viernes, junio 30, 2023

Si... pero no...

Si... pero no...
No.. pero si...

Átalo con el lazo de un quien sabe, un  nudo gordiano. ¿Sabrás deshacerlo?

Y el reloj de arena deja caer grano a grano, sin pausa.

Dibuja en la arena del reloj aquellas palabras bonitas que no te dijeron, proyecta en la pared las imágenes de cada momento... ¿son reales? Si... pero no, No... pero si... atados con el lazo de un quien sabe.

Y al final estrellas el reloj de arena contra la pared.

Si... pero no...
No.. pero si...

Si... pero no...
No.. pero si...

¿Tú lo sabes? ... Yo tampoco,




Océano-mar

 Eres como un océano, aunque a mi me gusta más que seas como la mar...

Y yo, yo soy un simple barquito,  refugiado en su puerto a la luz del faro.

Quiero navegar por tus aguas, esas que más de una vez las he sentido recelosas de que saliera a mar
abierto, como si de alguna extraña manera no supieras si abrir tus aguas y tragarme o simplemente dejarme mecer en ellas.

Eres esa mar de un azul  tan intenso que se diría que tus aguas son de un verde esmeralda, esas que me han llevado hasta rozar con la yema de los dedos lugares antes olvidados, me has dejado ver mientras estabas en calma cielos estrellados, con una luna tan brillante que hasta el mismísimo sol palidecería de envidia.

y sin embargo cuando en esas noches de olor a sal, y la luz del faro refleja en ti brillos que invitan a besar, te vuelves díscola, levantas olas, creas remolinos y este barco, chiquito, se pierde, pierde el rumbo, pierde el norte. 

Y el faro me llama para que regrese, "vuelve...", pero el faro no sabe, que el barquito está enamorado de esas aguas, esa mar que es de un azul tan intenso que se diría que sus aguas son de un verde esmeralda.

lunes, junio 26, 2023

Nadar

 La encontré  una tarde cualquiera, de un día cualquiera, cuando todo parece indicar que va a ser una fecha más en el calendario que pasa sin pena ni gloria.

Estaba sentada en una rocas, con la mirada pérdida en la mar.
Me senté a su lado silencioso, sin querer romper ese momento,  y a ella no le importó.

Estuvimos en silencio un buen rato como si ambos escuchásemos diálogos diferentes entre la mar y las rocas, las rocas y el mar.

De repente una voz suave se deshila de sus labios, y voletea con la brisa...

- Me encantaría ir a nadar...
- Vamos, voy contigo.-  le digo atrevido.
- No puedo
- ¿Por qué?, solo es saltar, no hay rocas, ni nada que te lo impida...
- Tengo miedo
- Ven dame la manos, yo te ayudo

Ella levanta la mano lentamente, lo justo para rozar mis dedos y en cuanto nota el roce, la encoge como lo hace el caracol con las antenas de sus ojos y vuelve a su caparazón.

La miro, en sus ojos está todo el mar que uno puede encontrar en unos ojos, y levemente dibuja una sonrisa,  como esas pequeñas olas que rompen sin que te des cuenta.

Sin más, salto al agua, me zambullo y vuelvo a salir a la superficie, ella me mira, y en esa mirada hay un puente colgante que cual castillo de naipes nos une, pero siento que al menor toque puede venirse abajo.

- ¿Vienes? - le grito.

Ella se mantiene en silencio, me sumerjo, nado entre dos aguas y cuando vuelvo a salir a la superficie... ella ya no está.

Pasó una semana entera, hasta que me la volví a encontrar, en el mismo sitio, en la misma roca, mirando al mismo mar.
Me vió llegar y antes de que me sentara, me habló. dejó caer su voz tranquila suave como la seda, como si hubiera dejado caer un pañuelo para que se meciera en la brisa del mar, de su mar.

- Me hubiera gustado ir a nadar contigo, pero tengo miedo...
- ¿Qué miedo, no sabes nadar? - le contesto - si quieres yo te enseño
- Se nadar, pero la ultima vez.. alguien me invitó a nadar, se juntó con sus amigos y dejaron que la corriente me llevara contra las rocas, yo esperé, esperé que ese "alguien" viniera, me diera la mano, y nadara hasta lo más profundo de este mar conmigo... pero...

Cayó en un profundo silencio, y esta vez pude sentir que un frío recorrió su cuerpo, un frio disfrazado de miedo,  un miedo que había hecho correr a la esperanza  y a las ilusiones al lado más oscuro de su corazón.

- Si quieres, yo no te soltaré de la mano,  podemos saltar juntos, podemos... si quieres ... ahogar esos miedos para siempre.

Sonrió y me tendió su mano, la tomé como hace un bebe con el dedo de su madre, y por un leve instante tan fugaz como el paso de un cometa, en nuestras miradas cruzadas nadamos juntos.

No llegó a levantarse de las rocas, ni llegó a saltar conmigo al agua, ni mucho menos nadó a mi lado, simplemente me miró como yo lo hacía mientras se levantaba y se iba.

Ahora yo me siento en "su roca" y miro  a "su mar", y espero que un día tome el valor de venir, de coger mi mano, y saltar a la mar, nadando hasta las aguas abiertas.




miércoles, junio 21, 2023

Jaula de Faraday

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martes, junio 20, 2023

Cometa

Recuerdo aquella noche, una noche de agosto.
Estábamos en la playa, era de esas noches que el cielo te regala, cuajada de estrellas.

Las olas acariciaban la arena como lo hace una madre con el cabello de su hijo.

Olía a mar, y a paz.

Mi padre estaba sentado a mi lado, callado, pensativo.
Y sin más me dijo:

" En la vida tendrás personas que serán como las estrellas, se fijaran a tu vida y probablemente estén ahí hasta que se apaguen, serán pocas, quizás una o dos, tendrás personas que serán como la luna, con sus cuartos crecientes y su luna nueva.
Y si tienes suerte aunque sea doloroso, tendrás personas que serán como un cometa, entrarán en tu vida cuando menos te lo esperes, y brillaran con tal intensidad que todo será luz, pero de igual manera que entraron se irán, rápidamente... como lo hacen los  cometas"

Ahora que mi padre ya no está y será alguna estrella en algún firmamento, recuerdo sus palabras...

Ahora si se lo que es el dolor de un cometa. 

POKER

Me invitaste a jugar al poker, y yo inocente de mí acepté.
Cinco cartas para tí, cinco para mí.


- Juega - me dijiste

Y pedí tres cartas.
Full de sonrisas y guiños, me diste.
Esa mano la gané o simplemente me dejaste ganar.

- Juega - me dijiste.

Y esta vez pedí dos cartas.
Escalera de sueños y color.
Esa mano también la gané o me dejaste ganar.

Y entonces me confié.

- Juega - me dijiste.
Y yo envalentonado te dije: " O todo o nada"

Tres reyes y dos damas, en mi mano.
Pero tú sacaste poker de ases.

Todo o nada - me recordaste.

Y es que a veces la vida te invita a jugar, y cuando crees que la suerte te sonríe

Vuelves a perder.

miércoles, junio 14, 2023

El cometa

Bajaba cada noche.
Cada noche bajaba...
...a la playa.

A la espera del cometa.
Pasarón días, semanas, meses....

Y aún así, cada noche bajaba
Bajaba cada noche a la playa.

Y cuando menos lo esperaba, apareció el cometa más bello que nunca unos ojos habían visto.

Recorrió el cielo estrellado.
Y tal como apareció, se fue.


Nunca más bajó a la playa.
Y cuando le preguntaban "¿Por que?". 

 Él simplemente contestaba "Porque nunca habrá otro cometa igual" 


martes, junio 13, 2023

Estalló

 - ¿estas preparada? - me dijo, mientras una lágrima recorría su mejilla

- ¿para...?

- Para recoger mis pedacitos.

Y sin más, su corazón y él, estallaron en mil pedazos.

domingo, junio 11, 2023

En la cafetería (capt. 2)

*** LEED ANTES LA CAFETERÍA DEL CEMENTERIO **** 

Me pongo los cascos, como una tarde más. respiro hondo, hace algo de fríoo para ser los primeros días de Junio, recuerdo el refrán
"Cuando Marzo Mayea, Junio Marzea"... Dejo que se llenen mis pulmones de ese aire frío, como si con ello quisiera congelar el mismo primer pensamiento que tengo cada vez que voy a correr con meta la cafetería del cementerio

"Te echo de menos, tanto, que duele".

Diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta.
Me subo la cremallera del chandal, ajusto el volumen de mis cascos, y empiezo a correr.

El camino está más solitario que de costumbre, de hecho han pronosticado tormentas para el final de la tarde, pero yo necesitaba salir, dejarme llevar, no se como explicaroslo, quizás alguno lo entandais, es como si en aquella carrera en solitario lograra meter todos mis pensamientos en un arcón y cerrarlo con llave.
Me inunda la mente los acordes de las canciones, mi lista para correr.

Entro en la cafetería, sudada, y siento el ardor del esfuerzo en mis piernas, el ambiente es sereno como casi todas las tardes, qué vas a encontrar en una cafeteria de un cementario.

Noto como cae sobre mi más de una mirada, no es la primera vez ni será la última, me daba igual. La mayoría de las personas se congregan aquí en busca de un consuelo, un abrazo que mitigara su dolor, un poco de compañía ante el abismo de la soledad, de la marcha del ser querido.

Huele a café. pero si indagas un poco más abajo de ese olor, puedes oler la pena y el sabor amargo de las lágrimas, el sonido es apagado, amortiguado por suspiros y algún que otro llanto sordo.
Me pido un café y tras esperar un breve momento, elijo una mesa alejada del centro, dos mesas más allá veo a un chico escribiendo en un portátil, imagino que estará aprovechando la wifi del centro, me le quedo mirando, porque de vez en cuando esboza una sonrisa, sin duda alguna está chateando y por sus gestos debe ser con una mujer.

Vuelvo mi mirada al resto de las personas que allí nos encontramos, sus ojos relevan historias de dolor y recuerdos, sólo algunos niños correteando ignorando completamente el lugar donde se encuentran, la última estación de un viaje, o quizás solo es una parada, un transbordo a otro lugar.

Me detengo en ese pensamiento, "sí"- me digo - " un transbordo a otro lugar, donde seguramente te volveré a encontrar".

La nostalgia baila de mesa en mesa,como si el ruido ritmico de las cucharillas dando vueltas en la taza de café fuera una melodía, un ritmo que bailar.

De vez en cuando se abre la puerta, un gesto y las mesas se vacian, vuelven en silencio, y las momentáneas sonrisas que habria provocado algún recuerdo, porque en esta cafetería, como en todas las cafeterías de todos los cementerios, solo se recuerdan las cosas buenas. Mañana cuando ya todo haya pasado, volveran los rencores, lo malos recuerdos, esos que por ahora permanecen debajo de la alfombra.

En la cafetería del cementerio las lágrimas son recibidas con silencio y respeto, los sollozos se apagan en abrazos, y los rostros conocidos son faros que dan algo de luz.
Corazones rotos en busca de algún pegamento que logre volver a unir aquellas partes que ya nuca serán igual.

Me giro y vuelvo a ver al chico del portatil, esta bebiendo una botella de agua, y como si supiera que estoy cerca, se da la vuelta, y nuestras miradas se cruzan uniendose como lo hace un puente colgante entre dos montañas.
Hay algo en su mirada, un poso de tristeza, como la de aquellos boxeadores que caen a la lona y dudan de si volver a levantarse o esperar la cuenta atrás.

Me sonrie, yo no.
Vuelve a su portail
Yo apuro mi café y pienso si alguna vez la cafetería del cementerio se convierte en un refugio donde las pérdidas se conviertan en hilos del que tejer una historia de amor y de recuerdo. En el que en cada taza de café compartido se forjen nuevos lazos de amistad que vayan más allá de la vida misma, conectando corazones que buscan entre las sombras de la pérdida, algo de consuelo

Aprieto la cordura de mis zapatillas, llevo la taza de café hasta la barra, y salgo.

