delante nuestro y alli suben, los gnomos y las hadas, los trolls y las brujas y como no yo tambien subo.
Y el ciempies se pone en movimiento, y entre los que estamos alli encaramados se desliza una pequella hada con forma de mariposa que va dibujando sonrisas en la cara de todos.
Llego a mi parada, el ciempies se para, y se bajan gnomos y hadas, trolls y brujas,y por supuesto yo...
Y estoy en medio de una laguna junto a un bosque frondoso y desde alli a lo lejos puedo ver el mar.
Cierro los ojos, es el mas dulce sueño de mis sueños y no quiero despertar, no despertare, o acaso estoy despierto y mis sueños diarios son las pesadillas de un despertador de una ducha fría y de un cercanias lleno de gente...
Quizá sea asi y solo yo puedo decidir que es sueño y que es realidad....
Si, oigo ruido de gotas de lluvia contra la ventana y un rumor de olas que van y vienen.
Abro los ojos.
Y veo que ese suave rumor procede del despertador, lo miro de nuevo, y si, es el despertardor el que suavemente me despierta.
Entra una cálida luz en la habitación, sus paredes habian cambiado, de aquel amarillo vainilla ahora eran de un verde esmeralda, la casa olia a jazmin y lilas.
."Debo estar soñando, esto no es real" - Me dije.
Fuí a la ducha, cuando abrí el grifo una suave lluvia de rocio emanó del techo, me dejé llevar notaba como cada gota resbala por mi piel suavemente dejando un ligero frescor. Salgo de la ducha y cuando voy a coger la toalla esta desparece de mis manos convertienose en na suave brisa que me envuelve, puedo notar su olor a salitre, cierro los ojos y por un momento siento la arena en mis pies, abro los ojos y el suelo del cuarto de baño se ha cubierto de arena tostada, la brisa ha secado mi piel. Siento el olor a café, y sin prisas me pongo una taza, mientras con la luz que entra juguetona a través de la persiana veo mi pequeña casa. Diferente con sus paredes de verde esmeralda y su suelo de hierba recien cortada.
Me visto y salgo a la calle, es raro cuando abro la puerta de m icasa accedo directamente, juraria que antes vivia en un segundo piso. Mis ojos se aclimatan al cambio de luz, miro al cielo y este tiene un azul turquesa intenso, veo bandadas de cisnes volando bajo mirando hacia mi, juraria que me sonreian, me froto los ojos, lo que antes era una carretera ahora es un camino suave, rodeado de árboles, las casas son bajas.. me acerco a una de ellas y ¡dios mio! no me lo puedo creer son de dulce, esta de aqui es de cohoclate blanco la de alli de bizcocho... Me giró y veo pasar delante mio un desfile de pequeños juglares danzando, tocando sus flautas, haciendo juegos malabares, detras de ellos dos unicornios blancos, abren un pequeño desfile de marionetas... que saltan y se mueven sin que nadie las dirija.
Camino, mi vista recorre el todo el nuevo paraje que se muestra ante mi, jardines de lilas, campos de margaritas, campanitas que se mecen al viento, arboles altos, almendros en flor, y cientos de pajarillos saltando de un lado a otro, trinando en un ritmo suave y acompasado. El sol brilla en ese cielo azul turquesa y sin embargo puedes mirarlo a la cara sin deslumbrarte.
Llego a lo que debe ser el cercanias, pero ahora solo es una gran seta enorme q se abre hacia el interior.
Y entro.
Y alli ante mis ojos una gran cueva de esmeraldas, que dan una luz verde, en lo que deben ser los andenes veo duendes, gnomos, trolls brujas y hadas todos esperando a que pase.. ¿el tren? y cuando este llega veo que las luces son luciernagas que preceden a un enorme ciempies que se para delante nuestro y alli suben, los gnomos y las hadas, los trolls y las brujas y como no yo tambien subo.
Y el ciempies se pone en movimiento, y entre los que estamos alli encaramados se desliza una pequella hada con forma de mariposa que va dibujando sonrisas en la cara de todos.
Llego a mi parada, el ciempies se para, y se bajan gnomos y hadas, trolls y brujas,y por supuesto yo...
Y estoy en medio de una laguna junto a un bosque frondoso y desde alli a lo lejos puedo ver el mar.
Cierro los ojos, es el mas dulce sueño de mis sueños y no quiero despertar, no despertare, o acaso estoy despierto y mis sueños diarios son las pesadillas de un despertador de una ducha fría y de un cercanias lleno de gente...
Quizá sea asi y solo yo puedo decidir que es sueño y que es realidad....
lunes, abril 09, 2007
Noticias
Llegan.
Uno se queda con esa cara de pasmao, cuando las cosas llegan sin avisar, sin esperar.
No avisan, ni se las espera, pero llegan.
Quizas las buenas noticias, esas que en el fondo si se esperan, estan ahí pendientes, colgando de una nube que el viento mueve a su antojo, ahora aqui, ahora alla, y de pronto, cuando mas lo deseas y a la vez menos lo crees van y sueltan, la buena noticia.
Sin embargo las otras, esas son silenciosas como la noche, se esconden, reptan, y te sorprenden,y si, claro, te dejan esa cara de pasmao.
Y luego estan las personas.
A algunos les dura esa cara, si la de pasmao, dias, semanas incluso meses, hasta sé que a habido más de uno que le ha durado toda una vida, pero hay otros, esos otros, que en décimas de segundo se despojan de las noticias, las desnudan las desmenuzan y las asimilan, diríase que las devoran y hacen la digestión, y luego como tal cosa, las expulsan. Asi son ellos.
Los otros.
He visto noticias buenas y malas, he tenido noticias buenas y malas, y he conocido a gente que se ha quedado con su cara de pamao un día si y el otro también, y he tenido la suerte de conocer a aquella persona, que devora las noticias con una sonrisa en la cara, quizás en la digestión esté la realidad, pero su sonrisa se muestra estoica, perenne, aunque la haya visto llorar, siempre me ha recordado a un rompeolas, infranqueable, mientras las olas se debaten en una lucha constante por llegar a la playa, ese rompeolas se rie, sí en la misma cara de Neptuno, y le manda a la mierda, asi, sin más: "vayase Ud. a la mierda".
Quias sea eso lo que nos forja como personas, quien sabe, quizas haya dos tipos de personas, los que tienen esa cara de pasmao y los otros. Y por que no, claro, los que se van a la mierda.
Uno se queda con esa cara de pasmao, cuando las cosas llegan sin avisar, sin esperar.
No avisan, ni se las espera, pero llegan.
Quizas las buenas noticias, esas que en el fondo si se esperan, estan ahí pendientes, colgando de una nube que el viento mueve a su antojo, ahora aqui, ahora alla, y de pronto, cuando mas lo deseas y a la vez menos lo crees van y sueltan, la buena noticia.
Sin embargo las otras, esas son silenciosas como la noche, se esconden, reptan, y te sorprenden,y si, claro, te dejan esa cara de pasmao.
Y luego estan las personas.
A algunos les dura esa cara, si la de pasmao, dias, semanas incluso meses, hasta sé que a habido más de uno que le ha durado toda una vida, pero hay otros, esos otros, que en décimas de segundo se despojan de las noticias, las desnudan las desmenuzan y las asimilan, diríase que las devoran y hacen la digestión, y luego como tal cosa, las expulsan. Asi son ellos.
Los otros.
He visto noticias buenas y malas, he tenido noticias buenas y malas, y he conocido a gente que se ha quedado con su cara de pamao un día si y el otro también, y he tenido la suerte de conocer a aquella persona, que devora las noticias con una sonrisa en la cara, quizás en la digestión esté la realidad, pero su sonrisa se muestra estoica, perenne, aunque la haya visto llorar, siempre me ha recordado a un rompeolas, infranqueable, mientras las olas se debaten en una lucha constante por llegar a la playa, ese rompeolas se rie, sí en la misma cara de Neptuno, y le manda a la mierda, asi, sin más: "vayase Ud. a la mierda".
