viernes, octubre 26, 2007

Árbol

A las afueras de áquel bosque frondoso, había un árbol chiquito, de tronco delgado con pocas ramas y menos hojas.

De vez en cuando se acercaban a verlo, era tan diferente a los árboles del bosque, que llamaba la atención , pero solo por un momento.

Un día cuando el otoño corría a morir a brazos de su amante el invierno, un chiquilla se acerco, y vió que de su delgado tronco no paraba de manar sabia. Se quedó extrañada, y miró a su alrededor a ver si alguien podía explicarle qué es lo que le estaba pasando al árbol.

Cuando un pequeño gnomo tiró de su faldita.

- El árbol está llorando.
- Pero ¿por qué?
- Lo ves, tiene pocas ramas y en esas pocas ramas menos hojas, y ahora este otoño se las está llevando una a una...
- Pero eso pasa todos los otoños ¿no? se caen las hojas y en primavera vuelven a salir.
- Si, eso es cierto, eso le pasa a todos árboles, pero dime, ¿lloran los árboles?

Y la niña se quedó viendo como áquel árbol, lloraba por las hojas que habia perdido.

jueves, octubre 25, 2007

El tesoro

Se había corrido la voz.
En el pueblo todos lo sabían, sabían que aquel hombre que había llegado no hace mucho y se había instalado en la casa mas alejada del pueblo guardaba un tesoro.

Nadie sabe quién fué el primero que lo dijo, ni en que consistia ese tesoro, sólo que tú lo tenias.

Muchas noches cuando dormias oias ruidos fuera de casa, mas nunca llegaste a pensar que eran gente del pueblo intentando averiguar donde tenias oculto el tesoro, y que al amanecer siempre volvían con las manos vacias.

Lo intentaron todo, incluso en las fiestas del pueblo te emborracharon y mientras tanto aprovecharon para entrar en tu casa, revolviendo cajones y estanterias, armarios y escaleras, colchones y ropa, y volviendo siempre con las manos vacias.

Mientras en el pueblo seguían maquinando la forma de encontrar el tesoro, llegó una chica preguntando donde podría quedarse, uno le indicó que en tu casa, que habia habitaciones de sobra y a ti no te importaria. Todos le miraron extrañados, pero cuando la chica se fué, él les explico que era la mejor manera de tener a alguien "infiltrado", para saber donde estaba el tesoro, que luego ya le preguntarían a ella por si veia alguna cosa rara.

Asi que la chica fué a tu casa, y cuando te preguntó si podia quedarse, tú no pusiste objeccion, la casa era lo suficientemente grande y siempre venía bien algo de compañía.

Los días pasaron y cuando la chica bajaba al pueblo la inundaban a preguntas, pero ella no sabía nada, a lo más, que antes de irte a dormir te veia como guardabas algo en una cajita, pero que no sabia donde la guardabas.

Está claro, se dijeron en el pueblo, allí es donde guardará la llave de su tesoro, habrá que enterarse de donde guarda esa cajita. E intentaron que la chica viera donde la escondias.

Mientras en la casa, tú cada día te encontrabas más a gusto con ella, los miedos del principio de romper la rutina de vivir solo, habian dejado paso a la dulce sensación de estar con ella, a ir compartiendo su casa, tus paseos, tu sonrisa.
Y cuando ella se iba a dormir, tu sacabas la cajita y la dejabas en su bolsa de viaje, y al amanecer antes de que ella se levantase, volvias a coger la cajita de su bolsa y a guardarla.

Ella seguía bajando al pueblo y ellos seguían preguntandole, pero por mas que preguntaban siempre tenian la misma respuesta, - no se donde la guarda - .

Un día, cuando bajaste a coger la cajita de su bolso de viaje, esté ya no estaba alli, subiste a la habitación y ella tampoco estaba alli, sólo una pequeña nota que decia "he de irme".

Miraste por la ventana, la bruma de la mañana cubría el paraje, y un frió caló tus huesos, - sabía que mas tarde o mas temprano, te irias -, pensaste.

En el pueblo cuando todos se enteraron de que la chica se había ido, cundió el pánico, seguro que ella ha encontrado el tesoro y se lo ha llevado, hemos sido unos estupidos al confiar en que ella nos diría algo.

Y subieron a tu casa a preguntarte por tu tesoro, por aquella cajita.

Y cuando abriste la puerta y alli los viste, al oir la pregunta, sólo pudiste soltar una gran carcajada.

- Si, es cierto que ella se ha llevado la cajita y en ella mi tesoro, pero ni ella lo sabe ni vosotros sabeis cual es ese tesoro.

Pusieron mala cara al oir tus palabras, pensaban que les estabas engañando, y más cuando te oyeron decir.

- Señores, señoras, mi tesoro , ese que guardaba celosamente en la cajita era .... mi corazón.

Y se armó la marimorena, unos querian pegarte, otros entrar en la casa y buscar hasta en los cimientos.... pero tú te pusiste de pie y ante la vista de todos descubriste tu pecho.

Y allí donde debía estar tu corazón, sólo habia un agujero, negro como la noche.

Nadie nos contó

Leyendo el blog Aquí no vendemos simulacros, que os recomiendo, escribí:


En qué momento de nuestra juventud, de nuestra niñez, nos vendieron la idea de que la vida es un camino fácil de recorrer, como en las películas, chico conoce a chica, chica le dice que no pero luego es que sí, chico besa a chica y... fundido a negro...

y luego?,. ¿qué sucede luego? ¿por qué no nos lo contaron? no nos contaron que la chica puede dejar al chico, o que el chico se va con otra, o que de pronto el amor te arranca la vida de cuajo.

No no contaron que la vida juega contigo, te da el amor y cuando crees que empiezas a disfrutarlo te lo arrebata.

Y no hay fundido a negro que termina en un beso y en sonrisas, por que nadie nos contó que hay fundidos a negro que terminan con soledades y con lágrimas, que la casa no se llena de amigos y familia en reuniones llenas de comida y bebida donde las risas lo inundan todo, sino que la familia tiene sus trapos sucios que cuando se reune se lanzan unos a otros.

No hay fundido a negro en mágicas reuniones de amigos, por que nadie nos contó que los amigos se casaron y ya hacen su vida y cuando te reunes con ellos te vuelven a preguntar si estas con alguien, y te hacen sentir más solo aún, más fuera de lugar aún sabiendo que ese podría haber sido tu sitio, y los ves y te dan envidia por que en algun momento de tu vida tu tambien quieres tener a alguien al lado con quien arroparte en la cama y ver una película, salir del trabajo y saber que tienes a quien esperar o alguien que te espera.

NO hay fundido a negro cuando llegas a casa sueltas las llaves y estas encantado de la soledad, por que nadie nos contó que aunque haya dias que la disfrutes, al final la soledad te morderá el alma, y sentiras el eco sordo de las risas y las voces, de los supiros y gemidos que un día hubo en tu casa, que cenaras delante de la tv una ensalada o un plato precocinado por que a nadie tienes a quien cocinar ya, mientras en el frigorifico se te pudre la comida por que las multinacionales no se acuerdan de que hay gente que esta sola, y todo lo hacen en packs para mas de uno.

NO hay fundido a negro con letras de "y fueron felices", por que nadie nos contó que el amor duele y te deja el corazón sangrando y parece que nunca dejará de hacerlo, y vives en el recuerdo de un tiempo que sin duda fué mejor.

Nada de eso nos contaron, y uno tiene que aprenderlo a solas, encalleciendose por dentro, mordiendose los puños, y ya la vida no sabe a miel y rosas, sabe a fracaso y a derrota, a la amargura de unas lagrimas que de tanto llorar ya son secas.

La vida no fué como nos la contaron o vendieron, al final la vida es como nos la vamos haciendo y como nos la dejan hacer.

No me contaron que podría volverme loco de tanto pensarte.


.. fundido a negro....

martes, octubre 23, 2007

Tú



Por peticion... la verdad es q es preciosa la canción.


Hoy ha sido de esos días que vas a toda prisa, y no sabes bien por qué.
Me levante temprano, y ya el frió de la noche empieza a instalarse en mi casa, un café para despertarme y mientras se hace, me ducho. - "Dios que frio hace ya por las mañanas, deberia cortarme el pelo" - me digo mirandome al espejo, pero no sé, quizas quiera dejar que crezca más a ver si cambio de imagen otra vez.

Salgo y me seco mientras huelo a café recien hecho, algo bueno debe tener estar en paro, pienso, son las 9.15, enciendo el ordenador mientras me sirvo las tres cucharadas de azucar con ese artilugio de azucarero que tanto cariño le tengo, y tanto me gusta.

Hago la cama, qué invento es el edredón nórdico.. abro las ventanas, el día amaneció gris, y miro a mi alrededor, - ¡uff muchas cosas por hacer! - limpiar el polvo recoger un poco todo, barrer, fregar, y poner una lavadora de color.

Así paso la mañana, cuando termino, necesito otra ducha, y preparo la lista de la compra, unas endivias, anchoas pero de las buenas, unos solomillitos y me debato entre las patatas fritas o una salsa, infructuoso debate, ganan las patatas fritas por goleada, una botella de lambrusco, fresas y kiwi, ahh y por si acaso helado.

Me encanta comprar, pero odio las largas colas en la caja, menos mal que mi ipod está al rescate.

Como un poco, ligero hace tiempo que se me cerró el estomago, y pienso en ir preparando todo, aun es pronto pero me hace mucha ilusión, ademas me encanta la cocina, asi que recojo todo lo que tengo sobre la mesa, y saco los manteles individuales blancos , del ikea por supuesto, y voy poniendo la mesa, las dos copas de vino, la cuberteria, los manteles, y unas servilletas engarzadas con un anillo de madera. ¡Ah ! y el detalle, un velón grande con flores secas en el centro, luego ya lo quitare.

Dispongo por toda la casa unas pequeñas velas, mientras en el equipo suena un cd de van morrison, he bajado a una tienda de gnomos y elfos que venden un sandalo especial, ya va cayendo la tarde y he de ponerme con la cocina.

Prendo uno y me dejo transportar por su olor, cambio el cd, y un ambiente oriental transpira por la casa. Preparo las endivias con las anchoas y unos tomatitos cherry, les espolvoreo un poco de perejil decorando el plato y ¡ale! a la mesa.

Preparo los solomillitos en pequeños trozos con un suave toque de coñac, y hago las patatas fritas por supuesto naturales y en sarten.

Mientras se frien preparo las fresas une cuenquitos, unas con zumo de naranja y un leve toque de azucar, otras con vino, otras naturales y un tazoncito de nata.

el vino reposa en su cubeta de hielo.

Y la mesa está preparada, enciendo las velas, y dudo entre Teddy Pendergrass o Maxwell. Elijo al azar.

Ya está todo preparado.

Me siento y veo la mesa y la habitación, y me satisface, noto como las sensaciones y los nervios se desbordan por mi piel.

Y espero, espero y espero.

Hasta que me doy cuenta que algo falta. Miro la mesa, las velas, la musica, el ambiente y todo está en perfecto orden. hasta que me doy cuenta que....

FALTAS TÚ.

Faltan tus manos para agarrarme cuando mis fuerzas flaquean, para empujarme y seguir adelante cuando tengo miedo.
Faltan tus manos, para acariciarme, para sentir el calor de ellas en mi mejilla, para poder entrelazarlas cuando estamos juntos.

Falta tu mirada, para que me cubra , me vista y me acune, para que me devore y me desnude, para que me intimide, para que me sonria y me ilusione.

Faltan tus ojos, para que pueda ver a traves de ellos la vida en color, para sentir que centellean, para ver como me sonrien.

Faltan las yemas de tus dedos, para que recojan mi lagrima cuando se desliza por mi mejilla, para poder besarla y llevarmela a la boca.

Falta tu cuerpo, para que me provoque ,para que se enrede entre mis sabanas, para que se pegue a mi mientras bailamos.

Faltan tus piernas para que se entrelacen en mi cintura, para andar con ellas en paseos interminables por Madrid, para dar un paso y luego otro cuando me siento inmovilizado.

Falta tu inteligencia, para sacar una sonrisa de mi boca, para sacarme del atolladero que mi ignoracia tantas veces me mete, para iluminarme con tus historias.