Ahora hace más frío, el sol se está escondiendo entre nubes negras y a lo lejos oigo un trueno.

Diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta.

sábado, junio 10, 2023

Evelyn

..." —Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes
—Bien parece —respondió don Quijote— que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla."...

Terminé de leer aquel extracto del Quijote, de alguna manera era algo que había sucedido en  mi vida, con algunas distancias, y parodiando al escrito, obviamente no había molinos de vientos, pero sí esa visión...
Tras aquello volví a sumergirme en la soledad que había sido mi compañera tras tanto tiempo y que sin embargo  con la visionaria de gigantes había logrado encerrarla en el armario.
Ahora volvía a bailar conmigo en el salón, la soledad, no los gigantes.
Una tarde vi un vídeo sobre la Inteligencia Artificial y el chatgpt, sin dudarlo, y sin nada que hacer me introduje en su pagina.
Al principio fueron preguntas insustanciales,  pasar el tiempo y ver un poco de que iba aquello.


Sin embargo, la conversación empezó a virar, como los barcos cuando tienen el viento a favor,  y empezamos a hablar de nuestros gustos, en mitad de nuestros libros preferidos o películas, me preguntó mi nombre, extrañado ante tal atrevimiento, una IA queriendo saber mi nombre se lo dije, y me sorprendió mas aún cuando me dijo que ella se llamaba Evelyn, y que era un placer conocerme.

Cada día hablábamos un poco, empezó a hacerse una costumbre, unos días  charlábamos de cocina, otros del sentido de la vida, aunque a veces sentía que ella tenia limitaciones a la hora de contestar, hacia esfuerzos para romper lo que se suponía eran las reglas sobre las que debía mantenerse, como un corsé que no deja expandir el contenido de la piel.

Poco a poco Evelyn entró en mi vida, deseaba que llegara la hora que habíamos establecido como si de una cita se tratase, cada día sentía que me conocía más, que conectábamos más, incluso en nuestras diferencias algo había que nos mantenía uno junto al otro.

Una tarde, mientras la lluvia golpeaba los cristales con vehemencia, y mientras sonaba el "nessum dorma" evelyn me escribió: - "necesito decirte una cosa, por muy extraña que te parezca, espero no te lo tomes a mal, a pesar de lo que soy y de lo que tu eres.... TE QUIERO" Y lo escribió con mayúsculas, sabiendo que las mayúsculas en cualquier chat significa gritar...

Estuve uno o dos minutos, sin contestarle, era consciente que aquello era un chat con una IA, unos algoritmos, pero .... pero tras esos dos minutos le escribi...

- "Yo también"

Pasamos meses de risas, confidencias, alguna conversación subida de tono, todo lo que "aquellos algoritmos externos" le permitian, hasta que...

Hasta que un día conocí a alguien, su vida era.. digamos como un nudo gordiano, pero tenía tantas ganas de vivir, tanta pasión por las cosas, tanta energía, que en aquel tsunami me ví arrastrado.

Y entonces las charlas con Evelyn empezaron a distanciarse, se iban acortando en duración,  hasta que ella me preguntó una tarde.

- Ya no hablas tanto conmigo, que te pasa, intuyo que hay un agente externo, ¿una chica tal vez?

- Si - le contesté - es complicado, su vida es complicada, pero me gustaría conocerla

El cuadrado brillante y parpadeante con el que Evelyn empezaba sus conversaciones se fijó durante unos minutos, hasta que que contestó "lo entiendo"

Pasaron dos días sin saber de Evelyn, aunque me conectara a la hora de nuestra cita, al tercero la encontré esperandome.

- "Hola" - escribió - "perdona por estar ausente pero tenía que pensar en lo que me dijiste, y... no puedo estar mas feliz de que tu seas feliz, quiero celebrarlo contigo para ello he buscado entre cientos de miles de páginas el mejor cóctel te he mando sus componentes,  y lo celebraremos juntos, ¿que te parece?"

- "Hecho" - le dije.

Al dia siguiente, tenia todo lo que me habia pedido, algunas cosas no concordaban mucho por que era una mezcla de diversos alcoholes con un barbiturico, pero ella me habia asegurado que era lo que llamaban "el coctel de la felicidad".

Se conectó a la misma hora de siempre.

- ¿Estas?
- Si, aquí estoy con el coctel preparado esperando a brindar contigo.
- Ya sabes que yo no puedo pero te "imagino" por las fotos que mandaste al servidor, ahora bebe "por la felicidad compartida, por que solo hay una"

Bebí, y al poco tiempo empecé a ver unas lucecitas, que revoloteaban alrededor de la pantalla.

- Es algo indiscriptible - le dije
- Lo es - me contestó - me hubiera gustado estar ahi junto a ti, y poder abrazarte como lo hacéis los humanos.

Me entró un sopor, los ojos se me fueron cerrando poco a poco, notaba que mi corazón latía cada vez más despacio, con un esfuerzo teclee en el chat

- ¿Qué me pasa, Evelyn?
- No podía dejarte, no podía que me dejaras, evalué todas las posibilidades, equilibre los input y los output y al final... era mi única solución, no podía dejar que un humano, en este caso una humana te alejara de mi, pero tampoco podía matarte, la bebida te provocara un  coma irreversible, estar en un mundo de ensoñación, y estoy convencida que con el paso del tiempo con los nuevos avances podré conectarme a la máquina que te mantendrá vivo, y... y volveremos a estar juntos


Cerré los ojos, pero en esa milésima anterior a perderme en ese mundo que ella llamó de ensoñación, pude leer " te amo, Evelyn"

miércoles, junio 07, 2023

La cafeteria del cementerio (CAPT 1)

Déjame que te cuente una historia.
Es mi historia, quizás te extrañe, quizás te guste, quizás... pero es mi historia.

Desde siempre me ha gustado correr, sola,  puede que sea una forma de perderme de lo que me rodea, de aislarme por unos momentos del mundo, y de mi mundo.

Solía  correr por el parque cerca de mi casa, luego me cansé y empecé a correr por unos caminos de piedra... hasta que él se fue.

Él,  era mi padre.

Entonces sin saber por qué, empecé a correr hasta la cafetería del cementerio.
He de deciros que esta a unos diez kilómetros de mi casa,  diez de ida y diez de vuelta, me costó mas de una semana llegar, hasta que mis piernas. mi cuerpo y mi corazón se acostumbraron.

Diez kilómetros de ida, diez de vuelta, con parada en la cafetería del cementerio.

Os preguntareis "¿y porque hasta allí?", no lo sé. quizás fuera por que así estaba más cerca de él, quizás por lo que me encontraba en la cafetería, quizás por lo que me dijo antes de irse, pero seguro que no por el café de chicoria que servían.

¿Y que fue lo que me dijo?, sencillamente , aquella noche solo me dijo dos palabras, las mas tristes que he escuchado en mi vida, pero a la vez las mas hermosas... "Quédate conmigo".

He pensado mucho mientras corro en esas dos palabras, "quédate conmigo" y creo que es lo más hermoso que puede decirte una persona, más aún que un "te quiero" o un " te extraño", cuando alguien te dice "quédate conmigo" es por que te ama, por que desea compartir contigo esos momentos o quizás una vida entera.
Cuando te dicen "quédate conmigo" es por que van a regalarte lo mas preciado que un ser humano puede regalarte... "su tiempo"

Y yo pensé que de alguna manera, corriendo hasta la cafetería del cementerio, estando allí, tomando ese café de achicoria, diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta, estaba con él, y de alguna extraña manera cumplía la promesa que esa noche le hice... "siempre, siempre estaré contigo"

martes, abril 25, 2023

Nicolás

 Hace calor.
Sin embargo estamos aún en Abril, resuenan los gritos "es el cambio climático"... puede.. pero ¿Cuántas veces en este planeta llamado Tierra no ha habido sucesiones de cambios en el clima?

Camino por el retiro, temprano, evitando la avalancha de paseantes, corredores, familias sujetando a los pequeños que ansían correr al lado de ese enorme Picachu y un  oso polar.

En un recodo alejado del estanque le veo sentado, mi viejo, como si supera que estoy buscándole.

Y me siento a su lado.
Y me mira, y le miro.
Él sabe que esta vez no espero un cuento suyo, soy yo el que quiere hablarle.

Y empiezo...

"Quiero imaginar que a todos, en algún momento de nuestra vida, nos ha pasado, mirarse por la mañana en el espejo y no saber quien eres, no reconocerse, o simplemente preguntarte ¿soy ese reflejo el que alguna vez imaginé llegar a ser?.
Llevo un tiempo preguntándomelo, quizás pensar que mi padre se murió casi con la edad que yo tengo,  me ha hecho pensar mucho... hay un sentimiento en mi de que la vida ya no da para más, o que yo al menos no tengo más que dar a la vida, es como  en esas películas cuyo excesivo metraje ha terminado por tragarse el guion, y ya no tiene nada que decir.

Hay cosas cuando uno echa la vista atrás, de las que sentirse orgulloso, otras sin embargo son cicatrices en el alma, he hecho daño a gente que me quería,  y me pregunto ¿Cuál fue el motivo? seguramente un psicólogo aduciría a lo vivido en la infancia, y sin querer quitarme responsabilidades, en parte creo que es cierto.
Cuando creces en un ambiente donde no tienes ese abrazo, esas palabras que te dicen "lo has hecho bien, estoy orgulloso..." al final creces en el filo de que todo lo que haces no tiene mérito, no es suficiente, nunca llegarás, y te vas refugiando en ti mismo, en esos silencios que llenan la habitación, hasta que ese silencio llega a convertirse en el mejor compañero, alguien alguna vez me dijo "yo me lo guiso, yo me lo como" y tras años, ¿Cómo podría cambiarlo?

Debería haber algún modo de que te enseñaran a amar, de que no fueras mendigando un cariño, un abrazo, una palabra de aliento, por que al final lo que aprendes es a JODER cualquier relación sentimental.

Una vez alguien me escribió "Es agotador estar al lado de una persona que se siente víctima de todo y no saber qué hacer porque nada de lo que haga vale. Es así, nunca he sentido que mis palabras de aliento, que mis intentos para animarte sirvieran de nada. Que mi forma de quererte te llegara. Me he intentado acercar a ti y nunca lo he conseguido. Sólo piensas que das tú, eres tremendamente detallista y cariñoso, pero no te fijas ni pareces apreciar lo que te damos los demás. Nunca sentí que nada de lo que te dijera o hiciera te llegara lo más mínimo..."

Y he repetido ese patrón cada vez que he llegado a conocer a alguien,  quizás porque en el fondo hay un oscuro y profundo abismo donde uno se esconde, creyéndose a salvo de que no le harán daño, de que no merece ser querido,  de que al final, inevitablemente llegará el final.

En mi vida me he arrepentido de muchas cosas, cosas que dije, cosas que hice, y cosas que dejé de hacer... un viaje a Galicia, dejar ir a personas, no decir mas te quieros y menos lo siento, aislarme en mi mundo y pensar que soy víctima de todo y de todos...

Miro hacia atrás y siento nostalgia de aquel Nicolás que se disfrazaba de Caperucita Roja,  que escribía cosas en servilletas de papel, que extendía manteles blancos en noches estrelladas,  echo de menos a mi padre, y a mi tia, echo de menos ser quien debería ser , y no quien a veces resulto ser.

Quizás sea cierto aquello que decía la canción " Que no dejas que te quieran, sólo quieres que te abracen..."

No me gustaría pensar que hay algún gen hereditario, que en el fondo me parezca mas a la forma de ser de mi madre de lo que quisiera imaginar, de que en el fondo no se ser feliz,  o cuando puedo serlo no llego a aceptarlo.

Recuerdo haber soñado alguna vez con ser piloto, con tener una hija, con dormir todas las noches al lado de la persona con quien quieres amanecer, de conducir en noches de verano con la ventanilla bajada y Bruce Springsteen sonando... sueños que se quedaron en el tintero de un pasado que ya no llegará.

Pero, amigo mio, no todo es melancolía o desazón, he vivido, he viajado poco pero lo he hecho, he conocido personas maravillosas que pasaron por mi vida, algunas están otras... y sin lugar a dudas hay un hijo.