Quias sea eso lo que nos forja como personas, quien sabe, quizas haya dos tipos de personas, los que tienen esa cara de pasmao y los otros. Y por que no, claro, los que se van a la mierda.
miércoles, abril 04, 2007
Semana Santa
Hace tiempo que no paso por aqui, lios de cambio de trabajo, agobios, css... pero llega un descansito y antes de nada quiero desearos unas felices mini-vacaciones....
para algunos quizas sea tiempo de desparrame, de noches locas de discotecas de copas... sin embargo yo me tomaré esta semana santa como un tiempo para mi, para mirar al despertador y poder gritarle por lo bajo, hoy no me llamaras, y mañana tampoco y pasado callado estaras... para sentir la tibieza del calor del edredon por la mañana, el olor del café sin prisas, la cercania del mando a distancia, de una buena película, el paso del tiempo sin reloj, de unas palabras leidas sin tener que aguantar el frenazo del cercanias, de un buen desayuno, de una cerveza fría, de estar sin estar con el reloj colgando de mi muñeca, de tranquilidad, de soledad de compañia de unos amigos, de charlas, de silencios, de ruido de tambores y procesiones, de morado y burdeos, de sangre y oro, de cristos y vírgenes, de luto y fé, de tecnología y ritos ancestrales, del bullicio de unas vacacioes al recogimiento de unos sentimientos, de esa España nuestra que se conjuga con la del 2007..
así sera mi semana santa...
un besito
para algunos quizas sea tiempo de desparrame, de noches locas de discotecas de copas... sin embargo yo me tomaré esta semana santa como un tiempo para mi, para mirar al despertador y poder gritarle por lo bajo, hoy no me llamaras, y mañana tampoco y pasado callado estaras... para sentir la tibieza del calor del edredon por la mañana, el olor del café sin prisas, la cercania del mando a distancia, de una buena película, el paso del tiempo sin reloj, de unas palabras leidas sin tener que aguantar el frenazo del cercanias, de un buen desayuno, de una cerveza fría, de estar sin estar con el reloj colgando de mi muñeca, de tranquilidad, de soledad de compañia de unos amigos, de charlas, de silencios, de ruido de tambores y procesiones, de morado y burdeos, de sangre y oro, de cristos y vírgenes, de luto y fé, de tecnología y ritos ancestrales, del bullicio de unas vacacioes al recogimiento de unos sentimientos, de esa España nuestra que se conjuga con la del 2007..
así sera mi semana santa...
un besito
jueves, marzo 29, 2007
habitaciones
Viendo el episodio de House...
Hablaban de la vida.. y comentaban que la vida consta de habitaciones, y lo que realamente daba importancia a la vida y la hacía tal como es , son las persnas que vas encontrandote en esas habitaciones.
Tal vez mi vida ahora sea de una casa chiquita con solo una habitación donde vivo, de vez en cuando abro la puerta y alguien entra, se queda en mi habitacion me redecora la vida, quizas yo también la suya, pero no tras mucho tiempo la puerta suele abrirse en sentido contrario, y se van, a veces sin mirar atrás, seguramente a habitaciones mas luminosas y mas grandes.
De alguna manera, quizas sea yo el que abra la puerta en el sentido contrario, voy teniendo menos visitas, pero mis armarios estan llenos de recuerdos y fotos de gente qe paso por aqui, unos por mas tiempo otros por menos, pero todos aportaron algo de luz, alguna redecoración que aun guardo y disfruto...
Asi es la vida cun conjunto de habitaciones donde la importancia la da la gente que te encuentras en ellas.
Hablaban de la vida.. y comentaban que la vida consta de habitaciones, y lo que realamente daba importancia a la vida y la hacía tal como es , son las persnas que vas encontrandote en esas habitaciones.
Tal vez mi vida ahora sea de una casa chiquita con solo una habitación donde vivo, de vez en cuando abro la puerta y alguien entra, se queda en mi habitacion me redecora la vida, quizas yo también la suya, pero no tras mucho tiempo la puerta suele abrirse en sentido contrario, y se van, a veces sin mirar atrás, seguramente a habitaciones mas luminosas y mas grandes.
De alguna manera, quizas sea yo el que abra la puerta en el sentido contrario, voy teniendo menos visitas, pero mis armarios estan llenos de recuerdos y fotos de gente qe paso por aqui, unos por mas tiempo otros por menos, pero todos aportaron algo de luz, alguna redecoración que aun guardo y disfruto...
Asi es la vida cun conjunto de habitaciones donde la importancia la da la gente que te encuentras en ellas.
sábado, marzo 24, 2007
La boda
Metí las llaves en la puerta, la oscuridad se rompió en cuanto encontré el interruptor de la luz, allí estaba de nuevo tras un día agotador, solté las llaves y las cartas del buzón, y directamente pasé al baño necesitaba una dicha caliente que me reconfortara del cansancio.
Maldición, no podía creer lo que estaba leyendo, Maribel Gallardo tiene el honor de invitarle…¡Mierda! después de años , la que fue una de mis mejores amigas me invita a su boda , era el remate a un pesado día, tomé la copa de vino y me la bebí de un trago.
Dejé correr el agua sobre mi cuerpo, llevándose tras de sí todo el sopor del día, cerré los ojos y me dejé transportar por esa dulce sensación, el agua caliente corriendo por mi cuerpo.
Me puse una toalla y me preparé una copa de vino, la soledad, esa misma que muchos días sentía como me mordía hasta llegar al alma, me mostraba hoy su dulce cara. Disfrutaba del silencio, del frío de aquella casa a la que le había cogido un cariño especial.
Cogí las cartas, banco, propaganda, más de lo mismo, sin embargo el último sobre era distinto, con mi nombre escrito a mano, letra de mujer. La curiosidad, esa de las que los hombres siempre nos acusan me impulsó a abrirla sin esperar a más.
- ummm parece una tarjeta - pensé mientras rasgaba el sobre, y así era, una invitación de boda, de…
Maldición, no podía creer lo que estaba leyendo, Maribel Gallardo tiene el honor de invitarle…¡Mierda! después de años , la que fue una de mis mejores amigas me invita a su boda , era el remate a un pesado día, tomé la copa de vino y me la bebí de un trago.
Sentí un sensación aguda en mi interior, sensación de rabia y quizás en el fondo de envidia, a mi mente volvían las imágenes de Maribel y mis amigas en la facultad, cuando nos reuníamos en la taberna a tomar unas cervezas y poner a caldo a todo y a todos.
Y ya de paso hablábamos de nuestro futuro y cómo no, de novios y bodas, y ahora la muy zorra se casa.
Sonó el teléfono.
Sonó el teléfono.
-¿Laura?
- Si, dígame.
- Hola Laura soy María, imagino que ya sabes porque te llamo.
“Joder, con qué rapidez corren las noticias” pensaba mientras intentaba acordarme de María y de cómo podría haber encontrado mi teléfono.
- ¡¡ Se nos casa… te habrá llegado la invitación ¿no?, Y además en nada la semana que viene, que prisas ¿verdad? No será que está embarazada…
- Pues la verdad aún no me había dado tiempo a…
- Bueno he de dejarte, solo quería saber si ya lo sabías, nos veremos allí y a ver si esta vez nos presentas a algún acompañante. Ciao.
Necesitaba otra copa de vino, ya veía lo que se me iba a venir encima, “ ¿Y no traes a nadie? Chica que se te va a pasa el arroz…” . Ufff no podría soportarlo, otra vez no.
La última vez fue en el bautizo de un sobrino, tuve que aguantar a la familia con los típicos tópicos, “Hija mía yo tu edad ya tenía dos hijos” “Pero es que no te gustan los hombres…” Con que ganas de me quede de soltarles “Mira, soy independiente y de esa manera follo cuando cómo y con quien quiero”
Me reí , pensando las caras que hubieran puesto si les llego a soltar eso, pero la realidad se abatió sobre mí, de nuevo.
En fin, quedaba una semana y aún podría pensar si ir o no ir.
Y la soledad cambió su cara, y lentamente sentí como me mordía, primero despacio, como si se recrease en su acto, y noté como sus dientes entraban en mi piel e iban clavándose más profundamente, hasta el alma.
Y la casa me parecía más grande y vacía, y la cama aún mas solitaria y fría.
Era cierto que alguna vez había tenido mis rollos, unos más largos, otros más cortos, unos me satisfacieron más, y otros menos, pero todos al final me dejaban una sensación de vacío .
Había veces que salía huyendo de casa, preguntándome en qué estrella estaría aquella persona que me robaría el suspiro, el que me esperaría en casa, con el que pudiera despertar y no pensar en qué momento se levantaría para irse y dejarme en paz.