Falta tu sombra, para que llene el vacio de mi casa, de mi sofá, de mi cama, para que me sienta Peter Pan y poder ver como retozan las dos.

Falta tu voz, que se adueñe de mis oidos, que me cuenta historias con las que sueño , la ultima que quiseria oir antes de dormir, y la primera voz que me deseara buenos dias.

Me falta tu corazón, para que sus latidos acompasen los mios.

Faltan tus oidos, para susurrate, para poder jugar con mi lengua en ellos, para decirte en voz baja que te quiero.

Por que faltas tú.

sábado, octubre 20, 2007

Tiempo

Tiempo...

Dias, semanas, meses...

La vida había continuado, y allí me hallaba yo, una mañana más preparandome para ir al trabajo, mi block, mi libro de lectura del metro, todo listo para zambullirme en el caos de las mañanas de Madrid.

Cuando fuí a cerrar la puerta, recordé que me dejaba el móvil, lo cogí y apreté la tecla para ver la carga de batería, y cuando lo fuí a apagar pulse mal y apareciste tú en la lista de contactos. No te había borrado, hubiera sido como borrar parte de mi, y aunque ya no dolias, era como si algo escociera ligeramente dentro de mi.

-"Uff, -pensé- cuanto tiempo ha pasado.

Y así era, parecia mentira, pero los días habian volado, y las semanas y los meses, nunca más volvimos a saber el uno del otro, nunca supe el por qué, quizás en aquel momento nuestros caminos debían separarse, quizás en el fondo lo sabíamos, que aquel tiempo, no era nuestro momento.

Guardé el movil, me puse el ipod, y salí a la calle, el dia era frio, el otoño casi estaba muriendo, y el invierno saltaba en la ciudad, proclamando su victoria sobre el agonizante otoño.

Llegué a la oficina, encendí el pc, y comencé con mi ritual de siempre, el correo, el mundo.es, el gmail, había costumbres que ni siquiera el tiempo se las lleva.

Photoshop, dreamweaver, y un café.

Así transcurría la mañana, una mas, en mi medida era feliz, me había estabilizado, el trabajo ya por fin era indefinido, y de alguna manera habia asimilado como era mi vida.

- Nico, tenemos reunión de seguimiento.
- Puff otra vez, - pensé- eran siempre aburridas, pero me servían para dibujar en mi libro de viajes, aquel día no se por que, dejé de dibujar y empece a juguetear con el móvil, y cuando este se encendió volviste a aparecer tú en la pantalla, tu número.
me quedé alli mirandolo, absorto, ¿qué seria de tu vida? que te habría pasado al final, serias feliz?, y sentí la necesidad de llamarte.

Acabó la reunión y volví a mi mesa, ahora la idea de llamarte no se me iba, volví a temblar como en aquellos primeros días, y salí al vestíbulo.

- Hola, hola?
- Si , digame...
- Hola que tal como te va? te acuerdas de mi...
- Ummm pues ahora mismo asi no caigo.
- Perdona, no te estaré interrumpiendo.
- NO, no te preocupes pero ¿quien eres?
- Soy Nico, Nicolas, ¿no te acuerdas?
- ... Nico?? holaaa !!! vaya... que sorpresa. que tal estas?

Su voz sonó temblorosa, no pude saber si por la sorpresa o por sentirse incomoda por mi llamada.

- Bien, es que vi tu numero en el móvil y me dije vamos a llamarla después de tanto tiempo, a ver que es de su vida.

- Pues ya ves, me va bien, como siempre, mucho trabajo, ya sabes, ¿y tú?
- Bien, por fin encontré un trabajo estable y ahi sigo, en mi mismca casita y vamos tirando
- Me alegro mucho, lo necesitabas.
- Oye, ya se... que.. bueno, ¿te apeteceria tomar algo y que nos vieramos?
- Ufff¡, me pillas un poco liada, a ver... no se...
- Venga sera un rato no más.
- Bueno vale que tal esta tarde sobre las 8?
- Perfecto....

Regresé al ordenador, sabía que el día estaba perdido, ya no podría pensar en otra cosa, sólo esperar a que llegaran las 8.


Y dieron las 8.
Y allí estaba yo, nervioso como un flan, como si fuera una cita, las 8.05, las 8.10, vaya otra vez te retrasabas, ¿o es que no vendrias?.
Y de pronto apareciste.

- hola Nico
- Hola, sientate anda, ¿que tomas?
- Un cafe que ando algo destemplada.

Pedí el café. Y te miré despacio, estabas igual de guapa que siempre, sin embargo estabas diferente, había algo en ti distinto.
Hablamos de intrascendencias, como si tuvieramos miedo a preguntar por nuestras vidas.

- Te veo muy bien, estas muy guapa, como siempre, pero te noto cambiada, hay algo en ti diferente que no capto.
- Pues estoy igual que siempre, quizas cansada, no es mas, te veo muy bien, parece que el tiempo no pasa por ti.
- ja ja , ya sabes mis baños en formol...

Sentía tu cercania. te miraba a los ojos, aquellos que ya hacia tiempo habian chisporroteado tantas veces, y sin embargo los vi apagados y comprendí en qué estabas diferente, estabas apagada, tu mirada, tu sonrisa.

- ummm.. estas... y ahora estas ... ¿estas con alguien? - te pregunté.
- Si, llevo con un chico unos seis meses.
- Ah... que bien...no? .. y que tal? como te va...
- Bueno, la verdad Nico, pensé que me iria mejor.

Noté un ligero temblor en ti y sin pensarlo te tome de la mano, tuve miedo a tu rechazo, pero no la moviste, abrí mis dedos y los entrelace a los tuyos. Y cerraste tu mano sobre la mia.

- Te he echado mucho, mucho de menos.- te dije.

No dijiste nada, te quedaste mirandome a los ojos, en silencio, aquellos ojos que tanto habian reido.

- Tengo una idea, algo que se nos quedó pendiente. Ven.
- Pero...no cambiaras nunca ¿verdad? ya me quieres asustar con alguna de las tuyas...
- No te preocupes, no es nada malo.

Y salimos a la calle, bajamos a la boca del metro.

- Pero donde me llevas?
- Espera, ya veras. Confia en mí.

Hasta que nos detuvimos enfrente de un fotomatón.

- Voila, aqui estamos, quiero que nos hagamos una foto, los dos juntos.
- estas loco Nico, en serio, ¿ahora?
- Bah, por que no?

Y entramos, eché la cortinilla, introduje uan moneda de 2 euros, y te sentaste en mis piernas, en silencio, hasta el primer fogonazo y entonces empezaste a reir.
Cambiamos las caras, hicimos muecas y en una de ellas mi boca se acerco a tu boca, te besé y no rechazaste mi beso, me cogiste con tu mano por la nuca y apretaste con fuerza, senti tus labios, tu lengua con pasión como se lanzaba a mi boca, como mordias mis labios.

Cuando dejamos de besarnos, nos invadió el silencio, me miraste a los ojos, callada, sin una palabra.

- Ven, - te dije - vamos a mi casa.

No dijiste nada, sonreiste, me tomaste de la mano, y salimos del fotomaton, cogimos las fotos, y bajamos al anden. Entramos en el vagón en silencio, y cuando éste inició su marcha empezamos a ver las fotos y a reir ... a reir. Hasta que te pegaste a mi y me volviste a besar con pasión, con prisas, como si en aquel beso estuviera todo el tiempo reunido que no habiamos sabido el uno del otro.

Subimos a mi casa, y antes de abrir la puerta no dejamos de besarnos, mis manos recorriendo tu cintura, tu apretandote a mi, acerté a meter la llave y en cuanto cerré, me empezaste a quitar la camisa, todo eran urgencias, nos desnudamos mutuamente, y caimos en la cama, yo besaba tus parpados tus labios tu boca, tus orejas, mordia tu cuello mientras cerrabas tus ojos y notaba como tu respiracion se agitaba, descendí lentamente, recorriendo con mi lengua tu cuello despacio, mientras mi cuerpo se pegaba al tuyo y notaba tu calor y tu humedad, deslice mi boca a tus pechos y los bese despacio en circulos mientras acariciabas mi pelo y arqueabas tu cintura. Noté como se alzaban tus pezones, como llamaban a mi lengua que los golpeaba suavemente. Pero el camino no se detenía ahi, segui por la vereda de tu estómago hasta tu ombligo, hundi mi lengua en el mientras tu deslizabas tus piernas por mi costado invitandome a descender más aún... y lo hice, me embriagué de tu sabor, bebí de tu fuente oyendo tus gemidos, sintiendo tus movimientos de cintura, como empujabas mi cabeza contra ella, hasta que estallaste de placer, unos espamos, el cuerpo rigido por unos instantes... hasta que se fué relajando, y yo segui hundido en ti, dando pequeños besos, suaves roces con mis labios.

Levanté la vista y vi tu cara, tus ojos me miraban y ahora si chisporroteaban, y tu sonrisa volvia a estar en ella.

Entonces me giraste y empezaste a comerme la boca, a besarme el pecho, a llevarme al extasis con tu boca y cuando sentiste que era el momento, te pusiste encima mio y sin dejar de mirarme, me hiciste el amor.


Caimos rendidos el uno al lado del otro, con el sudor recorriendo nuestra piel, en silencio, dejándonos llevar por lo que sentiamos en ese momento, con nuestras manos entrelazadas. Cerraste los ojos y noté como caias en un sopor leve, me quedé alli quieto, casi sin respirar, mirandote, atrapando ese momento, un momento en el que no me hubiera importado morir.

Al cabo de un rato abriste los ojos.

- Nico he de irme, ¿puedo ducharme?
- Claro, sacare unas toallas.
- Me he sentido muy feliz...

No te contesté, solo puede pegarme a ti y besarte suavemente en los labios mientras te susurraba: " te quiero. "

Ví como te vestías, - espera, te acompaño a por el taxi-.
Bajamos a la calle, el frío ahora era más intenso, y te abracé mientras esperabamos.

- Tengo que decirte algo, - te dije - No quiero que esto se quede aquí, no quiero perderte una vez más, no sé que pensaras, ni que sientes, y no quiero que me digas nada ahora. Hagamos una cosa, pasado mañana a las 8 en el mismo sitio de hoy, si vas quiero que sepas que no te dejare escapar, si no vas, entenderé que no nos volveremos a ver.

Y me beso sin decir nada, paró un taxi, se subió y se fué.

Al día siguiente llamé al trabajo para decir que me encontraba mal, no podia ir, sería inutil estar sentado delante del ordenador sin poder concentrarme cuando yo estaba en otro lado.

Llego el dia, las 7.50 y allí estaba yo, en una esquina viendo la puerta de aquel café, casi sin respiración, con el corazon a punto de abrirse paso y saltar a la acera. Y entonces me entró miedo, un miedo frío y helado, de los que van calando la piel los huesos hasta que se mete en alma, ¿y si no viene? ¿ y si viene y el final no es el que yo deseo? No podria soportar haberme hecho ilusiones para que ahora fueran arrancadas de cuajo.

Te ví llegar, miraste a izquierda y derecha y entraste, sentí como me buscabas con la mirada y como al no verme tus hombros caian pesadamente. Y yo inmovil, muerto de miedo sin poder dar un paso.

Las 8.05, seguias mirando, nerviosa, y dí un paso, y luego otro y el miedo se evaporó, y el frio se convirtió en un calor que me hizo sudar y entré, y nos miramos.

- esta vez... no te dejaré ir.
- esta vez... no me iré.

Y tus ojos chisporrotearon en un infinidad de centellas llameantes.

jueves, octubre 18, 2007

entierro vikingo

Estaba allí, sentado en el borde del espigón, desplegue las cosas que llevaba en la mochila, mi cuaderno de viaje, de esos que tienen la goma para cerrarlo, mi boligrafo una pequeña linterna, una cestita de mimbre con forma de barquito forrada con un plastico impermeable, un sobre tambien impermeable y una caja de cerillas.

Alguién desde atras me iluminó.

- Oye a estas horas no puede estar, es peligroso.

El guardia del puerto, vaya no tendría otra cosa que hacer.