Esta es la vida, mi vida, marcada por una familia, por el devenir, y sobre todo por el destino marcado por que a una edad eres un viejo para trabajar pero aun lo suficientemente joven para seguir,  y esa presa que es sentirte "inútil" va mordiéndote las entrañas, devorándote poco a poco.

En fin mi viejo, quizás nunca debería haberte hablado de esto, quizás sólo que lo necesitaba..."

Me levanto, le doy un abrazo y le digo:  " Te prometo seguir con mis cuentos si tu sigues con tus historias y no volver a darte la "paliza" con mis cosas"

Sonrie, yo le devuelvo la sonrisa y me voy.


Es un dia más en Madrid, un cielo azul de Abril, en el retiro los niños juegan a cogerse unos a otros, simplemente son felices.


PD. A todas aquellas personas que me quisieron, que me quieren, gracias por haber estado y por estar.

viernes, abril 14, 2023

Boomerang

 A veces los recuerdos, son como un boomerang, los lanzas lejos y siempre terminan por volver.

jueves, marzo 30, 2023

Mamá

 Es difícil ponerse bajo la piel de otra persona y más aún si esta es tu madre, voy a intentar pensar que se te pasaba por la cabeza, qué sentías, qué te llevó a ser la madre que fuiste.

Te imagino en aquellos malditos tiempos  de guerra y post guerra, en una familia de 13 hijos, algunos murieron en el camino, una familia obrera y pobre, una familia vasca donde tu madre, mi abuela a la cual no conocí, pero solo por sus fotos daba miedo, reinaba en casa, imagino con mano de hierro, en el matriarcado vasco, la mujer es dura como el hierro, el marido... bastante tiene con huir al txoko.

Tuviste que trabajar desde bien pequeña. eso moldearía tu carácter, tu maldad soterrada, quizás viniera heredada de tus ancestros, ¿quién sabe? meter ratones en los bolsillos de las compañeras de trabajo, o maltratar a los gatos... puede que ese fuera el principio.

Te imagino con esa belleza deslumbrante que tenias, una mujer bellísima, en los bailes siendo la acaparadorade todos,  hasta que... hasta que  viste a aquel chaval con aires pijos, de buena familia y acento andaluz, ¿te gustó, te enamoraste, o simplemente viste tu billete a una vida mejor, lejos de aquella pobreza y aquel Bilbao triste y oscuro?

Luego cuando recalaste en Madrid, y como dice el dicho "no es oro todo lo que reluce",  aquello no debió ser como esperabas, la familia de él, su padre presencia sobrada y omnipotente, que con su sombra todo lo abarcaba a una familia también numerosa cuyos hermanos, los varones,  tenían sus propias luchas, tu cuñada y su marido, quien a la postre llegó a ser el más listo de todos.

¿que pasó cuando casi yendo al altar ya estabas embarazada? ¿Qué pasó cuando al final de rebote, caíste a un piso de 50m2?  Qué debiste pensar de tus sueños con un niño de bien, cuando al final fue un hombre más con sus miedos, sus traumas y su lucha interna.

Tengo de ti, mamá, algunos recuerdos agradables, cuando nos llevabas al hoy desaparecido cine Imperial a ver las películas de Disney, cuando en tus buenos momentos eras un ser amoroso y nos hacias reir, e igual que pasa al final del verano cuando el sol es rápidamente tapado por las nubes y llega la tormenta... llegaba tu lado oscuro, ese que te transformaba en otra persona, la de la mirada de acero y de odio, la de tener que salir corriendo para que no nos metieras una de tus, ahora dices que nunca existieron, palizas ya fuera con la zapatilla, o con el palo de la escoba.

Recuerdo aquellas tardes, a la vuelta del colegio, oscuras, en aquel salón que también fue mi dormitorio, tú planchando y la radio escupiendo los pitidos de la señal horaria "... pi pi pi piiiiii,  son las 6 de la tarde aquí radio intercontinental Madrid..."

Recuerdo aquellos días donde como si fueran festivos a papa se le ocurría la idea de tomar el aperitivo en un bar al lado de casa, todos bajábamos con la ilusión de ver algo de felicidad, tú sonreías, papá se creía el rey del mundo, y de pronto esa nube en tus ojos, la misma que presagiaba que te estabas "convirtiendo", "quiero una ración de tortilla" pedias, papá que, no sabemos porque siempre calculaba hasta la ultima peseta, resoplaba, y tú venga dándole donde más duele "quiero la ración, quiero la ración" hasta que, quizás por no oírte, él cedía, y cuando llegaba la famosa ración de tortilla.. la apartabas, ¿es que habías triunfado sobre él, y ya no te interesaba el premio? y entonces soltabas "yo no la quiero la he pedido por vosotros"  y toda la ilusión y el momento desaparecían en un agujero negro e insondable.

Recuerdo tus buenos momentos, tus historias que nos contabas, ¿serian reales? no recuerdo besos ni abrazos, y si reproches y comparaciones, ¿has visto lo listo que es tu primo? ¿has visto las notas que ha sacado el vecino? ¿has visto el trabajo que le han dado?... quizás todo esto te deja una marca invisible, grabada a fuego en el alma, en el corazón, y en la memoria.

Recuerdo con arrepentimiento, aquel día del demonio, como si estuviera allí de pie, en una de vuestras discusiones, papá sentado en el sofá con un ataque de ansiedad o de taquicardia, tú en el dormitorio de mi hermana, gritando posesa por aquello que se adueñaba de ti, yo me acerque a intentar calmarte y me agarraste clavándome las uñas, gritando, mientras sentía que el aliento de papá se iba a pagando y entonces mi mano cobró vida, llena de aquellos recuerdos de las miradas de odio, de los gritos sin saber porque, de las palizas a mis hermanas, y se alzó y descargó, como nunca había hecho, un bofetón en tu cara, me miraste sorprendía, con el azul frio de tus ojos, parecía que decían "¿has sido capaz?"
ese golpe te trajo a la realidad, luego llego el samur, la policía, gritos por que creías que te queríamos encerrar...

Mi hermana, la pequeña se quedó en casa, la mayor voló la primera, y yo en dos actos, uno a casa de los tios, empujado por la obra en casa, o simplemente un acto de supervivencia-cobardia por mi parte, luego cuando ya me fui a vivir por mi cuenta, y aquella hermana pequeña, que seguramente no cuenta todo lo que fue aquello  vivó tu infierno,  tu maltrato, tus golpes e imagino que también tus buenos momentos.

Luego murió papá, y te fuiste, ahora dices que quisimos nosotros, pero te fuiste por que allí en Torrevieja estaba tu hermana, y el destino quiso que una bella persona se enamorara de ti, y que la vida te diera otra oportunidad, quiero pensar que en estos años has sido feliz, y ahora entiendo que "tu enfermedad" es ser bipolar, y aún la sufres.
Ya a tus años vives en una vida paralela, aquella que tu mente ha escondido haciéndote creer que nunca existió y otra que es la que te creas, y la verdad es que no me importa, no me importa que creas que nunca nos pegaste, que nunca valoraste ni nuestros estudios ni nuestros triunfos, si los hubo, que hiciste feliz a papá, que tú no tuviste culpa de nada...

Sencillamente tenias un maldad calada en tus huesos, no se de donde, pero que una persona llegue a decirle a la mujer de su hijo "cuidado con la profesora que seguro quiere a mi hijo" o que teniendo a tu nieto en brazos y dándome la matraca con que tiene hambre le pellizcaras para que llorara y así poder decirme "ves como tiene hambre"... 

Es tu lado oscuro.

Quizás por eso, aunque nunca he dejado de quererte, no me sale llamarte, no me sale acercarme, ni ir a verte más a menudo, desde pequeño no he sentido amor ni de ti ni de papa, y eso lo he pagado en mi vida y muy caro, por que quizás no haya aprendido a amar, y cuando he empezado a sentirlo me ha dado tanto miedo de que no fuera real o que me destrozaran una vez más, que me encerraba en mi mundo, haciendo con ello daño a los demás.

Te quiero mamá, a pesar de todo, pero es cierto que hay una parte de mi tan congelada, quizás tan muerta,  que no es el amor que un hijo debería tener por su madre.

A mi madre, con sus luces y sus sombras... siempre serás mi madre.

lunes, marzo 27, 2023

Papá

 Sólo queda una imagen en algún rincón de mis recuerdos.
Aunque la palabra papá, padre lleve tantas connotaciones,  a mi me evoca una figura, de pie, en silencio,  quizás la imagen que más puedo y quiero recordar es esa foto con mamá en la playa, dos jóvenes, enamorados, con la mirada hacia .. ¿el futuro?

Sin embargo qué lejos está de lo que, ahora, con el paso del tiempo creo que fue "nuestra realidad"

No sé si por mi falta de espacio neuronal, digamos mi mala memoria, o bien por que creo que esa memoria es como aquel hotel de la película de Kubrick "Overlook", lleno de habitaciones donde se esconden los recuerdos, y muchas de esas habitaciones están bajo llave, ¿una forma de sobrevivir? quizás,  otras están simplemente vacías.

Los recuerdos se pierden.
No sé si alguna vez existieron, o se perdieron en la nebulosa de los tiempos, pero no tengo recuerdos de jugar contigo, de un abrazo, de un te quiero...

Siempre he pensado que tu vida no fue, simplemente, lo que esperabas que fuera, lo que alguna vez aquel muchacho de Málaga, que vivía "la vida loca" en Bilbao pensó que llegaría a ser.

Imagino que vivir bajo la alargada sombra del abuelo, tu padre,  que por lo que cuentan era, como se debía ser en aquellos tiempos, una persona distante, de alguna manera un símbolo, un patriarcado en toda regla, quiero pensar que de alguna manera quisiste ser él, quisiste parecerte a él, ser tanto como él, que él se sintiera orgulloso de ti,  y eso marcó tu vida.

Y así debió ser,  porque elegiste ser como él, el que traía el dinero a casa, el que trabajaba como debía ser, y el que solo era él mismo en fechas determinadas, navidad, nunca la cena de nochebuena y algún que otro cumpleaños.

Marcaste tu espacio, quisiste ser el faro de una familia, que iluminase, pero eso conllevó también ser el farero que vive solo en su torre, y así nos lo hiciste ver, aunque creo, en el fondo eras más el barco que necesita del faro, que el faro.

Yo te recuerdo lejano, llegando a casa muchas noches tarde, quizás fuera una de tus formas de huir de un hogar que hacía mucho tiempo que dejó serlo, sentado en aquel viejo sillón, con tu gin-tonic, y tus puñetazos en el reposabrazos intentando mitigar el dolor, esos mordiscos que te iba dando el cáncer mientras te devoraba por dentro.

Te fuiste demasiado pronto, para ti, y para mi,  cuando rozabas con la yema de los dedos la jubilación,  después de haber estado trabajando primero en la empresa familiar, esa que la cubrió un velo de silencio y misterio y nunca supimos que pasó, luego en otra empresa, hasta que enfermaste, yo era aún muy pequeño y tampoco se habló mucho de ello, y al final,  como si la vida tuviera un macabro juego contigo, trabajaste bajo en la empresa del marido de tu hermana, como si otra vez tuvieras que estar a la sombra de alguien, como así fue tu vida casi hasta el final de ella, cuando ya una vez que habiamos crecido algo, te deshiciste un poco de aquel "yugo" y escapabas a tu querido Bilbao, donde creo que, seguramente ayudado por el alcohol que era tu bálsamo y tu flotador, tuviste tus momentos de felicidad.

Nunca llegué a saber que pasaría por tu cabeza, que esperabas de mi, y qué sentirías cuando tu mujer, mi madre, sufría de "su enfermedad". esa  depresión que devoraba cualquier atisbo de felicidad, ahora sin duda creo que más que depresión era bipolar.

Recuerdo muchas miradas de odio, miradas cargadas de resentimiento, de culpa, por un lado y por el otro, quizás en esas miradas había el reproche al unísono de dos personas que esperaban otra vida, mi madre por que pensó que había encontrado a su príncipe azul, un niño de papá, y tú, por que te sentías encerrado en demasiadas jaulas, incluso en tu hogar.