Quizás por eso en el fondo mi rabia, a veces no cambiaría por nada mi independencia, pero echaba de menos hacer la cena a alguien, ver una película bajo una manta abrazada a alguien…
Los días pasaron más rápido de lo que me hubiera gustado, no pensé mucho en la boda, mi trabajo me tenía ocupada, y cuando alguien me recordaba el evento, pensaba que mi situación no era tan mala, tenía el trabajo por el que había estudiado y luchado, ganaba un buen sueldo, sé que era la envidia de unas cuantas amigas, y sin embargo sentía que me faltaba algo, y que el día de la boda más de una se tomaría la revancha recordándomelo.
Y llego la boda.
Como si de una competición se tratase y sabiendo lo que me esperaría, intenté amortiguar los ataques de la mejor manera que sabía... y era lucirme al máximo.
Disfruté esa mañana cuando después de un baño de sales, saqué mi vestido negro de tirantes, el día acompañaba, lucía un hermoso sol, ajustado como un guante, me mire al espejo y por un momento pensé si no era excesivo, el doble escote muy amplio en la espalda y uno generoso en el pecho, eran todo una provocación.
“ ¡Qué importa, un día es un día y sé que más de una me va a criticar, así que lo hagan con un buen motivo”.
Lo cierto es que en el fondo me encantaba, quizás fuera un poco de inseguridad, pero me gustaba ser objeto de las miradas y de los comentarios de ellos, y ese día, seguro que habría más de uno.
Cómo no podía ser de otra manera allí estaban todas mis amigas de la facultad, tuve que morderme el labio cuando las vi agarradas a sus respectivos, como si de trofeos de caza se tratara. Poco tiempo tardaron en lanzarse sobre mí, y presentarme uno por uno a sus novios y maridos, en ellas veía sus miradas diciéndome, “mirala otra vez viene sola” y en ellos sus miradas me desnudaban, alguno sin recato, aún a sabiendas que en la intimidad se lo iban a reprochar, y yo en vez de mostrarme tímida jugaba mi baza, era la forma de devolverles la malicia de sus miradas.
En cuanto dejaron a los chicos, se formó el corrillo, “Laura, no has traído a nadie, pero chica cuando te vas a animar, mira que con lo bien que se está con alguien”. Otra. “Tengo que daros una noticia, estoy embarazada de 4 meses”. Gritos y abrazos, conversaciones sobre mareos y pañales, no aguantaba más, unas irresistibles ganas de vomitar me entraron , cuando el alboroto de la gente nos hizo mirar a la escalinata, la novia llegaba ¡ y sólo con media hora de retraso! .
Entramos a la iglesia, hacía años que no pisaba una, y aunque creía en Dios, no iba conmigo ir a misa. Nos tenían sitio reservado y cuando alcanzamos los primeros bancos pude ver al novio, ¡claro!
De algo me sonaba el nombre del novio, pero hasta que no le vi, no le reconocí, sí fue unos de mis primeros ligues de la facultad, sino recordaba mal, de 1º y 2º. Y ahora Maribel lo había cazado , yo sabía que había estado detrás de él, pero no que su persistencia llegara a tanto. Aguanté estoicamente la ceremonia, el lanzamiento de arroz, y cuando se pasó la avalancha me acerqué a felicitarlos.
Maribel me recibió como si por fin hubiera logrado un triunfo sobre mí, me miró altiva, mientras me ponía la mejilla para darle un único beso, y acto seguido llamó la atención de Juan, este se giró, por unas décimas de segundo se quedó mirándome a los ojos, sé que me reconoció en ese instante, pero se hizo el despistado cuando Maribel le dijo. “Cariño no te acuerdas de Laura, “ “no, en este momento no recuerdo”. Hipócrita pensé. “Si hombre Laura de la facultad, bueno da igual, no podemos retrasarnos más hay que ir a la finca donde lo celebramos,
- ¿has venido sola, Laura?.
Noté el rin tintín de sus palabras, como se frenaba para dar énfasis en lo de sola.
- Si, sola ya sabes me encanta mi independencia.
-Bueno pues sigue a la comitiva y allí nos vemos
Y sin más se marcharon, más él en el momento de meterse en el coche, él me volvió a mirar.
Llegué a la finca, lo cierto es que se habían esmerado en la celebración, un magnifico jardín hermosamente engalanado con jazmines y rosas blancas, las mesas dispersas con la separación suficiente entre unas y otras, de un blanco radiante, un zona cubierta donde una orquesta ya emitía los primeros acordes de la marcha nupcial, mientras los novios se dirigían a la mesa presidencial.
Deseaba no estar allí, y menos ahora que a saber en qué mesa me habrían colocado, menos mal que no tuve mala suerte y quien ordenara a los invitados tuvo un buen juicio, parte de las amigas de la facultad se habían repartido por lo que no tendría que soportar en una sola mesa a todas ellas juntas.
El catering fue otro éxito más, aunque me diera rabia reconocerlo, estuvo a un alto nivel.
Y llegó la hora de las copas y de los bailes. Más de uno intentó sacarme a bailar, pero a mí las bodas y sus bailes me producen alergia, así que disimuladamente cogí un par de copas y me alejé lo suficiente de la zona de baile para que nadie me molestase.
De repente noté un ligero toque en la espalda.
- Hola, perdona que antes dijera que no te había reconocido pero no quise contradecir a Maribel, ya la conoces, estas preciosa, no negaras un baile al novio ¿verdad?
Y sin darme tiempo a contestarle me tomó de la mano y me sacó a bailar, note como sutilmente se pegaba a mi cuerpo, y de vez en cuando me susurraba al oído que me había recordado durante todos estos años, pero que me había perdido la pista.
“Vamos”- pensé, otro que se cree que una se ha caído del peral ayer, o era del manzano... bueno da igual el caso es que él se pegaba mas a mí y parecía que nadie se daba cuenta.
Menos mal que rápidamente la canción terminó y yo logre zafarme de él.
- No te vayas muy lejos, me debes otro baile- me dijo sin ningún pudor.
Busqué con la mirada a Maribel, y la vi rodeada a de sus amigas y las mías alardeando de los regalos tan importantes que habían recibido.
Y cuando nuestras miradas se cruzaron fue cuando me decidí.
Tomé otra copa y en la siguiente canción lenta me acerqué insinuante a Juan,
- Vengo a cumplir mi promesa este baile es tuyo
Al muy cretino se le iluminaron los ojos, yo sabía lo que él quería y sin duda lo que yo quería de él, así que esta vez fui yo quien disimuladamente pegué mi cuerpo al suyo, y cuando la canción llegaba a su fin le susurré al oído, “dame 1o minutos y te espero en la arboleda cerca de los lavabos”
No tuve que esperar mucho, a los 10 minutos estaba allí.
- Laura no veas cómo he deseado volver a verte
- Bueno, aquí me tienes sé que no es el momento ni el lugar pero quien puede resistírsete
Dios, como son los hombres, es ponerles el caramelo en la boca y adularles un poco y son como un muñeco de trapo.
- Ven le dije, cierra los ojos y déjame que te lleve.
Entramos en los lavabos, abrí una puerta y nos metimos en el, empezamos a besarnos, notaba sus
manos acariciando mi vestido, intentado levantarlo a toda prisa, mientras él ya se había quitado los pantalones y el calzoncillo.
- Espera, un momento estamos en el lavabo de los chicos no hagas ruido, no querrás que el día de tu boda sea el día de tu divorcio, voy a cerrar la puerta de fuera espérame aquí.
Salí. Y fui hacia donde estaba Maribel
- Maribel he de irme me han llamado urgentemente del trabajo , ya sabes urgencias para el lunes
- Chica nunca cambiaras, tu y el trabajo a veces pienso que… ¿por cierto has visto a Juan?
- No, aunque creo que iba a los lavabos de caballeros
- Este Juan, seguro que ha ido a meterse algo y no saben que están todos esperando para el brindis, voy a avisarle
Sonreí, mientras Maribel con su blanco vestido de novia se dirigía a los lavabos de caballeros, la vi asomarse a los mismos mientras llamaba a Juan, justo en el mismo instante que un grito en el lavabo llamó la atención de todos los invitados que corrían a ver lo que pasaba.
Y cuando ya en el coche abrí la ventanilla y tiré sus pantalones y sus calzoncillos , pude ver a todos arremolinarse alrededor de Juan que se tapaba con una minúscula toalla de baño.
Una leve sonrisa se dibujó en mi cara, “hombres, quien los quiere, … pero cómo echo de menos no estar enamorada de uno.”