- ya se, ya se, no te preocupes, no tardaré mucho, ademas no creo que este prohibido eatar aqui sentado viendo las estrellas ¿no?

- Ya, ya.. no sera otro de los que viene a emporrarse y termina cayendose contra las rocas y jodiendonos la noche.

- que no de verdad, vengo a leer un rato y disfrutar de la soledad de aqui, no te preocupes.

- Bueno vale, pero ya sabes nada de porros y botellon que luego me jodeis siempre.

Menos mal que se fué, estaba rompiendo el encanto de aquella noche, el cielo estrellado, las aguas calmadas, el reflejo de la luna.

Tome el librito de viajes mi boli preferido y con una goma coloque la linterna en mi frente para poder iluminar mientras escribia.

Recuerdos...

Recuerdo mi primer amor de verano ese que te destorza el corazon, el de la chica mas madura que tu, el amor platónico, el amor del que te dicen. "cuidado chico, es un saco de brevas todo el mundo la toca y el mas tonto se la lleva", pero ese es el amor, el amor de verano... y uno de las primeras cicatrices.

Recuerdo a mi primer amor de colegio Encarnita Benito, vestidos de comunión.. los nervios de sentarse en clase a su lado, me declaro.. no lo hago...

Recuerdo a la persona de la que me enamoré perdidamente, sus ojos azules, el primer beso, la primera vez que hice el amor.. los años juntos.... el año que nos separamos...

recuerdo el dolor, la soledad la deseperación y el paso del tiempo....
como lo va curando todo...

recuerdo como en mi camino se cruzaron mas personas, pero aquel corazon estaba ya cubierto de cicatrices y helado, y no hubo quien lo descongelara, ni mas "te quieros"

recuerdos de ojos chisposos y alegres, de un verano increible, recuerdos de unas velitas una y otra y otra, de un cuenta cuentos de un pub donde echaban las cartas...

recuerdo caminos paralelos caminos que se separan caminos que se cruzan

recuerdos de una sorpresa no esperada, de autobuses verdes en mañanas de frio, de vahos, de amaneceres sobre la ciudad.

recuerdos de depedidas, de andenes de trenes, de un viaje inolvidable.

recuerdos de patatas fritas, de risas, risas y mas risas....

recuerdos de una ventana abierta, de una sonrisa colgada en ella...

recuerdos de sueños e ilusiones, recuerdos de palabras de besos de susurros de abrazos

recuerdos de dolor, de lágrimas de soledades de incomprensión...

recuerdos de besos dados y de los no dados, de te quieros susurrados y te quieros ahogados en la garganta, recuerdos de ¿quedamos y no quedamos? recuerdos de fotos hechas y las que no se hicieron

recuerdos de playas de rocas, de sidra y de manzanas

y tras todos estos recuerdos, sentimientos sensaciones el corazon a punto de explotar, el corazon a punto de romperse en mil pedazos...

De todo eso escribi en aquel librito, poco a poco, detallandolo como si fuera un diario.

Lo deposité en el sobre acolchado, y este en la cestita en forma de barco.
Me pusé sobre la ultima roca y coloqué el barquito sobre el agua, encendi una cerilla y procedi a quemar aquellos recuerdos que me quemaban las entrañas, como si de un entierro vikingo se tratase, y mientras la cerilla prendia entre mis dedos, pensé que no serviría de nada, que quizas seria un entierro de parte de mi.

Apagué la cerilla antes de que me quemaran los dedos, y pense en aquellos mensajes en una botella, empujé el barquito hacia el horizonte, para que se perdiera mar adentro.

Quizás, pensé, alguien en algún lugar remoto y lejano lea mi librito, y sepa lo que es el amor y el desamor, lo que es en realidad sentirse enamorado.

Vi el barquito perderse lentamente, mientras una lágrima corria por mi mejilla, y cuando al final ya lo perdí de vista, sonreí, en el fondo de mi ser sentí algo parecido a la felicidad, habia amado y eso quizas no puede decirlo todo el mundo.

Dejé el espigón, saludé al guardia, y anote en mi palm "mañana tengo que comprar otro cuaderno de viaje".

miércoles, octubre 17, 2007

Palabras

Me visto con mis palabras, me cubro con ellas y el frío es menos.

Hablo con ellas, me responden saltan por el teclado y compones una frase, un párrafo, una historia y llenan mi soledad, de bosques, de paseos de personajes que rien y lloran que saltan de la pantalla.

Palabras cubiertas de lágrimas, palabras envejecidas por los recuerdos, palabras brillantes de letra curvadas que me traen un mañana diferente cada día.

Palabras que son tapones que cubren loas cicatrices de mi corazon, palabras que son hilo y aguja que cosen los jirones de mi alma.

Palabras que conforman una escalera por la que puedo subir al cielo y tocar las estrellas.

Palabras que me enamoran, que hacen enamorarse, palabras que se enredan en el pelo que se deslizan por la mejilla, que acarician unos labios, que besan y que hacen el amor.

Palabras, estais ahi, salis de mi, volveis a mi, nunca me dejais ni en los peores momentos, y con vosotras me curo, sonrio, lloro, amo, odio, recuerdo, olvido, hasta que rendido mis ojos se cierran cargados de palabras.

martes, octubre 16, 2007

Vida

Paseos.. Retiro... música...

Y la vida...

Sentir que uno da la vida por vivida... no hay mas, los sueños se han diluido como azucarillos en el café.

otro hijo..
volver a vivir junto a alguien...
casarte...
viajes...
sueños..
ilusiones...
compartir..
vivir..

Por que para algunos vivir es compartir y sentir.

Y sino es asi, la vida se da por vivida.

Imágenes

Dicen que la imagen vale más que mil palabras.... y es cierto.
Dicen que vivimos en el mundo de la imagen.... y es cierto.
Dicen que la primera imagen que das puede abrir o cerrar una puerta... y es cierto.

Pero esa imagen puede hacer que te juzguen o pre-juzguen...

creen que tengo una vida oculta que doy la imagen, esa imagen ... pero estoy solo
creen que por mi imagen tengo a mucha gente alrededor... pero estoy solo
creen que por mi imagen uno pasa de las cosas como si tal cosa, por que.. como vas a estar solo... pero solo estoy

y lo malo es que estoy solo, por que en su momento pensaron que no estaba tan solo, cuando la verdad es que SOLAMENTE estaba con quien SOLO queria estar.

lunes, octubre 15, 2007

Ciego

Solo soy un ciego que un dia alguien le dejó ver, pero no le dijo que iba a ser por tan poco tiempo.

domingo, octubre 14, 2007

Domingo por la tarde

Estoy en casa, domingo tarde, odio los domingos por la tarde, y menos los otoñales cuando la luz va desapareciendo dando paso a esa luz amarillenta no natural, de las farolas.

Miro a mi alrededor y no hay nada, no hay nadie, y me siento como un castillo de naipes, que se fué levantando poco a poco, que llegó a tener 4 pisos de altura pero que de pronto la mano del destino retiró tres cartas y todo aquel castillo se vino abajo de golpe, sin ruido a cámara lenta, carta tras carta esparciendose en la mesa como los trozos de un corazon roto. Y aquel castillo que parecía erigirse alto y seguro, ya no está, ahora sólo es un monton de cartas tiradas, sin orden ni sentido...

Y decido salir a la calle, a mi querido Madrid, a refugiarme en mi ipod, en el asfalto del centro de Madrid, donde la gente bulle, y yo me siento un fantasma entre ellos, como si de un momento a otro fueran a traspasarme por que no existo, soy solo un fantasma que recorre sus calles.

Y veo el café.. donde tomaba café, y paso por la parada de autobuses, donde se perdia el autobus, y veo a la gente esperar a la salida del metro, donde yo tambien una vez esperaba.

Sigo mi ruta, mis pies se deslizan sobre el adoquinado de la plaza mayor, donde la gente revolotea, flashes de fotos, risas, carreras de niños, parejas paseando, mientras yo simplemente paso a su lado como una forma invisible.

Vuelvo a casa mientras Sabina me susurra al oido " ... por que el amor cuando no muere mata, por que amores que matan nunca mueren..."

Ojala tuviera un pequeño botón que al apretarlo dijera. " este ser orgánico dejará de sentir en 5, 4, 3, 2, 1 ..."

.... y después la nada.

sábado, octubre 13, 2007

Entonces

Había llegado a aquel pueblo intentando olvidar, como si tras las casas de paredes blancas, o los paseos por la playa desierta de ese otoño, fueran a borrar lo que había vivido, lo que había sentido.

Buscó la casita mas alejada, la más solitaria, y dijo a todos sus habitantes que quería estar solo, que hicieran como si no estuviera, como si nunca hubiera llegado alli.

Él y sus pensamientos, sus recuerdos y él.

Había días que dolian, que aún en sus paseos, cuando se sentaba a perder la vista en el mar, sólo le llegaban las imagenes que sus recuerdos le lanzaban. Y dolía.

La peor parte del día era el anochecer, allí, mirando como las ultimas luces del sol patinaban sobre las aguas del mar, oía un tango que decía:

"Veterano del insomio.
Soy un viejo prematuro, se me cansan las palabras
no es una forma de hablar...

Soy un yonki de la tele
sin volumen a la noche
como pa' no molestarla
aunque ella ya no está...
...
Loca no me exilies de tu boca
por la culpa que te toca
mencioname una vez mas
tipico de mi que vivo en pena
se ma da una mano buena
y la tengo que arruinar... "

Al final caía rendido en la cama, a veces con la sonrisa de la esperanza, esa sensación que sin mas te invade pensando que hay un camino por delante, que todo puede pasar, cualquier cosa mientras uno tenga fé.

Y de pronto la puerta cruje, se abre y...

- "Hola, ¡¡estas aqui!!, ¿puedo pasar? "

Y entonces ....


PD: Os recomiendo ese tango es de la película "Ciudad en Celo" lo canta Dolores Solá, para descargárselo busquen por el título "Juguete rabioso" canta el grupo La Chicana.

lunes, octubre 08, 2007

RECUERDOS

Estaba volcado sobre la mesa de aquel bar que olía a madera rancia y sudor. Los hombros echados hacia delante, las gafas caidas, absorto en el vaso y en la botella casi vacía que tenía frente a mi. Sin embargo aún permanecía la cabeza despejada, miré a mi alrededor, allí no importaba ni lo que estuviera haciendo, ni si estaba sereno o borracho, hice una indicación al camarero, un tipo vencido por la edad, ajeno a todo, sólo pendiente de que nadie se fuera sin pagar.

Entendió mi señal y me trajo otra botella, llené mi vaso dejando caer algo sobre la mesa, la madera agotada ya no podia absorverlo, apuré de un trago el contenido, y cerré los ojos, la sensación de vacio empezaba a hundirse en el alcohol, esbocé una tenue sonrisa, y el dolor fué atenuandose a cada trago que daba. Mis ojos se empañaron de nuevo, pero esta vez eran las lágrimas las que querian salir a correr, bramando por precipitarse de las cuencas de mis ojos, no hice nada por evitarlo, simplemente me dejé llevar por aquel sentimiento dejando que me llenara.

Cerré los ojos, y los recuerdos aún no muy lejanos se dibujaron en mis pupilas.

Oí el chirrido de una silla moverse a mi lado, pero en aquel momento mi mente sonreia al ver como desde una pequeña ventana alguien a su vez me sonreía esperandome, intenté enfocar sobre aquella imagen pero por más que queria seguía borrosa hasta que se difuminó del todo.

Cuando abrí los ojos, él estaba mirandome, su rostro reflejaba la tranquilidad que da la edad, el que ya no espera nada, sólo que un dia la parca pase a recogerle, con una vida cumplida, sin cuentas pendientes.

Le miré sin decir nada, esperando.

- Duele ¿verdad?- Me dijo.
- A que te refieres, ¿nos conocemos?.
- Sabes a que me refiero, no eres el primero y posiblemente no serás el último que esté ahi, sentado ahogando ese dolor en un pequeño vaso, ¿increible verdad? que en un vaso tan pequeño puedan caber todos esos recuerdos, esos que tanto te duelen...

Intenté mirar a sus ojos, ¿quién era aquel viejo?, qué sin más se habia sentado en mi mesa, a romper mi silencio, a lanzarme sus palabras.