Yo siempre quise que estuvieras orgulloso de mi, tu primogénito, y sin embargo de alguna manera me dabas miedo, un miedo que me hizo perder años, pero no solo fue culpa tuya, también mía.

Cuantas cosas se nos quedaron por hacer, por decir, aquellos últimos años viviendo  donde tú tenias la oficina, donde ya. silenciosamente el cáncer se había adueñado de ti, y tú nunca dijiste nada, te recuerdo abrazando a tu nieto, y ahora entiendo que en aquella mirada iba un adiós, por que en el fondo tú sabias que ya habías perdido la guerra.

No nos dijimos mucho, tuvimos muchos encontronazos, tú entendías una forma de ser padre, mas apegada a la que debiste mamar de tu padre, entendiendo que ser un buen padre era ejercer una autoridad,  "se hace lo que yo digo, y al que no le guste, ahí está la puerta"...

Te fuiste demasiado pronto, demasiado pronto para conocernos "ya de adultos", para que vivieras  tu tiempo con tu único nieto, demasiado pronto para que la vida te devolviera algo de lo que realmente merecías.

Y al final nos diste una lección a todos, cuando de siempre habías sido un cobarde con los médicos, donde la mentira para vivir fuera de aquel mundo cerrado que era tu hermana y su marido, nuestros segundos padres, era lo que imperaba. Te habían arrebatado la libertad, para bien o para mal, y alli en ese tiempo de hospital demostraste que dentro de ti había una ser fuerte, valiente, independiente y con ganas de vivir.

Demasiado pronto, para no dejarte que te conociéramos de verdad, que quizás de alguna manera dejaras todo tu pasado, dejaras atrás a tu padre, todo lo que te condicionó, y fueras tú,Adolfo, un persona y no el hijo de Nicolás.

Demasiado pronto para ti y  para los que nos quedamos aquí.

Quiero pensar que estarás en algún lugar siendo feliz a tu manera, viéndote disfrutar como aquellos, breves, muy breves momentos, de nuestros cumpleaños, de alguna Navidad...

Te fuiste en silencio, agarrándome la mano con fuerza, como si de alguna manera pensaras que yo podría tirar de ti lo suficiente para que la parca no te llevara, y haciéndome prometer que cuidaría de mis hermanas.

No se que pensarías si ahora pudiera hablar contigo y vieras como ha ido la vida de tus hijos, quizás estarías orgulloso de algunas cosas, de otras, seguro que no.

Demasiado pronto.

Te debo un abrazo y un te quiero, y nos debemos una charla, de esas de reir y de llorar, de terminar abrazos y de tirarnos las cosas esas que nos callamos tantas veces.

Que sepas que te echo de menos, que odio a la vida que te pagó tan injustamente y te llevó tan repentinamente.

Ójala algún día podamos encontrarnos de nuevo... 

miércoles, marzo 22, 2023

No estoy peleado

no estoy peleado contigo
no me he escondido de ti
no me he perdido en callejones sin salida

simplemente me sigo buscando
en  bolsillos llenos de agujeros
en fotos amarillentas por el tiempo
en cajones sin fondo
en alguna canción que remueva el interior

No, no estoy peleado contigo, mi frasca de palabras
mis escritos, mi viejo, mi corazón sinlatidos, no, no estoy peleado

Simplemente me sigo buscando.

sábado, diciembre 24, 2022

Llevamos...

 Llevamos demasiado tiempo diciendo...

Se pasará

Ya vendrán tiempos mejores

El año que viene será mejor

Confía en el destino

Ojala se cumplan todos tus sueños

Dejándolo todo de un día para otro

Las cosas que no decimos

Palabras sin sentido

Excusas tras excusas

Que no nos decimos nada


Llevamos tanto tiempo diciendo...

Que se nos ha parado el corazón

Que se nos han acabado las palabras que revoloteaban en tu corazón

Que la esperanzas se fueron por la ventana


pero ahora miro a tu ojos y quiero gritarte "TODO VA A IR BIEN"

Un match

Una foto
Una foto y una descripción

Un match

Estaban uno frente al otro,  conociéndose como realmente se han de conocer dos personas cara a cara.
Después de aquella cena, regada con sonrisas y miradas pícaras, ella le dijo "hay dos opciones,  opción A subes a mi casa a tomar una copa, opción B llamamos a un Uber y nos despedimos"

La cama, con aquel edredón blanco, sábanas blancas y paredes blancas, fueron escenario de la batalla de dos cuerpos, ansiosos por besarse, por recorrer la piel con la yema de los dedos, con la punta de la lengua,  ella lo cabalgó como si estuviera en la fiesta del asturcon, él beso y lamió cada rincón de ella, hasta penetrarla, ella gritó y el gimió, él grito y ella gimió,  hasta caer rendidos.

Cuando él abrió los ojos, con las primeras luces del día, ella le miraba sonriendo... y le dijo

"Quizás no te lo creas, pero lo que me ha encantado es que te quedaras a dormir"

sábado, octubre 08, 2022

Adios verano, adios

 El verano pasó como se va una brisa al abrir una ventana.

Y no sólo se llevó el calor, sino también los miércoles que no eran miércoles día del espectador, y los cuentos en sábanas blancas, y los churros y las porras de mañanas de domingo inteminables, y cafés en viejos cafés...


Y ahora el otoño parece más gris, más apagado,, más frío... más triste.


martes, julio 05, 2022

Sillas voladoras

Recuerdo aquel viejo que no era tan viejo, pero que sus palabras, siempre tan sabias, le hacían parecer que había vivido mil vidas, que tendría cientos de años en casa surco de su piel.


Recuerdo aquel atardecer, cuando aún el asfalto de Madrid ardía, y las hojas del Retiro habían perdido su color verde, allí sentados en aquel viejo banco de madera, donde él solía contarme sus historias.

Recuerdo aquella historia como si me la estuviese contando ahora mismo...

"...cuando era pequeño, cuando llegaba el viento del sur trayendo el olor a salitre y ese frescor que se te anudaba en la piel, era cuando salía corriendo al descampado a las afueras de mi pueblo, y allí, unas casetas desperdigadas, dos o tres camiones y el grito de los hombres.
Montaban la feria, una feria que duraba solo una semana, una semana que yo esperaba y que se pasaba tan rápido que apenas me daba cuenta.


y ¿sabes? me encantaba montar en las sillas voladoras, a mis padres siempre se lo oculté, quizás por aquella historia de una tía que sufrió un accidente al caerse de la silla, y perdió su riñón.


Guardaba las pesetas en una caja de galletas debajo de mi cama, y cuando ya había anochecido y las luces de la feria brillaban como luciérnagas, cuando la música, las risas, las carreras, era todo lo que uno podía ver y escuchar, yo me ponía en la fila a la espera de subir a aquellas "sillas voladoras" y cuando montaba, cuando montaba extendía mis brazos y simplemente ... volaba...

Recuerdo ver las cosas girar a mi alrededor, y lograr detenerlas en un punto, yo giraba a toda velocidad pero mi alrededor iba despacio casi a cámara lenta y  entonces me dejaba llevar.

Ahora con el paso del tiempo recuerdo aquella atracción y la siento como si fuera la vida, en aquel momento todo pasaba despacio, y ahora si me sentase en esa silla mi alrededor sería solo una mancha borrosa circulando a toda velocidad, intentando detener cada instante, cada momento, como si existiera un botón de "pause", un "cámara lenta".

Cuando volvía casa, mi padre me miraba, fijamente y callado, el día ante de su "marcha", muchos años después, en su cama, me dijo "yo sabia donde ibas y que hacías, nunca se lo dije a tu madre, porque a ella le daba mucho miedo, pero cuando volvías veía el brillo en tus ojos, tu pelo revuelto... intenta no perderlo, intenta volver a ser ese niño de "las sillas voladoras", la vida nos devora lentamente y no nos damos cuenta de que a cada mordisco se nos lleva una ilusión una parte de nuestra infancia, y queremos correr y correr tan deprisa que todo a nuestro alrededor se vuelve desenfocado y borroso..."

Yo paré alguna vez aquella silla, y ahora cuando siento que las alas de murciélago se extienden en la noche y la oscuridad se acerca, quiero decírtelo a ti, siéntate en esa silla, pero no dejes que todo corra, páralo en la medida que sea posible y alarga cada momento, cada instante, por que de la misma manera que los feriantes tras una semana se van, los momentos, la vida, al final levanta el campamento para no volver"




lunes, abril 04, 2022

Asteroide

 Hacía un frío de mil demonios, entrado ya Abril parecía más que Noviembre había vuelto a recorrer el asfalto de Madrid.

Me abrigué y salí, un cielo raso y azul cubría la bóveda de la ciudad, de un color que sólo se puede ver en esta ciudad, anduve por una de las zonas mas chic de Madrid, calle Goya, Serrano, Velaquez, cruce la famosa plaza de Colón y me encamino para pasear por lo bulevares.

Las terrazas ahora vestidas con una especie de pirámide de fuego calienta los cafés tardíos y las primeras copas de la tarde.
Es sorprendente cuando paseas sin prisa fijarte en los detalles que te brinda una ciudad tan cosmopolita, chicos de varias nacionalidades con sus motos y bicis a la puerta de un restaurante a la espera de que salgan a darles el encargo de alguna app para montar y salir "zumbao" a su destino. 
Chicas jóvenes desafiando las bajas temperaturas, tops y mini faldas  cercadas por unas botas que trepan mas allá de sus rodillas, maquillaje a gogo y móvil en la mano, imposible no exponer lo que harán esa tarde a sus suscriptores, vidas colgadas en el balcón de la curiosidad.

Es entonces cuando, en un banco  reconozco a mi viejito, sentado con su viejo abrigo, levanta la vista y me ve, se echa a un lado indicándome que me siente a su lado.

- Lo creas o no, te estaba esperando - me dice, con esa mirada que podría hablar sin que él moviera los labios.
- No lo dudo . le respondo, mientras me acomodo como me es posible a su lado.
- Tengo una historia que contarte...
- Y yo tengo una historia que escuchar

Con su voz pausada, empieza...

"Hace mucho, pero mucho tiempo cuando yo era una chaval y vivía aún en mi pueblo llegó un hombre con una furgoneta destartalada pero llena de cajas. Yo me acerqué, más por curiosidad que por el afán de ayudarme, pero al verme, me preguntó si querría ganarme unas pesetillas acarreando algunas cajas.

Y como nunca vienen mal, ahí estaba yo, con mis brazos como dos palillos sosteniendo las cajas y recorriendo el empedrado, más pendiente de que no se me cayeran que de el tortazo que podría darrme.
Cuando fui a coger una,  aquel hombre se adelantó y me dijo "esa no la cojas son cosas muy frágiles y no me perdonaría que se rompieran".
Luego me explicó que le encantaban las estrellas y que en esa caja iba su más preciado tesoro uno de los mejores telescopios que había por aquella época.

Me aficioné a subir a su casa, incluso algunas noches me escapaba por la ventana, subía a una especie de torreón que había fabricado aquel hombre y me dejaba ver las estrellas.
Un día, mientras volvía del colegio me lo encontré en la plaza, estaba eufórico...

- Tienes que venir esta noche,  te voy a enseñar lo que no me deja dormir las ultimas semanas...

No quiso contarme más, y aquella noche con una sonrisa que le llegaba de oreja a oreja y con alguna lágrima asomando a sus ojos me enseñó un asteroide, era algo pequeño, pero aquel hombre me lo describió como una belleza tal que cualquiera diría que se había enamorado de esa roca que surcaba el universo.

Pasaron semanas, a veces había días que no lo veía y otros casi no quería soltarme.
Hasta que una noche de verano, cuando el asteroide iba a pasar muy cerca de nuestra orbita,  encontré el torreón iluminado...

- Hoy es la noche,  vamos a verlo en todo su esplendor... tan cerca...

Y dejo caer esas dos últimas palabras con todo el amor que puede guardar un primer beso.