Y fin.
viernes, marzo 09, 2007
El asesino
Encendió un cigarrillo, dio una larga bocanada y dejo que el humo se escapara lentamente de su boca saboreando el sabor de la nicotina.
“ A la mierda con los anuncios de lo perjudicial que puede ser el tabaco”- pensó. Tomó el vaso corto y ancho donde momentos antes había echado dos cubitos de hielo y un generoso chorro de whisky, y de un sorbo apuró la mitad del contenido.
Se recostó en el sillón. Estaba hecho, y al final tampoco había sido tan duro como él pensaba. Y una sonrisa se dibujó en su cara.
Todo había comenzado tres meses antes, una carta de despido del trabajo y una llamada días después de su ex reclamándole que actualizara la pensión de su hijo, le habían ayudado a tomar la decisión. No tenía nada que perder, su vida había ido cuesta abajo hacía años, y ahora sentía que nada en el mundo le importaba, quizás sólo su hijo, pero incluso él terminaría olvidándole, una foto y un recuerdo… y en el fondo él esperaba que fuera así.
Lo primero que hizo fue contratar un seguro de vida, y ponerlo a nombre de su hijo, al menos si alguien tenía que salir beneficiado que fuera él, ordenó sus cosas y hizo una lista de ellas, de lo que quería dejar a su hermana, y algo para algunos amigos.
El siguiente paso fue algo más complicado, la adquisición de un arma, pero hoy en dia en Internet se puede encontrar la manera de conseguir todo y con unas pocas herramientas se construyó lo mas parecido a una pistola, de alguna manera le recordó aquella película de Clint Eastwood y Malkovich, con su pistola de madera.
Solo tenía que esperar la ocasión, y esta llego como si el destino le estuviera esperando. Un traslado a la Audiencia Nacional, un grupo agitador de defensores de aquel asesino, y otro grupo que defendía que la ley se cumpliera sin claudicaciones, un buen alboroto para pasar desapercibido.
Y llegó el día.
Se vistió de la manera más cómoda y normal para pasar desapercibido, y como si fuera un día más a trabajar cogió el metro, allí delante de la Audiencia se habían congregado cerca de 200 personas en frente el grupo pro etarra, provocaba con sus gritos sabiendose protegidos por la Policía Nacional. No le fue difícil ponerse en primera fila y con unos gritos arengar a la gente en contra de aquellos etarras.
Acariciaba el artilugio, ya cargado como el que acaricia en su bolsillo el tesoro mas preciado para cerciorarse que aún estaba allí. El furgón que trasportaba al asesino frenó en la puerta, la gente se arremolinaba en la barrera policial que intentaba proteger al preso. Pero no contaron con la cantidad de gente que se arremolinó en el lugar y en el caos del momento, el cordón policial se vino abajo, justo para que la distancia mínima del disparo fuera lo suficientemente certera para acabar con él.
Un leve chasquido. Un brote de sangre a borbotones de la frente. Y el caos.
Más fácil de lo que nunca supuso, mientras él gritaba- “Allí, allí va con un arma” y la policía corría hacia ese lugar, el distraídamente se encaminó hacia el metro, como si volviera del trabajo.
Y ahora ya en casa, con el televisor encendido, y la noticia saltando de una cadena a otra como un reguero de pólvora, él sonríe, al menos no me iré sin haber hecho algo importante.
Y cuando dio la ultima bocanada a su cigarro, tomó de nuevo el vaso, ancho y corto y bebió hasta apurar la última gota de whisky, viendo los posos de aquel polvillo blanco que le llevaría lejos de todo aquello.
Y cerró los ojos.
“ A la mierda con los anuncios de lo perjudicial que puede ser el tabaco”- pensó. Tomó el vaso corto y ancho donde momentos antes había echado dos cubitos de hielo y un generoso chorro de whisky, y de un sorbo apuró la mitad del contenido.
Se recostó en el sillón. Estaba hecho, y al final tampoco había sido tan duro como él pensaba. Y una sonrisa se dibujó en su cara.
Todo había comenzado tres meses antes, una carta de despido del trabajo y una llamada días después de su ex reclamándole que actualizara la pensión de su hijo, le habían ayudado a tomar la decisión. No tenía nada que perder, su vida había ido cuesta abajo hacía años, y ahora sentía que nada en el mundo le importaba, quizás sólo su hijo, pero incluso él terminaría olvidándole, una foto y un recuerdo… y en el fondo él esperaba que fuera así.
Lo primero que hizo fue contratar un seguro de vida, y ponerlo a nombre de su hijo, al menos si alguien tenía que salir beneficiado que fuera él, ordenó sus cosas y hizo una lista de ellas, de lo que quería dejar a su hermana, y algo para algunos amigos.
El siguiente paso fue algo más complicado, la adquisición de un arma, pero hoy en dia en Internet se puede encontrar la manera de conseguir todo y con unas pocas herramientas se construyó lo mas parecido a una pistola, de alguna manera le recordó aquella película de Clint Eastwood y Malkovich, con su pistola de madera.
Solo tenía que esperar la ocasión, y esta llego como si el destino le estuviera esperando. Un traslado a la Audiencia Nacional, un grupo agitador de defensores de aquel asesino, y otro grupo que defendía que la ley se cumpliera sin claudicaciones, un buen alboroto para pasar desapercibido.
Y llegó el día.
Se vistió de la manera más cómoda y normal para pasar desapercibido, y como si fuera un día más a trabajar cogió el metro, allí delante de la Audiencia se habían congregado cerca de 200 personas en frente el grupo pro etarra, provocaba con sus gritos sabiendose protegidos por la Policía Nacional. No le fue difícil ponerse en primera fila y con unos gritos arengar a la gente en contra de aquellos etarras.
Acariciaba el artilugio, ya cargado como el que acaricia en su bolsillo el tesoro mas preciado para cerciorarse que aún estaba allí. El furgón que trasportaba al asesino frenó en la puerta, la gente se arremolinaba en la barrera policial que intentaba proteger al preso. Pero no contaron con la cantidad de gente que se arremolinó en el lugar y en el caos del momento, el cordón policial se vino abajo, justo para que la distancia mínima del disparo fuera lo suficientemente certera para acabar con él.
Un leve chasquido. Un brote de sangre a borbotones de la frente. Y el caos.
Más fácil de lo que nunca supuso, mientras él gritaba- “Allí, allí va con un arma” y la policía corría hacia ese lugar, el distraídamente se encaminó hacia el metro, como si volviera del trabajo.
Y ahora ya en casa, con el televisor encendido, y la noticia saltando de una cadena a otra como un reguero de pólvora, él sonríe, al menos no me iré sin haber hecho algo importante.
Y cuando dio la ultima bocanada a su cigarro, tomó de nuevo el vaso, ancho y corto y bebió hasta apurar la última gota de whisky, viendo los posos de aquel polvillo blanco que le llevaría lejos de todo aquello.
Y cerró los ojos.
viernes, marzo 02, 2007
Magia
Magia...
Magia esta donde está ella,
magia está en su mirada esa misma que te viste y te desviste sin pudor.
Magia esta en su beso ,en ese volcan que se abre en su boca y llena la tuya.
Magia está en sus manos, que recorren como la seda la piel y se entretienen y juegan y caminan y hacen noche y te despierta y te acunan y te zarandean.
Magia esta en sus piernas que visten sus medias ,que se encierran en sus vaqueros, que enlazan la cintura y te apresan y no quieres soltarte.
Magia esta en su vientre, que sube y que baja que vibra con un beso con una caricia que se hincha a la espera de una nueva vida
Magia está en su sexo que espera y que recibe, que saluda y no despide, que se abre, que toma que agradece, que respira, que siente, que jadea.
Magia esta la cama vacia que se llena cuando llega.
Magia esta en su ausencia por que duele.
Magia esta en su perfume, que trae recuerdos y viviencias.
Magia esta cuando ella esta a tu lado, abrazados, sin decir nada pero sintiendo que hay un mundo por decir,
Magia es magia, si ella es quien la crea.
Magia esta donde está ella,
magia está en su mirada esa misma que te viste y te desviste sin pudor.
Magia esta en su beso ,en ese volcan que se abre en su boca y llena la tuya.
Magia está en sus manos, que recorren como la seda la piel y se entretienen y juegan y caminan y hacen noche y te despierta y te acunan y te zarandean.
Magia esta en sus piernas que visten sus medias ,que se encierran en sus vaqueros, que enlazan la cintura y te apresan y no quieres soltarte.