- No sé quien eres, pero he de reconocer que es cierto lo que dices, , recuerdas ¿no? oh tempora o mores, a veces los recuerdos son como anclas, nos da miedo abandonarlas, a uno le queda la sensación de que se podía haber hecho mucho más, de que con un poco de lucha todo podría ser tan distinto, por que mi viejo, cuando uno llega a tener algo, tan dificil de encontrar, nos empeñamos en tirarlo por la borda sin más, sin opciones sin lucha, sin palabras, no me mires asi viejo, quizás no sepas de lo que estoy hablando, o quizás si, no pude hacer nada, simplemente no me dejaron hacer mucho más...

- Te resultará extraño pero lo sé, quizás por eso estoy aquí. Para contarte un secreto.
- Lo siento viejo, pero no estoy para cuentos, a lo sumo si quieres te invito a un trago será bueno que compartamos la botella, pero ¡ja! secretos, no me menciones esa palabra.
- Acepto tu invitación, pero oiras lo que te tengo que decir quieras o no.
- Está bien viejo, no tengo ganas de discutir con nadie, y menos contigo.

Pedí otro vaso, llené los dos y acerqué el mio al suyo.

- Por nosotros,-dije- al menos eso es lo que se solía decir.
- Por nosotros y por lo que vas a saber.

Bebí, el vacio había dado la mano al dolor y ambos ahora se habían refugiado en mi interior, a la espera de volver en otro mejor momento.

- Sé que te duelen tus recuerdos, por eso estoy contigo, conozco un lugar, a dos días de aquí navegando hacía el norte, es una pequeña isla que nadie conoce, no figura en los mapas, es una isla encantada pues todo aquel que llega allí, pierde sus recuerdos, poco a poco va olvidando desde los últimos hasta los más antiguos, sólo hace falta que pienses en lo que quieres olvidar y estos irán desapareciendo...

No creía lo que aquel anciano me estaba diciendo, un lugar donde los recuerdos se borrarian para siempre ... el dolor.... se borraria .... el dolor.....

- Mira viejo, no sé que historias me estas contando, me cuesta creer en un sitio así, y sin embargo, no sé por que razón te creo, dime como llegar allí...

Apuramos la botella mientras aquel anciano me contaba como llegar a la isla, como perderia mis recuerdos y por tanto como seguramente no volveria más.

A la mañana siguiente partía, en la playa el viejo se despidió de mi... juraria que le oí susurrar "pobre idiota".

Navegué hacia el norte dos días como me había indicado, me sentía tranquilo, quizás por que en el fondo aún no creía del todo que existiera un lugar así, pero al atardecer del segundo día, cuando ya la luz se volvía anaranjada, apareció ante mi una isla.
Remé con fuerzas hasta llegar a la orilla y cuando tuve la barca embarrancada en la arena, corrí por la playa.

- ¿Y ahora que? Viejo, ya estoy en tu maldita isla, ¿es esto?, aun recuerdo viejo, y aun me duele...

Paseé por la playa hasta que caí rendido y me quedé dormido.

Las primeras luces del día, me despertaron, seguía recordando donde había dejado la barca, y pensé "es logico, un sitio asi, estúpido de mi, cómo pude creerle", sin embargo cuando quise acordarme... cerré los ojos e intenté recordar los ultimos días los que más me habían dolido... y ... y cuando empecé a recordarlos estos se borraban de mi mente....

- Si, si, ¡¡¡siiiii¡¡ viejo es cierto , maldito cabrón llevabas razón.....

Y uno tras otro aquellos días se fueron borrando, me senté en la arena y vi el verde turquesa de las aguas, empezaron a recordarme a aquel ultimo verano, sonreí cuando empecé a recordar los mensajes y... entonces... los recuerdos se empezaron a borrar...

- No... , no... estos no, por Dios...

Y cuanto más quería retenerlos, cuanto más pensaba en aquellos recuerdos, tan lívidos los que había guardado para poder disfrutar de ellos,estos empezaban a borrarse.

Y lloré, recordé sus palabras.. "pobre idiota" y así es como me sentía, como un pobre idiota, vacio, hueco, como una cueva donde solo el eco habita en ella.

- Tengo que hacer algo, si salgo de la isla quizás los recobre.

Busqué la barca y remé con todas las fuerzas de mi alma mar adentro pero cuanto más fuerte remaba, más la marea me devolvia a la playa.

- Así no puedo, debo de intentarlo de otra manera. - me dije.

Y salté, deje que la barca volveria a la playa y nadé mar adentro, con todas mis fuerzas, y poco a poco fuí ganando metros, hasta que exahusto por el esfuerzo me dejé llevar.

- Quizás sea mejor asi, dejar que estas aguas me traguen, a vivir sin mis recuerdos...

Abrí los ojos, una figura borrosa me miraba.

- Has vuelto, pensé que te había perdido.

Su voz me sonaba, cuando mis ojos se hicieron a la luz, pude ver de nuevo al viejo.

- Maldito viejo llevabas razón pero no me contaste todo ¿verdad? no me contaste lo que es vivir sin recuerdos...

- Asi es, por eso salí en tu búsqueda, por que sabía lo que te iba a pasar, porque fué lo que me sucedió a mi hace años, muchos años. Pero tenías que vivirlo y sentirlo.
- Entonces... ¿puedo volver a recordar?
- Sólo recordarás lo que realmente hayas guardado en tu corazón, el resto se quedó en la isla tal como te dije.

Cerré los ojos, y esperé, mi mente estaba vacia, pero a lo lejos algo empezó a vislumbrarse, hice todo el esfuerzo del mundo y de pronto me vi a mi mismo en un autobús verde, amaneciendo sobre madrid con los cristales llenos de vaho, y el calor de una mirada .... y reí, reí a carcajadas, los recuerdos volvian a mi.

Abracé al viejo y sin soltarlo, riéndonos los dos, fuimos a celebrarlo...

Han pasado años desde aquello, el pobre viejo murió, la parca fué un dia a visitarle, sin avisar, y él la recibió con una sonrisa en su cara.

Al final el dolor se fué apagando y yo supe vivir de mis recuerdos.

Ahora estoy aquí, en el mismo bar, ahora mas limpio, las mesas ya no son de madera, pero la gente que viene es la misma, y espero, espero hasta sentarme delante de alguno que apura una botella, para contarle que conozco un sitio que tiene un secreto...

Y mientras se lo cuento, mis recuerdos vuelven a mi, por que un día supe guardarlos en el corazón.


Y fin.

jueves, octubre 04, 2007

A veces

a veces tras un montón de risas hay una lagrima
a veces tras muchos te quiero falta un abrazo,
a veces cuando solo miramos a ras de agua, perdemos la conciencia de ver que tras esas aguas hay un sentimiento.

miércoles, octubre 03, 2007

Vivir

Había decidido retirarse, alejarse del bullicioso alfalto. Ya nada le retenía en aquella ciudad.
El silencio de la montaña, esa sería su nueva compañera.. y aquel pueblo de gente extraña y lejano.

Nadie le había enseñado, ni siquiera explicado cuanto dolor puede causar el amor, la pérdida de un amor, la lejanía de un amor, el silencio de un amor.

Y con ese dolor, se refugió en aquel pueblo de gentes extrañas y lejanas.
Intentaba dulcificar aquellos sentimientos entre las copas de los árboles, entre caminos polvorientos y olvidados, en noches durmiendo al raso, pero cuando llegaba de nuevo a su casa, sentía que había muerto un poco más.

Por el camino que le había llevado hasta donde ahora estaba, se había dejado su sonrisa, su orgullo, y parte de su alma.
Ahora entre aquellas montañas y en aquel pueblo, sólo vagaba una sombra de lo que él había sido.

Muchos de los que recordaba, le habían increpado aquel cambio, ¿por que quejarse? ¿por que seguir sintiendose así?. Cuando uno esta vivo, debería bastar, incluso él se hacia la misma pregunta, pero entonces, de dónde provenía aquel mar inmenso de nostalgia, de pena .. de querer volver a sentir...

Cerraba los ojos, queriéndose sentir lejos de todo aquello que le manaba de dentro y le empapaba hasta calarle el alma, hasta hacerle tiritar de frío, hasta robarle sus sueños. Y era cuando entre las sombras, aparecía el dolor, y la mordida de la soledad se le clavaba profundo, muy profundo.

Aquella mañana sonaron las campanas de aquel pueblo de gente extraña y lejana. el sonido lo llevó hasta un cementerio, allí entre azaleas y marmoles, encontró a una anciana que bailaba y cantaba, no había nadie más, sólo ella, delante de una tumba, y sobre la tumba un ramito de rosas.

Se acercó, la anciana lo miró, pero no paró de cantar y bailar. Pasaba el tiempo, y la anciana seguía cantando y bailando delante de la tumba y sobre la tumba un ramito de rosas. Él la miraba absorto, como si el mundo se hubiera detenido en ese instante y solo quedasen él, la anciana, la tumba y aquel ramito de rosas.

De pronto la anciana paró su baile, paró de cantar, tomó el ramito de rosas y lo esparció sobre la tumba guardándose dos rosas.

Al pasar por delante de él, le entregó una, poniéndose la otra en el hojal de su rebeca.

- Vamos - le dijo - tengo que contarte algo.

Y él la siguió, sin preguntarse porqué, dejó que aquella anciana se agarrase a su brazo y le guiase hacia el pueblo.

- ¿Extrañado, no?, bueno casi todos piensan así, ahí va la pobre loca, con su ramito de rosas a cantar y bailar en el cementerio...
Pero no siempre fué así, al principio yo también lloraba y sentía el dolor por haberle perdido, como creo que te ocurre ahora a ti. Y entonces, justo en el lugar donde me arrodillaba a llorarle creció un rosal, y fué cuando entendí, fué cuando comprendí que entre aquel inmenso dolor, siempre hay un atisbo de alegría y felicidad, de esperanza. Por que me preguntaba ¿que hubiera sido de mi, sino le llego a conocer?, sino se hubiera cruzado en mi camino, sino hubiera vivido tantas y tantas cosas con él, y ahora ya no lloro, solo puedo cantarle y bailar para él, por el gozo de haber vivido, de haber tenido la suerte de conocerle.

Al día siguiente, aquel hombre cargado de sus recuerdos y esperanzas, volvió a su ciudad, y nunca más regresó al pueblo.
Si hubo una vez que
mis labios estuvieron para tus besos...

Ahora quiero

que mis brazos estén para tu consuelo
que mi hombro esté para tus lágrimas
que mis palabras esten para animarte.

Por que sin ti no soy nada
por que contigo lo soy todo.

domingo, septiembre 30, 2007

Otra canción...



WHAT I GOTTA DO TO MAKE YOU LOVE ME?
WHAT I GOTTA DO TO MAKE YOU CARE?
WHAT DO I DO WHEN LIGHTENING STRIKES ME?
AND I WAKE TO FIND THAT YOUR NOT THERE..

WHAT I GOTTA DO TO MAKE YOU WANT ME?
WHAT I GOTTA DO TO BE HEARD?
WHAT DO I SAY WHEN ITS ALL OVER, BABE?
WHEN SORRY SEEMS TO BE THE HARDEST WORD

ITS SAD, SO SAD, ITS A SAD SAD SITUATION
AND ITS GOT MORE AND MORE ABSURD
ITS SAD, SO SAD
WHY CANT WE TALK IT OVER?
OH IT SEEMS TO ME, THAT SORRY SEEMS TO BE THE HARDEST WORD.


WHAT I GOTTA DO TO MAKE YOU WANT ME?
WHAT I GOTTA DO TO BE HEARD?
WHAT DO I SAY WHEN ITS ALL OVER?
WHEN SORRY SEEMS TO BE THE HARDEST WORD

ITS SAD, SO SAD, ITS A SAD SAD SITUATION
AND ITS GOT MORE AND MORE ABSURD
ITS SAD, SO SAD
WHY CANT WE TALK IT OVER?
OH IT SEEMS TO ME, (YO YO)
THAT SORRY SEEMS TO BE THE HARDEST WORD.