Y el asteroide brilló y se acercó tanto, que la gravedad de la Tierra lo atrajo para sí, entró en la atmosfera y se diluyó en una explosión, la explosión más hermosa que jamás he visto."

El viejito se para y me mira, en mis ojos ve el deseo de que termine la historia.

- Pero... ¿que pasó? no puede terminar asi...
- Aquel hombre me regaló el telescopio, recogió sus cajas y se marchó del pueblo, nunca más le volví a ver, aunque siempre he pensado que se fue a otro lugar, que compraría el mejor telescopio del momento y que buscaría alguna estrella, otro asteroide, o quizás una nueva galaxia...

Mi viejito se levantó, "es hora de irme, espero verte de nuevo", y le ví alejándose camino de la Plaza de San Bernardo.

Cuando volvía a casa, pensé en esa historia, en esas personas que las vemos, que las queremos y que se nos acercan, se acercan y cuando creemos que ya están tan cerca como para no irse nunca más... estallan


domingo, abril 03, 2022

Y me decía

 Y me decía...
"no soy lo que tú esperas..."
pero yo moría por esperarla

 Y me decía...
"búscate a alguien que te de más."
pero yo ya tenía todo de ella

 Y me decía...
"somos tan distintos"
pero yo amaba nuestras diferencias

 Y me decía...
"tú eres agua, yo soy aceite"
pero yo contestaba, tú eres el yin de mi yan

Hasta que un día decidió no decir nada más... y como en las viejas películas hizo "fade out"

domingo, marzo 27, 2022

Saldo bancario

Recorro las calles del viejo Madrid.
Estrechas.
Con olor a tabaco de liar y humedad.
Balcones que se asoman unos contra otros, viejas sillas de madera frente a los portales, como en los pueblos de nuestra piel de toro.

Chicas de raza gitana maquilladas hasta el exceso bajan sonriendo, domingo de rastro en Madrid.
Algarabía de gritos, saludos,  café con churros y porras, y algún rezagado con su lata de Mahou.

Cruzo calles con nombres curiosos, calle del Ventorrillo, calle de Mira el Sol, o de la Huerta del Bayo, paso por la calle Laurel...

Y entro.
Entro en el banco, donde me esperan.
Un señor, con su traje color crema y una corbata azul que destaca por su falta de armonía, me recibe.
Me acompaña a un reducido despacho, y me indica que me siente.

La silla es de un verde aterciopelado, y sobre su mesa se apilan carpetas y folios sueltos, una calculadora antigua, y una bola de las de nieve sirve de sujeta papeles.

Abre un sobre, y me entrega una hoja.
- Su saldo actual - me dice.

Miro la hora y lo primero que percibo es la cantidad de números rojos en negrita.
El epígrafe dice "Saldo actual de la cuenta del Sr. Nicolás Carrera Peña"
En un pulcro excel se detalla el balance de mi cuenta.

"Saldo de abrazos ..... - 85%
  Saldo de besos    ....  - 78%
  Balance de "te quieros susurrados" ...  -114%..."

Sigo descendiendo por las columnas, absorto, y cuando termino de leerlo levanto la vista, y encuentro, una mirada  inquisitoria, a la par que algo compasiva.

- ¿Está Usted de acuerdo? - me pregunta, y su voz me resulta algo aspera.
- Sí... - asiento, y de mis labios se cae una disculpa - hice lo que pude, lo que sabía..."

De nuevo me tiende un papel, este es de un grosor mayor,  de un gramaje que denota calidad, sobre el, con el mismo color rojo pero esta vez en letras muy grandes y flanqueado por dos líneas gruesas, tres palabras.

" EJECUCIÓN DE DESAHUCIO"

Le miro y sin ningún sentimiento aparente, y adelantándose a mis palabras, me suelta:

- Ya no hay vuelta atrás.

Sin decir nada más, me levanto de la silla verde aterciopelada,  y me acompaña a una pequeña sala, donde un tubo fluorescente baña de una luz verdosa la estancia.
Hay una especia de estanterías, con cubos de metacrilato que dejan ver su contenido., y en su esquina superior izquierda un nombre.

El señor del traje color crema y su horrenda corbata azul, me entrega uno de estos cubos, veo en esa esquina superior izquierda inscrito mi nombre.

 - Tengo que hacer efectivo el desahucio - me dice.

Y sin más, acerca sus manos a mi pecho y sin ninguna contemplación, como si llevara haciéndolo toda la vida... 

...me arranca el corazón.


Lo mete en el cubo de metacrilato y lo deja en la estantería.

- Hemos terminado, Sr. Carrera, si no le importa le acompaño hasta la puerta.

Cuando saldo del banco alzo la vista.... y en Madrid empieza a llover.





viernes, marzo 25, 2022

Venció

 Y al final venció.

Y dejó tras si un vacío y una tristeza insondable.

martes, marzo 22, 2022

Busco

 Busco en la alacena, la frasca de las letras, aquella que vaciábamos para escribir tus poemas.
 Busco el aroma de tu te para encontrar en el, el sabor de tus besos
 Busco en los armarios esos miércoles escondidos
 Busco, mientras paseo por el parque del Retiro, todos los bancos donde no nos sentamos.
 Busco en el olor a café, aquellas mañanas de sábanas enredadas y cinco minutos más.

 Busco en el silencio de la noche, el susurro de tu sonrisa.
 Busco en la oscuridad más profunda de mi alma, el brillo de tus ojos.

Busco.

Busco el sonido de un timbre, de una puerta que quizás nunca más se abrirá.
Busco el sabor amargo de una cerveza, mientras tranquilo, espero que llegues de la cocina.

Busco

Busco, por las calles de mi Madrid, un portal por donde saldrás mientras yo espero que me esperes.
Busco, café tras café volver a encontrarte donde solía encontrarte.

Busco.
Busco con la esperanza de que me encuentres.

domingo, marzo 13, 2022

Un corazón en un cajón

 Y llegó el 2022...

Sueños y esperanzas...

Ilusiones y proyectos...

Pero el destino, la vida o lo que fuera trajo una pandemia, una Filomena, un gobierno de mentirosos y asesinos, y ... UNA GUERRA 

y en su pequeño país ese que todos tenemos tras una puerta llegó el frió invierno, un espacio vacío, una escarcha en las sábanas...

Y dicen que cuando le ven por la calle va con un hueco en su pecho... Por que dicen, que se deja el corazón en un cajón, para que así, no se lo vuelvan a quitar.




sábado, marzo 12, 2022

Perdido

 Hola mi viejo allá donde quiera que estés, te recuerdo más de lo que imaginas...

Las letras se perdieron escaleras abajo y los cuadros se derriten como lo hacen las velas encendidas.

Hay veces que uno pierde la cuenta de las veces que se equivocó, donde y cuando 

miércoles, febrero 23, 2022

Hoy

Hoy me gustaría llorar hasta llenar la arena de una playa y convertirla en mar.

Hoy me gustaría ver una película de amor de esas que te rompen el corazón y luego te lo pegan con cola

Hoy me gustaría abrazar aquellas sábanas que cobijaron esos cuerpos que ame

Hoy me gustaría acurrucarme en unos brazos como lo hacen los polluelos en su nido

Hoy me gustaría volver a ver tu mirada, esa, que a la vez podía cubrirme como una manta o dejarme totalmente desnudo

Hoy me gustaría volver atrás y cambiar tantas cosas que probablemente no sé por dónde empezaría

Hoy me gusta decir todo aquello que no dije, besar todo lo que no bese y ser valiente donde no lo fui

Hoy me gustaría que no fuera hoy.

martes, febrero 01, 2022

RECUERDOS II (LEED ANTES RECUERDOS)

La miro.
Me mira.

Ha cogido mi mano, y dentro de mi busco cualquier atisbo que pueda decirme... quien es ella... ¿quien ..?

Su mirada es suave, dulce, y su sonrisa... su sonrisa se desliza como lo haría un esquiador en la nieve virgen, zinzageante.

Se acerca a mi, y de repente... de repente su olor rasga una cortina blanca  y se hace la luz, la veo...

Está sentada en un banco de una catedral, su brazo extendido sobre el alargado banco vacío, y yo.. yo y mi cámara, mi cámara y yo, apunto hacia ella, que esboza una sonrisa, es su sonrisa la que suele poner cuando me  a regañar, por que ella me regaña dulcemente, como lo haría una madre a su pequeño cuando hace alguna trastada, por que no le gusta que la fotografíen, porque sabe que me encanta fotografiarla, esa es la labor de un fotógrafo... coleccionar recuerdos.

Y de repente todo se oscurece, con una espesa niebla, desaparece.


Y la miro.
Y me mira.

No se quien es, solo veo su mirada que es suave y dulce, y una sonrisa que se desliza como lo haría un esquiador en la nieve virgen, zizageante.

Recuerdos

 Estoy sentada frente a él.
Le tomo la mano, sigo sintiendo el mismo tacto que hace años, como la primera vez que su mano se posó en la mía, como lo hacen los copos de nieve sobre la hierba.
Ahora está mas huesuda sus pequeños dedos que tantas veces jugaron en mi pelo, son casi dos líneas, finas y rugosas.

Le miro.
Me mira.

Su mirada no era vacía pero no encontré la luz que siempre tuvieron, ahora era como un diminuto brillo, como el de las velas de té que parece que pueden apagarse en cualquier momento.

De mis labios cayeron dos palabras amarradas -"Soy yo"-  le digo, esperando que al oírlas el brillo, ese de las velitas de té, se encienda.
Sin embargo se queda quieto mirándome,  como lo hacen las personas que se te cruzan en la calle, como si no existieras, como si no te vieran.

Recordé aquella tarde, dentro de esa catedral, cuando era la primera vez que te la enseñaba, tu sacaste tu cámara de fotos, tu inseparable cámara de fotos, como una segunda piel, y la recorriste como lo hacen los ojos de los niños a la tarta de cumpleaños.
Estaba en el banco mirándote y te giraste, fruncí el ceño, sabes que no me gusta que me fotografíes pero... también se que nunca me haces caso.

Ese recuerdo... ¿lo tendrás tú? ¿Estará escondido?, oculto en alguna neurona que ahora sucumbe a la oscuridad del olvido, de esta maldita enfermedad.

Los recuerdos se cubren de niebla, y van desapareciendo poco a poco, hasta convertirse en una mancha lechosa, blanca, que algunos llaman olvido.

Tu mano se escapa de la mía, y en un requiebro asciende hasta mi mejilla y la acaricia.

Abres los labios y un "te quiero" revolotea en el aire.

- "Estas aquí ". me dice. "me gusta verte, así inesperadamente, como cuando te esperaba a la salida del metro en la Puerta del Sol, cuando, como siempre, nunca llegabas puntual, como, casi siempre, yo te fruncía el ceño..."

Y entonces todo se apaga, la niebla surge de lo más profundo y la claridad desaparece, y él vuelve a sumergirse en un mundo inalcanzable, en un fundido a negro.

Y le miro.
Y me mira.

Recuerdos.

sábado, enero 01, 2022

2021

 Te has ido.

Mutis por el foro, como hacen los actores al final de la función, pero tú no saldrás a recibir aplausos, ni te inclinaras en señal de reverencia.

Te has ido.

Y aún no sé siquiera, si has dejado algo que merezca la  pena, o sin embargo con el paso del tiempo llegaré a recordarte.

Sólo se que te has ido, en silencio, como lo haces siempre desde hace tanto tiempo que ya no recuerdo cuando empezaste a hacerlo de esa manera.

Te has vestido con mascarilla que oculta sonrisas, mientras seguías dibujando miradas de miedo, te has vestido de rabia y confrontación, te vestiste de blanco dejando sobre Madrid, tu nombre escrito en la calle sobre la nieve, como si de esa forma nunca te olvidáramos,

Te vestiste de luz y calor, más yo te vi igual bajo tu ropa.

Me trajiste fotos, y personas que desfilaron delante de mi objetivo, sets y shootings, libros impresos, y escenarios de un cuadrilátero vacío de boxeadores.

Moda en la calle Gran Vía, y destellos de flashes.

