martes, febrero 03, 2026

Serie de Libros AYLIN

 


Ya están a la venta en Amazon la serie de libros que he escrito


- Aylin

En Amazón

Aylin nació de una pregunta silenciosa:
¿qué haríamos si supiéramos que el tiempo no es infinito?

Este libro no es solo una historia de amor ni una novela sobre el destino. Es un homenaje a la fragilidad, a las personas que viven con una grieta en el pecho y aun así eligen amar, crear, acompañar y quedarse un rato más. Aylin no es un personaje perfecto: es humana, luminosa y mortal. Y quizá por eso resulta tan real.

Quise escribir sobre la urgencia de vivir sin prisa. Sobre quienes leen el mundo con una sensibilidad distinta, sobre los encuentros que parecen casuales pero nos transforman para siempre. Sobre el miedo a quedarse… y el miedo, aún mayor, a marcharse.

- Aylin Libro II. La brújula del corazón

En Amazón

Escribir esta segunda parte de la historia de Aylin y Nico ha sido un viaje personal hacia las dualidades del alma humana: la fragilidad y la resiliencia, el silencio y el grito, el hogar y el frente de batalla.

En esta obra, he querido explorar cómo los hilos del destino no solo nos unen a quienes amamos, sino también a aquellos que, incluso en la muerte, nos permiten seguir viviendo. La trama se construye sobre la idea de que un corazón trasplantado no es solo un órgano que bombea sangre, sino un archivo de memorias y deudas pendientes que reclaman su lugar en el mundo.

- Aylin Libro III. El corazón de Yaroslav

En Amazón

Escribir esta historia ha sido, ante todo, un ejercicio de memoria y gratitud. A través de las páginas de "El Latido de Yaroslav", he intentado capturar la fragilidad de nuestra existencia, pero sobre todo, la invencible fuerza que emerge cuando todo parece perdido.

Esta novela es un homenaje a los que ya no están. A los "Yaroslav" que, con su último aliento, permitieron que otros siguieran respirando. Vuestra ausencia es el motor que nos obliga a contar la verdad, a no permitir que el silencio gane la última batalla.

- Aylin. Libro IV. El último rio

En Amazón

Escribir esta historia ha sido, en muchos sentidos, un descenso personal a mis propios búnkeres. A través de Nico, he querido explorar esa herida que muchos cargamos: la de sentirnos espectadores de nuestra propia existencia, protegidos tras una barrera invisible para no ser heridos por la realidad.

La guerra en Ucrania sirve aquí no solo como un escenario de conflicto geopolítico, sino como el espejo de la lucha interna entre la desesperanza y la luz. Personajes como Dmytro o Witch representan a esos héroes anónimos que, en mitad del barro y la nieve, no solo defienden una bandera, sino la idea misma de humanidad.

Esta novela es un homenaje a las víctimas silenciosas, a los niños cuya infancia fue robada en la oscuridad, y a todos aquellos que, como Lev, están dispuestos a convertir su propio cuerpo en un mapa de resistencia por un ideal.

Pero, por encima de todo, es una carta de amor a la esperanza.

sábado, enero 31, 2026

Cuarenta y seis estrellas más


A través del invierno
bajo el cielo oscuro de Enero
hay cuarenta y seis luces camino del infinito.

Nadie lo sabe, nadie lo siente
pero en esa noche maldita
cuarenta y seis estrellas más prenden en el cielo

Todos se echan la culpa, a ver a quien le toca
uno dice: "solo he dormido tres horas"
y al que llaman el galgo de Paiporta ni aparece

Pero en esa noche maldita
hay cuarenta y seis estrellas más en el cielo
cuarenta y seis familias que lloran buscando consuelo

Nadie lo sabe, nadie lo siente
pero en esa noche maldita
cuarenta y seis estrellas más prenden en el cielo

Sacan sus armas escritas, llamando bulos a la verdad
porque uno solo ha dormido tres horas,
el otro se esconde y se lava las manos
pero tú eres un facha si no les dices a todo amén

Contra sus mentiras ya no bastan las lágrimas falsas
ni las promesas que se pierden en el tiempo
hay un corazon unido
un pueblo que no olvidará.

Nadie lo sabe, nadie lo siente
pero en esa noche maldita
cuarenta y seis estrellas más prenden en el cielo

Ahora dicen que no volverá a pasar
ahora nadie se hace responsable
pero hay un alma rota
de un pueblo que no olvida

Por que cada vez que miren al cielo
verán cuarenta y seis estrellas brillar