WHAT DO I DO TO MAKE YOU LOVE ME?
OHH, WHAT I GOTTA DO TO BE HEARD?
WHAT DO I DO WHEN LIGHTENING STRIKES ME, YEAH?
WHAT HAVE I GOTTA DO,
WHAT HAVE I GOTTA DO?
OH, WHEN SORRY SEEMS TO BE THE HARDEST WORD


«Pertenece a Letras4u.com - Traducidas al español»

viernes, septiembre 28, 2007

Gracias

Decían de él que era solitario y huraño, con un pronto que explosionaba sin más, y de igual manera se apagaba, introvertido y callado, pero los que habían rascado un poco más descubrían que no todo era así...

Un día, simplemente dejó de verse, se ocultó, y lentamente desapareció, se quejaba de los pocos amigos que tenía, de su soledad, aquella que un día fué su amiga.. y todo por que la vida en uno de sus innumerables juegos, estaba siendo dura con él, como si quisiera probar hasta que punto podía resistir, y él se cobijó en sus paseos y en sus cascos.

Pero se asomó a su ventana y vió en el camino un pequeño grupo de gente que se acercaba a su casa. Sabiendo como se encontraba, fueron llegando hasta su puerta, unos le enviaban alguna canción, otros se prestaban a escucharle, otros simplemente se dejaban ver, o le escribian, incluso alguno se ofreció para acompañarle en alguno de sus paseos.

Y así se dió cuenta que aunque lo pareciese, no estaba tan solo, aunque fuera en la distancia, que aquel viaje a través del desierto no seria tan solitario, oiría alguna cancion, leería algun mensaje, incluso compartiria su pesar y su charla.

Lloró, pero esta vez no fué por la honda tristeza que le embargaba, y aunque sabe que lo que está viviendo no se puede tapar, al menos sabía que en su eterna soledad habia en las sombras gente que le querían.

(Para todos aquellos que sabiendo que estoy cruzando mi desierto, me habeis traido algo de agua cuando sentí sed, me habeis traido vuestra paciencia para escucharme cuando necesitaba hablar, me habeis ofrecido consuelo cuando habeís sentido mis lagrimas, quizás no sea un tipo agradecido, pero os llevo en este maltrecho corazón)


GRACIAS

martes, septiembre 18, 2007

Estrellas

- "Pero papa, no tengo ganas de bajar, anda, no me hagas bajar, nos quedamos y jugamos con la wii..."

- "No, venga vamos tienes que ver una cosa"

Y bajamos a la playa, la arena aun caliente del día, el mar tranquilo, en una noche cerrada donde solo el brillo de las estrellas iluminaba las olas, y unos lejanos puntos de luz de aquellos barquitos que ya habían salido a pescar.

- "Sientate y mira..."

Levanté la mirada al cielo, cuajado de miles de estrellas, allí donde con la pureza del cielo podian verse limpias.

- Qué bonito papa, ¿es esto lo que querias que viera?

- Si hijo, este cielo pocas veces se ve, en este silencio, mira las estrellas, para algunos son sueños inalcanzables, allá lejanos, que no puedes tocar, otros les ponemos nombre a algunas ¿ves aquella? aquella es Adolfo y la que tiene cerca Julian, es una forma de acordarse de los seres queridos, de tu abuelo Adolfo y de tu tio Julian, un dia, tú vendrás aquí y a tu hijo le hablaras de lo mismo que te cuento yo y le enseñaras una estrella y le dirás que se llama Nicolás, espero que aunque sea chiquita, elijas una brillante...

- Pero papa que cosas tienes, tú aún estas aquí...

- Si peque, aún...

- Mira papa, mira, una estrella fugaz... ¿y a esas tambien le pones nombre?

- Yo he puesto nombres a mas estrellas, algunas para aquellas personas que pasaron y me gusta recodarlas por el brillo que dejaron y cuando veo una estrella fugaz recuerdo a algun amor que un dia estuvieron y centellearon dejando una estela tan impresionante como esa estrella fugaz...

- ¿Papa, estas llorando?

- Vamos peque, un día tú tambien tendras tus estrellas y seran algo más que puntos brillantes en el cielo... vamos a jugar a la wii

- Vale, te reto, yo sere sonic y tu eres el malo, pero no vale que me quites los rings...

Y mientras cogia su pequeña mano, volví a mirar la estela de aquella estrella fugaz.

viernes, septiembre 14, 2007

Otra canción

Ahora que la música es mi único refugio os dejo otra canción que me encanta





Efecto Mariposa

Quién roba el tiempo de tu boca
Quién me diría tantas cosas, que no fueran por decir
Quién te hiere es quien te importa
Quién irá contigo hasta el final

Quién te amaría tanto que moriría por tu fé
Quién daría todo lo que das y lo que no pediste
No hace falta una razón si se rompe un corazón
Sólo una palabra
Adiós, adiós, adiós, adiós, adiós...
Después de ti no hay nada

Quién me pegará donde más duele, va a mentirme y a quererme
Como haces tú
Quién te sacará de quicio
Quién me va a guardar un sitio, quién
Si no eres tú

Quién te amaría tanto que moriría por tu fé
Quién daría todo lo que das y lo que no pediste
No hace falta una razón si se rompe un corazón
Sólo una palabra
Adiós, adiós, adiós, adiós, adiós...
Después de ti no hay nada
Adiós, adiós, adiós, adiós, adiós... adiós


Quién me seguiría sin dudar
Quién si no eres tú
Después de ti no hay nada más

Quién te amaría tanto que moriría por tu fé
Quién secará mis lagrimitas cuando todo vaya triste
No hace una falta una razón si se rompe un corazón
Adiós, adiós, adiós, adiós, adiós...
Después de ti no hay nada
Adiós, adiós, adiós, adiós, adiós...
Después de ti no hay nada


(para ti, tu sabes..., despues de ti no hay nada)

Hoy...



Gracias a mi amigo Jorge allá por Mexico... que sabiendo como me encuentro me mandó esta canción, y aunque aún me encuentro lejos de sentirme asi, es de agradecer que en momentos como los que vivo haya amigos que te animen. Y quiero compartirlo....

Cuando un sueño se te muera
o entre en coma una ilusión,
no lo entierres ni lo llores, resucítalo.

Y jamás des por perdida
la partida, cree en ti.
y aunque duelan, las heridas curarán.

Hoy el día ha venido a buscarte
y la vida huele a besos de jazmín,
la mañana esta recién bañada,
el Sol la ha traído a invitarte a vivir.

Y verás que tú puedes volar,
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.

Si las lágrimas te nublan
la vista y el corazón,
haz un trasvase de agua
al miedo, escúpelo.

Y si crees que en el olvido
se anestesia un mal de amor,
no hay peor remedio
que la soledad.

Deja entrar en tu alma una brisa
que avente las dudas y alivie tu mal.
Que la pena se muera de risa,
cuando un sueño muere
es porque se ha hecho real.

Y verás que tú puedes volar
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.

Las estrellas en el cielo
son solo migas de pan
que nos dejan nuestros sueños
para encontrar
el camino, y no perdernos
hacia la Tierra de Oz,
donde habita la ilusión.

Y verás que tú puedes volar
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.


Y verás que tú puedes volar,
y que tu cuerpo es el viento,
porque hoy tú vas a sonreír,
hoy te toca ser feliz.

viernes, septiembre 07, 2007

La ceguera




Simplemente era ciego.

Desde hacía años, pero no siempre lo fué, sólo que ahora ya se había acostumbrado, no dolía, sabía donde estaba cada cosa, cada sitio, su vida se movía en la oscuridad, pero aquella oscuridad era su hogar.

Recordaba poco la luz, o quizás no quisiera recordar, ya no le hacían daño aquellos recuerdos, pero temblaba con ellos, temblaba con sólo la idea de volver a ver, de ilusionarse y volver a la ceguera.
Por eso, se decía, mejor no ver mas, no sufrir ni ilusionarme, ya me he acostumbrado y mi mundo es este.

Un día, llamaron a su puerta, y él abrió, con su certeza de que nada alteraría su vida, que pondría todo de su parte para que fuera así.... y no lo fué.

Poco a poco el se dejó, creyendo que su ceguera era tal que ya nunca más volvería a ver , pero un dia fué un pequeño rayo de luz, otro un color, un gris que se tornaba en azul, y al azul se le unia el amarillo y el verde, y luego el rojo... y...

Y vió de nuevo.
Y sintió pena de si mismo por el tiempo que había vivido en su oscuridad.

La luz volvió a él, y miraba a cada cosa con los ojos abiertos de par en par, como un niño descubriendo el mundo al dar sus primeros pasos. Y sus calles se llenaron de color, las tiendas, la gente, las aceras, todo parecia estallar en un arco iris.

Pero le entró pánico de que aquella explosión de color y luz, le deslumbrara y volviera a su ceguera, y empezó a salir tapandose los ojos un poco, y luego otro más, hasta que tanto se tapaba que no llegaba a ver otra vez.

"Soy un estúpido, estoy dejando de ver otra vez por miedo", y salió a la calle sin miedos con los ojos abiertos, muy abiertos.

Pero la luz ya no estaba, ni los colores, ni el arco iris.. todo se fué convirtiendo en gris y luego en negro, un maldito fundido a negro...

Hay días que se le ve pasear, si te fijas bien, unas lágrimas caen de sus ojos, algunos extrañados se le acercan y le preguntan:

-¿Por qué lloras?

Y él responde:

"Por la nostalgia de todo lo que ví, por que mi ceguera no será la misma, y siento miedo a no volver a ver nunca mas..."

Mientrás sigue su camino, perdiendose entre las calles.

jueves, septiembre 06, 2007

Cerrado

A veces tienes la sensación de que el destino, la vida, se empeña en llevarte por caminos difíciles, y te cierra puertas y ventanas. Hace poco se entrecerró una habitación hermosa de mi corazón, hoy se cierra otra puerta, no ha sido mucho tiempo 6 meses, seis meses de mi vida compartiendo viajes y divs, paseos y floats. Hoy, me confirmaron que esa estapa tambien ha de pasar, que los sies meses de trabajo se esfuman y que no hay más, que pase a engrosar la lista del Inem, en este mercado de trabajo que son las consultoras. Ahora te necesito, ahora ya no hay nada para ti, como trabajadores del algodón, o de la recolección.

Quizás en otro momento, con otras fuerzas, hubiera resistido este envite, ahora este barco no tiene puerto donde refugiarse, no hay sonrisas al regresar, no hay un abrazo que calme el frío que siento.

Y me pintan las calles de Madrid de gris, no hay alegrías en ellas, por donde antes paseaba feliz, ahora solo me trae recuerdos que duelen como punzadas, ya ni siquiera mi soledad tantas veces buscada me quiere, se ha vuelto un fantasma que me aterroriza con su abrazo. Ni siquiera mi casa es amiga,se ha vuelto fría y lejana,y sólo cuando quiere y le apetece, Morfeo me lleva consigo, brevemente, a un mundo lejano, tan lejos de aqui, que creo que todo esto es sólo una pesadilla.

martes, septiembre 04, 2007

Habitaciones

Aquel corazón era un piso más bien pequeño, diríase chiquitín, y aún así tenia su espacio, y muy poquitas habitaciones. Dos, tres, esta última habia sido amplia, de colores vivos con olor a primavera. Su puerta se había abierto tras muchos años de estar cerrado aquel piso, y su suave frangancia habia inundado el espacio, como si la vida quisera brotar de nuevo en el. Pero al final la habitación resultó solo de alquiler, un leve tránsito que a pesar de ser corto habia dejado la casa "patas arriba".

Y ahora tenía que cerrar la habitación, la recorrí despacio, despegando de sus paredes las fotografías, guardando en una cajita todos los recuerdos de su estancia, me senté en la cama un ratito y miré alrededor, la luz brillaba a través de las cortinas como resistiendo a desaparecer, aun aquel leve aroma a nenuco lo invadia todo, apreté la cajita a mi pecho, y la sentía aún caliente, me resistia a levantarme.

Cogí el pomo de la puerta, en la otra mano llevaba la cajita con todos los recuerdos de la habitación, y torné la puerta. No, no voy a cerrarla del todo, la dejaré asi, entreabierta...