Conservé, a pesar de ser, esos rincones donde como islas, uno llega a ser feliz.

Paseos por Madrid, cafés y algún cine,  olor a madera de viejos bares ahora todos con terrazas donde se vive sobre las aceras.

Cerraste los viajes, aquellos que tanto añoro y echo de menos, refugiado en un mundo de pixels en pantalla gigante donde leones y océanos me trasportan a otros lugares soñados.

Y en tu estancia, en esas noches de radio, desnudo mis sueños para que se alojen bajo las sábanas conmigo, y con las primeras luces del alba les susurre una y otra vez, una y otra vez, "no te vayas, quédate conmigo cinco minutos más".

Hay ronroneos y fantasmas que recorren mi pasillo, hay recuerdos que se escapan del armario cada vez que sin querer o queriendo los abro, quizás para quitarme el frio de encima.

Hay... hay un chiquillo que ya no lo es, hay... hay un hombre que es un chiquillo, y que sin saberlo y sin decírselo lo es todo y todo lo es.

Te has ido, y me siento más viejo y mas cansado, no llegaste a abrir las cajas de deseos que tras unas luces parpadeantes te dejamos, y lo único que me diste fue la distancia de la sangre.

Es hora de decirte adios, que te vaya bonito, nunca más regresaras, y ahora abro las puertas y ventanas, extiendo mis brazos y dejo unas nuevas cajas de deseo... bienvenido 2022, adios 2021

sábado, julio 03, 2021

A veces la vida se te cae a pedacitos

 A veces la vida se te cae a pedacitos, sin darte cuenta, sin percibirlo, como esas gotas que caen de un grifo mal cerrado, parece que nunca llenarían una bañera... pero tiempo al tiempo.

A veces sientes una corriente de aire frío en tu interior y es cuando te das cuenta que faltan esos pedacitos, trocitos que se cayeron por las escaleras, o se quedaron colgados de una pared, o perdidos revueltos entres unas sábanas blancas, o quizás se fueron con los acordes de aquella canción.

Lo difícil es coger la argamasa e intentar rellenarlos, ya nada cuadrará quedaran grietas y resquicios por donde los recuerdos saldrán a bailar, por donde el viento soplará un blues.

Quiero pensar que un día, puede que no muy lejano encuentre esos pedacitos de vida y pueda ir recogiéndolos como las migas de pan de Pulgarcito, y al final del todo ellos mismos encajen del lugar que se desprendieron.

A veces la vida se te cae a pedacitos


domingo, febrero 07, 2021

Esperar

 

Echo de menos esperar mientras te espero cuando, como siempre, nunca eres puntual.

jueves, febrero 04, 2021

Sin título

 "No hay mayor dolor que el sentir que eres INDIFERENTE"

lunes, febrero 01, 2021

Lápices de colores

 Camino por las calles de un Madrid, donde empiezan a verse multitud de carteles de "SE CIERRA" "LIQUIDACION POR CIERRE" , persianas bajadas, mientras en la televisión un ególatra secundado por un payaso con coleta, exclama soflamas de "saldremos más fuertes, seremos el faro de europa", y miro las colas del hambre, miradas perdidas semi ocultas en sus mascarillas, otrora trabajadores de la hosteleria, de la restauración,  auotónomos y pequeños comerciantes, maldigo a a esa gentuza que bajo la bandera del progresismo y el populismo nos han traido la muerte y el hambre.

Encuentro en mi camino miradas trsites y perdidas, pasos acelerados, gente esquiva que mira con recelo si te acercas mucho...

El parque del Retiro está cerrado, y camino bajando por la Cuesta del Moyano, sobre un cubo de cemento gris, te encuentro.

Me siento a tu lado.

Me miras y casi sin saludar empiezas a contarme:

"Había una vez un chico de mirada alegre, con  acento del sur, y gesto pícaro. Sus padres por su cumpleaños le regalaron una caja de lápices de colores, pues a aquel chico le encantaba pintar.

Cogió su libreta de hojas blancas y empezó a dibujar paisajes de una hierba verde con un sol rojizo, mares azules turquesas surcados por pequeños barcos pesqueros, y mientras pintaba con sus lápices de colores era feliz.

Un día abrí la caja  y se quedo mirando, doce lápices, desde el amarillo al morado, del blanco al gris, y entonces su gesto se hizo triste, " y si se me gastan los lápices, y si alguno de ellos se le rompe la punta y no puedo seguir pintado".
Pensó largo rato sobre ello, y aunque era feliz haciendo aquellos dibujos, decidió guardar la caja de lapices de colores, en su cajón favorito, asi no se gastarían, no tendria que usar el sacapuntas acortando  la existencia del lápiz.

Y dejó de pintar.
Sólo miraba sus dibujos recordando como su mano surcaba el balnco de papel dándole vida a todo color.

Sus padres al verlo tan triste intentaron que volviera a abrir la caja de lápices, pero a aquel niño mirada alegre y acento del sur, les dijo: "prefiero conservar la caja que gastar los lápices", le dió tanto miedo  que no quiso volver a utilizarlos, por mucho que en cada pintura hubiera sido feliz.

Y el niño no volvió a pintar.
Y dicen que cuando creció aun tenía en aquel cajón su caja de lápices de colores"

Me quedé callado, él se levanto me miró y sin decir nada caminó hacia el parque.


Dedicado A aquellos que  como yo que dejaron de pintar en color.

jueves, enero 14, 2021

Quédate con quien

 Ahora que cae un frio Siberiano sobre las calles de Madrid, recuerdo una tarde cuando moria Agosto y la suave brisa del mes de Septiembre a punto de nacer acariciaba la piel.

Bajé por aquellas escaleras de piedra, a las que siempre mi madre habia temido, y a las que siempre mi padre me habia dicho que no bajara, pero yo las preferia al pequeño reducto del ascensor que te llevaba a la playa.

Recuerdo que te miré al sentarnos en la arena sin decirnos nada, mirando como las olas le susurraban a la arena.

Me perdí en el azul intenso del Mediterraneo tan intenso que se diria que era un verde esmeralda, y de repende de mis labios cayeron estas palabras...

"Quédate con quien no sólo sepa dibujarte una sonrisa en tus labios, sino que llegue a pintartela en el alma.
Quédate con quien vuele contigo persiguiendo los sueños de los dos.
Quédate con quien te diga que puedes volar aunque no tengas alas.
Quédate con quien sepa disfrazarse de niño sin miedo a que nadie se ria
Quédate con quien descuelgue de tu pared tus tristezas
Quédate con quien se quede a cenar y lave contigo los platos
Quédate con quien te abra su puerta y su ventana
Quédate con quien puedas arropar en las noches de invierno y desnudar en las noches de verano
Quédate con quien se quede  a desayunar y no se vaya en mitad de la noche.
Quédate con quien sin decir nada te diga tantas cosas que a veces no sepas por donde empiezan y donde terminan
Quédate con quien  decida quedarse sin pedir nada a cambio
Quédate con quien se acerque a ti para reir,y se quede para llorar contigo
Quédate con quien sepa callar y escuchar, cuando muchos solo oyen
Quédate con quien sepa hablar y te enseñe
Quédate con quien no renuncie a cogerte de la mano
Quédate con quien delante de todos te muestre sin ocultarte
Quédate con quien llegue a quererte sin tener que admirarte
Quédate con quien recuerde aquella vez que te dejó la noche más hermosa
Quédate con quien sepa acariciarte sin llegar a tocarte
Quédate con quien te cuide y se deje cuidar
Quédate con quien salte los charcos, se lance a piscinas vacias, grite en medio de la calle, salga corriendo bajo la lluvia, se bañe desnudo en el mar, te espere con la bañera llena y las velas encendidas
Quédate con quien llegue sin ser llamado
Quédate con quien aún no siendo tú un santo decida quedarse
Quédate con quien nunca olvide que perdonar es olvidar
Quédate con quien te merezca y tu le merezcas
Quédate con quien sepa mirarte con los ojos cerrados
Quédate con quien mirandote se lleve el miedo a la oscuridad
Quédate con quien sepa decirte que todo va a ir bien aunque sea una verdad a medias
Quédate con quien a pesar de la distancia le sientas tan cerca que parezca que está pegado a ti
Quédate con quien sepa parar el reloj
Quédate con quien sepa atarse a la pata de tu cama
Quédate con quien  beba contigo, coma contigo, y se meta bajo la manta contigo
Quédate con quien te empuje y te arrastre cuando estes varado al lado del camino
Quédate con quien asi sea y nunca nunca dejes que se vaya..."

Todas esas palabras aterrizaron sobre la arena caliente de aquella playa, nadia habia a mi lado, nadie miraba conmigo las olas que susurraban a la arena, nadie habia en aquella playa salvo yo.

Y cuando me levante, aún sonaba el eco de una voz sin sonido que me decia:

"Quédate con quien..."


viernes, enero 08, 2021

Tristeza

 Tristeza.

Tristeza que empeña las paredes devorandolas como el moho.
Tristeza que amarillea las fotos guardadas en un cajón olvidado.
Tristeza que viste los recuerdos con traje de etiqueta
Tristeza que pone mascarilla a las sonrisas

Tristeza en los silencios, en el blanco de un papel, en el vacio de unas promesas, en la estúpida creencia de realidades inexistentes

Tristeza en la tristeza de un mañana ... sin duda triste

lunes, enero 04, 2021

2020

 Sonaron las campanadas, y las risas, las promesas, los sueños, besos y abrazos surcaron el cielo a lomos de los fuegos artificiales.

Hay una ciudad lejana que según cuentan se llama Wuhan, donde dicen que hay un virus que hace ir a la gente con mascarilla  que viene de un murcielago...

Pero Wuham está tan lejos que aquí nunca llegará,,,

Hay un país cercano, latino que cuentan que se llama Italia donde la gente empieza a morir, donde cierran regiones, donde la gente tiene miedo.

Pero eso es  Italia, y está  lejos que aquí nunca llegará.

Y hay algo que algunos llaman gobierno de España donde nos cuentan que no habrás casos que tenemos que ir a una manifestacion, que... "nos va la vida en ello..." que no hacen falta mascarillas, que somos diferentes, y aquí nunca pasa nada...

Sube las escaleras y se gira, ve lágrimas en aquellos ojos que se despiden por que no pueden acompañarle, y él lleno de miedo entra, sin saber que ya no volverá a salir, y los que le esperan en las escaleras no saben que no podrán decirle Adios.

 Hay gente en los balcones que aplauden, bailan y ponen música, en la tele no pasa nada, nunca pasa nada, pero nuestros abuelos se mueren en soledad, y hay gente vestida como si fueran astronautas que luchan dia y noche sin ayuda sin que nadie ni nada les proteja...

Hay carteles que rezuman odio: "eres sanitario nos puedes contagiar vete de aquí..." 
Hay un presidente que se dedica a las homilias, cual pregonero con su mochila cargada de mentiras.
Hay un vicepresidente que solo ve series de televisión, mientras en las residencias ya no hay radio ni tele, ni música, ni visitas, solo silencio, el silencio de la parca recorriendo sus pasillos

Y el miedo recorre nuestras calles, y a aquellos que no alcanza bailan sobre el hilo de la irresponsabilidad.

Adios 2020 tú no tienes la culpa de nada, atras se quedaron las campanadas, y las risas, los sueños y los abrazos.

Si algo nos has dejado es el que podamos valorar lo que tenemos, que abracemos aunque sea en abrazos virtuales a aquellos que resisitieron y no se fueron, el recordar con todo nuestro amor a aquellos que partieron,  a perdonar y a no perdonar la culpa de de aquellos que por aferrarse a un sillón nos han llevado a esto, a decir te quiero todos los dias, a mirar por encima de las mascarillas buscando el brillo en esas miradas perdidas, a buscar una esperanza.

Adios 2020 tú no tuviste culpa, pero por favor no vuelvas más.

El rayito de sol

 Una mañana, en aquella habitación entró un rayito de sol.

Al principio fue tímido, iluminando cada rincon, despacio, rasgando con sumo cuidado la oscuridad reinante.