Magia esta en su vientre, que sube y que baja que vibra con un beso con una caricia que se hincha a la espera de una nueva vida
Magia está en su sexo que espera y que recibe, que saluda y no despide, que se abre, que toma que agradece, que respira, que siente, que jadea.
Magia esta la cama vacia que se llena cuando llega.
Magia esta en su ausencia por que duele.
Magia esta en su perfume, que trae recuerdos y viviencias.
Magia esta cuando ella esta a tu lado, abrazados, sin decir nada pero sintiendo que hay un mundo por decir,
Magia es magia, si ella es quien la crea.
jueves, febrero 15, 2007
Plantilla
A veces uno tiene que seguir, no vale pararse, al fin y al cabo la vida continua, nada se para, y mañana amanecerá de nuevo….
Buscando en el google una carta para mis amigos, una plantilla para expresar lo que ahora siento, me encontré con esto y ¡ale! Corta y pega :
Sentía miedo.
Vertigo.
Un paso más y no habría nada bajo mis pies.
Vacío.
Desconocido.
Pero debía seguir avanzando, paso a paso, un camino por recorrer, aún a sabiendas de que atrás dejaba grandes cosas, de igual manera que un globo aerostático tiene que soltar lastre para elevarse y volar, yo iba a dejar parte de mi… y lanzarme.
Me había pasado la mañana llorando, si como una tonta, como un bebé, pero me sentía fragil, la sensación del pajarillo que por primera vez salta del nido extiende las alas y va a volar, pero y ¿ si mis alas no son lo suficientemente fuertes?.
Hacía unos meses había dejado mi casa, independizarme por fin, vivir sola, fue duro, aquellas noches frías despierta oyendo el mínimo ruido, sabiendo que nadia habia en la habitación de al lado. Sensaciones que te muerden el corazón.
Pero tenía que hacerlo, cortar el cordón umbilical, lanzarme y volar, y me costó, pero volé, y la sensación de independencia y libertad me embriagó.
Lo necesitaba.
Como la risa de mi hermana, como el abrazo de mi madre.
Y ahora, un paso más, un vuelo más lejano, un nuevo ciclo, una nueva vida, con mis miedos como equipaje, con los nervios a flor de piel, con el suave empuje de las palabras de apoyo. “Haces bien”,” Es tu futuro, y saldrás adelante” “A por ellos, te lo mereces y es lo que deseabas”…. Sí, así es, pero yo sólo siento ese vacio en el estómago que da vértigo, esa sensación agridulce que me empuja a irme, a aceptar el reto, esa fuerza interior que me dice que soy capaz, que voy a poder con ello, y en esas sensaciones queda el poso amargo de lo que atrás se queda, mi casa, mi primera casa, mis amigos, mis salidas de los jueves, mis lágrimas y mis risas, mis triunfos y mis fracaso… y allá voy yo con ese bagaje que no es poco.
Algo se queda atrás, si, pero no es pasar página, es avanzar, no renuncio a mi pasado, me lo llevo conmigo guardado en mi cajita, mi cajita de los deseos, de mis sueños, donde guardo los abrazos de mi madre y las risas de mi hermana, donde guardo los besos robados, y los dados.
Todo ello viene conmigo, como de igual manera yo volveré a ellos, por que mi vuelo no es un adios, me voy como una vez lo hizo aquel pajarillo al principio del invierno, y cuando el verano despuntaba volvió como un gran pájaro con sus alas desplegadas y fuertes.
Y así volveré yo, porque en el fondo aquí me quedo en vosotros en cada pedacito de todos los que habeis pasado por mi vida…. Gracias. Os quiero.
Bueno ahora sólo me hace falta personalizarla, coger mis direcciones de e-mail y mandarla……
Buscando en el google una carta para mis amigos, una plantilla para expresar lo que ahora siento, me encontré con esto y ¡ale! Corta y pega :
Sentía miedo.
Vertigo.
Un paso más y no habría nada bajo mis pies.
Vacío.
Desconocido.
Pero debía seguir avanzando, paso a paso, un camino por recorrer, aún a sabiendas de que atrás dejaba grandes cosas, de igual manera que un globo aerostático tiene que soltar lastre para elevarse y volar, yo iba a dejar parte de mi… y lanzarme.
Me había pasado la mañana llorando, si como una tonta, como un bebé, pero me sentía fragil, la sensación del pajarillo que por primera vez salta del nido extiende las alas y va a volar, pero y ¿ si mis alas no son lo suficientemente fuertes?.
Hacía unos meses había dejado mi casa, independizarme por fin, vivir sola, fue duro, aquellas noches frías despierta oyendo el mínimo ruido, sabiendo que nadia habia en la habitación de al lado. Sensaciones que te muerden el corazón.
Pero tenía que hacerlo, cortar el cordón umbilical, lanzarme y volar, y me costó, pero volé, y la sensación de independencia y libertad me embriagó.
Lo necesitaba.
Como la risa de mi hermana, como el abrazo de mi madre.
Y ahora, un paso más, un vuelo más lejano, un nuevo ciclo, una nueva vida, con mis miedos como equipaje, con los nervios a flor de piel, con el suave empuje de las palabras de apoyo. “Haces bien”,” Es tu futuro, y saldrás adelante” “A por ellos, te lo mereces y es lo que deseabas”…. Sí, así es, pero yo sólo siento ese vacio en el estómago que da vértigo, esa sensación agridulce que me empuja a irme, a aceptar el reto, esa fuerza interior que me dice que soy capaz, que voy a poder con ello, y en esas sensaciones queda el poso amargo de lo que atrás se queda, mi casa, mi primera casa, mis amigos, mis salidas de los jueves, mis lágrimas y mis risas, mis triunfos y mis fracaso… y allá voy yo con ese bagaje que no es poco.
Algo se queda atrás, si, pero no es pasar página, es avanzar, no renuncio a mi pasado, me lo llevo conmigo guardado en mi cajita, mi cajita de los deseos, de mis sueños, donde guardo los abrazos de mi madre y las risas de mi hermana, donde guardo los besos robados, y los dados.
Todo ello viene conmigo, como de igual manera yo volveré a ellos, por que mi vuelo no es un adios, me voy como una vez lo hizo aquel pajarillo al principio del invierno, y cuando el verano despuntaba volvió como un gran pájaro con sus alas desplegadas y fuertes.
Y así volveré yo, porque en el fondo aquí me quedo en vosotros en cada pedacito de todos los que habeis pasado por mi vida…. Gracias. Os quiero.
Bueno ahora sólo me hace falta personalizarla, coger mis direcciones de e-mail y mandarla……
miércoles, febrero 14, 2007
Injusticia

A veces surgen injusticias que te mueven el interior, y creo que esta es una de ellas, desde aquí lucharemos para que se resuelva lo antes posible. Toda unión será válida.
"Este es el Blog de Belen Tellez. Una chica de 21 años que está en la cárcel junto a su compañera Jesica Almada, injustamente, tras ser engañadas por su manager cuando viajaban a España para trabajar como modelos"
<< enlace >>
Trenes
Olía a rancio, a humedad, a viejo, a historias ya pasadas, incrustadas en aquella estación, que por mucho que intentaran remodelarla, su alma seguiria tan vieja como mi mirada.
El sonido peculiar de la estación era apagado por el fragor de mis pensamientos, aquella estación era casi mi hogar, llegada de trenes que paran para más tarde irse… unas veces para seguir su viaje otras por que era el destino final.
No habia logrado aprender la capacidad de ver cuanto tiempo estaría el tren en la estación, ni si quieras si partiria, pero si sabia que no hay viaje solo de ida, que todos los viajes son de llegada y de regreso. Ningún tren es para siempre, y aunque me había costado dolor y lágrimas entenderlo, ahora los veía de diferente manera, intentaba disfrutar de su llegada sin pensar en el momento que el revisor lanzaria su frase. “Todos al tren” y lentamente recorreria las vias hasta desaparecer.
Hasta aquel tiempo había visto muchos trenes llegar a aquella estación, rápidos, modernos, antiguos, añejos, pero nunca me hacia a la idea de su partida. Algunos de ellos volverian a parar aquí de nuevo, otros no regresarían jamás.
Y yo allí de nuevo en aquella nuvea/vieja estación, con mis manos en el bolsillo, viendo el último tren.
Vibraba.
Encendía las luces.
Limpio, brillante, con el motor deseando tragarse las vias y recorrer su viaje.
Y yo le miraba.