Y despacito bajé las escaleras, sin mirar atrás, apretando contra mi la cajita...

lunes, septiembre 03, 2007

Silencios




Hay silencios que son todo un torrente de palabras, de frases, diálogos y conversaciones.
Hay silencios que lo dicen todo.
Hay silencios que valen mas que mil palabras, que con ellos uno se viste y se desnuda.
Hay silencios esperados y deseados, por que no hace falta decir más.
Hay silencios luminosos, y de colores.

Pero tambien hay silencios negros como alas de cuervos.
Hay silencios que lo cubren todo, dejando un gran frío, un paisaje desolado.
Hay silencios no esperados, agónicos, e interminables.
Hay silencios que pesan como las losas de una lápida, imposibles de levantar.

Y yo quiero romper esos silencios, rasgarlos como las cortinas de una habitación oscura, para que entre la luz de la mañana.
Y yo quiero romper esos silencios para volver al calor de las palabras.
Y yo quiero romper esos silencios para volverte a oir.

y quiero gritar:

A veces, solo a veces, un simple rayo de sol entre las nubes te ilumina la razon
A veces, solo a veces, la lluvia empapandote, arrastra las penas y se las lleva
A veces, solo a veces, una sonrisa se dibuja y lo cambia todo
A veces solo a veces, una simple mirada te desnuda y te enamora

A veces y solo a veces, un simple detalle lo es todo

Y ese todo se convierte en rayo de sol
y ese todo se convierte en lluvia
en sonrisa,
en mirada,
y lo es y será y lo que fué... volvió y fue todo.

viernes, agosto 31, 2007

quizás nunca sepas

Quizás nunca sepas… que ahora estoy muriendo de amor, aquel amor del que me protegí una vez, que me aterraba, que me negaba a ver. Aquel amor que había dejado mi vida hace tantos años, dejándome en un páramo helado, del que sólo tú has sabido sacarme.

Quizás nunca sepas… la rabia que bulle en mi interior por todo aquello que hice mal, por haberme dejado llevar por mis miedos, por levantar muros para no sentir lo que ahora estoy sintiendo, y sin embargo esos muros son los que me han traído hasta este momento.

Quizás nunca sepas… cuanto me duele aprender ahora de mis errores, de mis silencios, de no haber sabido dejar que tu calor derritiera mis hielos.

Quizás nunca sepas… que me enamoré de ti, calladamente, atenazado por el miedo a que un día me dejases y sufriera de la forma que ahora estoy haciendo.


Quizás nunca sepas… que tengo todo el día abierto el correo por si aparece uno tuyo, que miro el móvil cada segundo, y compruebo que está encendido por si llega un sms tuyo, que tengo tu foto en mi escritorio y en mi cartera, que sin darme cuenta me quedo mirandola con la vista pérdida.

Quizás nunca sepas… que añoro tus besos, esos que he dejado que volaran, mis labios se agrietan secos, ya no tienen esa agua de tus labios, mi piel se agrieta sin la suavidad de tus caricias, mi corazón se para a la espera de oír la llegada del tuyo, para acompasarse a su ritmo, mis ojos quieren ser ciegos, por que ya dejaron de verte, ver tu sonrisa que iluminaba la habitación, esa misma que se ha quedado oscura.

Quizás nunca sepas… que en mis manos ya no hay uñas, de tanto comérmelas, esperando poder entrelazarlas mis manos a las tuyas, que mi lengua se secó esperando tu boca, buscando tu cuello, queriendo besar tus orejitas.

Quizás nunca sepas… que un lado de mi cama se heló, por que tu ya no lo calientas, que el café ya nunca sabe igual por que no lo comparto, que las tostadas cuando se caen, siempre lo hacen por el lado de la mantequilla pero ya no me importa siquiera recogerlas.

Quizás nunca sepas… que aquella que era mi casa, ahora me parece extraña, y sus paredes son fantasmas que me ahogan, que está vacía, que suena a hueco pues ya se perdieron tus susurros, tus gemidos.

Quizás nunca sepas… que mis despertares ya no son los mismos, que venir a trabajar ya no es divertido, que volver a casa es un martirio, que mi soledad ya no me divierte, sino que duele.

Quizás nunca sepas… que aquella cajita que estaba cerrada a cal y canto, se abrió a tu paso, y a aquel que deambulaba por la vida como un fantasma supiste insuflarle vida de nuevo.

Quizás nunca sepas… que supiste devolverme los sueños y la ilusión, que aquello que sólo era gris se tornó en mil colores, que la vida no se vive bajo un soportal, sino corriendo por sus calles.

Quizás nunca sepas… que olvidé que era estar como un berraquito, que aún resuenan tus risas, esas que sabes que me gustaban tanto… que me aterroriza despertarme en medio de la noche y no verte allí, a mi lado, oyendo tu suave respiración, y deseando que la noche no acabe nunca para ver como simplemente duermes.

Quizás nunca sepas… que fuí tu alumno, que me enseñaste a ver las cosas de otro modo, a disfrutarlas de otra manera, a empezar a ver el mundo de un color diferente, pero nunca pude examinarme y enseñarte cómo había aprendido de ti.

Quizás nunca sepas… que quiero borrar del diccionario la palabra peque, por que como los dorsales de los jugadores que desaparecen y ya no lo viste ningún otro,yo ya no quiero oírla de otros labios.


Quizás nunca sepas…

Simplemente leedlo...

TERAPIA DE SOLEDAD
(Cuento de M. Benedetti)

Querido mío: Aquí estoy, en mi isla, que no es eminente eso, ya que no está rodeada de mar sino de vegetación, de árboles, de campo propiamente dicho. Pero es una isla en un sentido esquimal. Aunque tampoco es eso, ya que estoy rodeada de lejanas presencias y cercanas ausencias, del recuerdo de otros y de las corrientes de mi propia memoria. ¿Te parezco complicada? Puede ser. Bien sabes que de un tiempo a esta parte sentía la necesidad de aislarme, de reencontrarme con mi soledad perdida (¡Marcel Proust, viejo y peludo!). Por suerte lo entendiste y te confieso que esa comprensión aumentó mi amor (y también mi respeto) hacia vos. Estoy segura de que el respeto por la soledad del ser amado es una de las menos frecuentes, pero más entrañables formas de amor, ¿no te parece?
Creo que los diez años de bien llevado matrimonio precisaban de esta afirmación de nuestras identidades. Es un regalo del destino que seamos tan distintos, algo que nos habilita a descubrirnos casi a diario, a que cada uno celebre en su fuero interno el hallazgo del otro. Esto de “fuero interno” siempre me ha parecido una contradicción gastada, inadecuada e inútil. “Fuero” es tan parecido a “afuera” (ya sé que vienen de etimologías distintas) e “interno” tan cercano a “intimidad”. Esa expresión,”fuero interno”, ¿habrá querido expresar en sus orígenes una intimidad hecha pública, volcada hacia fuera, o sea lo contrario de lo que hoy significa?
Pero retomo el hilo de mi sabia reflexión. Seré caótica, pero no tarada. Una pregunta indiscreta: ¿Cómo te sentís sin mí? ¿Rodeado, como es habitual, de trabajo, de amigos leales y desleales, y también de mujeres guapas y guapísimas? Dada esa circunstancia, tendría buenos motivos para mis celos. Pero para mi condena, no soy celosa. Ah, no te ilusiones, puedo serlo. Vos en cambio, no tenés ninguna razón para los celos, ya que aquí no estoy rodeada de hombres guapos, sino de pinos, eucaliptos, ranas canoras, amaneceres y crepúsculos y, en ocasiones, de un silencio nocturno tan compacto que a veces me despierta y hasta me desvela, tan habituados estamos al ruido enloquecedor, cercano o lejano de las ciudades. Sólo en algunos insomnios me acompañan los grillos, cuya monotonía coral me los confirma como precursores del canto gregoriano. ¿No estarás celoso de los grillos, verdad? Te aclaro que su pequeñez los hace invisibles, así que ni siquiera sé si son guapos (como grillos, claro). Supongo que también entre ellos habrá cánones de belleza; que habrá grillos equivalentes a Robert Redford y otros feos como Meter Lorre.
Lo cierto es que, dormida o despierta, he estado haciendo balance de mí misma. No te voy a contar, por ahora, cuál es el saldo. Para hacerlo, tengo que decírtelo en la cama, desnudo vos y desnuda yo, después de fornicar como Dios manda, mirándote a los ojos para que esos ojos tuyos me vayan comunicando tu respuesta o al menos tu comentario. Todavía creo (te lo dije hace mucho, cuando ya vivíamos juntos, pero no habíamos cometido el pecado venial de casarnos) que nuestro mejor diálogo ha sido el de las miradas. Las palabras, consciente o inconscientemente, a menudo mienten, pero los ojos nunca dejan de ser veraces. Si alguna vez he pretendido mentir a alguien con la mirada, los párpados se me caen, bajan espontáneamente su cortina protectora, y ahí se quedan hasta que yo y mis ojos recuperamos la obligación de la verdad. Con las palabras todo es más complejo, pero aún así, si las palabras tratan de engañar, los ojos suelen desmentir a la boca.
Retomando de nuevo el hilo conductor, te diré que la soledad es como un tónico y también una cura de modestia. Un tónico porque, con tanto tiempo y espacio para reflexionar, una va detectando qué sirve y qué no sirve en los recovecos del alma propia. Y cura de modestia, porque en la estricta soledad no tienen cabida los halagos fallutos, ni los mimos a la vanidad, ni siquiera (no es mi caso) el perdón de los confesionarios.
Mi soledad está además poblada de pájaros. Siempre he sido una analfabeta en cuanto a ornitología, de modo que nunca pude ni podré diferenciar el canto de una calandria del de un zorzal, el monólogo de un mirlo del de un jilguero, y en este tramo de mi vida no pienso especializarme en ciencia pajarera, de modo que he decidido ponerles nombres. Verbigracia: a uno de esos cantautores alados lo llamo Fabricio; a otro, Segismundo, a otro Venancio; a otro más, Rigoberto. Lo cierto es que cuando los llamo por los nombres de mi particular nomenclatura, ellos me responden con una parrafada de trinos.
…Querido: retomo esta carta una semana después de la parrafada de trinos. Ya llevo más de un mes en mi isla verde. Se me ocurre que ya he reflexionado lo suficiente y además he empezado a extrañarte de una forma casi enfermiza. Así como antes sentí la imperiosa necesidad de un aislamiento, ahora tengo una añoranza terrible de tus manos, de tu boca, de tu abrazo, de tu cuerpo, en fin. Confío, compañero, que con estos conmovedores llamados no se le vaya a llenar el tafanario (aclaro que este sinónimo de culo lo aprendí ayer) de papelitos, eh.
Llegaré el lunes. Te aviso con tiempo suficiente como para que desalojes de nuestra confortable cama doble a cualquier intrusa y su cuerpo del delito. Te lo digo en broma, claro. O no. Te lo digo en serio. A desalojar, a desalojar, con música de Viglietti. Te anticipo que esta temporada de soledad me ha vuelto muy apetitosa. Besos y besos, de tu…

martes, agosto 28, 2007

Cuanto más bella es la vida
más feroces sus zarpazos,
cuantos más frutos consigo
más cerca estoy de perder...

quizas tarde en escribir, ahora es tiempo de oscuridad....

a tod@s besitos y gracias

Guerra

La noche se desliza en una lenta agonía, parece que el tiempo se deleita cuando a uno le es imposible dormir. Tumbado contra la pared, inmerso en la oscuridad, siento que donde debería estar mi pecho hay un profundo agujero negro que se lleva toda mi respiración y me ahoga, intento asomarme a él, pero me vence el vértigo, solo hay un gran vacio donde antes habia músculos y órganos.

La mina ha estallado con todo su poder devastador.
Así es la guerra, a veces se ve desde lejos y parece tan aséptica que no nos afecta, pero cuando uno entra en el campo de batalla, todo cambia, miradas perdidas, estrategias, vencedores y vencidos, compañeros perdidos en el fragor de la batalla, amistades que surgen y al dia siguiente desaparecen.