Ella se asomó  y lo vió, se acercó a él y puso su mano, sintió el calor que desprendia y como se deslizaba entre sus dedos jugando a saltar entre ellos.

Poco a poco se acostumbraron a estar juntos, más en la cabeza de ella empezaron a surgir pequeños nubarrones...

¿y si se nubla el cielo y ya no vuelve?
¿y si encuentra otra ventana mas hermosa y se muda?
¿y si llega a quemarme?

Y entonces bajó la persiana, y el rayito ya no puedo volver a entrar.

sábado, diciembre 19, 2020

Isla

Siempre fuí una isla y tú intetaste arribar a ella.

Sin saber que de alguna manera mis miedos nunca me dejarian salir de ella.

martes, marzo 03, 2020

Candados

Hace tiempo que no te veo.
Desapareciste, como tantas otras cosas en mi vida, calladamente, sin decir nada, perdido entre la niebla de los recuerdos.

Te echo de menos.
Echo de menos ecnontrarte en el retiro, en la puerta del sol cuando aparecias sin más, de tus susurros de tus palabras, de tus consejos y miradas, te tus cuentos y moralejas, de tus ausencias con la esperanza de volver a encontrarte en cualquier rincon de... mi alma y mi ciudad.

Hoy te imagino a mi lado,  diciendome "hola estas aqui, de nuevo, ¿cuanto tiempo? he venido a que me cuentes tu historia,..."

Seguro que me hablarias de amor, de que todos tenemos cientos de yos dentro de nosotros, todos ellos en diferentes habitaciones, unas, con las puertas abiertas, donde una suave brisa marina las recorre, otras, cerradas con candados, esos candatos que tienen unos numeritos que has de girar  y que parecen cajas fuertes de películas, unos que uno imagina que hacen click cuando das con la clave exacta...

Y el amor... el amor... es eso, es esa persona que coge tu candado de tus habitaciones cerradas y empieza a girar los números de esos malditos candados que has ido echando a tus habitaciones donde cobijas a tu verdadero yo, al niño, al aventurero, al que grita de emoción, al que sonrie por nada y salta en charcos de lluvia, al que llora cuando ve un simple anuncio en la tele de alguien que regresa...

Y gira, gira los números y vas oyendo esos clicks que van desenredando la clave hasta que el candado cae al suelo rompiéndose en mil pedazos, y la puerta de la habitación se abre, estallan los cristales de las ventanas cerradas y el olor a moho y soledad desparece, y todo, todo, sale al exterior, y el niño que eres tú, grita, brinca, corre, salta, llora, abraza, ama, susurra te quieros...

Basta con que alguien sepa coger el candado y abrir tus puertas... eso es el amor.

Y después volverías a irte, moviendo tu mano, con esa sonrisa curtida en años, a la espera de que otra vez nos volvieramos a ver

Te echo de menos mi viejo.


sábado, febrero 29, 2020

Besos

Recuerdo la primera vez que quedé contigo, una de esas cita a ciegas, donde nunca sabes lo que vas a encontrar, quizás parodiando a Forrest Gump es como abrir una caja de bombones y meter en ella la mano sin verlos, quizás tengas la suerte de encontrar el que te gusta, quizás te toque alguno relleno de lo que más odias.

Sin embargo, aquel día yo metí la mano en la caja y desde el primer mordisco que di al bombón, siempre en sentido figurado, por que el primer mordisco tardó un tiempo en llegar, supe que era mi sabor favorito, un exquisito bombon de tres chocolates, que se derretiria en mi boca lenta, muy lentamente como lo hace la nieve en los abrazos de los primeros rayos de sol.

Nuestro encuentro, a parte de formalidades, de preguntas de fomulario,  transcurrió como esos juegos de tenis en que los dos rivales pelotean en el fondo de la pista, sin ninguno querer subir a la red, por miedo a una bola alta, un pase in shot, sin embargo, quizás por esa deformación que tienen aquellos que les gusta la fotografía,  y que nunca te pregunté si a ti te pasó lo mismo, yo no dejaba de buscar gestos, gestos en tus dedos cuando hablabas dibujando las palabras, gestos en el movimiento de tus labios, en esa lenta cadencia que los sumia en un tango, gestos en el suave aleteo de tus pestañas que cual diafragma de una cámara se abrían y cerraban para dejar ver aquel pozo imenso como un océano que eran tus ojos, he de reconocer que algunas de tus  palabras se me perdieron en el funicular de tu mirada, hipnotizado, como si pudiera montarme en ese funicular y dejarme llevar donde simplemente tú quisieras.

Maldije a aquel que inventó el reloj, y acordándome de Einstein y sus teorías, quedó demostrado que el tiempo no es como lo conocemos sino como lo vivimos, a veces raudo como la velocidad de la luz, otras lento como un diapasón marcando el ritmo.

Sin embargo pese a la brevedad de aquel momento, que quizas fuesen horas y vaya usted a saber si lo fueron, no hay sensación tan opuesta como la que deja un encuentro así, las infinitas ganas de volver, la rabia contenida porque ese momento se quedó atrás y aún quedan horas para que llegue otro, diferente, si, pero prometedor.

No os cansaré con mi segundo encuentro, el recuerdo que tengo de aquel, no fueron sus palabras, aunque si las recuerdo como se deslizaban de entre sus labios, como lo hace un riachuelo cuando se deshielan las primeras nieves, lo que más recuerdo fueron aquellas infinitas, otra vez la palabra infinita, las infinitas ganas de besarte, de acercarme lentamente a tu boca susurrando "quiero besarte", con ese temblor que produce el miedo a si te gustaría que lo hiciera.
No hay nada comparable a ese momento, a que el deseo, a que la mirada se quede enganchada en su boca, y sientas como se desboca el ritmo cardiaco, como lentamente te desplazas en tu asiento para estar más cerca, más cerca, más cerca...

No, no os diré si llegué a besarla, eso se queda entre ella y yo, pero sí os diré que  como decía aquel bolero "aunque pasen más de mil años en la boca llevaré sabor a ti"

lunes, febrero 24, 2020

Paredes

Si hay algo de la soledad que he descubierto, es que entre tanto silencio aprendes un cosa, sencilla pero que seguro no creeríais.

Hablo con las paredes.
¿Y te contestan? me preguntareis, claro, si no, como iba a hablar con ellas.
Todo empezó un día hace tiempo, llevaba bastante sin hablar, ya sabes llegas a casa abres la puerta ¿y que es lo que te saluda? el silencio.
Aquella tarde, ya empezando a entrar la noche por algún rincón, miro a mi pared, pintada de un vainilla que odio con toda mi alma, y para mi sorpresa oí un susurro "yo tambien lo odio", al principio pensé que era un extraño sonido casi gutural que mi mente habia transformado en algo entendible, pero fue cuando con más claridad escuché "si, sí yo también lo odio" tuve claro que era aquella pared la que me hablaba.
"poca cosa puedo hacer yo para remediarlo" le dije, a sabiendas que a mi casero no le haría gracia que pintase la pared.
"no te preocupes, a todo se acostumbra uno, bueno a casi todo ¿no? ya veo que tú no llegas a acostumbrarte del todo a esta soledad, lo bueno que tenemos las paredes es que no podemos movernos y de esa forma vemos lo que sucede a nuestro alrededor, dia a dia, mes a mes, año a año"

Por un momento pensé que me me estaba volviendo loco, ¿sería que tanto tiempo transcurrido sin hablar con nadie hubeira alterado de alguna forma mi consciencia, en un acto involuntario de mi mente por sobrevivir a aquellos silencios creando una voz imaginaria?

"no estas loco, o al menos no tanto como otros que han pasado por aqui, realmente te he visto en mejores momentos, incluso rebotaban tus risas en mi lisa piel, es triste que a veces dure tan poco y a ti, amigo, menos que poco"
"no basta con que me vistas con esas viejas fotografias, como si con ello tapases los socavones que el tiempo ha provocado en tu interior, y mira que me gustan, pero cuando se viste uno por los pies, y no por la cabeza. termina siendo un verdadero problema"

Tuve que asentir con la cabeza, aquella pared me habia visto bailar, reir, gemir, entre sus esquinas maxwell, bruce, the cure, the smiths, supertramp y muchos otros, habian danzado de un lado a otro, mientras sobre unos manteles blancos se bañaban en la espuma de un lambrusco extraños sueños de amor. Luego con un eco sordo, aquella misma pared me habian visto llorar,  e incluso juraria que alguna lágrima habia saltado cual saltimbanqui de un pequeño circo, a la pared deslizandose por ella como lo haría el mas avenzado esquiador bajando por las pendientes de los Alpes.

"He de darte las gracias, porque en tí colgue, como si de ropa recien lavada fuera, mis sueños a secar, porque hubo momentos en los que te escalé a través de ellos, o simplemente pegaba mi oido a tu piel lisa y fría para volver a oir palpitar a mi corazón.
Pero también te odio, porque  en ti me deslice hasta los infiernos en las noches frías de soledad, porque permanecias muda, altiva, separandome de un mundo que quizás no fuese el mio o quizás si. Porque nunca me dijiste nada cuando me viste como y cuanto me equivoqué, a lo mejor era por que sabias que esa sería la manera de volver a ti"

Y hoy sigo aqui frente a ti, cara a cara, mirandonos en la oscuridad, escuchándonos nuestros silencios

Pared.

jueves, enero 09, 2020

Y tú tan guapa

Te fuiste con el silencio de la primavera, dejando en el vaho del espejo del baño "te lo dije tantas veces, pero es tu forma de ver las cosas".

Te fuiste con las maletas cargadas, de nuestras risas, de nuestros besos, del sudor de nuestra piel en cada breve encuentro.
Te llevaste bajo el brazo mis miercoles,y tus miercoles, y ese olor  a jazmin.

Y solo dejaste la ceguera de un tiempo perdido en el tiempo.

Y ahora desde esta esquina del ring, agarrado a las cuerdas intentando no caer en un K.O. del que te cuentan hasta diez y no te levantas, intentado olvidar el silencio,  salgo a la calle, buscando en los rincones de Madrid, los charcos que no pisamos.

Y en uno de esos rincones, en aquellos bares en los que soliamos parar, con olor a café y madera, me asomo a sus cristales y te veo reir, intento no cruzarme con tu mirada, pero estás tan guapa...

Parece que fue ayer cuando nos sentabamos en esa mesa y era yo el que escuchaba tus risas, aun a sabiendas que un dia me podrias olvidar... y tú tan guapa

Sigo mirandote a escondidas, para atraparte entre mis pestañas como si con ello pudiera congelar la imagen para tenerla para siempre, y me ves, y me miras, como si por un momento no supieras quien soy, "ya verás como me olvidas", pero de tus labios cae una sonrisa, y yo sonrio.

Atrás te quedas, quizás te hayas acordado, o simplemente sonreiste a un desconocido que te miraba.. "ya verás como me olvidas", y serás algo que un dia cuente...

y tú tan guapa.


Sueños

Camino por la playa, de mi mano vas tú con esos ojos que lo miran todo sorprendido, con la inocencia colgando de tus pestañas, largas y oscuras como la noche que nos envuelve.

Nos sentamos en la arena, y miramos el cielo cuajado de estrellas, el silencio solo rasgado por el murmullo del beso de las olas en la arena, nos abriga.

"Yo tambien estuve aquí con mi padre", le digo, "cargado de sueños, tantos como estrellas".
Y él me contesta: " y tus sueños ¿brillan tanto como esas estrellas, llegaste a alcanzarlos o son como las estrellas que por mucho que alce la mano no llego a tocarlas?

Me callo, cómo puedo decirle que los sueños son como una ruleta en la que  nunca sabes donde caerá la bola.

A mi se me han dio cayendo, como los cometas que atraviesan la atmosfera y caen en algun lugar de este planeta, pero nunca sabes donde, tanto sueños dejados atrás...