Las puertas se cierran.
Los párpados caen. Yo también cierro los ojos.
Siento el crepitar del suelo, el acelerar del motor, el brio y la fogosidad de su marcha.
Me giro, meto mis manos en los bolsillo y como un niño pequeño, doy una patada a un billete viejo y arrugado.
Y mientras el tren , lentamente va dejando la estación….
El sonido peculiar de la estación era apagado por el fragor de mis pensamientos, aquella estación era casi mi hogar, llegada de trenes que paran para más tarde irse… unas veces para seguir su viaje otras por que era el destino final.
No habia logrado aprender la capacidad de ver cuanto tiempo estaría el tren en la estación, ni si quieras si partiria, pero si sabia que no hay viaje solo de ida, que todos los viajes son de llegada y de regreso. Ningún tren es para siempre, y aunque me había costado dolor y lágrimas entenderlo, ahora los veía de diferente manera, intentaba disfrutar de su llegada sin pensar en el momento que el revisor lanzaria su frase. “Todos al tren” y lentamente recorreria las vias hasta desaparecer.
Hasta aquel tiempo había visto muchos trenes llegar a aquella estación, rápidos, modernos, antiguos, añejos, pero nunca me hacia a la idea de su partida. Algunos de ellos volverian a parar aquí de nuevo, otros no regresarían jamás.
Y yo allí de nuevo en aquella nuvea/vieja estación, con mis manos en el bolsillo, viendo el último tren.
Vibraba.
Encendía las luces.
Limpio, brillante, con el motor deseando tragarse las vias y recorrer su viaje.
Y yo le miraba.
Las puertas se cierran.
Los párpados caen. Yo también cierro los ojos.
Siento el crepitar del suelo, el acelerar del motor, el brio y la fogosidad de su marcha.
Me giro, meto mis manos en los bolsillo y como un niño pequeño, doy una patada a un billete viejo y arrugado.
Y mientras el tren , lentamente va dejando la estación….
miércoles, enero 31, 2007
Las manos
A veces no nos fijamos en lo importante que son unas manos...
Aquella tarde de otoño, caminando por la gran via entre la multitud que se
agolpaba con sus prisas, sus idas y sus venidas, tropecé con una chica, todo lo que
Llevaba en sus manos cayó al suelo, y los dos nos agachamos a recogerlo
cuando cogimos las cosas esparcidas por el suelo, y levantó su
vista, yo todo azorado por el hecho de haberme tropezado con ella, y sin saber que
nos quedamos mirandonos el uno al otro, ella movió sus manos con rapidez, una
avalancha de gestos, de los cuales pude interpretar por su calida sonrisa que no pasaba nada.
No sabía como hacerme perdonar por mi torpe proceder asi que
levanté la mano junté los dedos y la movi indicando si queria tomar un café,
ella asintió con la cabeza, y despacio sin mediar palabra nos dirigimos al
café mas próximo.
No sentamos en una mesa y pude mirar despacio sus pequerñas manos, parecían
fragiles, blancas y suaves, terminadas en unos dedos alargados, delgados con unas uñas muy cuidadas.
Ella me miraba y sus manos empezaron a trazar signos en el aire,
yo por mi parte trataba de descrifrar aquellos signos, y como no lograba entenderlos opte por el camino más fácil tomar un papel y escribir...
Ella movio la cabeza y me enseño un libro pequeño´, al ir a cogerlo
mis manos rozaron sus manos y note la calidez y la suavidad que desprendian,
el libro estaba en un idioma desconocido, parecia polaco aunque no podría jurarlo quizas por eso ella no entendia el movimiento de mis labios, no era de aquí.
Sólo quedaban nuestras manos como único medio de comunicación, como pudimos
intentamos "hablar" ellas con sus manos, yo con las mias, imaginaba que así
debió ser al principio de los tiempos, y sentí que de alguna forma que las barreras físicas caian, que de alguna manera llegabamos a entendernos.
Pagué la consumición, ella metió sus manos en el bolso pero yo negué con la
cabeza, la dulzura de sus ojos lo decian todo, de pronto me tomó la mano y
sentí que debia ir con ella.
Me llevó a lo que yo intuí como una residencia de estudiantes, entramos en su
habitacion, sus manos rozaron mi cara, lentamente, suavemente como nunca
nadie lo había hecho, sus dedos rozaron mis labios, los entreabrí y los besé
despacio, el tiempo se detuvo un instante mientras nos mirábamos, como si en
ese fugaz momento se hubiera planteado la eterna batalla de continuar o no.
Ella me abrazó, fué una abrazo cálido y sensual, rompiendo la lejanía de nuestros cuerpos, sentí sus labios en mi cuello que lo besaban despacio bajando hacia mis hombros. Mis manos recorrieron su espalda, subieron hasta los tirantes de su vestido, se prendieron en el y lo desplazaron dejandolo caer al suelo.
Ella desabrochó mi camisa, mientras sus manos corrian por mi piel desnuda, arrebatando toda prenda que estorbase.
Caimos en la cama, y alli sus manos , mis manos, pintaron dibujos en nuestra piel subieron y bajaron, entraron y salieron provocando mareadas de placer, hasta caer al final, fundidos en un abrazo.
Dormitamos.
Cuando me desperté, mis dedos jugaron en su pelo ella sonrió, y yo sabia que sólo nos quedaba un gesto más.
La bese en la boca, me vestí, y cuando desde la puerta volví la vista, pude ver el ultimo gesto de ella hacia mi, su mano moviendose en una dulce despedida.
Aquella tarde de otoño, caminando por la gran via entre la multitud que se
agolpaba con sus prisas, sus idas y sus venidas, tropecé con una chica, todo lo que
Llevaba en sus manos cayó al suelo, y los dos nos agachamos a recogerlo
cuando cogimos las cosas esparcidas por el suelo, y levantó su
vista, yo todo azorado por el hecho de haberme tropezado con ella, y sin saber que
nos quedamos mirandonos el uno al otro, ella movió sus manos con rapidez, una
avalancha de gestos, de los cuales pude interpretar por su calida sonrisa que no pasaba nada.
No sabía como hacerme perdonar por mi torpe proceder asi que
levanté la mano junté los dedos y la movi indicando si queria tomar un café,
ella asintió con la cabeza, y despacio sin mediar palabra nos dirigimos al
café mas próximo.
No sentamos en una mesa y pude mirar despacio sus pequerñas manos, parecían
fragiles, blancas y suaves, terminadas en unos dedos alargados, delgados con unas uñas muy cuidadas.
Ella me miraba y sus manos empezaron a trazar signos en el aire,
yo por mi parte trataba de descrifrar aquellos signos, y como no lograba entenderlos opte por el camino más fácil tomar un papel y escribir...
Ella movio la cabeza y me enseño un libro pequeño´, al ir a cogerlo
mis manos rozaron sus manos y note la calidez y la suavidad que desprendian,
el libro estaba en un idioma desconocido, parecia polaco aunque no podría jurarlo quizas por eso ella no entendia el movimiento de mis labios, no era de aquí.
Sólo quedaban nuestras manos como único medio de comunicación, como pudimos
intentamos "hablar" ellas con sus manos, yo con las mias, imaginaba que así
debió ser al principio de los tiempos, y sentí que de alguna forma que las barreras físicas caian, que de alguna manera llegabamos a entendernos.
Pagué la consumición, ella metió sus manos en el bolso pero yo negué con la
cabeza, la dulzura de sus ojos lo decian todo, de pronto me tomó la mano y
sentí que debia ir con ella.
Me llevó a lo que yo intuí como una residencia de estudiantes, entramos en su
habitacion, sus manos rozaron mi cara, lentamente, suavemente como nunca
nadie lo había hecho, sus dedos rozaron mis labios, los entreabrí y los besé
despacio, el tiempo se detuvo un instante mientras nos mirábamos, como si en
ese fugaz momento se hubiera planteado la eterna batalla de continuar o no.
Ella me abrazó, fué una abrazo cálido y sensual, rompiendo la lejanía de nuestros cuerpos, sentí sus labios en mi cuello que lo besaban despacio bajando hacia mis hombros. Mis manos recorrieron su espalda, subieron hasta los tirantes de su vestido, se prendieron en el y lo desplazaron dejandolo caer al suelo.
Ella desabrochó mi camisa, mientras sus manos corrian por mi piel desnuda, arrebatando toda prenda que estorbase.