Yazco aqui, en la noche, con las sombras corriendo tras de mi, puedo ir sus carcajadas, a la espera de lanzarse sobre lo que quede.
Mientras las sensaciones se ahogan en mi garganta, siento flotar lo sueños de niño a mi alrededor. Un día los abandoné, como hace casi todo el mundo, por otros sueños más falsos e irreales llenos de una felicidad vacua.
¿Dónde estaran los bosques por los que corría mi corazón sobre la hierba mojada detrás de hadas que revoloteaban como luciernagas? Aquellos gnomos que salian a contarme historias al anochecer en playas de arena suave, trolls que jugaban a asustarme... "hay un monstruo en mi armario, debajo de mi cama..." Sirenas y delfines, águilas que me transportaban a otros mundos donde aún quedaban piratas, emborrachandose de ron en la taberna de un puerto perdido, mientras su barco se resquebrajaba de viejo.
Cielos de dos lunas, que iluminaban de colores nunca vistos aquellas noches estrelladas.
Todos aquellos sueños se perdieron en la lluvia del tiempo.

Y ahora, en esta noche amarga como la hiel, mi agujero se acrecienta como esos agujeros negros del espacio que devoran toda la energía a su paso, tragandose hasta el mas pequeño haz de luz.

Me ahoga esta sensación, y a veces,, solo a veces me atrae el dulce sabor de la muerte, como si fuera el único y último tren que pudiera sacarme de aquí.

¡Qué lejos me sentía yo de esta maldita guerra! Sufrí una y no quise volver a ella, pero ¡ay! destino cruel el de los hombres que se obzecan en volver por sus pasos, en desear aquello que puede hacer tanto daño como procurar una felicidad inmensa.

Y ahora aqui tendido me teneís, herido de muerte, de esta guerra, una guerra que no tiene ni principio ni final, y que más tarde o más temprano se cobra sus víctimas, aunque digan que aquellos que la sobreviven son eternamente felices.
Yo he caido, sencillamente por mi propia estupidez, arrogancia de los que se creen inmortales, sin saber que el camino está plagado de minas tan fáciles de activar que sólo con mirarlas pueden estallar.

Quizas sea el destino, el que me haya traido hasta aqui, con su ciega sabiduria para mostrarme el abismo negro que se abre en mi pecho.

Ahora solo el tiempo maneja los hilos del destino, como si fuera Gepetto manejando a Pinocho, marionetas en sus manos.

Cierro los ojos anegados en lágrimas, mientras la noche se desliza en su lenta agonía.

sábado, agosto 25, 2007

El hombre de hielo


Cuentan la historia de un hombre que un día decidio meterse en su casa, cuando la vida no paraba de zarandearle...
Quizás, penseis, pues vaya historia, cuantos nos hemos metido en casa cuando la vida nos ha dado un revés, si llevaís razón, pero esperad un poco y dejadme contar su historia.

Aquel hombre se acostumbró a refugiarse en su casa, era como si allí lejos de todo y de todos la vida no le persiguiera, de alguna manera la soledad era su compañera y aunque a veces dolia, no era mayor que el dolor de estar fuera. Y el tiempo pasaba, y él cada vez se alejaba un poco más, aprendió a hablar solo, a contarse sus historias sin tener que compartirlas con nadie, a comerse sus problemas, digerirlos y que pasasen como las tormentas.

Y así, sin darse cuenta, su interior se fué cubriendo, primero de escarcha y cuando esta se enfrió aún más, se convirtió en hielo. Los pies, las piernas, el estomago, y entró hasta que heló su corazón.

Pero él no se percataba de eso, por que al fin y al cabo la vida ya no le dolia, quizas a veces era como un pequeño dolor de cabeza, que en cuanto llegaba a su casa se pasaba. Pero el hielo no se conformó con cubrir su interior y empezó a salir, como las capas de la cebolla y fue cubriendole.

Algunos de los que le conocian empezaron a llamarle ice man en tono jocoso, los más cercanos se atrevían a decirle que se estaba volviendo un asocial, que no era el mejor camino, pero a él sólo le importaba no volver a sufrir, y bueno en realidad él no se sentía tan mal.

No hay mayor ciego que aquel que no quiere ver.

Pero no contó con la naturaleza, que es sabia, y siempre empuja hacia la vida, y un día, timidamente se le acercó alguien, lentamente, poco a poco, y él, ¡ay! aquel hombre pensó que su hielo era ya lo suficientemente grueso como para protegerle y bajó la guardia, lo suficiente para que la cercanía de aquella persona derritiera el hielo, a pesar de él y a pesar sus costumbres.

Y un día el hombre sintio una ligereza tibieza, "uys, esto es nuevo, se dijo, bueno será algo pasajero, nada sin importancia, llevo tanto tiempo que es lógico un poco de calor". Le gustaba y dejó que aquel calor que le estaban ofreciendo empezase a deshelar sus capas, una tras otra, "quizas no sea tan malo sentir un poco de aquel calor de hace tiempo..." Y así fue, poquito a poquito descubriéndose, hasta que un dia el calor empezó a deshelar su corazón y fue tan fuerte la sensación, que le entró pánico y corrió a su casa, encerrándose de nuevo, esperando que el frio cubriera de nuevo aquel profundo agujero que tenía. Y se volvio hosco y hermético de nuevo.

Pero el calor ya había profundizado tanto que no había frío suficiente para apagarlo, y cuando quiso volver al manantial que le proporcionaba ese calor, se dió cuenta que su frío lo habia secado y que aquel calor se había apagado.

Dicen que un dia le encontraron en su casa con los ojos cubiertos de lágrimas heladas, al final el mismo frió que él había creado, lo habia matado.

jueves, agosto 23, 2007

Mañana

Te hundiste en el sillón, un ráfaga de viento frió te sacudió:
"Mierda, para ser agosto hace tiempo de otoño.."
Sentias la pena de dejar el verano atrás, y no por que hubiera sido un verano para recordar, pero de alguna manera habia invernado tu mente, y ahora, esta, empezaba a despertarse de nuevo.

Pusiste la tele, no había sido un buen día, el proyecto tocaba a su fin, y ya te estaban llegando rumores de que no contaban más contigo, otra vez a empezar e incluso a saber si habría más proyectos en cartera.
Tu vista se perdió en el televisor, mientras un cateto llamado Zapatero sonreía estupidamente hablando del empuje de la economía española, del número de nuevos puestos de trabajo....

"Hijo de la gran puta..." soltaste, con toda la rabia escupiendo de tu boca, "a mi me gustaria verte con un contrato de obra y servicio... cabrón...". Apagaste la televisión, no querias encenderte más de lo que estabas, hay días en los que uno no deberia dejar la cama...

Las sensaciones olvidadas volvian a ti como trozos de cristal tras el estallido de una ventana, cortantes, incrustándose hasta lo más profundo. De nuevo a empezar, y ya van... habías olvidado las veces... esa sensación de cansancio, de estar al comienzo de nuevo del camino, y cada vez con menos fuerzas.
Te pusiste tu vino con gaseosa y ahogaste tus pensamientos en él, es hora de olvidarse de todo, y dejaste que unas sonrisas llenaran tus recuerdos... su calor apaciguó un poco tu ira, al menos esta vez el camino no es tan solitario...

Apagaste la luz, encendiste tu CD y dejaste que Bruce rompiera el silencio con sus historias de fábricas perdidas, de motores de coches rugiendo en la noche, de fracasados en busca de su chica, del consuelo de un beso, de la búsqueda de la tierra prometida...

Y así,cerraste los ojos, perdiéndote en tus sueños, donde mañana saldría el sol,y quien sabe, quien sabe... quizás... un día mejor, ¿por que no?.

martes, agosto 14, 2007

Regreso




... y levantó el cierre que hace tan poco eché. Se pierde en el recuerdo esos días que tan fugazmente han pasado, dejando un poso de sabor agridulce, un año más, y la sensación de moverme en círculos concentricos no deja de acompañarme como si fuera mi mas fiel amiga.

He podido disfrutar de mi "enano" y esa sensación nada ni nadie podrá quitarmela, pero aún así, queda una bruma que me envuelve, un año mas de mi vida que se va por el sumidero, de que trás un año de tumbos, necesitaba perderme lejos, de vivir algo especial y nuevo. Un nuevo sitio, un nuevo lugar...

Dejar aparcada la vida en la 3 planta del parking, para que cuando uno vuelva no sepa ni en que lugar se quedó....

Levanto el cierre, y el asfalto de Madrid de nuevo me saluda, crujiendo de calor, la soledad de esta ciudad en vacaciones me reconforta. En estas fechas te toma en sus brazos abiertos, lejos de la muchedumbre, de las prisas, se gozan sus ventanas abiertas, sus terrazas, la ligereza de sus ropas.... simplemente es Madrid, como deberia ser todo el año. Y ahora miro el horizonte, en el se dibujan nuevas siluetas, que antes no estaban, que lo embellecen, que lo hacen distinto. Y también como no, nubes, nubes de una tormenta lejana pero que más tarde o más temprano llegará y descargará, como cada cierto tiempo, como si tuviese una cita programada conmigo y a la que inevitablemente no puedo faltar...

Pero mientras llega, aqui estoy, aquí he vuelto, espero que pronto con nuevas cosas que contar, que sentir y que compartir...

Y una vez más, gracias a todos aquellos que hacen un huequito en su tiempo y se asoman por este pequeño rincón llamado sinlatidos.

Gracias.

viernes, julio 27, 2007

Ciclos

Un año más ha pasado, se cierra el balance, es hora de echar cuentas de mirar atrás para afrontar lo que venga.... dos semanas de descanso de encontrarse con uno, de disfrutarlos de volver a encontrarse con un lugar que fué y que ahora solo guarda recuerdos....

Volveré espero que con cuentos nuevos con historias con sueños y con ilusiones... y que mientras tanto los que por aqui os pasais os deseo un feliz verano que lo agarreis como si os fuera la vida en ello, que no dejeis que se os escurra entre los dedos, zambulliros en el como si fuera un oceano verde esmeralda dejaros empapapar por ese tiempo...


y nos volveremos a ver.....

jueves, julio 19, 2007

Cruce de caminos

Agotado.
Se dejó caer en aquel cruce de caminos.
Era el mismo punto que una y otra vez había recorrido, como si todo su caminar se resolviera en circulos concentricos que terminaran... en aquel cruce de caminos.

Cansado.
Su vista se clavó en el suelo, dejó de ver el paisaje, y solo veía aquel suelo pedregoso por donde unas cuantas hormigas se empeñaban en subir y bajar por unas pequeñas piedras, hasta llegar al hormiguero, soltar su carga y vuelta a empezar. Por un instante se sintió una de aquellas hormigas.


El polvo de aquel camino habia cubierto sus ropas, su pelo, su cara, pero lo que era peor es que le habia calado hasta el alma, cubriendola de una capa que se adhería a ella como el cemento.


¿Y si ya no hubiera remedio y no se pudiera desprender nunca mas de aquella capa que le arrastraba con su peso?


Levantó la mirada.
Y vió una mano, una mano tendida hacia él.


- Ven, vamos es hora de seguir.
- Pero, ¿otra vez?

Una sonrisa inundo el camino

- Si, otra vez, y lo que tenga que ser... será....

jueves, julio 12, 2007

Encuentro

Un día más, pensé. Cerré los ojos, la sensación de que vivía en un eterno bucle donde los días eran unos iguales a otros, me inundó. Tuve que sujetarme al quicio de la puerta para no caer.

Intenté con un poco de maquillaje alegrarme la cara, sonreí ante el espejo, y me dije - alla vamos - pero esas dos palabras me sonaron vacias y repetidas.



Recorrí el mismo camino de siempre, casi como un automata, sin fijarme en nada de lo que me rodeaba, perdida en mis pensamientos.



Cuando llegué a la puerta de entrada, me crucé con él, sólo fue un instante pero hubo algo que me llamo la atención, me detuve a mirarle cuando pasó a mi altura y creí ver un esbozo de sonrisa en su cara.... ¿sería por mi? intenté creerlo así, al menos sería algo que me alegraría el día.