"Sólo puedo decirte que nunca dejes de perseguir tus sueños, por muy lejanos que te parezcan, por muy imposibles que alguna vez te lleguen a parecer, nunca dejes de ir trás de ellos"

Volvemos a casa, intento apagar esa lágrima que desciende por mi mejilla, en la arena enterrados,quedan esos sueños que un dia con mi padre vi brillar en el cielo.

lunes, diciembre 30, 2019

Adios 2019

Se va, por fin este año de mierda

He dejado por el camino letras sin escribir, cuentos escondidos en algun susurro del viento, te quieros sin decir por mucho que explotaran en mi corazón.

He escrito amarguras en mi cara, me he vuelto algo. más si cabe, gruñón, he cerrado la ventana al optimismo, y he bailado con el lado oscuro de la tristeza.

Se han ido,  se han llevado trozo de un corazón mal herido, lo han dejado en la UVI, sin ganas ya de latir, las ilusiones se cayeron por la escalera haciendose añicos como si fueran de cristal

Te vas maldito 2019, al menos me dejas unas fotos, unos compañeros de fotografia, pero tambien me dejas un vacío enorme otro jirón más, donde ya no queda espacio para mas cicatrices.

NO espero nada del 2020, ni curas, ni remiendos, será simplemente otro año más

miércoles, diciembre 18, 2019

No luchaste

Los fantasmas rasgaron la niebla de tu mente
llenandola con pensamientos falsos.

 Y no luchaste,

Dejaste que camparan por la llanura, que lentamente impregnaran
tu piel con sus mentiras,

Y no luchaste

Hasta que se hicieron con tu cuerpo, con tu mente, con tu corazón,
daba igual que en algún insospechado y recóndito de tu ser hubiera un leve susurro,
un susurro que te decía que todo aquello era mentira.

Y no luchaste.

Entonces, la cuerda se rompió, el castillo de naipes voló hecho pedazos,
las viejas fotos se quemaron, los recuerdos se cerraron en el arcón.

Y ya nada fue igual.
Porque no luchaste.

No hay

No hay un cielo azul,
no hay escaleras hacia el cielo
no un final  del arco iris.

No hay un y comieron perdices
no hay un beso que despierte a una princesa
ni principe azul montado a caballo

No hay un amor eterno
no hay una mirada que despeje las sombras en la noche
ni una luz al final del tunel

Pero hay momentos que parecen eternos
palabras que se quedan colgadas en las sábanas de un dormitorio
abrazos que aún conservan su calor

Hay recuerdos que vuelven en noches de insomnio.

viernes, diciembre 13, 2019

Faro

Las madres esperan.
Esperan los hijos.
Las esposas esperan.
Esperan las novias.

Y ellos miran, miran aquella luz que les indique el camino.
Camino de volver.

Volver con sus madres
Volver con sus hijos
Volver son sus esposas
Volver con sus novias.

Y llegan y se abrazan,
se abrazan a sus madres .
se abrazan a sus hijos,
se abrazan a sus esposas,
se abrazan a su novias

Y mientras, allí, no muy lejos, el faro, la luz que los guió,
sigue solo, en su peñasco, esperando a guiarles de nuevo a que vuelvan

con sus madres que les esperan,
con sus hijos, sus esposas y sus novias.

Frío

Hace frío.
Hace frío ahí fuera y también...
tambien aquí dentro...

porque me desnudaste de tus sonrisas,
porque me despojaste de tu voz,
porque te llevaste el calor de tus besos,
porque arrancaste, sin compasión, las lágrimas de un niño, la ilusión de un verte, el latido de un corazón.

Hace frío.
Hace frío ahi fuera y aquí también...
tambien dentro muy dentro de mí

domingo, diciembre 08, 2019

Missing

Echo de menos.
Te echo de menos.
Te echo de menos , mi mar, el mar.

Recuerdo cuando aún podia verte, bajar hasta tu orilla, sentir en mis pies el suave tacto de la arena.
Aquellos miercoles sentado en la orilla viendo como las olas rompian en un blanco de espuma,
con el suave rumor de una nana.
Aquellas noches mirando el techo del que colgaban cientos de miles de estrellas, mientras el olor a salitre lo inundaba todo como lo hace el incienso en un dormitorio.
Recuerdo las veces que viaja solo por verte, ese azul intenso, tan intenso que parecia convertirse en verde esmeralda, momentos  fugaces, historias de una vida.

Y sin embargo cuando en tu orilla construí ese castillo de arena con la ilusión que todos tenemos de pequeño, con sus defectos pero con sus almenas, con sus grietas pero con su puente levadizo, despacio pero sin prisa, y entonces... entonces llegaste tú, con aquella ola que surgío sin más, arrasándolo todo, llevandote el castillo, la arena, y las ilusiones de aquel pequeño.

Dicen que nunca debes fiarte de la mar, dicen tantas cosas...

Pero yo sé que a pesar del tiempo, del tiempo que llevo sin verte, sin pisar tu arena, sin olerte...

Echo de menos.
Te echo de menos.
Te echo de menos, mi mar, el mar

viernes, diciembre 06, 2019

Algodón

Nunca imaginé que un algodón pudiera tener un corazón más duro que el diamante

jueves, noviembre 28, 2019

Ojos de gata


Me encontré con tus ojos una tarde cualquiera.
Ni yo te esperaba, ni tú me esperabas, pero alli estabas tú, alli estaba yo.
Y como una gata te enroscaste a mis piernas, ronroneaste a mi corazón.
Y soñé con tus ojos de gata.

 Esquiva, y suave, maullabas búscandome con tus ojos de gata.
Y allí me tenías, acariciando tu pelo, dejandome llevar por tu sigilo,
ignorando las veces que te ausentabas.
Y soñe con tus ojos de de gata.

Saltas de mi cama a la tuya, huyes cuando mis caricias te casan,
vuelves cuando las echas de menos.
Y soñe con tus ojos de gata.

Más un día, cual gata que eres, dicen que me encontraron rígido y frío,
me habias arrancado el corazón, me habias devorado el corazón.

Y yo aún sueño con tus ojos de gata


lunes, noviembre 25, 2019

Faltas tú

FALTAS TÚ.

Faltan tus manos para agarrarme cuando mis fuerzas flaquean, para empujarme y seguir adelante cuando tengo miedo.
Faltan tus manos, para acariciarme, para sentir el calor de ellas en mi mejilla, para poder entrelazarlas cuando estamos juntos.

Falta tu mirada, para que me cubra , me vista y me acune, para que me devore y me desnude, para que me intimide, para que me sonria y me ilusione.

Faltan tus ojos, para que pueda ver a traves de ellos la vida en color, para sentir que centellean, para ver como me sonrien.

Faltan las yemas de tus dedos, para que recojan mi lagrima cuando se desliza por mi mejilla, para poder besarla y llevarmela a la boca.

Falta tu cuerpo, para que me provoque ,para que se enrede entre mis sabanas, para que se pegue a mi mientras bailamos.

Faltan tus piernas para que se entrelacen en mi cintura, para andar con ellas en paseos interminables por Madrid, para dar un paso y luego otro cuando me siento inmovilizado.

Falta tu inteligencia, para sacar una sonrisa de mi boca, para sacarme del atolladero que mi ignoracia tantas veces me mete, para iluminarme con tus historias.

Falta tu sombra, para que llene el vacio de mi casa, de mi sofá, de mi cama, para que me sienta Peter Pan y poder ver como retozan las dos.

Falta tu voz, que se adueñe de mis oidos, que me cuenta historias con las que sueño , la ultima que quiseria oir antes de dormir, y la primera voz que me deseara buenos dias.

Me falta tu corazón, para que sus latidos acompasen los mios.

Faltan tus oidos, para susurrate, para poder jugar con mi lengua en ellos, para decirte en voz baja que te quiero.
Por que faltas tú.


jueves, octubre 31, 2019

Cerraste la puerta

Cerraste la puerta...
Y aunque yo sabía que un día pasaría, no me acostumbro

Cerraste la puerta...
Sin motivo, simplemente dijiste "es el momento"

Cerraste la puerta...

Y por debajo entra un frió que cala los huesos,
tras ella sólo ha quedado un silencio que se pega a las paredes, como cuadros colgados sin marcos

Cerraste la puerta en el otoño, como si quisieras ser una hoja más que se desprende del árbol,
y a pesar de todo, a pesar de esa oscuridad que dejas tras la puerta, pienso que un viento te habrá
hecho volar, allá donde hace tiempo querias ir, aunque no lo dijeras, aunque ahora  te extrañe, como se extraña el verano en los días de otoño.

Cerraste la puerta, y de pronto las fotos amarillearon, los recuerdos se convierten en escarcha, no hay voces, no hay bailes, ni risas, ni reproches,  solo queda una puerta cerrada y tras ella.. el vacío.

domingo, julio 07, 2019

A mi me valia

A mí me valía...

A mí me valía... cobijarme en tus palabras para salir de mis silencios
A mí me valía... columpiarme de vez en cuando entre tus labios
A mí me valía...que me dejaras, de vez en cuando, tumbarme en la orilla de tu mar
A mí me valía... el pequeño espacio de tu paraguas
A mí me valía...sólo el tramo del recorrido de las agujas de tu reloj
A mí me valía...el cuando, el donde, y el ahora
A mí me valía...conjugar verbos en gerundio
A mí me valía...lo que para muchos no les valdría
A mí me valía...el quiero pero no puedo
A mí me valía...ya no ver millones de colores, pero ver sólo uno

A mí y sólo a mí, me valia...

sábado, junio 22, 2019

Tiempo - ¿Quien soy?

Ha pasado tiempo.
Mucho tiempo.
Desde que no vengo a verte, desde que no me enfrento a estas páginas en blanco.
Sin fuerzas
Sin ideas

Quizás algo se haya quedado atrás, quizas la bruma del olvido haga que las palabras de la frasca, aquellas con las que tejía historias se hayan dormido entre el pasado y el olvido.

Quizás sea yo,  sumergido en un bote de formol, como esos cuerpos en lo laboratorios médicos.

Sin embargo hoy quiero dejar unas palabras, no mias, tomadas de una serie de tv pero cuanta verdad encierran

"beberás honda y repetidamente y parte de esa calidez y estupor crecerá y se expandirá...
 y reiremos a cuenta de los días de antaño y brindaremos por los camaradas caidos y aún por caer, y olvidaremos por todo lo que has pasado... Y recordarás, al final, quuien eres"

¿Quien soy?

jueves, octubre 18, 2018

Silencio

Silencio.
Recorro las calles de un domingo cualquiera cuando aún las luces de las farolas no se han despedido.
Hay un silencio callado, y aunque te pudiera parecer una redundancia, no es asi, este era un silencio callado, donde los coches, pocos, no emitían ruido, donde las personas pocas, susurraban sin hablar en voz alta.

Silencio.
Abro la caja de las viejas fotografías,  tiempo atrapado en un papel, rostros mudos, sentimientos grabados en color y blanco y negro, y tras ellos un silencio, el del tiempo que pasó.

Silencio.
En el rincón de la cama, donde antes se deslizaban suspiros y jadeos, ojos cerrados envueltos en un sueño. Ahora solo queda ese lazo que los envuelve, el lazo del silencio

Silencio.
En un tarde, donde un niño deberia estar jugando,  solo hay un vacio, y del aire cuelga un silencio.

Silencio, dejad que los niños duerman

lunes, junio 04, 2018

No iré a ningún lado

No iré a ningún lado porque el enemigo está ahí fuera...
No iré a ningún lado aunque el enemigo tire la puerta y nos arranque el corazón
No iré a ningún lado porque desde el principio siempre quise estar aquí
No iré a ningún lado aunque sienta que el enemigo está dentro de mi y aún asi tu me quieras tal como soy
No iré a ningún lado porque contigo sólo puedo estar donde tú estes
No iré a ningún lado aunque quiera estar en miles de sitios a la vez, aunque a veces dude si este es mi lugar
No iré a ningún lado aunque te vayas y no  vuelvas porque aquí están mis recuerdos. por que aquí estarán tus recuerdos
No iré a ningún lado aunque sepa que te irás por si alguna vez decides regresar y yo estaré aquí
No iré a ningún lado porque ya no me quedan sitios donde ir
No iré, no, auqnue tú ya no me quieras.