Caimos en la cama, y alli sus manos , mis manos, pintaron dibujos en nuestra piel subieron y bajaron, entraron y salieron provocando mareadas de placer, hasta caer al final, fundidos en un abrazo.
Dormitamos.
Cuando me desperté, mis dedos jugaron en su pelo ella sonrió, y yo sabia que sólo nos quedaba un gesto más.
La bese en la boca, me vestí, y cuando desde la puerta volví la vista, pude ver el ultimo gesto de ella hacia mi, su mano moviendose en una dulce despedida.
jueves, enero 25, 2007
Negro

Estaba allí afuera, donde el cielo es negro como un tunel sin final, mirando la noche cara a cara, frente a frente...
Y la soledad mordia con fuerza...
Entre tanta negrura llegó el brillo de una pequeña estrella, luz que habría emergido hace millones de años, para llegar hasta aqui, en ese momento, en esa noche...
Y la soledad no fué tan solitaria...
lunes, enero 08, 2007
Duermes
Cierras los ojos,
y el mundo pasa a ser un paraíso multicolor.
Donde puedes vestir el cielo de rosa,
que el sol cante por las mañana y sólo llueva allá donde se necesite el agua.
Y tu mundo pasa volando en las alas blancas de un cisne,
donde puedes vestir tu mirada de arco iris
y besar labios de de algodón de azucar.
Sentir mil mariposas volando en el estómago
donde de un salto vuelas entre nubes de mandarina y cielos turquesas.
Duermes y ya no quieres volver a despertar.
y el mundo pasa a ser un paraíso multicolor.
Donde puedes vestir el cielo de rosa,
que el sol cante por las mañana y sólo llueva allá donde se necesite el agua.
Y tu mundo pasa volando en las alas blancas de un cisne,
donde puedes vestir tu mirada de arco iris
y besar labios de de algodón de azucar.
Sentir mil mariposas volando en el estómago
donde de un salto vuelas entre nubes de mandarina y cielos turquesas.
Duermes y ya no quieres volver a despertar.
viernes, diciembre 22, 2006
Post.it

-“Mierda, otra vez voy a llegar tarde, con que el metro vuela ya le daria yo vuela”. Pensaba mientras andaba rapidamente, cruzandome con gente que como yo habia sufrido una vez mas los parones del metro.
Crucé la calle, la marquesina del autobus marcaban las 9.37, “uffff, bueno no creo que pase nada, joer, que para eso ayer salí tarde”. La gente se arremolinaba en la la acera, esperando a que el semáforo se encendiera y se oyera su inconfundible pitido “pio pio pio”, me separé un poco y miré al escaparate de la tienda, una tienda de artículos de regalos, ya decorada con los detalles típicos de navidad, “ufsss y yo aún sin mirar mis regalos”- pensé.
Levanté la vista, y la vi, su pelo negro caia suavemente sobre sus hombros, estaba colocando unas cajas distraidamente, oí el “pio pio pio” del semáforo pero no le hicé el menor caso, seguí pegado al cristal que ya empezaba a empañarse con mi aliento viendola como ajena a mi mirada ella seguia a lo suyo, de repente como si al final supiese que alguien la estaba mirando, levantó la vista y me miró, fueron décimas de segundo, su mirada atravesó la mia, sus ojos grises sonrieron como lo hizo su boca y siguió a lo suyo.
Sentí un ligero rubor en las mejillas “mierda me ha pillado como si fuera un vouyeur”. El “pio pio pio” volvió a sonar y esta vez corrí para cruzar la calle y llegar a la oficina.
No podia quitarme la imagen de aquella chica mirándome a los ojos, pensaba que aquella chica debía tener novio, tan linda con esa mezcla entre dulce y sexy no podía estar sola, asi que la borré como pude de mi mente y me sumergí entre mis pixels y mis htmls.
A la mañana siguiente, no pude evitar mirar al escaparate pero esta vez llegaba pronto al trabajo y el cierre estaba echado, me acerqué, el cartel indicaba que abrian de 9.30 a 14.00, “vaya no coincidimos en el horario”. Y sin embargo me pasé todo el día pensando en ella, quizas, el no saber nada daba mas interés a su imagen, ¿cómo sería su voz? Y sus gustos, ¿estaría sola o con alguien?, algo debía hacer, quizas fuese una locura, podrían tomarme por loco pero al menos tambien desde el anonimato podria hacer cosas que si fuera a la cara nunca se me ocurririan, asi que mañana podría ser un buen día para empezar.
Y aquella mañana puse un post-it en su escaparate.
“Hola no sabes quien soy, quizas pienses que un loco cualquiera, pero te ví el otro dia, esos ojos grises brillando y ya no te he podido quitar de mi cabeza, me gustaria tomar un café contigo si te animas, si es así dejame un post-it aquí. Gracias.”
Muy neutral pensé, no me mojé, ni el movil ni nada con lo que me pudiera reconocer, al fin y al cabo era una locura de las mias, y seguramente no la haría ni caso.
Pasé el día nervioso, uno en el fondo piensa que no va a pasar nada, aunque en el fondo desee que si suceda, y entonces si sucede, ¿ que hago ?...
Allí estaba yo, mirando el escaparate centímetro a centímetro, nada, no hay ningún mensaje ningún post-it “pero que tonto soy, vamos es que ¿aún crees en los gnomos?, ni siquiera lo habrá leido y si lo hizo lo tiraria a la basura, un chalado más que le habrá dicho algo sobre sus ojos” me debatía entre un sentimiento de alivio y a la vez de pena, más cuando me giré vi un papel en el suelo, tras el cierre, metí la mano como pude y tras un esfuerzo y un arañazo, lo atrapé, me temblaba la mano cuando lo leí: “hola desconocido, no te iba a contestar por que no es mi estilo, solo que me hizo gracia y bueno... agradecerte el piropo a mis ojos.”
“¿Ya, sólo eso? Nada del café ni de vernos ni preguntar quien soy….” Me dejo frio, me habia contestado si, pero a la vez no me habia dicho nada de tomar un café, aunque pensandolo bien tampoco me habia dicho que no, asi que tomé de nuevo el post-it y escribí: “gracias por contestar, es una pena que me vaya sin ver tu mirada de nuevo, me alegraste el dia, y me lo alegrarías mucho más si me aceptas un café”
Lo metí dentro del cierre y me fui al trabajo con el deseo que aquellas 24 horas pasasen volando.
Sonó el despertado, no habia dormido muy bien, era viernes, el cansancio de la semana se acumulaba pero yo sabia que en el fondo eran los nervios por saber si al final aceptaria el café, si aquella imagen creada en mi mente como un sueño como una ilusión tendría fiel reflejo en la realidad, o….., mejor no pensarlo.
Y llego más pronto al escaparate, miro y miro, no hay nada pegado, nada en el suelo, ni en los alrededores, un sentimiento de desilusión me invade, seguia mirando al suelo con la esperanza de encontrar una minúscula nota….
-“oye…. Oye……”
Levante la voz y desde el bar de enfrente veo unos ojos grises y una sonrisa que se dirige a mi…….
Y cruzo la calle hacia ese café…….
jueves, noviembre 23, 2006
El azucarero
Abrí aquella puerta, verde, de madera envejecida por el paso del tiempo y por la humedad. Gritó como casi siempre que se abria con un quejumbroso llanto de impaciencia por volver a su estado natural, cerrada y tranquila.
Las paredes de aquella habitación olían a café recien hecho, inspiré lentamente su aroma, humeante y caliente, impregnó mi piel y evocó recuerdos lejanos, oía el lento caer del café en el vaso de cristal, el murmullo de la puerta de la nevera, el suspiro del tetabrik de leche y como esta se diluia en el negro café, el tintineo de la cucharilla removiendo las tres cucharaditas de azucar y luego uno, dos , tres leves golpes de la cuchara en el borde del vaso que evitaban cayera la última gota de café en la mesa.