Y así pasé mi día de trabajo, entre el aburrimiento y el calor, con ese eterno deseo de que llegase la hora de volver a casa, mi hogar, esa pequeña "cueva" donde me refugiaba cada día, en la que me encontraba tan feliz, como algún amigo habia llamado el lugar del descanso del guerrero. Recordé que tenía que hacer la compra, y se me torció el gesto, lo odiaba, cuando ya llegaba al supermercado, era como si una campana llamara para que se llenara en el acto, largas colas ante la caja, carritos que te empujan como si se tratara de encontrar la pole position. Me resigné, y me deje llevar por la inercia, las ganas de tirarme al sofa a dejar pasar el resto de la tarde inundar mi mente, tan distraidamente iba que solo percibí un apagado hola que no me dió tiempo a contestar, levanté la vista y tras de mi, estaba el chico de la mañana llenando una cesta, me miró y volvió a repetir - "hola". Me quede parada, en unos segundos interminables, -"hola? es a mi?- pensé, y sin más solté - ah , hola -. Tonta , pensé vaya respuesta. Él siguió llenando su cesta, me fijé mas detalladamente, realmente era atractivo, su pelo moreno, esos vaqueros, y sus gafas negras le daban una imagen que me atraia.



Seguí a lo mio, al fin y al cabo era un desconocido, que tan solo me había dicho buenos días. Fuí pasillo a pasillo cogiendo lo que me faltaba de mi lista mental, y con la esperanza de volvermelo a encontrar, por lo menos que algo me alegrara la vista en este día tan pesado. Pero sólo fué en la cola de las cajas cuando volví a verlo, estaba dos mas alla de la que yo me encontraba, le miré disimuladamente, parecia distraido a lo suyo, con los cascos puestos como si estuviese en otro planeta, levantó la vista y nuestras miradas se cruzaron, me noté nerviosa, como si me hubieran pillado haciendo algo malo, pero él me volvió a sonreir, y me hizo un gesto como indicandome que me esperaba fuera.



No podía creerlo, empecé a ponerme nerviosa, un desconocido, venga a saber quien es y que quiere, pero por otro lado , no era eso lo que deseaba, algo que hiciera tambalear mi monotona vida?. La voz de la cajera me despertó de mi ensoñación, pagué y al salir allí estaba él.



- Hola, espero que no te molestes por que esté esperandote

- Bueno, no..- balbucee- pero me parece extraño solo que...

- No te preocupes, lo entendería si quieres irte, pero si te quedas me encantaria tomar algo contigo en alguna terracita



Mi cabeza hervia, si, venga algo que te de vida, no, pero tu estas loca, si ni le conoces...



- Bueno vale...



Y cargados con nuestras bolsas nos encaminamos a la terraza más cercana. Yo seguía mi inspección visual, quien seria ese chico que sin mas me invitaba a tomar algo , el miedo pero a la vez ese morbillo ...



Lo pasé genial, su presencia en vez de intimidarme me relajaba, me transmitia una paz y una confianza que hacía tiempo que no sentía, reimos, nos contamos algunas intimidades, charlamos distraidamente, y al final nos contamos un poco nuestras vidas. Me sentía cómoda.



El tiempo pasó en un soplo:



-Se me hace tarde ya, y mañana madrugo..

- Si es cierto... te importa que te acompañe hasta casa

- Ummm no,no me importa



El camino no era largo, pero mi cabeza daba vueltas como una lavadora, que hara, que intenciones tendrá, querra subir, le invito, la verdad hacia tanto tiempo que nadie visitaba mi cama... pero estaba loca pensando eso?



Llegamos.

Cuando me giré para decirle que ese era mi portal, el ya se habia inclinado poniendo sus labios sobre los mios, me cogio de improviso, noté el calor de su boca y me deje llevar por esa tibia sensación él entreabrió sus labios y note su lengua como rozaba los mios ...y el beso se volvia más apasionado.



Dejamos caer de golpe las bolsas nada mas abrir la puerta. El desenfreno se adueño de nuestras manos, yo le quitaba la camisa mientras el acariciaba mi cuerpo por encima de la ropa, le llevé hasta el dormitorio y caimos sobre la cama, me desnudo lentamente besando cada parte de mi cuerpo que era descubierta.

La primera vez fue casi violenta, hicimos el amor como si la vida nos fuera en ello, despues el me abrazó y me acurruqué a su lado sentia mi espalda pegada a su cuerpo sus besos en mi nuca, el silencio cubriendonos como si fuese una sabana, no deciamos nada, por que ese silencio lo decía todo, me acaricia con una ternura que incluso me hacia daño, daño por que la tenia olvidada... y volvimos a hacer el amor, él se dedicó por completo a mi, me acariciaba mientras besaba mi cuello , mis pechos mordisqueando suavemente mis pezones, entreteniendose en mi ombligo, bajando a mi sexo y bebiendo de esa fuente que era yo. Le enlace con mis piernas mientras entraba en mi, acompasando los movimientos, rodando por la cama...



En algun momento perdí la noción del tiempo, sabía que solo había esa ocasión, ese momento.. y que no iba a dejarlo escapar..



Amaneció, sentía sus brazos sobre mi, estuve mirandole un rato mientras dormia, su respiracion, su pelo negro, fresco como la brisa del mar...



Abrió los ojos y me besó.

Casi no hubo palabras, él sabía que debia irse, yo sabía que no volvería a verle.



Cuando estaba ya en la puerta, se volvió a mi, me abrazo y en un susurro me dijo:



- Recuerda, aunque todo parezca que no puede cambiar, llega un dia y tu mundo se trastoca, como un lago quieto en el que cae una piedra y se llena de ondas... Puedes volver a sentir, a amar y a vivir ... como lo has hecho esta noche...



No volvi a verle...



Pero cada vez que lo recuerdo, mi cuerpo se estremece y mis días ya no son iguales....

miércoles, julio 11, 2007

Un nuevo día

Las luces rasgaban la oscuridad agonizante de la noche. Lentamente me despertaba, y odiaba aquella sensación. El sueño era el refugio donde cada día desparecian los miedos, esos que se ocultaban tras cada esquina a la espera de saltar sobre mi.



Apagué el despertador con el movimiento automático de cada mañana. Y fuí al baño. Me miré en el espejo y este me devolvió una imagen que no era yo.. ¿o si?. Me miraba y sin embargo no podia reconocerme, era realmente ese que reflejaba el espejo, el dolor volvió de su pozo oscuro, golpeandome de nuevo con tanto furor y tanta capacidad,que incluso podría haber dado parte de él. Me tambaleé, reconocia esa sensación, mezcla de nostalgia y tristeza que se envolvia en un dolor sordo, no físico.



La ducha fué reparadora, me sentí mejor, como si el agua se hubiera llevado parte de esas sensaciones, aunque cuando volví a mirarme al espejo seguía sin reconocerme.



En verdad era yo ese? o quizas siempre había sido asi y lo unico que habia hecho era camuflar, mentirme a mi mismo y huir de esa realidad. Me debatia entre la imagen que yo palpaba y sentia, y la que reflejaba el espejo.



Perdido.



Intenté que la sensación desapareciera, tenía un nuevo día por delante, otro más, tan igual como ayer y supuestamente como mañana, y sin embargo...



Cogí el camino al cercanías, cargado de recuerdos, como en un deja vú. Pero el sol apaciguó el frío interior, y la musica de mi mp3 apago las voces, lentamente una sonrisa se dibujó en mi rostro, quizás sólo quizás, no era la imagen del espejo sino como la veía y yo, y si así fuera esa visión podría cambiar con tan solo un poco de ánimo.



Una mirada desconocida, una sonrisa, otra nueva canción y este día, quien sabe, podría ser distinto.

martes, julio 03, 2007

.... amanecia, las primeras luces rasgaban la oscuridad.
Amor y pasión, sueño e ilusiones, caminos trazados en surcos de sábanas.

Y un deseo ...

"Quedate sólo un minuto más, sólo un minuto, donde el tiempo se tornará eterno"

lunes, julio 02, 2007

Final 1

Este es el final 1 del cuento vida.. si no lo has leido baja un poco y luego decide si quieres leer el final 1 o el 2... espero que lo disfrutes


.........................

En esto se abrió la puerta, el médico entraba se dirigió a nosotros y…


- Hola, hemos hecho todo lo que hemos podido…
- ¿Si? Eso quiere decir…
- Déjale hablar…
- Pues hemos extirpado el tumor, la zona está limpia, con un poco de recuperación, en nada volverá a hacer su vida normal, lo hemos cogido a tiempo.


Me lancé sobre el médico y le besé, gritos y sollozos llenaron la habitación.

- Ahora está bajo el efecto de la anestesia y le tendremos bajo observación, lo mejor es que vayan a celebrarlo o a descansar a sus casas, ya mañana podrán verle.

Salimos a la calle, el cielo parecía más azul, Madrid tenía un color diferente, lo celebramos en el primer bar que encontramos, y allí al ir a por un cigarro vi el dvd. Terminamos con las cervezas y fuimos a mi casa, todos expectantes por ver que había allí.


“ Ummmm … parece que estáis todos, a ver… si, si … venga pues juntaros un poco… jejej así esta bien. Bueno aquí estoy al menos tras la pantalla, y quién sabe si aun respirando… si así no fuera, ya he dejado dicho lo que hay que hacer, por eso no voy a repetirlo.
Solo quiero un ratito de vosotros, deciros que os quiero, que me he equivocado tanto, que ya es tarde, tarde para mí, pero no para vosotros, para deciros ese te quiero que encerráis tan dentro por miedo, para decir que lo sentís en vez de mantener ese orgullo, para levantar el teléfono y escuchar esa voz que está al otro lado, para dejarse empapar por la lluvia, para hacer el loco aunque los demás te lo llamen, para gastarse el dinero vivirlo y no guardarlo como si fuera a criar, para disfrutar de una sonrisa, para ver lo que tienes al lado y no pasar todo el día criticándolo, para viajar, para olvidarse de tantas y tantas cosas, para recordar tantas y tantas cosas, ahora sé por lo que pasó papá, ahora sé lo que luchó, lo que vivió, y el valor que tuvo ese que nunca nos dejó ver.

Echare de menos verte crecer enano, poder estar a tu lado, tus dudas, tus primeras chicas, picarte, animarte a que te vayas a estudiar fuera de este país al menos un año… a ver a tus hijos… pero no estes triste tienes una vida por delante, tan tan maravillosa que espero que no lo olvides nunca, cada dia es irrepetible , no lo olvides peque, y eso si, nunca nunca dejes de querer a tu madre, por mucho que pasara fue una de las cosas mas maravillosas que sucedieron en mi vida.


Y echare de menos a todas esas personas que pasaron por mi vida, aquellas a las que quise, por poco o mucho tiempo, con sus manias, con sus misterios, las que me enseñaron que la vida puede verse de tantas y tantas formas, que el amor tiene tantos caminos…


Ahora echo de menos el sonido del despertador, la ducha fría de la mañana, tus gritos mama, también los echo de menos, y odio si, aun sigo siendo así, odio las veces que me quedé en casa no pudiendo correr por las calles de Madrid, las veces que negué un beso, las veces que no rompí las distancias, odio la forma tan estúpida de dejarme llevar por la vida sin hacer nada.
Y perdones mil, a todas aquellas personas que hice daño, por no saber decir que no, por no saber ir con la verdad por delante, por mis errores, por el sufrimiento que causé, por mi ceguera, por huir hacia delante, por este dvd, por no tener el valor de decíroslo a la cara….

Bueno quizás ahora este tocando un arpa entre nubes de algodón, jajajaja, en serio os echaré de menos, pero no estad tristes, dicen que solo se olvida a una persona cuando dejas de tenerla en el corazón yo os llevo en él, y gracias, gracias por todos esos momentos … porque en esos momentos cada sencilla alegría se convirtió en un ciclón de amor.

Nos vemos.”

Y el dvd se quedó en silencio, nos miramos, nadie dijo nada, como si aquello hubiera calado, como si supieramos que quizás se quedarían en solo palabras…. O no…..


Han pasado unos meses, te veo sentado en la terraza, la vida te ha cambiado, como a mí, como a tu familia, quizás no tanto como deseaste, pero bueno no todo se puede conseguir aún estando al borde de la muerte. Vienes a mi, y tocas mi vientre, lo sientes, sientes una nueva vida que se mueve…. y sonries.