Entre la penumbra de la habitación vi el azucarero, ese mismo que en una tarde de otoño robé del café de aquella posada, un día lluvioso de los que invitan a quedarse en casa, y sin embargo no quise encerrarme en las cuatro paredes de mi casa al salir del trabajo, viendo como el tiempo iba desgranandose en un bucle eterno casa-trabajo, trabajo-casa, . Y empezó a llover, después de varios dias secos, caía una fina lluvia que loiba empapando todo, del asfalto subia una francia a húmedad, a acera mojada, me hundí en mi gaban recolque mi gorro de lluvia y disfruté un poco mas de aquel olor, de quel paseo, mientras a mi alrededor la gente corría buscando refugio. Anduve hacia el parque envuelto en mis ensoñaciones, me encantaba perderme por los caminos del Retiro cuando llovia, desiertos, sin gente en un silencio comparable a un cementerio, solo perturbado por el ruido de la lluvia al caer sobre las hojas de los árboles. Y de nuevo ese olor a hierba mojada, cerré los ojos y dejé que me penetrara que me invadiera sin oponer ninguna resistencia, aquel olor por un momento era mio y solo podía compararlo a las veces que iba a la costa y cuando desde el coche empezaba a divisar el mar, bajaba la ventanilla y olia la mar, el salitre el viento trayendome historias de barquitos pesqueros graznidos de albatros buscando algun pez.
Entré en el café, y al verlo no pudi reprimir el acto de llevármelo a mi mochila y ahora estaba alli, entre la penumbra de aquella habitación.
Pusé el equipo de musica, había un cd puesto y elegí al azar una canción, y como si fuera el destino el que manejaba el lector sonó aquella canción de Lluis Llach, me senté y dejé que sus palabras fluyeran por la habitación:
“Si me dices adiós
quiero que el día sea limpio y claro
que ningún pájaro
rompa la armonía de su canto
Que tengas suerte
y que encuentres lo que te ha faltado
en mí
Si me dices "te quiero",
que el sol haga el día mucho más largo,
y así robar
tiempo al tiempo de un reloj parado
Que tengamos suerte,
que encontremos todo lo que nos faltó
ayer
Y así toma todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mañana.
Que mañana faltará el fruto de cada paso;
por eso, a pesar de la niebla, debes caminar.
Si vienes conmigo,
no pidas un camino llano
ni estrellas de plata,
ni un mañana lleno de promesas, sólo
un poco de suerte,
y que la vida nos dé un camino
bien largo. “
Cuando acabó el silencio llenó de nuevo la habitación, y en mis ojos una lagrima corría mejilla abajo.
Abrí las contraventanas y la luz inundó la habitación, mientras las sombras corrian a esconderse debajo de la cama, forcejeé con los cierres de los ventanales, que cedieron muy a su pesar dejando caer el tiempo pasado. Y el viento como si llevara años empujando aquella barrera de cristal se abrió paso navegado por la habitación, removiendola toda, atrapando entre sus brazos un pequeño papel, que cayó a mis pies.
Lo tomé y recordé lo que en él habia escrito:
“ Cariño, no queda azucar te dejo un poco en el azucarero, voy a comprar, ahora vuelvo”
De aquello hace ya 5 años….
Caé de nuevo lentamente el papel, cierro las ventanas tomo el cd, el azucarero, los guardo en mi mochila y abro aquella puerta, verde, de madera envejecida por el paso del tiempo y por la humedad. Gritó como casi siempre que se abria con un quejumbroso llanto de impaciencia por volver a su estado natural, cerrada y tranquila.
Cerrada y tranquila.
Gracias al blog http://ungustazo.blogspot.com/ por que alli me reencontre con la canción de Lluis Llach
Las paredes de aquella habitación olían a café recien hecho, inspiré lentamente su aroma, humeante y caliente, impregnó mi piel y evocó recuerdos lejanos, oía el lento caer del café en el vaso de cristal, el murmullo de la puerta de la nevera, el suspiro del tetabrik de leche y como esta se diluia en el negro café, el tintineo de la cucharilla removiendo las tres cucharaditas de azucar y luego uno, dos , tres leves golpes de la cuchara en el borde del vaso que evitaban cayera la última gota de café en la mesa.
Entre la penumbra de la habitación vi el azucarero, ese mismo que en una tarde de otoño robé del café de aquella posada, un día lluvioso de los que invitan a quedarse en casa, y sin embargo no quise encerrarme en las cuatro paredes de mi casa al salir del trabajo, viendo como el tiempo iba desgranandose en un bucle eterno casa-trabajo, trabajo-casa, . Y empezó a llover, después de varios dias secos, caía una fina lluvia que loiba empapando todo, del asfalto subia una francia a húmedad, a acera mojada, me hundí en mi gaban recolque mi gorro de lluvia y disfruté un poco mas de aquel olor, de quel paseo, mientras a mi alrededor la gente corría buscando refugio. Anduve hacia el parque envuelto en mis ensoñaciones, me encantaba perderme por los caminos del Retiro cuando llovia, desiertos, sin gente en un silencio comparable a un cementerio, solo perturbado por el ruido de la lluvia al caer sobre las hojas de los árboles. Y de nuevo ese olor a hierba mojada, cerré los ojos y dejé que me penetrara que me invadiera sin oponer ninguna resistencia, aquel olor por un momento era mio y solo podía compararlo a las veces que iba a la costa y cuando desde el coche empezaba a divisar el mar, bajaba la ventanilla y olia la mar, el salitre el viento trayendome historias de barquitos pesqueros graznidos de albatros buscando algun pez.
Entré en el café, y al verlo no pudi reprimir el acto de llevármelo a mi mochila y ahora estaba alli, entre la penumbra de aquella habitación.
Pusé el equipo de musica, había un cd puesto y elegí al azar una canción, y como si fuera el destino el que manejaba el lector sonó aquella canción de Lluis Llach, me senté y dejé que sus palabras fluyeran por la habitación:
“Si me dices adiós
quiero que el día sea limpio y claro
que ningún pájaro
rompa la armonía de su canto
Que tengas suerte
y que encuentres lo que te ha faltado
en mí
Si me dices "te quiero",
que el sol haga el día mucho más largo,
y así robar
tiempo al tiempo de un reloj parado
Que tengamos suerte,
que encontremos todo lo que nos faltó
ayer
Y así toma todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mañana.
Que mañana faltará el fruto de cada paso;
por eso, a pesar de la niebla, debes caminar.
Si vienes conmigo,
no pidas un camino llano
ni estrellas de plata,
ni un mañana lleno de promesas, sólo
un poco de suerte,
y que la vida nos dé un camino
bien largo. “
Cuando acabó el silencio llenó de nuevo la habitación, y en mis ojos una lagrima corría mejilla abajo.
Abrí las contraventanas y la luz inundó la habitación, mientras las sombras corrian a esconderse debajo de la cama, forcejeé con los cierres de los ventanales, que cedieron muy a su pesar dejando caer el tiempo pasado. Y el viento como si llevara años empujando aquella barrera de cristal se abrió paso navegado por la habitación, removiendola toda, atrapando entre sus brazos un pequeño papel, que cayó a mis pies.
Lo tomé y recordé lo que en él habia escrito:
“ Cariño, no queda azucar te dejo un poco en el azucarero, voy a comprar, ahora vuelvo”
De aquello hace ya 5 años….
Caé de nuevo lentamente el papel, cierro las ventanas tomo el cd, el azucarero, los guardo en mi mochila y abro aquella puerta, verde, de madera envejecida por el paso del tiempo y por la humedad. Gritó como casi siempre que se abria con un quejumbroso llanto de impaciencia por volver a su estado natural, cerrada y tranquila.
Cerrada y tranquila.
Gracias al blog http://ungustazo.blogspot.com/ por que alli me reencontre con la canción de Lluis Llach
viernes, noviembre 03, 2006
No sé por qué
Hoy me siento triste y no sé por qué
se me estan casi saltando las lagrimas y no sé por qué ,
me siento solo muy solo auqnue este rodeado de gente y no sé por qué ,
no tengo especial apego a lo que vivo y no sé por qué ,
siento q las ilusiones volaron un dia y no sé por qué ,
me da la sensacion que dios o la vida o el destino juega conmigo un macabro juego y no sé por qué ,
siento que se me cubrió el corazon de una capa helada y que ni el agujero del ozono es capaz de deshelar y no sé por qué ..
echo de menos no tener un botón y poder resetearme de vez en cuando
se me estan casi saltando las lagrimas y no sé por qué ,
me siento solo muy solo auqnue este rodeado de gente y no sé por qué ,
no tengo especial apego a lo que vivo y no sé por qué ,
siento q las ilusiones volaron un dia y no sé por qué ,
me da la sensacion que dios o la vida o el destino juega conmigo un macabro juego y no sé por qué ,
siento que se me cubrió el corazon de una capa helada y que ni el agujero del ozono es capaz de deshelar y no sé por qué ..
echo de menos no tener un botón y poder resetearme de vez en cuando
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